lunes, 8 de junio de 2009

Phil Jackson y Joan Plaza

En el libro Canastas Sagradas (“lecciones espirituales de un guerrero de los tableros”), escrito por Phil Jackson, actual entrenador de Los Angeles Lakers, vienen algunas claves interesantes de su forma de entender el baloncesto. El que fuera jugador de los Knicks, en los '70, y más tarde laureado entrenador de los míticos Bulls de Michael Jordan, en el capítulo titulado La Vía Intermendia analiza los liderazgos, y hay un espacio que dedica a los tipos de entrenadores.


Según Phil hay tres: “Los control-oholics (adictos al control, que basan toda su disciplina en el autoritarismo). Todo fluye desde arriba y los jugadores no se atreven a pensar por sí mismos”. En segundo lugar “los laissez-faire. Que sintiéndose incapaces de controlar a sus jugadores, les dan total libertad, esperando que de alguna manera encuentren a su modo la manera de ganar”, y por último “la vía intermedia (que señala como propia). En lugar de tratar indulgentemente a los jugadores o hacer sus vidas miserables, intentamos crear un entorno de apoyo que estructure la manera de relacionarse con el resto y les dé libertad para desarrollar su potencial”.

Al bueno de Phil Jackson, la última opción le sirvió para marcar una época entrenando a los Bulls de Chicago. Y le puede servir ahora en los Lakers, parece que su triángulo de ataque vuelve a carburar, y ayer colocaron la serie, en la final contra Orlando Magic, en 2-0 para los angelinos.

Joan Plaza no sé a qué categoría pertenece en la la clasificación de Jackson. Si a los laissez-faire o a los variables. Quizá con algunos jugadores aplica una forma y con otros otra. Desde luego no pertenece al grupo de los control-oholics, para eso está Ivanovic marcando tendencia.

Plaza, que ayer estaba en la Feria del Libro de Madrid firmando ejemplares de su novela Las Mantas de Angélica, parece que tiene los días contados en el Real Madrid. Ettore Messina es el candidato deseado por los directivos. Ayer en la Feria decía Plaza que le gustaría finalizar su contrato, le queda un año, en el club merengue. No parece posible.


La cruz de entrenar a un club de fútbol-baloncesto es que sólo vale ganar. Y en esa tensión creo que el Barça es algo más paciente que el Madrid. Un poco más abonados a la psicosis resultadista, donde sólo valoran los proyectos inmediatos. Plaza en tres años ha ganado una liga ACB y una Copa ULEB. Seguro que todavía sueña con esa última posesión frente al Maccabi en Vista Alegre, que les negó la posibilidad de jugar la Final Four del año pasado en Madrid, y donde empezó a caer en desgracia: o con el fichaje del cartucho mojado que supuso Lazaros Papadopoulos. Quizá faltó mano dura en ambos casos. En mi opinión Plaza le ha dado identidad al juego de su equipo, inestable pero identidad, algo que nadie valorará.

No seré yo quién me preocupe por el Real Madrid. Ni estudiaré si la culpa de su situación es del entrenador, de los jugadores, de la dirección deportiva, de la falta de control-oholics, o del exceso de laissez-faire. El sábado vi su partido frente al Baskonia, Plaza estará todavía mirando al cielo, para ver cómo caen los triples de Teletovic.

Jackson en la tarde del domingo ganó a Orlando Magic, y hoy les estará proyectando a sus jugadores la escena de Pulp fiction en la que Harvey Keitel les dice a los asesinos a sueldo Travolta y Samuel L. Jackson: “No empecemos a chuparnos las pollas, caballeros”, significando que el trabajo aún no estaba liquidado. Contener la euforia, que se enseña en los clinics.

Ahora toca ver la final Baskonia-Barça, y, si es posible -horario no ayuda- volver a bajar al pub irlandés cercano a mí casa para otro partido de las finales de la NBA.

Mi vía intermedia es apoyar a vitorianos y angelinos. No hay espacio para laissez-faire en unas finales.

9 comentarios:

Pirrimarzon dijo...

A Plaza le critican mucho, pero seguro que si le dan los jugadores que podría pedir Messina cuando firme (si firma, claro) y ya te digo yo que al menos se clasifica para la final. Hace unos días escribí también en el artículo sobre el RM el comentario de Jesús Gil sobre Florentino Pérez: "con una picha bien se jode". Que se apliquen el cuento.

Saludos

Anónimo dijo...

El Madrid tuvo a Obradovic y lo dejo marchar. Como bien dices en los fútbol-clubes no hay espacio para proyectos a largo plazo. Pepu, con en el Estudiantes demostró lo que es tener confianza en un técnico.

jr dijo...

De acuerdo con Pirri. Lo mismo le pasó al laureado Pesic con el Barça que ganó la Euroliga. Más Maldonados, Aítos, Comas,Martínez y menos supergenerales con tropas imperialistas.

Lukkas dijo...

Muy bueno Jacobo. Pero creo que Plaza ha sido un desastre como entrenador. No sacar provecho de un jugador con la clase y experiencia de Pepe Sánchez es significativo.

Jacobo Rivero dijo...

Bueno, no sólo de Sánchez. Otros muchos quedaron en el camino, el equipo del primer año creo que era mucho mejor que el de esta temporada.

Estoy de acuerdo con jr, el problema es más de continuidad, de creencia, de coherencia... A mí me parece un truño el estar cada año cambiando de entrenador en un equipo. Vale para algunas ocasiones, pero en equipos donde han ganado una liga y una ULEB, o en el Barça de Pesic...

Independientemenete de que me guste más o menos, me parece que un poquito de confianza corporativa no estaría mal.

Pero claro, hablamos del Real Madrid. Que fichen a Capello...

Jose J. Villaluenga dijo...

Me he asustado cuando has juntado en un titular a Plaza y Jackson... jeje

Joan no me parece un mal entrenador, pero sí ha tenido fallos importantes; quizás en parte auspiciados por esa sensación de inmediatez que se le exige a un entrenador nacional 'sin nombre' en un club como el Real Madrid.

Como bien dices, que fichen a Capello si quieren ganar la liga...

Angel dijo...

Los buenos entrenadores son los que parecen que no hacen nada. Al maestro Zen le han caido palos en los playoff de todos los lados y mira ahora.

Pero claro la formula no sirve para todos, con buenos mimbres hace falta un perfil de entrenador y con no tan buenos otro.

Que quieres que te diga, en el fondo soy un poco bilardista y en el pasado reciente Caparros nos enseñó el camino, mientras que Comas nos hundió en los infiernos (o casi)

Si, es que ademas de todo soy tambien futbolero.

CoronelKGB dijo...

Yo puestos a elegir en un modelo de fútbol, recomiendo entrenadores con método y cabeza. Del Bosque fue uno, de esos cortados sin mayor motivo que la mecadotécnia florentina.

Y en basket con Gomelski, por eso de la doble militancia :-)

Jacobo Rivero dijo...

Yo me quedo con: Obradovic, en un clinic explicó 'el momento Alvertis' dentro de un partido y fue un gran detalle, y un capo de la intensidad y la psicología; con Aíto, un innovador, inteligencia, recursos; y con Pepu, la confianza en el grupo y la pedagogía del baloncesto.

En fútbol no negaré mi fascinación por aquél Barça de Johan Cruyff.