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martes, 20 de agosto de 2013

PROFESORES vs ALUMNOS

 El Estudiantes es un equipo de patio de colegio, al menos lo fue en sus orígenes y algunos apostamos porque lo siga siendo siempre. Un patio con nombre y apellido: Ramiro de Maeztu. Entre el revoltijo de papeles propios y heredados que hay en el hogar familiar he encontrado esta joya que explica mejor esa afirmación. Se publicó en el número 8 de la revista 'Dialogos del Ramiro' (Organo Informativo de la Asociación de Padres de Alumnos del IRM) en marzo de 1975. Sus autores son J. Mª. Arce y Borda; J. Del Barrio Marcaida; Alberto Suárez-Inclán; Iñigo de Vicente Mingarro; alumnos entonces de 8ª de E.G.B. Dejo la crónica tal cual la escribieron. Literatura ramireña en toda regla, un lujo en estos tiempos de normalizado sopor escolar.



                                TRADICIONAL PARTIDO PROFESORES-ALUMNOS

Como todos los años y con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino, se celebró el tradicional partido “Profesores-Alumnos”. Había bastante expectación en su mayor parte alumnos del colegio que se habían quedado a comer en la “cantina”.

El polideportivo “Antonio Magariños” se abrió a las cuatro y media y en unos minutos la gente se había acomodado y estaba impaciente a pesar de que el partido comenzara a las cinco.

En primer lugar aparecieron los profesores que fueron recibidos entre un gran abucheo. Seguidamente saltaron al campo los alumnos, que vestidos de forma extravagante dieron media vuelta al campo entre aplausos por parte de sus seguidores. Una vez colocados en sus sitios, salió la madrina del encuentro que recibió un ramo de flores de los alumnos, y en señal de agradecimiento dio un beso a cada uno de los componentes de dicho equipo, que se ponían en cola nuevamente según iban terminando.

La primera parte transcurrió normalmente a excepción de algunas graciosas payasadas típicas de este partido como aquel gol de cabeza de un alumno a pase de uno de sus compañeros. La gente aplaudió este inesperado gol. En este tiempo fue agarrado y “manteado” un profesor de E.G.B por el equipo contrario. Cuando los jugadores se retiraron para descansar todos los chicos saltaron al campo para recoger las pelotillas que anteriormente habían lanzado. Los profesores durante este período se dedicaron a jugar con sus hijos y a charlar con aquellos que no jugaban.



En la segunda mitad las cosas cambiaron y el partido se volvió más ameno. La alineación inicial del primer tiempo duró poco en el segundo, pues todos los profesores del banquillo salieron a ayudar a sus compañeros contra los cinco componentes del otro equipo. Como los árbitros permitieron esto, los alumnos se enfadaron y mantearon a uno de éstos, su compañero al intentar ayudarle sufrió las mismas consecuencias. Tras esta broma, para alcanzar mejor la canasta los estudiantes se subieron uno encima de otro.

Después de que el partido trascurriera con un poco de calma, dos compañeros de estudio colocaron sobre el aro de la canasta a un loro, al cual su dueño les había enseñado a decir: “FUERA PROFESORES, FUERA PROFESORES” en el momento en que el árbitro señalaba una falta personal contra los alumnos. Al no atreverse los profesores, el árbitro, con gran crueldad, lanzó el balón que dio al loro, que se asustó y se cayó al suelo chillando en su jerga.

Poco después acabó el partido, con el marcador señalando sesenta y siete – sesenta y seis a favor de los alumnos. Este resultado es altamente dudoso, pues el marcador y sus manipuladores en vez de cumplir lo establecido por el reglamento de dos puntos por canasta animaron el partido de forma que era muy difícil despegarse y establecer claras diferencias entre los contendientes.

La salida resultó igual que la entrada. MUCHO DESORDEN; MUCHO GRITO Y DEMASIADA PRISA POR SALIR; AUNQUE LA GENTE HABÍA PASADO UNA AGRADABLE Y DIVERTIDA TARDE.

NdT: Volveremos.

lunes, 11 de febrero de 2013

El Barça, campeón en tres actos

El Barcelona se llevó una final de la Copa del Rey que compartió protagonismo -de nuevo- con la pitada al himno nacional y a la presencia del Rey. Como segundo clasificado quedó un meritorio Valencia Basket que aguantó dos partidos y medio a base de aplicar una defensa soberbia.

Fotografía de equipo del Barça baloncesto

A partir de ahí el Barça mostró unos galones que habían pasado desapercibidos en la Liga Endesa pero que recordaron la enjundia de un equipo que ha realizado sobresalientes temporadas no hace tanto, con algunos de los mimbres que mantiene en la plantilla. En parte, gracias a un Pete Mickael -elegido MVP de la final- que fue el de las grandes ocasiones, el indiscutible martillo que percuta sobre los contrarios para minar sus resistencias.

Para llegar hasta ahí el Barça lidió antes con los huesos más duros de la competición: el Real Madrid y el Baskonia.

El primer día de la Copa del Rey 2013, el Barça y el Real Madrid nos regalaron un partido antológico. Un duelo de resistencias al conformismo que se saldó con dos prórrogas, un marcador mayúsculo (111-108) y una victoria blaugrana. En la excepcional presentación destacó la actuación de Pete Mickael y Ante Tomic, pero por allí también anduvo un Juan Carlos Navarro que se ha sentido arropado con la llegada de un jugador de la fiabilidad en ataque y defensa de Brad Oleson.

Precisamente Navarro, a sus 32 años y seis copas, fue el protagonista del segundo asalto hacia la final. Un partido contra un combativo Baskonia que sólo se resolvió en el último cuarto, cuando el equipo de Tabak y la entregada afición local se dieron cuenta de que es casi imposible doblegar al jugador de San Feliu de Llobregat cuando esta inspirado. Navarro regaló otra actuación para el recuerdo, en esta temporada intermitente de lesiones y partidazos. Un recorrido que debería reconocer el público con algo más de flexibilidad, toda vez que en días como el de la semifinal contra Baskonia el arte del jugador catalán esta más cerca del espectáculo que de las anodinas dinámicas que a veces se ven en el baloncesto ACB. Afortunados somos aquellos que podremos contar que le vimos en directo.


La Copa por supuesto tuvo mucho más: Un Faverani que reivindicó a un Valencia muy mentalizado; un Gran Canaria que rompió el 0-6 en su contra para pasar por primera vez a unas semifinales a las que llegó algo encogido; un Baskonia con carácter al que le pesó la juventud en cinco minutos del último cuarto de su semifinal en la que no vio aro; un Real Madrid fiel a un estilo -algo desdibujado- que sólo salió derrotado porque enfrente tuvo a un Barça peleón; un CAI Zaragoza y un Bilbao Basket poco finos que jugaron con la grada en su contra; y un Estudiantes gripadísimo que enseñó sus vergüenzas sin un Carl English enfermo en la última llamada.

Por el camino quedó una ciudad entregada al baloncesto, que hizo de la amabilidad y el saber estar, una agradable demostración de que la fiesta del baloncesto mejora cuando se celebra en lugares donde el roce de aficiones es parte importante del evento. Y eso a pesar de los chaparrones, meteorológicos y sociales, que fueron también reivindicados desde la grada al grito recurrente de "sanidad pública" que alentó la afición colegial desplazada hasta Vitoria-Gasteiz.

Pero si sólo hablamos de baloncesto, el protagonismo fue de un Barça que había llegado generando algunas dudas por su errática trayectoria, pero que en estos días ha reivindicado su calidad a puñados. Su Copa número 23, cifra que iguala los logros madridistas en el mejor torneo de baloncesto que se celebra en este país. A pesar de los chaparrones y los pitos que han acompañado esta edición.

PD: Esta es mi crónica de la Copa 2013 publicada en elEconomista.es.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Ganar era de Horteras

El patio del Ramiro de Maeztu era tan grande que cuando uno llegaba a la universidad no había excesivas sorpresas. Lo comenta Guillermo Ortíz en su libro Ganar es de Horteras, y es un recurso recurrente en alguna conversación de ex ramireños universitarios o ex universitarios ramireños. Como en todos los grandes espacios, la diversidad constituía la comunidad. Así uno podía preferir las palmeras de chocolate o los bocadillos de tortilla de Geni; los Pablos Martínez o los Nachos Azofra; las pachangas en el mini o las partidas de mus al sol bajo la sombra del laboratorio de Ciencias y el esqueleto de Garibaldi; las pellas hacia El Corte Inglés o hacia el CSIC; las clases del Figurín o las del Mortadelo; incluso, por increible que pueda parecer, uno podía ser seguidor del Real Madrid de fútbol. Se trataba en toda regla de un patio de vecinos, homogéneo en el seguimiento a un equipo de baloncesto -el Estudiantes- pero múltiple en cuanto a afinidades, amistades y gustos.

