Yo participo de distintos apartados del proyecto, pero uno importante es la información relacionada con la cantera. Y no sólo la nuestra, la del Estu, también queremos fijarnos en la de otros equipos. En la jornada siete de la ACB, en el partido contra Fuenlabrada, publiqué una entrevista a Armando Polo. La cuelgo ahora aquí para los lectores del blog.
Armando Polo es, desde el año 2000, responsable de cantera del Ayuda en Acción Fuenlabrada. Un club que ha realizado en estos últimos años un apuesta muy importante por el baloncesto de base, y que es ya una referencia importante en la Comunidad de Madrid.
La Nevera: ¿Cuáles son las características generales de la cantera de Fuenlabrada?
Armando Polo: Desde el año 2000 estamos realizando un trabajo muy especifico de afianzamiento. Ahora mismo contamos con nueve equipos federados, 18 escolares, seis vinculados, más las escuelas. Esto significa mucha gente alrededor de un proyecto muy amplio de formación. Nuestra estructura de cantera es piramidal, y va desde los equipos benjamín hasta nuestros vinculados en EBA (Getafe Beta) o en LEB Plata (C.B. Illescas).

L.N.: ¿Cuál es la filosofía de ésta estructura?
A.P.: Hacer jugadores que valgan para los equipos superiores. Si, por ejemplo, es un cadete, que luego siga en junior, y así en todas las edades. Trabajamos con varios parámetros. Por un lado el desarrollo de la inteligencia, por otro la versatilidad como jugadores, y por último enseñamos un ética de trabajo predispuesta al sacrificio, un aspecto que nos parece muy importante. Por supuesto nos parece fundamental el talento de un jugador. Le damos mucho valor, aunque somos conscientes que el físico en este deporte también es muy determinante.
L.N.: ¿Hay algún modelo de cantera que os sirva de ejemplo?
A.P.: Ninguno en concreto. Vemos cosas que nos gustan en otros clubes y las vamos incorporando, pero no hay un modelo que imitemos. Nosotros trabajamos sobre dos líneas fundamentales. Por un lado fomentar el baloncesto en Fuenlabrada, y acercar este deporte a todos los niños de la localidad, bien para que puedan practicarlo en su propio colegio, o bien para que puedan hacerlo en un punto cercano. Y por otra parte, en las escuelas fijarnos en los que tienen más talento y capacidad para este deporte. Localizarlos y trabajar en su mejor desarrollo como jugadores de baloncesto.
L.N.: Supongo que la cantera será también un activo para crear una identificación con el equipo ACB.
A.P.: Efectivamente. Para nosotros es muy importante crear una cultura de baloncesto en la ciudad. Que haya una demanda social, y en ese sentido el entorno de los chavales (familia, amigos, etcétera) es muy importante. El tener un equipo ACB es fundamental porque funciona de espejo, de reclamo, y de escaparate. La ACB es una liga con una calidad tremenda, y el espectador aprecia un baloncesto de primera calidad.
L.N.: Supongo que el llevar un jugador de la cantera hasta el primer equipo será una de vuestras metas.
A.P.: Sería el final deseado en el desarrollo de la formación de un chaval. Además sería la recompensa al trabajo de mucha gente, tanto desde la directiva del club como desde el conjunto de técnicos que trabajamos en Fuenlabrada. Para eso hace falta que se den una serie de circunstancias que son difíciles, e incluso un pelín de suerte, porque hacerse un hueco en el baloncesto profesional es muy muy difícil. Precisamente porque sabemos de la dificultad que supone llegar a lo máximo, es por lo que hablamos sobre la ética del trabajo y el sacrificio. Sin eso no hay proyección posible para un jugador.
L.N.: Tu mismo eres entrenador de cantera, y aplicas unas características propias. En un Clinic explicabas, por ejemplo, que no pides tiempos muertos...
A.P.: Este año estoy entrenando al Preinfantil A. Yo valoro mucho que un jugador piense por si mismo, y que controle todo lo que hace en el campo. Yo no pido tiempos muertos porque normalmente son para hacer cambios técnicos, y para señalar en qué se equivocan. Creo que hasta infantil hay que dejar que los jugadores se comuniquen y demuestren su actitud en el campo, son ellos los que tiene que aprender a ver las situaciones que se producen en el juego. Es muy importante dejarles jugar. Yo soy un entrenador muy exigente en lo técnico, en enseñar a los jugadores como generarse ventajas, y en aprender a valorar los recursos. Por ejemplo, a veces estamos los cinco o diez primeros partidos con la prohibición de botar el balón. Para que de esta forma luego sepan apreciar la importancia del dribling.
En Fuenlabrada trabajamos mucho con el concepto de entrenadores de club, no de equipo. Es decir, yo no tengo “mi equipo” , sino que puedo entrenar con un infantil, estar de segundo en un cadete, o en otra responsabilidad. Obviamos los resultados de la competición, nos da igual. La formación es lo primero, y nuestra visión es del conjunto de la cantera, para sacar la máxima proyección de cada jugador.