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lunes, 26 de diciembre de 2011

Occupy the NBA, los Gasol's brothers, Urdangarín..

El pasado 22 de noviembre el Senador Malcolm A. Smith de la ciudad de Nueva York hizo un llamamiento a construir un “movimiento nacional de protesta contra el lockout”. El representante demócrata por Queens quería de esta forma unir para la causa revolucionaria a toda la tropa que se mueve entre las bambalinas de la mejor liga de baloncesto del mundo para llevar a la guillotina a los causantes de pérdidas económicas y vacíos emocionales: David Stren y Billy Hunter.


Pero el acuerdo entre los owners y los jugadores cuatro días después calmó los ánimos de un buen número de afectados que ya había expresado el apoyo a la propuesta. Surgía la iniciativa en el contexto del movimiento #OccupyWallStreet, que tras la acampada realizada el 17 de septiembre de 2011 en el Zuccotti Park de Lower Manhattan (NYC) se había extendido por todo el país para protestar por el poder absoluto de las empresas y la evasión fiscal sistemática del 1% más rico del país en detrimento del 99% de la población restante.

Así fue como el debate que se estaba produciendo en la sociedad estadounidense a partir del levantamiento de Nueva York llegaba hasta la NBA en el contexto del lockout. Dave Zirin (para mí uno de los periodistas deportivos más interesantes que hay hoy en día) escribía de este asunto en su blog Edge of Sports, precisamente con el título de Occupy the NBA. Zirin hablaba de los “miles de trabajadores con bajos salarios, la gente de limpieza de los pabellones, del estacionamiento de los coches” que se habían quedado sin blanca por un enfrentamiento entre "billonarios y millonarios" como muchos, entre ellos Derrick Rose, han afirmado que era. “En algún lugar de Phoenix hay un chico vestido de gorila con un letrero que dice: 'Tus mates a cambio de comida'”, en referencia a The Gorilla la mascota de los Phoenix Suns. Pero Zirin advertía que quizá los jugadores eran tan miembros del 1% de privilegiados como los propietarios.

Etan Thomas, con una larga experiencia en la NBA, vicepresidente de la asociación de jugadores (NBPA), miembro del grupo de negociación en el lockout, y que además es un destacado poeta y activista por los derechos sociales en Estados Unidos, contestaba a Zirin desde ESPN. “Si tu jefe llega y dice: 'escucha, sé que estamos teniendo unos beneficios récord globales en cuanto a ingresos totales y el año más lucrativo en la historia, pero hay algunas decisiones individuales con las que no estamos contentos y necesitamos hacer recortes de sueldo masivos. Necesitamos llegar a un acuerdo para construir nuevas reglas y hacer más fácil deshacerse de ustedes.' ¿Cuál sería tu reacción? Dirías, 'algo de dinero es mejor que nada de dinero', o sería reunir el resto de sus compañeros y protestar”. Por eso, a juicio de Thomas, el lado de los jugadores era el del 99% de la sociedad, a pesar de reconocer que algunos jugadores eran unos privilegiados respecto a buena parte de la población.

Pero el debate amainó tras desbloquearse las negociaciones. En los días posteriores al acuerdo en la NBA, el lanzamiento de misiles en forma de jugador a distintos puntos de la geografía estadounidense fue tal, que parecía el tablero de guerra nuclear de la película Teléfono Rojo Volamos Hacia Moscú. Nada nuevo si no fuera porque los Lakers habían decidido mandar a Pau Gasol a Houston, tras breve escala en Nueva Orleans para repostar y chocar la mano con Luis Scola. Una putada en toda regla que alejaba al de Sant Boi de la farandula angelina, los anillos de púrpura y oro, y las tertulias con Antonio Banderas y Placido Domingo en Sunset Boulevard.


Como ocurrió en Juegos de Guerra la tragedia se evitó sin saber muy bien cómo, al menos hasta nuevo aviso. Pau Gasol me dio la sensación por primera vez de ser un poco softy al declarar que la NBA era “cada vez más un negocio y menos un deporte”. Una afirmación sabida desde tiempo inmemorial y que sorprende si realmente lo descubrió el genial pivot de los Lakers tras verse tratado como un cromo en el patio de un colegio. Quizá, lo ignoro por completo, el BBVA tuvo que echar mano del teléfono rojo para evitar que sus clientes perdieran una referencia tan exitosa...