Ganar es de Horteras es una visión desde un ángulo del patio. El de un seguidor del Estudiantes, que además estudió cuatro años en el Ramiro. Lo dice varias veces el autor, habla de su percepción y de las de sus amigos. Lo que entonces era para él “todo el mundo”.

Guillermo Ortíz nos cuenta los años que trascurrieron entre el reinado de John Pinone y el descenso de la temporada pasada a los infiernos en Estudiantes. Años algunos más dorados que otros, pero donde se fraguó parte de la mística del club de 'patio de colegio'. En esa secuencia desfilan jugadores como Russell, Montes, Winslow, Herreros, Antúnez, Aísa, Vandiver, Brewer, Loncar, Carlos Jiménez... Lo hace aportando en paralelo los acontecimientos que sucedieron en la calle Serrano 127, muy especialmente alrededor de todo lo que gravitaba entorno a las plantillas que él y su familia veían desfilar cada partido desde la grada. Y lo hace con una visión fina y atenta al detalle. No sólo del Estu sino de los entornos más conocidos del baloncesto ACB de aquella época. Algo que el lector que conozca aquellos tiempos sabrá agradecer. En ese recorrido deportivo hay momentos especialmente brillantes, como cuando cuenta el derbi tras la muerte de Fernando Martín donde los recuerdos de ese día y la escritura de Ortíz logran que el lector, al menos en mi caso, se emocione.

Ocurre que el libro también nos narra los amores y desamores de Guillermo, así como parte de su intra historia familiar, en relación con el Estudiantes, pero no sólo. En ese otro libro sentimental que discurre en paralelo, uno tiene la sensación de moverse a medio camino entre Aquellos maravillosos años y Cuentamé como pasó. Un género literario que exige mucho feedback con el lector, algo que no es fácil si se ha habitado en la otra punta del patio. Así uno logra empatizar con algunos de los senderos más apegados a Aquellos maravillosos... y tiene ciertas dudas, especialmente con los entornos sociales y políticos que se cuentan, como ocurre en Cuentamé. Mucho más para quien, como yo, no tenga ni idea de lo que es un Match Day II. Esa parte del libro, con un orden de acontecimientos algo confuso, se percibe de forma más extraña y ajena. Pero es que el Ramiro era muy grande y diverso.


En el libro de Guillermo, exelente periodista por cierto, hay ausencias, o pasajes que se quedan excesivamente cortos si alguien busca la historia, especialmente fuera de la cancha, del Estudiantes. Pero el libro no trata de ser un memorandum detallado de lo ocurrido, si no de un relato muy personal de un tiempo vivido contado en primera persona. Aunque desde La Cruz -y me atrevería a decir desde parte de los genéticamente EGB's- se veían las cosas de manera distinta. Pero es bueno saber cómo lo veían otros, para confirmar que afortunadamente nunca fuimos “todo el mundo” ni en el patio, ni en la grada, ni cuando íbamos de marcha.

Ganar es de Horteras es parte de una fotografía a la que siempre merece la pena echar un vistazo para conocer mejor el tiempo del que se esta hablando. Un libro que además es la presentación en sociedad de la editorial Cestos de Melocotón, nombre tras el que se encuentra la revista Cuadernos del Basket, que pretende hacerse un hueco en eso que se llama ahora baloncesto para leer. Una buena noticia que sin duda acompaña la publicación de este manuscrito.

Eso sí, no me resisto a decir que algunos de los pobladores de ese inmenso patio todavía andamos queriendo saber lo que es la vida.

PD: El libro se puede comprar a través de ganaresdehorteras.com.

lunes, 10 de diciembre de 2012

El derby de ayer y El Ritmo en Barcelona.

Hay un debate en los foros colegiales alrededor del partido de ayer. Tiene que ver, en buena parte, con cuestiones técnicas, de estrategia o de finura interpretativa. En algún caso también sobre la grada y las presencias visitantes.


Ilustración de Enrique Flores.

Sobre lo primero no seré yo quién me ponga a hacer excesivas disquisiciones, toda vez que la diferencia de presupuesto (plantilla) es el resultado final de todas las ecuaciones posibles. Aún así sólo hay que ver las diferencias en cada cuarto para apreciar que el Estudiantes compitió y que ambos equipos regalaron una primera parte que valía la entrada al partido, mucho más cuando con cierta regularidad aparecen resultados en la Liga ACB que tienen raquíticos resultados.

Los derbys cuando caen del lado del más débil es mejor que no sean habituales, porque así alimentan la épica de los que ocurrieron. Algunos nos acordamos del de las tres prórrogas en el Magariños, otros de aquellos playoff memorables, también de aquel mítico cruce de Copa del Rey y muchos más del de la canasta de Gonzalo Martínez o el de Pancho más triple y mate de Daniel Clark. También del ocurrido la temporada pasada con una banda de jugadores que al menos regaló una alegría en una annus horribilis.

En baloncesto las afinidades están sujetas a diversos motivos. Todos válidos y respetables. Si mañana en un entreno de cualquier lugar del país hay un chaval o una chavala que quiere imitar el caño (voluntario o no) de Sergio Rodríguez, pues bienvenido sea al club de los amantes del baloncesto espectáculo. De igual manera que habrá otros que soñaran que un día será su oportunidad ganar al Madrid ante su gente y su afición. Aún a sabiendas de que al rico para torcerle el gesto hay que ganarle desde la más alta de las exigencias y suertes. Bueno es que así sea.

Pero también habrá que valorar otras cuestiones. En un vídeo promocional del partido un chaval de la cantera señala “a mí no es que me guste mucho el dinero yo sólo quiero divertirme” y una chica añade poco después, en referencia a la afición del Real Madrid, “en los partidos no paran de decir tacos”.



Estoy seguro que Sergio Rodríguez, y otros madridistas, además de por dinero, juega para divertirse y que habrá aficionados merengues que les desagrade el insulto como forma de estar en la grada. De igual manera que habrá algún jugador del Estudiantes que para divertirse preferirá el Parque de Atracciones y que en nuestra grada hay zangolotinos. Pero estos chavales han dictado perfectamente la filosofía política y emocional que nos mueve a la mayoría de gente que nos juntamos alrededor del Estu.

Yo me quedo con el excelente manifiesto de estos chicos porque resume a la perfección mi forma de entender el Estudiantes, aunque a veces “no gane ni a las canicas” y porque “ir con los que ganan es muy fácil”.

Palabra de (D)emencia en el derby de ayer y siempre, con independencia de lo que señale el marcador. Así sea.

PD: Esta semana estoy en Cataluña presentando El Ritmo de la Cancha:

Miércoles 12, a partir de las 19:45 en Alibri Llibreria de Barcelona, con Robert Álvarez (El País) y Julián Felipo (Mundo Deportivo).

Jueves 13, a partir de las 19:30 en La Ciutat Invisible de Barcelona.

Viernes 14, a partir de las 19:30 en Synusia Llibreria de Terrassa.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Entrevista Himar Ojeda

Himar Ojeda (Las Palmas de Gran Canaria, 1972) fue el fichaje sorpresa del Club Estudiantes el pasado verano. Entrenador de formación, tras 17 años en Club Baloncesto Gran Canaria SAD (donde pasó por diferentes puestos incluido el de Entrenador Ayudante), su etapa de director general y deportivo en las Islas Canarias estuvo plagado de éxitos en cuanto a la incorporación de jugadores a la liga ACB. Ahora en Estudiantes asume un puesto que siempre había estado ligado a personas formadas en el propio club madrileño.


Foto: Club Estudiantes

Pregunta: ¿Cómo te imaginabas Estudiantes antes de venir?

Respuesta: La verdad es que lo que imaginaba se asemeja bastante a lo que es. Un club especial, diferente incluso en la organización. Cuando en Canarias jugábamos contra otros equipos la sensación es que sabíamos quién era quién y en Estudiantes no es así, porque tiene una dimensión diferente. Por su historia, en la que hay tanta gente que forma o ha formado parte del Club. Y esa gente no se deja de vincular, quizá sí a nivel organizativo, pero no a nivel sentimental.

P: ¿Y lo sentimental es un valor o es una carga?

R: Yo creo que es un valor, pero hay que enfocarlo bien porque si no se puede convertir en una losa en determinados momentos, sin mala intención, pero que a veces puede ser una carga en vez de ayudar.

P: ¿Cuál es la función de un director deportivo?

R: Marcar la política deportiva del Club, desde arriba hasta abajo. Si el club la tiene es el que debe preservarla y encauzarla si se sale de la línea, o adaptarla a los tiempos o los medios que se tienen.

P: ¿Estudiantes la tiene?

R: Estudiantes la tuvo, no creo que se haya perdido, pero sí que hay que encauzarla de nuevo porque se había difuminado en los últimos tiempos.

P: ¿Cómo planificas la contratación de jugadores de cara al primer equipo?

R: Cuando llego todo se tiene que hacer un poco rápido, porque llego en julio por las circunstancias especiales del equipo y el final de la temporada pasada. Intento planificar siempre empezando por el entrenador y en ese momento tengo varias alternativas en mi cabeza y la primera era Txus Vidorreta, y es una opción que se puede llevar a cabo...

P: Disculpa, ¿por qué Txus Vidorreta?

R: Porque aunque el trabajo tiene que ser global, los tiempos son diferentes. La ACB lleva un tiempo que es mucho más inmediato, de corto plazo y el resto de la planificación de cantera pues lleva otro tiempo, más a largo plazo. Con la inmediatez de las decisiones creo que Txus era el ideal: es un buen entrenador, esta en un muy buen momento y venía de hacer una muy buena temporada con mimbres parecidos a los que aquí le íbamos a poder dar. Un equipo con gente joven y con gente más experta. Además después de hacer una buena temporada nadie le había fichado y era un poco como en el caso de Carl English, le valía también para reivindicarse. Él estaba con hambre de entrenar y ve el proyecto muy ilusionante. A partir de ahí, a mí me gusta componer la plantilla con el entrenador porque creo que el trabajo queda mucho mejor si es compartido por las dos partes. Valoramos el tema de los contratos, la información de ellos y a partir de ahí comenzamos a planificar las necesidades.

P: ¿Sigue siendo la ACB un destino atractivo para los jugadores que vienen de fuera?

R: Sigue siendo un destino atractivo, pero no tanto como antes, ahora hay más competencia. Alemania ahora es un destino muy atractivo para los jugadores porque es una liga que esta creciendo mucho, la organización están muy bien, tratan muy bien a los patrocinadores, son serios pagando y tienen una capacidad económica importante, con lo cuál la liga ha crecido y esta haciendo competencia. Así como Turquía, que siempre ha sido un referente, pero que ahora es un destino muy interesante para los grandes jugadores. Pero a nuestro nivel es más competencia Alemania, para Real Madrid o Barça la competencia para llevarse a un jugador es Turquía.

P: ¿Cómo se convence a un jugador como Kyle Kuric para venir a un club en una situación deportiva complicada en un país con crisis económica?

R: Yo era un jugador que seguía hace tiempo. Le vi en la Universidad, tuvimos en Canarias a Juan Palacios que estudió también en Lousville, le pregunté si le conocía hace dos años, me dijo que sí, que entrenaba con él en verano, le dije que me gustaba -no sé si Juan Palacios le diría algo- y fui a verle algún partido y hablé con él. Todo eso yo creo que generó confianza y cuando su agente le llama porque Estudiantes esta interesado pues ya hay un contacto anterior. Además en el caso de Kyle, aunque parezca sorprendente, es un poco más fácil porque es su primera opción profesional y eso sí que llama la atención, que sea en ACB pues es algo muy importante y atractivo para un rookie y él lo vio como una oportunidad. Hay jugadores con los que no cuesta tanto. Pasó lo mismo con Jaycee Carroll en Gran Canaria, para ellos es una oportunidad para venir a una liga de la importancia de la ACB. Puede ser más difícil con jugadores como Tariq o Carl English.

P: Una de las cosas que me llama la atención de un jugador como Kyle es su buena disposición, se le ve muy cercano a jugadores como Jayson o Lucas, ¿eso son factores en los que te fijas para contratar a un jugador?

R: Él es un jugador joven, tiene la misma edad que Jayson y es más próximo a los jóvenes del equipo. Trato de intentar ir más allá de sus capacidades exclusivas como jugador. Antoine Wright las tenía, pero salió mal. Yo sabía que Kyle era un buen tipo, abierto, afable... intento sacar información de entrenadores que lo han tenido, de gente que lo conoce. Yo en la valoración que hago pienso que es alguien que va a encajar en el grupo. Cuando las grandes empresas van a fichar a un gran directivo que va a tener importantes responsabilidades y va a ser bien pagado, se le hacen muchas entrevistas personales. Nuestros 'directivos' a esos efectos son los jugadores, son los que tiene la máxima responsabilidad, los mejores sueldos y nosotros que somos la empresa fichamos a los directivos sin hablar con ellos... Esta establecido así, hablas con el agente y nada más, pero yo siempre intento antes hablar con el jugador porque así quedan claras las expectativas de cada uno. Y luego esta la sensación que te trasmite el hablar directamente con él, son situaciones que te ayudan a tener más información y yo creo que eso es clave. Luego te puede salir bien o no.

P: Si vemos la fotografía completa de la plantilla, ¿se han cumplido tus objetivos?

R: Estamos contentos. Hemos conseguido una plantilla equilibrada y la mejor posible con lo que tenemos. Creo que mezcla la veteranía necesaria para la liga ACB y da oportunidad a los jóvenes. Estamos equilibrados por puestos, con gente con capacidad de ayudar en cada posición. Una plantilla corta porque son diez profesionales y dos chavales del EBA y eso nos deja un poquito al límite. Pero lo que hemos conseguido no lo hubiésemos creído cuando empezamos a diseñar la plantilla.


Foto: Club Estudiantes

P: Por no hablar de todos, ¿por qué se decide Fisher como última incorporación?

R: Porque las cosas que conoces te dan más confianza que lo desconocido. Aún así no soy sospechoso de hacer de esto un acto de fe, he traído a muchos jugadores que han jugado por primera vez en España. Hay que pensar que tenemos a Jayson y Jaime, que Jaime no jugó mucho el año pasado, que esta todavía en proceso de maduración y de convertirse en jugador ACB. Luego de los aleros que tenemos, Tariq, English y Kuric, el que más podía ayudar en la posición de base -si pasaba algo- era el primero. Entonces ahí hacia falta una mejora, teníamos a Edu, pero no cumplía esas características en caso de necesidad. Josh era perfecto porque le conozco personalmente, yo lo traje a España, él ya hizo ese papel que necesitábamos. Alguien sin necesidad de mucho protagonismo en cuanto a querer minutos o acaparar anotación, porque para eso tenemos a English, a Tariq y a Kyle. Necesitábamos a alguien de un perfil defensivo y que aceptara bien el rol. Y eso sé que Josh Fisher lo iba a cumplir perfectamente.

P: Cambiando de tercio, ¿qué espacio ocupa o crees que debería ocupar el Liga Femenina?

R: El equipo de Liga Femenina 2 creo que esta en un proceso, por la situación que esta atravesando el club, de reconstrucción. Es un equipo eminentemente joven, casi todas las chicas son de aquí menos una, es un equipo que por las circunstancias del club esta tendiendo a tener sólo jugadoras formadas aquí o jugadoras del entorno de Madrid. Creo que ese enfoque no es malo, al contrario, creo que es el acertado. Porque es imposible tener un equipo así en ACB, pero en LF si. Hay que ser realistas, Estudiantes no esta para competir por entrar en las competiciones europeas femeninas o por mantener dos equipos en la máxima élite. Trataremos de competir al máximo, con una estructura en el que las chicas de la cantera vayan evolucionando hasta llegar al primer equipo y que a partir de ahí pueden conseguir cotas superiores como equipo o individualmente.

P: En los últimos partidos del equipo ACB, en el fondo de la Demencia han aparecido pancartas críticas con la política de cantera. ¿A qué lo atribuyes?

R: Es un tema en el que muchas veces tengo que preguntar. Cuando a mí me llaman para fichar yo me reúno porque sé de la particularidad de Estudiantes, me reúno con los dos presidentes y con el director general. Yo les pregunto cuál es el plan y ellos me trasladan que su valoración es que han estado un poco separados cantera y primer equipo, que han ido por caminos que no eran los adecuados y que quieren retomar una estructura única. Es eso precisamente lo que me apetece, pero es un proceso complicado. Yo llego en julio y me pongo con el primer equipo, así que el ritmo para ir adecuando todo es lento. Hablo con los responsables y me voy informando de lo que ha pasado y de lo que pasa, de los que están, de los que ya no están y de por qué no están. Entiendo que la Demencia conoce y reclama ciertas cosas que se han realizado mal, pero yo creo que estamos en un proceso de cambio. Sería injusto tomar decisiones por lo que me digan, hay que ir poco a poco y ver las cosas para, en función de eso, tomar decisiones. El otro día saliendo de Bilbao algunos de la Demencia me decían “eres el mejor fichaje de este año”, y coño, a mí me ha fichado esta directiva, así que será mérito suyo. Hay que dar un poco más de crédito, en cantera hay que recuperar cosas, pero hay otras que no se pueden hacer inmediatamente. Yo pediría cierto margen de confianza para ver cómo caminan las gestiones.