Por otra parte, en la vuelta al cole, Marc Gasol renovó por los Memphis Grizzlies, con un contrato de cuatro años por 58 millones de dólares. Una oferta de empleo poco habitual para un chaval de 26 años en estos tiempos que corren plagados de becarios y contratos basura; Rudy Fernández, que se vendió por algunos medios como “fundamental” en el roster de Mark Cuban hace unos meses, trasladó su residencia a Denver tras recuperar las sensaciones de sentirse querido en España; Calderón regresó a Toronto y la tranquilidad canadiense; y Ricky Rubio pudo por fin encontrarse con Kevin Love en Minnesota. La NBA ha levantado el telón.



No hay que alarmarse, los motivos para la protesta que sugería el Senador Malcolm A. Smith han desaparecido. Los camareros del Madison, el Staples, o cualquier cancha de la NBA, seguirán vendiendo "BudSpencers" y gin tonics durante los partidos, los aparcacoches latinos seguirán viviendo de las propinas, y The Gorrilla seguirá haciendo cabriolas para llegar a fin de mes mientras Steve Nash atiende a las indicaciones del coach Alvin Gentry en la banda.

Por aquí tampoco hay motivos para ejercicios perroflauticos: Indultado el consejero delegado del Banco de Santander; trasladado Iñaki Urdangarín al pabellón de los deportistas del Museo de Cera; y desahuciados de sus casas aquellos infelices que osaron comprarse un piso alentados por el ladrillo de Florentino y otros mecenas deportivos, la vida sigue, con sorpresas tan gratas como que Miles Davis saca un nuevo disco veinte años después de su muerte. Una buena noticia para aquellos que creemos que el baloncesto y el jazz, por encima de sus tiempos y circunstancias, tienen algo en común: su capacidad para sorprender e improvisar a partir de una base maravillosa.



Sea como fuere, toca disfrutar de la buena música y el buen baloncesto. El resto, como diría James Carville: “es economía, estúpido”.

Feliz año 2012, y mucha suerte con vuestros proyectos.

PD: Por cierto, estoy participando en el concurso de blogs del diario 20 minutos, si os apetece entrar y que merece la pena votar por el Sputnik os dejo aquí el enlace.

jueves, 7 de julio de 2011

Peter Falk, y el basket en Sing Sing

El teniente Colombo era un tipo rodeado de misterios, tras su ojo de cristal se ocultaba un personaje construido a base de enigmas que hoy parecen imposibles, en la pantalla y fuera de ella. El detective, que interpretó Peter Falk durante años, era despistado, desordenado, no muy celoso con la higiene, y algo olvidadizo, pero siempre terminaba por localizar al culpable.


Falk nació en el Bronx (Nueva York) en 1927, en una casa próxima al estadio de los Yankees, en una familia judía de origen polaco-rusa donde el trabajo siempre fue considerada una virtud, y donde nadie les regaló nada. Por eso, cuando Peter Falk se presentó, a finales de los años '50, ante el productor Harry Cohn -entonces jefazo de Columbia- y este le dijo “por el mismo precio tengo un actor con dos ojos”, Peter no se rindió, y decidió probar suerte en el teatro antes que renunciar a su carrera de actor. Tras pasearse por la mayoría de los escenarios neoyorquinos de la época, llegaría su oportunidad en 1961, como actor de reparto en El sindicato del crimen, que le supondría una nominación como actor secundario en los Oscar.

Antes de llegar a ese momento Falk ya había probado otros oficios y suertes, como cocinero en la marina mercante, o como anticipado backpacker por Europa, en plena posguerra mundial. En su etapa de colegial, Peter Falk, había estudiado en el Ossining High School. Un centro situado muy cerca de la mítica prisión de Sing Sing.