P: ¿Qué importancia debe tener la cantera en Estudiantes?

R: Tiene que ocupar un lugar muy grande. Estudiantes ha sido siempre un referente de cantera y tiene que seguir siéndolo. Para mucha gente de fuera es una referencia, ocurre que nosotros desde dentro somos más críticos. De doce jugadores en el equipo ACB, seis son de la cantera. Soy el primero que dice que probablemente hay cosas que están mal, pero seguimos teniendo seis jugadores formados por nosotros en el primer equipo. Yo creo en eso, Lucas Nogueira ocupa plaza de extranjero y Kyle Kuric tiene 23 años. Eso es una apuesta. A mí Estudiantes me ha fichado no sólo para pensar en el equipo ACB. No se me ha fichado por lo que hice en el primer equipo de Gran Canaria con los fichajes, sino porque además he convertido Gran Canaria en un club de cantera. Para mí es un trabajo enormemente atractivo, formar jugadores que lleguen al primer equipo. Pero ahora todo esta mucho más globalizado, no se puede tener a diez tíos de la cantera y dos americanos. Estudiantes tiene mil niños y niñas en su cantera, y así se consigue que haya mucha gente que le guste el baloncesto, que consuma baloncesto -no sólo de Estudiantes- también de otros equipos y otras ligas. Además estamos tratando de formar personas que es lo que queremos con el baloncesto, también hay labor social y labor formativa para el mundo profesional. Tenemos que ser referencia y mejorar. Esa es nuestra diferencia.

P: ¿Cuál sería el equilibrio perfecto del Estudiantes pensando en el futuro?

R: Me gustaría que el equipo ACB compitiese lo máximo que podamos, no estar en peligro de descenso. Tenemos un presupuesto bajo, pero haciendo nuestro trabajo bien y con un poco de suerte se trata de estar por encima de nuestra posibilidades. Que el equipo ACB se vaya nutriendo de jugadores de la cantera, que seamos reconocibles. No es necesario que todos los equipos de la cantera juguemos igual, cada entrenador debe poner su personalidad, pero sí que tengamos una identidad como club, en cuanto a convivencia entre los entrenadores, en formación, en competir en campeonatos, que podamos además retener a jugadores y entrenadores. Me preocupa perder gente que se vaya a sitios que no deberían ser mejores que el nuestro y en los últimos años se han ido unos cuantos.

P: ¿Cómo se vive en Madrid?

R: Me hacía mucha ilusión vivir aquí. Aunque sólo tengo un año de contrato nos hemos venido con todo, con la mujer, con los niños que van al cole del Estu...

P: ¿Al Ramiro?

R: No, a Las Tablas, porque vivimos allí cerca y la opción que me dieron era esa. Madrid es una ciudad muy apetecible para vivir y para trabajar. Además me da muchas posibilidades de ir a ver baloncesto a Palencia, a Cáceres, a Ávila... También para ver Les Luthiers, Espinete no Existe, el concierto de Sabina o a Pablo Carbonell en la Sala Galileo. La verdad es que muy contento por estar aquí, a pesar de las dificultades que podamos tener en Estudiantes.

martes, 30 de octubre de 2012

Estu es otra cosa

El pasado jueves 25 se presentó en el Magariños al Estudiantes de esta temporada. Al escenario montado para la ocasión iban subiendo los jugadores del equipo ACB por el orden que el speaker iba nombrado, desde el puesto de base hasta los pivots. Cuando Kyle Kuric subió al estrado se situó junto a Jayson Granger, momento que aprovecharon para intercambiar algunos comentarios entre ellos en tono de broma. Jayson y Kyle son de la misma edad y en su conversación la apariencia es que se trataban de igual a igual.


Foto: Club Estudiantes.

Llegados a la quinta jornada de la ACB el equipo colegial trasmite sensaciones olvidadas en el baúl de los recuerdos. Este año por lo pronto no hay manita de inicio ni impresiones ponzoñosas. Y es que si hay una máxima para cualquier equipo de cualquier deporte es aquella que hace referencia a la voluntad de “ser competitivos”. El Estudiantes parece ajustarse a ese presupuesto, manido hasta el extremo como proclama pero nada sencillo de ejecutar.

Un equipo como el Estu necesita que los que vengan de fuera aporten y construyan. No tiene que ver sólo con su calidad individual, sino con su capacidad de mejorar a otros jugadores más jóvenes en cuanto a su técnica y su profesionalidad. Algo imposible con la tripleta que desembarcó en Madrid (mejor dicho en Coslada) la temporada pasada: Antoine Wright, Luis Flores y Cedric Simmons. El primero alcoholizado, el segundo ralentizado hasta el exceso y el tercero con una sensibilidad en las manos que le imposibilitaba agarrar con seguridad un balón de baloncesto. Una auténtica katastrofa que diría un balcánico, que nos llevó al pozo.

Si el grupo de locales no ha cambiado en exceso, y los resultados son óptimos, es porque los recién llegados vienen con ganas de todo. El primero Txus Vidorreta, que da la impresión de gustarse tanto que esta sobrado de bilbainidad, y al que habrá que recordarle dónde esta para que no termine como Sean Connery en El hombre que pudo reinar; luego Carl English que ha adoptado el añorado rol soviético del triple en carrera y el gatillo confiado como argumento para desatascar ataques; pasando por Lamont Barnes que da la sensación de sentirse a gusto en un Club que siempre ha apreciado el 'black power', mucho más si es para bregar bajo el aro; y por último con un Josh Fisher que admite de buen ánimo su rol de obrero en función de las necesidades del equipo.



Foto: Juan Pelegrín.

Mención aparte merece Tariq Kirksay, que de forma meteórica va camino de ocupar el hueco sentimental de otros ilustres foráneos como Pancho Jasen o el mismísimo John Pinone. Cuestión de tiempo.

Queda mucho por ver, pero parece que las convesaciones entre estos y los Jaime Fernández, Lucas Nogueira, Jayson Granger, Germán Gabriel, etc, son fluidas, dentro y fuera de la cancha. Estudiantes es mucho más que el primer equipo, pero no hay duda que se ha pasado de la noche al día en un suspiro. Para llegar hasta aquí se ha resbalado tanto que hay pocos lugares donde agarrarse con confianza, pero con la tranquilidad que supondría una temporada sin sobresaltos se puede reconstruir los cimientos de un proyecto fiable, constante e integral.

Para así seguir yendo al Palacio a disfrutar con un equipo competitivo que da espectáculo. Mérito que habrá que reconocer en buena medida a Himar Ojeda que ha llegado con las ganas de comerse el mundo que antes, hace ya mucho, se presuponía a aquellos que se habían alimentado con las palmeras de Geni y la atmósfera del Magata. Una filosofía que un tipo como Kyle Kuric, nacido en Indiana, uno de los Estados referentes del baloncesto rural estadounidense, parece a simple vista que ha captado a la primera. Afortunados somos.

PD: El filósofo y escritor, ex-ramireño, Guillermo Ortíz ha publicado el libro Ganar es de horteras. Un manuscrito que a primera vista tiene toda la pinta de ser imprescindible para cualquiera que le guste el baloncesto desde miradas poco habituales, mucho más si se es aficionado del Estudiantes.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Sólo es el principio?

En el mundo al revés que vivimos resulta que un multimillonario esta triste y todos se preguntan por qué. Más allá de un posible mal de amores social provocado por el ego, la cuestión parece ser “deportiva”. Motivo suficiente para llenar páginas y consultar a sicólogos en prime time. Realidad y protagonismos mediáticos espalda contra espalda.



Sólo es el Principio (Francia, 2010) es una película documental grabada en un colegio público de Illè de France, cuyos reales protagonistas son niños de tres y cuatro años atravesados por su condición multicultural y la aparente precariedad de sus familias. La trama se desarrolla alrededor de un taller de filosofía que realiza una de sus profesoras a lo largo de dos años en el aula. Lo que se busca es que los alumnos “piensen por sí mismos” y los temas que se someten a debate son el amor, la libertad, el liderazgo, la inteligencia, la muerte...

En el mundo al revés que vivimos resulta que en los equipos de formación del Real Madrid de baloncesto, la mayoría de los entrenadores provienen del Estudiantes. Y son varios los que crecieron para la causa en el patio del Ramiro de Maeztu. La mayor de las paradojas es que están allí porque no se les quiso en Serrano 127 y sí en la Castellana. Ocupada la metodología del club de cantera por la cienciología, la histórica filosofía colegial -sea lo que sea eso- importa un pimiento. O eso parece.

También las formas: Da igual que un entrenador grite en arameo a todas horas -para desconsuelo de padres y jugadores que acumulan temporadas de quejas- que si tiene un buen enchufe seguirá dirigiendo equipos; poco importa que haya entrenadores soeces con altanería de caca, culo, pedo, pis, que, a pesar de sus evidentes errores, se les comentará “estamos satisfechos con tu labor”; es indiferente que se desperdicie a entrenadores titulados y contrastados, lo que se busca es una línea uniforme dentro y fuera de la cancha cohesionada alrededor de amiguismos de carrera...


Así pasan los días en La Nevera, cada vez más acostumbrados al frío foráneo, cada vez más alejados de las aulas de Antonio Magariños, viviendo más preocupados por las apariencias que por la calidad o la pedagogía. Por supuesto, sin aprendizajes de la escucha como el que practican niños de tres y cuatro años de edad en la película. El tuerto es el rey.

La maestra de la guardería Jacques Prévert que refleja el documental se llama Pasaline Dogliani. Es muy posible que si viviera en España andaría triste con lo que ocurre alrededor de nuestra educación pública (fuese cuál fuese su postura) y su desconsuelo tendría escaso eco en los medios. Ignoro como van las cosas en un país que hace de la educación bandera, pero Jean Pierre Pozzi, uno de los dos directores de la película, habla de ella como una mujer con “personalidad, generosa y entusiasta”. Azouaou, Abderhamène, Louise, Shana, Kyria o Yanis son algunos de los nombres de los niños protagonistas. En un momento del filme uno de ellos dice: “hacerse el interesante no es lo mismo que ser inteligente”.

Hace unos días, hablando con un entrenador de cantera -con pasado colegial- del Real Madrid, me comentaba algunas de las dinámicas que aplican en la casa blanca y parecían interesantes e inteligentes. Cuestiones que no tenían tanto que ver con la economía como con la planificación. Triste evidencia del contraste, cuando mientras tanto nosotros en el Estu estamos derribando activos a golpe de escopeta de feria.

En Sólo es el Principio la cuestión principal tiene que ver con la potencia de hablar, de escucharse, de hacerse preguntas, para así aprender colectivamente sin excesivas mediaciones. Precisamente lo que algunos pocos isleños (en sentido geográfico) apuntan como una buena pedagogía para la formación en baloncesto. Valores que están en las catacumbas de quién sabe dónde del baloncesto que por lo general habitamos. Soy consciente de que la situación se hereda de las purgas cainitas de tierra quemada y nula información de puertas afuera que se instalaron en el Club en los últimos años, producto de una bicefalia en la gobernabilidad que fue desastrosa en algunos aspectos.

Lo cierto también es que en el escueto mundo al derecho no es justo generalizar. En el Estu también queda buena gente, buenos entrenadores y voluntades difusas de cambio. Por no hablar de un montón de jugadores y jugadoras con ilusiones no tan distintas a las de los alumnos del taller de filosofía franceses. De lo que aquí se habla -más allá de algunas actitudes infames consentidas y conocidas- es de métodos, no de personas.

Y es que no puedo callarme cuando lo inquietante, observando con atención lo que se mueve por detrás de la fotografía, es una deriva que quizá sólo es el principio.

PD1: Dejo en barbecho mi humilde -y tíbia- trayectoria como entrenador de formación en el Estudiantes, por motivos que nada tienen que ver con lo que se pueda deducir de la lectura de este post. Labor lætitia nostra.

PD2: “El éxito de la película es el valor de la transmisión y el despertar del pensamiento crítico”. Revista Cahiers du Cinema.

PD3: El Estudiantes ACB, en esta temporada de resurrección asistida, apunta maneras de equipo fogueado y sereno. Motivos suficientes para estar confiado en un año sin excesivos sobresaltos. Eso ayudaría a que las amarguras no fuesen tan amargas...

PD4: Sea como fuere: yo te quiero Estudiantes, aunque no ganes ni a las canicas...

jueves, 21 de junio de 2012

Hablando de todo un poco

El Barça ganó la liga de forma tan sorprendente como el triple de Huertas al final del primer partido. A la larga primó el músculo sobre la velocidad y el Barça sonrió después de mucho tiempo con sensación asfixia. A los de Pablo Laso les faltó un poco de entereza, quizá la aplastante victoria del tercer partido les perjudicó más que beneficiar. Por cierto que Xavi Pasqual dejando a Eidson en el banquillo, en el cuarto encuentro, y planteando una zona desde el primer instante, reafirmó su autoridad y se demostró como un entrenador que -por encima de gustos y opiniones- es un gran estratega. Al quinto asalto llegó el Real Madrid con tantas dudas sobre lo que haría el Barça que no le dio tiempo a preparase el examen completo. Y pinchó. Lo que no quita que los merengues estén muy contentos con la temporada realizada y con la reinstauración de un estilo y una afición.


Foto: Cristobal Manuel (El País)

El Estudiantes sin embargo no vive buenos momentos. Quedarse en la ACB porque otros no tengan dinero para subir es poco honroso y deja en mal lugar a todos, menos a los que legítimamente se ganaron la plaza. Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas pero el Estu necesita una reforma integral para construir un proyecto de cimientos sólidos que lo identifique sin dificultades, como ocurrió durante tantos años. De abajo hacia arriba y con la humildad por bandera. Ir de listos no es buena política, y en estos últimos años los aciertos se cuentan con los dedos de una mano.

En la NBA el Heat de Miami acaricia la gloria. Parece que ha llegado el momento LeBron James. No es mala noticia para aquellos que les guste el baloncesto de camisa floreada y grandes alardes físicos. Sonny Crockett y Rico Tubbs estarán contentos si así ocurre. Pero me temo que el teniente Castillo prefiere baloncestos más sobrios que el ejecutado por los jugadores de Erik Spoelstra. Con independencia de los gustos, la liga de David Stern ha salido airosa de la complicada temporada que comenzó con el lockout y que a los postres llega con dos equipos con mucha velocidad de acción y talento a raudales.

Menos alegrías ofrece el baloncesto femenino de nuestro país. Sóller, Celta y Ros Casares desaparecen de la Liga Femenina. La competición profesional de baloncesto herida de gravedad. Buen momento para replantear cambios de estrategias, de organización y de modelo de competición. No se olvide: el baloncesto es el primer deporte femenino en número de licencias, y la calidad de nuestras jugadoras es más que suficiente para (re)construir un paisaje acorde a las necesidades y proyecciones que merece.

Lo dejo aquí. Lamentando (para variar) mis ausencias del blog. El libro ha despegado de una manera impresionante. Dejo algunos enlaces de la repercusión en los medios, y espero con gusto vuestras críticas y opiniones.

Un saludo.


Foto: Jorge Roche.

El Ritmo de la Cancha en los medios, algunos enlaces:

El País, La Vanguardia,20m,Periódico Diagonal, RNE, Zona 1-3-1, Club Estudinates...

lunes, 7 de mayo de 2012

El regreso de Antonio Magariños

El teléfono sonaba con insistencia, Don Antonio Magariños decidió descolgar. Hacía 50 años que nadie le llamaba, así que el repiqueteo constante del timbre anunciaba que se trataba de una cuestión de urgencia. Levantó el pesado auricular y escuchó un hilo de voz tembloroso. El mensaje fue claro:



“Don Antonio, disculpe que le llame, estamos tocando fondo, hemos perdido contra Fuenlabrada y todo apunta a que nos hundimos...”

La última vez que Antonio Magariños tuvo noticias del Estudiantes fue hace 20 años. Entonces había tenido un encuentro cósmico con Gavioto. El otrora líder de la Demencia se había apuntado a un viaje iniciático en el mundo de las drogas naturales. Una agencia de Madrid organizaba excursiones hasta el desierto mexicano para descubrir los placeres del peyote, así que Gavioto animado por cruzar fronteras invisibles, decidió embarcarse. Antes de que se iniciara el proceso, con el grupo seleccionado para el evento sentado en circulo, el Chamán tuvo que retirarse al servicio, “problemas de vejiga”. Entonces Gavioto descubrió que para su sorpresa, de los catorce intrépidos apuntados en una agencia del centro de Madrid, siete habían estudiado en el Ramiro de Maeztu. Todo un símbolo de las particularidades del patio de colegio.

Cuando por fin la mente cruzó el abismo que separa la realidad de la ficción -entre elefantes voladores, duendes y otras alucinaciones- Gavioto mantuvo una conversación con Don Antonio. De aquel encuentro el antiguo profesor de latín sacó pocas conclusiones, pero una tenía clara, el Estudiantes que él ideó no había cambiado sustancialmente tanto. Era 1992 y el Estudiantes vivía su propio viaje alucinógeno.

Ahora la situación parecía diferente, el aviso era de “hundimiento”, así que, desconcertado por la gravedad del término, necesitaba otros compañeros con los que tratar el asunto.

Don Antonio se movió por la habitación a oscuras buscando algún cómplice con el que compartir sus preocupaciones. Finalmente llegó hasta un lugar del infinito donde encontró a Manoli, Praxedes, Satur y Moneo. Les comentó la llamada que acababa de recibir y la preocupación que le generaba que aquello que inventó hace 64 años estuviera en fase terminal.

Lo cinco decidieron bajar a la realidad para, desde la invisibilidad, averiguar qué estaba ocurriendo en el Estu.

Cada uno de ellos se encargó de informarse sobre lo que mejor conocía. Manoli prestaría atención al patio del Ramiro; Praxedes rastrearía por la grada sin perder de vista -como siempre hizo- a los árbitros; Satur regresaría al Magata y Moneo se infiltraría en las oficinas. A Don Antonio lo que más le preocupaban eran los valores, así que intentaría colarse en todos los lugares, empezando por las aulas del colegio. Cada noche se juntarían en la antigua cantina de Geni, para de esta forma, en la soledad del abandono conocer las impresiones de cada uno. Acordaron que el regreso al más allá sería el 6 de mayo, tras el partido contra Murcia.

El Estudiantes tenía todavía por delante unos cuantos partidos y no era descartable que se pudiera remontar el vuelo. Pero cada reunión traía una mala noticia, no sólo por los resultados del primer equipo. Ante su sorpresa descubrieron que por distintos motivos el Club se había alejado progresivamente del Ramiro y, aunque se mantenían los vínculos formales, la valoración de ese patrimonio común era escasa por parte de las dos instituciones. Además, la información sobre la cantera les dejó desolados, no por las clasificaciones -que les daba igual- sino por la gestión de los métodos, las formas y actitudes antaño intolerables. Ni siquiera el repaso a las aulas les dejó en exceso satisfechos, toda vez que apenas entendieron el lenguaje de unos chavales codificados por la tiranía del mensaje de texto. Por si fuera poco el propio Magata estaba echo una birria.

Las satisfacciones se resumieron en un puñado de buenas noticias. Lo mejor para ellos fue el reencuentro desde el anonimato con alguna de la buena gente que habían conocido en vida y que todavía seguían en el Estudiantes y el Ramiro, también de ver a otros nuevos, que han asumido que forma y fondo son fundamentales. Pero esos viejos amigos y las buenas incorporaciones apenas sumaban una quincena de personas. Por supuesto también les ilusionó ver a un montón de chavales sudando cada tarde por meter un balón dentro de un aro, eso al menos seguía como siempre.

En ese estado de pesimismo y decepción, decidieron retornar al más allá después de ver en directo el partido contra Murcia. Ya que estaban allí, pensaron, no estaba de más quedarse a contemplar el magnicidio que barruntaban se iba a producir. Buscaron un lugar en la grada donde ponerse cómodos un par de horas antes y comenzaron a observar como se iba llenando el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Familias enteras, aficionados venidos desde Cádiz, Badalona o Bilbao, incluso El Yeti desde las montañas de Suiza. Gentes de todas las edades y condición, hasta llegar a más de 14.000 personas...


Manoli, Praxedes, Satur, Moneo y Don Antonio se empezaron a emocionar. 64 años después la familia había crecido de manera espectacular. Además, se encontraron con otros espíritus que no querían faltar a semejante cita. Desde Goyo, hasta Fernando Martín, Antonio Díaz Miguel o Mike Schlegel. No faltaba nadie. Cuando los colegiales pitaron el final, a pesar de las lágrimas de la mayoría del respetable, Don Antonio miró emocionado a sus acompañantes, nunca creyó que su idea tuviera la posibilidad de llenar a tanta gente. El resto de pasajeros del tiempo también estaban exultantes al ver el resultado de tanto esfuerzo por distintas generaciones de chavales.

Antes de retomar el vuelo oyeron risas en un bar cercano. Les sonaron familiares algunas de las voces que escucharon y decidieron asomarse. Allí estaban cantando y animando lo mejor de cada portal de la afición colegial, riéndose de las derrotas de la vida, porque como había colgado la Demencia en lo alto de su grada, para satisfacción de Don Antonio y asombro de Moneo, “ir con los que ganan es muy fácil”.

Antes de volver a acostarse y dormir de nuevo profundamente, marcó el teléfono de su interlocutor en la tierra para decirle:

“Concordia parvae res crescunt, discordia maximae dilabuntur”.

Miró la oscuridad de su confortable entorno y cerró los ojos con la ilusión de creer en la buena gente, la misma idea que le llevó 64 años antes a crear el Club Estudiantes en el Ramiro de Maeztu.

PD: "Mediante la concordia las cosas pequeñas crecen; mediante la desunión, las cosas más grandes se derrumban"

miércoles, 7 de marzo de 2012

Pepu, el Sindrome de San Filippo y los Superhéroes

El sindrome de San Filippo es una “enfermedad heriditaria de carácter recesivo con consencuencias devastadoras para el Sistema Nervioso Central, causando hiperactividad, agresividad, demencia y finalmente la muerte prematura durante la adolescencia”. Así lo cuenta la Asociación Stop Sanfilippo en su página web. Suele detectarse entre los dos y los seis años y genera un notable desgaste en las familias que viven con la enfermedad.


Pero la resignación no es un concepto que habite en estas familias. Desde la Asociación se trata de recaudar dinero para financiar proyectos de investigación y reforzar la ayuda pública que en el caso de las enfermedades minoritarias siempre es pequeña. Mucho más en estos tiempos de crisis y recortes.

Hace unos días, en el diario El País contaban el caso de Sergio. Un chico de la edad de mi hija que tiene Sindrome de Dravet. El chico sufre una mutación genética que él ha asumido como parte de su pertenencia a la Patrulla X, el famoso grupo de mutantes de los cómics creado por la factoría Marvel. Sergio ahora es Xergio, y a través de su web busca otros superhéroes con los que poder apoyarse en su lucha.



En la saga del Pacto Phalax, la Patrulla X, muestra como los seres infectados con tecnovirus realmente son una avanzada de una raza de conquistadores galácticos. No me cabe la menor duda. Estoy seguro que las familias de los afectados por el Sindrome de SanFilippo, el de Dravet o cualquier otra enfermedad minoritaria están en la vanguardia de la sensibilidad social y la concienciación hacia los cuidados y las atenciones de las personas enfermas. Superhéroes anónimos que se merecen todo el apoyo del mundo.

El próximo domingo 11 de marzo en el Polideportivo Magariños se jugará un partido de baloncesto entre ex-jugadores del Estudiantes, el Real Madrid y actores, para apoyar a la Asociación Stop Sanfilippo y para demostrarles que no están solos en su camino hacia la victoria. Un recorrido tremendamente duro y difícil pero que, como todo en esta vida, demuestra que los grandes retos son aquellos por lo que hay que luchar.

Será también un buen momento para recordar los días felices del Magariños, los derbis de antaño y los mejores tiempos de un Estudiantes que pasa por un momento muy bajo de ánimo. La salida de Pepu del banquillo colegial es un jarro de agua fría para todos aquellos que pensábamos que tras él vendrían cambios muy necesarios en la estructura del Club. Llega Trifon Poch para sustituirle y revertir la situación del equipo ACB.

Tiempo habrá para analizar nuestros particulares dolores, síntomas de que algo no funciona en Estudiantes. Pequeñeces si las comparamos con los motivos de la lucha que libran muchas familias contra unas enfermedades que se han incrustado en la vida de sus hijos, pero que juntos vamos a luchar por expulsarlas.

Los Superhéroes nos necesitan.

PD: Para el partido se han agotado las entradas. Pero sorteo dos para aquella persona que en los comentarios del blog o en twitter (@sputnikjkb con el hashtag #stopsanfilippo y añadiendo mi cuenta como cc:) cuenten "alguna vivencia personal en la que hayan hecho que las cosas sean posibles, algún reto cumplido o algún compromiso social llevado a cabo". El viernes se avisará al premiado por el medio en que haya participado, a través en una dinámica que lleva Actitudazul. El día 11 de marzo la organización se encontrará antes del partido con la persona premiada, le entregará sus entradas y, antes del partido, les presentará a los famosos participantes y los jugadores de ambos equipos, con los que podrán pasar unos minutos (autógrafos, fotos, etc.).

domingo, 11 de diciembre de 2011

El derbi

El derbi significa que te levantas un día con lombrices en el estómago. Estas sin estar, pensando en el momento en va a comenzar el partido, rumiando que se trata de una misión imposible que, de salir bien, puede parchear preocupaciones que van más allá de lo deportivo.

Foto: Leo-Peña 16j.

Si vienes de una trayectoria nefasta, como nos estaba ocurriendo al Estudiantes, te ocurre que incluso relativizas todo lo que ocurre alrededor: que Cameron no haya llegado a un acuerdo con Sarkozy y Merkel; que La Liga Árabe haya criticado al aspirante republicano Newt Gingrich; que en España se construyera un aereopuerto en Ciudad Real y otro en Castellón mientras muchos miraban a Messi y Ronaldo sin pestañear; o que Antoine Wright no meta un tiro ni borracho.

Un derbi entre el Estu y el Real Madrid tiene muchas historias detrás. Entre otras: la de Antonio Díaz Miguel, joven colegial del Ramiro que cambió de hábitos antes de enfundarse las gafas más modernas que había aquella madrugada mítica de 1984 en toda la península ibérica; la de Fernando Martín, el primer jugador español en llegar a la NBA, que tras un subcampeonato con la camiseta de Estudiantes marchó al club de la castellana para pleitear en las zonas de forma maravillosa con Audie Norris; la de Alberto Herreros, que tras ganar la Copa del Rey del '92 con Pinone, Nacho, Orenga, y Winslow cambió de acera para meter un triple en el último segundo de una final que todavía amarga txikitos en Vitoria-Gasteiz; o la de Dani Díez, canterano ramireño virlado recientemente por la entidad merengue cuando sólo era un cadete, y que hoy ha visto a sus compañeros de clase en la grada de la Demencia desde el banquillo de Laso.

Ser del Estudiantes no es ni mejor ni peor que ser del Alcoyano, del Hércules, o de los Lakers. Es distinto, y cada uno en esta vida tiene afinidades en función de las situaciones que le han tocado vivir. Ocurre que yo me he educado en el Ramiro de Maeztu, he jugado en la cantera, y ahora entrenó allí. Así que mi universo cósmico esta directamente relacionado con la calle Serrano 127. A pesar de que este año nuestro equipo todavía no tenga las nuevas equipaciones; de que el Magariños este en barrena por unas obras que parecen interminables y bochornosas; del destierro del equipo ACB a Coslada; de tener que ir a jugar amistosos de ida y vuelta con el Autonómica por los campos de Castilla con bocata y bota de vino; de no cobrar ni un euro por entrenar en el club que te da la vida; o de ver cada día en nuestras instalaciones cosas que me ponen los pelos de punta...

Lo cierto es que aunque la mayor de las veces lo que toque sea la derrota, las decepciones, o los naufragios ponzoñosos en territorios mucho más sólidos, para mí lo que prevalece es el escudo en azules, la curiosa tipografía de Estudiantes, la cantera del Ramiro, y los chavales de la Demencia que se desgañitan por unos colores que significan respeto por el baloncesto, valentía ante las adversidades, y diversión.

En la genial película de Adolfo Aristarain Un lugar en el mundo (1992), Mario (Federico Luppi) le comenta al geólogo español Hans (José Sacristán), en sobremesa nocturna de licores y confesiones, aquello de “si la guerra se ha perdido, por lo menos quiero darme el lujo de ganarme una batalla”, la lógica opuesta a la de la victoria global. En el Estudiantes es probable que nuestro modelo de baloncesto, aquel que importó brevemente Pepu hasta el Japón, haya salido definitivamente derrotado en este mundo de audiencias y shares, traspasos de billetera y clubes de negocio, pero, como dijo Ernesto Cardenal (a vueltas de los sucedido tras la revolución en Nicaragua y su posterior derrota), “nuestra causa es invencible”.

Foto: ACB

Será difícil que Estudiantes, con un 33% de presupuesto menos que la temporada pasada, logre volver a una final de la ACB o de Copa a corto plazo, pero hoy demostró que con inteligencia desde el banquillo y ganas en la cancha, al menos por un día, el pobre se puede comer al rico, e irse a dormir con el placer de las conquistas imposibles.

Al final el que gana el partido es un sueño compartido. Y eso tiene un valor que no se pueda pagar con dinero.

martes, 29 de noviembre de 2011

Historia del #estuautonomica

El domingo pasado leí una entrevista a Fernando Llorente. El delantero del Athletic hablaba del cambio de entrenador y su papel, además de otras circunstancias, en el conjunto vizcaino. Comentaba Llorente que con Marcelo Bielsa como nuevo técnico “al comienzo fue extraña hasta la forma de entrenarnos, que nos llamaba la atención”, y añadía, “necesariamente, cuesta un tiempo adaptarse”. Al Estudiantes 1ª Autonómica probablemente le ha ocurrido algo parecido con mi salida temporal y el relevo con Sergio como entrenador. Si además sumamos varios lesionados y una racha de cuatro derrotas consecutivas, la deriva estaba siendo para todos difícil.



Precisamente el domingo nos tocaba jugar contra el segundo clasificado de la competición, el equipo de San Viator. A la cita acudimos en la precariedad que nos movemos desde hace unos días: tres jugadores lesionados, otro con obligaciones en el Club, y un quinto que esta fuera del róster, al menos por el momento...

Lo que parecía iba a ser un baño en nuestra contra, se tornó en una demostración de que recuperando la ilusión y la confianza, y estando todos en la misma dinámica de sacar a flote el juego y el sentido del grupo, podemos ganar a cualquiera. Lo cierto es que esto no se trata de ganar o perder (entre otras cosas porque estamos en una nueva categoría y en una circunstancias complicadas) pero la victoria hizo un efecto balsámico que necesitábamos con urgencia. Como dice la canción que acompaña el vídeo era el momento del 'All together now'.

El partido fue una demostración de que con inteligencia colectiva, ganas, y valentía se pueden hacer grandes cosas.

Ahora hay que seguir engrasando la máquina, sentirse mejor en los entrenos, recuperar la dinámica de competición sin depresiones ni autocastigos (por encima del marcador), acoplar las formas, y asumir los retos que hay por delante.

Para todo eso yo estoy con más ganas que nunca, en buena parte gracias a la victoria del otro día y a comprobar en primera persona desde la banda que los jugadores tienen todavía mucho baloncesto y mucho Estu en sus venas.

Que se preparen los rivales porque, aunque hay que seguir trabajando, hemos vuelto.

San Viator 62 - Estudiantes 72

(21-15// 17-21// 15-14// 14-22)

domingo, 30 de octubre de 2011

Algunas cuestiones (#estuautonomica & live)

Adaptarse a algo nuevo siempre lleva un tiempo, en la cancha y en al vida. Por motivos labores he tenido que dejar mi devenir entrenador, y estoy flojeando con el blog. Pero se trata de una situación temporal. Para cubrir mi baja con el Estudiantes Autonómica he logrado que otro bloguero, y reciente gran amigo, Sraly de Puertatrás, cubra mi plaza. Una situación compleja que puede ser positiva para el grupo.



En unas horas vuelo para Turquía, allí voy a hacer algunas entrevistas, verme con algunos jugadores, y conocer cómo funciona la Türkiye Basketbol Ligi. A la vuelta prometo intentar organizar mejor todo lo que me rodea, incluyendo el regreso a la regularidad del Sputnik.

Lo importante ahora es mantener la confianza, no perder los nervios, y atreverse al contagio. Básicamente lo que esta haciendo el equipo ACB del Estu en este principio de temporada, a pesar de los temblores justificados que produce al espectador en ciertos momentos el equipo. No son años fáciles para nadie, y la precariedad condiciona la economía, ya sea en Grecia o en el Magariños, así que toca experimentar hasta con la gaseosa.

Se trata de superar las limitaciones y/o los contratiempos, ensayar nuevas fórmulas, y no perder la visión global de las cosas. De lo contrario estamos perdidos, y no hay necesidad de sufrir más de lo necesario. El baloncesto que nos gusta (en todas sus vertientes) es el que esta basado en la diversión y la complicidad, pero para ese viaje también hay que hacer escalas. Habrá que buscar el equilibrio entre “la paciencia y la exigencia” de todas las partes, porque las cosas, para que tenga buena sintonía, hace falta afinarlas con cuidado y sin prisas.

Hasta pronto.

lunes, 10 de octubre de 2011

De Estu y aquello...

Ayer en el Palacio de los Deportes de Madrid había ambiente de hipódromo setentero. Como en una carrera de caballos el público de la grada esperaba impaciente para ver cómo se resolvía la tarjeta de dudas de un equipo que se presentaba frente a un rival fuerte como el Valencia Basket.

Jayson Granger. ACB Photo-Antonio Martín.

Las tensiones tenían que ver con la vuelta de Pepu al banquillo; con el encaje de jugadores como Antoine Wright, Cedric Simmons, o Luis Flores; con el regreso de un jugador tan simbólico como Carlos Jiménez; o con la oportunidades que tendrán algunos miembros del róster estudiantil como Daniel Clark, Driesen, o Edu Martínez. Se volvía también a un estilo que se identifica más con la tradición del equipo colegial, un juego de distintas velocidades, con intensidad en defensa, y que trata de controlar los ritmos, arriesgando en ataque.

El encuentro aglutinaba suficiente carga emocional -Nik Caner-Medley con la camiseta naranja- para que la gente que estaba viendo en directo a los dos equipos sufriera, gritara, y saltara del asiento con cierta asiduidad. Puro espectáculo más allá de lo que ocurría en el parquet.

Por la noche volví a ver el partido, esta vez en diferido y con la retransmisión que había realizado Teledeporte. El ritmo de los comentaristas era plomizo, y si uno atendía a los debates se podía perder en las disquisiciones que realizaba con cierta frecuencia Rafa Vecina. Algunas de ellas tan sorprendentes como apostar por la “interpretación arbitral” antes que por el cumplimiento estricto del reglamento. Arseni Cañadas hacía regulares intentos por trasmitir euforia, pero más allá de señalar que “el público se enfada con los árbitros”, faltaba cierta convicción, y sólo Manel Comas tenía la capacidad de enganchar con alguna de sus historias basadas en su experiencia como técnico.

Las audiencias de la primera jornada de la Liga Endesa vuelven a la letanía del absoluto desinterés, sábado 1.32% share, y domingo 1.64%. La tensión competitiva no genera una relación directa con la tensión televisiva, y más allá de los habituales lamentos sobre la promoción y el cuidado, mi visión es que hay una incapacidad manifiesta por trasmitir pasión narrativa y emociones.

Carlos Jiménez impresionante en su regreso. ACB Photo: Antonio Martín.

Si volvemos a la escena del crimen, más allá de las derivas televisivas, el partido de ayer aventuró algunas ideas interesantes. La primera es que la FEB debería pensar en recluir un tiempo a Claver con Carlos Jiménez, a modo de Pequeño Saltamontes y Kung Fu; que el Valencia de Paco Olmos esta bastante perdido y que, supongo, algunos jugadores después de estar con Pesic se tomaran el cambio en la dirección del banquillo como una broma de mal gusto; que Pepu ha devuelto la alegría a la afición colegial (“jugamos con fuego y nos salió bien” dijo en la sala de prensa); y que la Liga Endesa debe pensar en hacer una renovación integral si quiere sobrepasar el tope de lo anecdótico, porque tiene materiales suficientes como para ser mucho más.

El Estudiantes ACB ganó 71-69, y ahora toca viajar a Barcelona y Fuenlabrada. Ya se ha logrado un cambio respecto a la tendencia de otros años, no empezamos con un 0-5, y la grada del hipódromo ruge ante la posibilidad de ver buenas y vibrantes carreras. Habrá que ver cuántas veces logramos llegar los primeros a la meta. Ayer se consiguió, y, como dijo Pepu,“fue algo más que ganar un partido”.

PD: El #estuautonomica jugamos ayer por la mañana en Pozuelo. Un partido difícil que logramos ganar (65-70) desde la defensa, con un ritmo muy alto de juego, y con todo el equipo muy implicado. Buenos síntomas para un grupo con ganas de crecer.

domingo, 2 de octubre de 2011

Historias del #estuautonomica

El primer día de clase, si uno empieza una nueva etapa en un colegio, hay nervios. Hoy en La Nevera era el primer partido del equipo de 1ª Autonómica serie A del Estudiantes, el siguiente paso del conjunto que la temporada pasada disputamos el campeonato sub 21 de Madrid, y había más incertidumbres que certezas.


Los jugadores son casi los mismos, salvo dos incorporaciones, pero la categoría es senior y se supone más dura que la de la etapa anterior. Al partido de hoy llegamos con poco rodaje, con los sistemas cogidos con alfileres, y con ciertas dudas sobre cómo íbamos a responder tras una fase de pretemporada y entrenamientos ciertamente floja.

Pero la idea es la misma de hace unos meses: divertirnos jugando, conspirar colectivamente, construir desde la intensidad defensiva, y ser valientes en ataque. Para esta lógica, que queda en el espacio de la proclama de intenciones más que de las realidades contrastables hasta ahora, se cuenta con todo el equipo, así que la rotación de los doce jugadores es ajustada al derecho de la identidad del grupo. Todos tienen que tener la percepción de haber participado en la victoria o en la derrota.

Nuestro partido de hoy fue contra el CD Hercesa, y, aunque nos queda mucho por pulir, la primera impresión fue buena. Hay ganas de estar en el nuevo colegio, y no sólo para ser uno más sino para destacar, al menos en lo que a ganas y compromiso se refiere.

Comienza una nueva etapa de las Historias, en otra de las categorías, no estrictamente de formación -aunque para mí lo es- de nuestros baloncestos. Al equipo le queda mucho por mejorar, pero hoy hubo señales de que la voluntad por defender la camiseta del Estudiantes en esta categoría es tremenda para un equipo singular en la historia del club.

Estudiantes 80 - Hercesa CD 48

(14-12// 18-10// 17-13// 31-13)

Espero que a partir de hoy pueda recuperar el ritmo habitual del blog, y también de esta sección. Tiene la palabra el ba-lon-ces-to.

PD: Del Estu ACB prometo escribir algo en estos días, como previa de lo que será el inicio de la temporada el próximo domingo frente al Valencia. Por lo pronto hoy se ha ganado al Fuenlabrada en el Torneo de la Comunidad de Madrid en un partido raro como pocos.

domingo, 3 de julio de 2011

Denny Crum y el campus de Granada

“Para un entrenador, el resultado final no se lee en puntos a favor o puntos en contra. Al contrario, se lee en cuantos hombres y mujeres han salido de tantos jóvenes jugadores. Y éste es un resultado que ningún periódico, estadística o libro de récords publicará nunca. Y éste es el resultado que uno se lee a él mismo, cuando el último partido acaba”.

Denny Crum

Denny Crum (1937) fue el entrenador de la Universidad de Louisville entre 1971 y 2001, año en que se retiró del baloncesto, con dos campeonatos de la NCAA en su bolsillo, el de 1980 y el de 1986. Tras muchos galardones y éxitos decidió que había llegado el momento de retirarse a su rancho a vivir tranquilamente. Crum era conocido como Cool Hand Luke, nombre que da título a la genial película protagonizada por Paul Newman, dirigida en 1967 por Stuart Rosenberg, conocida aquí como La leyenda del indomable.


Pero un campus de baloncesto no es como estar en la penitenciaría de Florida que describe la película. Al menos no lo es el campus que organiza el Estudiantes cada año, que ya va por la XIV edición, en Sierra Nevada. Muy al contrario, la organización esta pensada para que jugadores y jugadoras de formación disfruten de una semana de diversión alrededor del baloncesto.

Que el primer objetivo sea que los jugadores se diviertan, no resta para que lo fundamental durante esos días sea que amplíen sus conocimientos de baloncesto, que carguen en la mochila nuevos conocimientos, que mejoren sus habilidades, y que conozcan trucos del juego que luego puedan aplicar en sus clubes de origen.

Evidentemente no hay contradicción entre pasarlo bien y aprender baloncesto, por más que algún veterano coach siga diciendo en los cursos de formación de entrenadores aquello de que “para divertirse están los parques de atracciones”.

Ver para creer...

En esa semana se genera un vinculo muy fuerte entre el grupo de jugadores y el entrenador. Muchas horas de entrenamiento al día, mucha tiempo conviviendo juntos, y mucho trabajo cuando ellos descansan para preparar las sesiones, los informes, y las competiciones a realizar. Un esfuerzo que merece la pena, si, como decía el bueno de Denny Crum, sirve para acumular experiencias útiles en la vida de un grupo muy diverso de personas.

Ya he regresado del campus, una semana intensa de baloncesto en un marco muy bien diseñado, con un grupo de chavales que ha sido excepcional. Será uno de los resultados que no se publicará nunca, pero para mí ha sido una gozada estar allí.

PD: Como a algunos de los técnicos y personal del campus que hemos estado estos días en Granada, a Denny Crumm le apasionaba el poker...