"Muchos de los niños con los que crecí tenían padres que trabajaban en esa prisión como guardias”, comentó el actor en su autobiografía. Falk jugaba en el equipo de baloncesto del instituto, y, a pesar de su escasa altura y su ojo de cristal -consecuencia de un tumor que tuvo a los tres años-, era un base jugón. Un apasionado del deporte y en especial del baloncesto.

“Un día fuimos a jugar un partido contra un equipo de baloncesto de la prisión de Sing Sing”, comentó Falk en una entrevista, para añadir circunspecto: “they killed us”.

Una vez instalado en el mundo del cine, Peter Falk pudo presumir de tener buenos colegas. Nada menos que John Cassavetes y Wim Wenders. Al primero lo conoció durante un partido entre los New York Knicks y Los Ángeles Lakers celebrado en L.A a finales de la década de los '60. Después del encuentro disputado en el Forum -la anterior cancha de los Lakers antes del Staples- ambos se marcharon a comer juntos, y tras el café, empezaron a barruntar la posibilidad de trabajar juntos. Fue el principio de una gran amistad.

John Cassavetes y Peter Falk

Cassavetes (1929) también neoyorquino, y con familia de origen griego, sería más tarde considerado el padre del cine independiente estadounidense. Con él, Falk, grabaría Maridos (1970), Una mujer bajo la influencia (1974), o Un hombre en apuros (1985). A ambos les gustaba el baloncesto, y disputar juntos partidos de 1x1. “Con él se podía sentir siempre la intensidad y la inmediatez”, señaló Falk sobre Cassavetes. Con Win Wenders (1945), Peter Falk rodaría Cielo sobre Berlín (1987) o Tan lejos, tan cerca (1993). Un trio muy peculiar que vivía alejado del glamour y la vida en sociedad de Hollywood.

Pero evidentemente, el papel por el que todo el mundo recordará a Falk será el del teniente Colombo, aquel que con su grasienta gabardina, su puro en la boca, y su destartalado Peugeot 403, entraba y salida de la escena del crimen descolocando a inocentes y culpables.

“Solo una cosa más...”, la escuela Ossining sigue existiendo, y aunque Sing Sing ya no es lo que era (tras un motín en 1983 se redujó considerablemente el número de reclusos), la cárcel situada al norte de NYC, junto al río Hudson, mantiene una preciosa cancha de baloncesto a la que, a primera hora de la mañana y última de la tarde, un recluso pasa la mopa a diario para darle brillo. Allí donde Peter Falk jugó de chaval, intentando repartir asistencias y encestar canastas ante un grupo de tipos duros que le dieron leña sin disimulo, sabiendo que jugaban contra el colegio de los hijos de sus guardianes. La lógica de la prisión, en un tiempo especialmente oscuro en cuanto a injusticias carcelarias, no permite que unos mocosos vengan a tu cancha para ganarte un partido de baloncesto.

Aquello ocurrió mucho antes de el actor falleciera a los 83 años en su casa de Beverly Hills, con un batín de seda, con dos Oscar y numerosos Emmys junto al mueble bar, enfermo de alzhéimer, y con síntomas de demencia...

PD: Por cierto que José Feliciano visitó la cárcel de Sing Sing.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Mitch Kupchak en Madrid

El pasado fin de semana Mitch Kupchak (Nueva York, 1954) se paseó por distintas canchas de baloncesto de Madrid. Sorprendentemente la presencia del General Manager de Los Angeles Lakers pasó inadvertida para los medios de comunicación, y pocos aficionados reconocieron a un tipo de algo más de dos metros de altura, pelo canoso, y elegante porte. Kupchak vino acompañado de su inseparable asistente Ronnie Lester, y de varios ojeadores de los Lakers.

Ronnie Lester junto a Mitch Kupchak

Elegido en la decimotercera posición del draft de 1976 por Washington Bullets, proveniente de la Universidad de North Caroline, Kupchak disputó nueve temporadas en la NBA. Logró el campeonato con los Bullets en 1978, y en la temporada 80/81 fichó por Los Angeles Lakers, con los que lograría el anillo de campeón en 1982 y 1985.

La agenda de Kupchak en Madrid estuvo plagada de baloncesto. El viernes presenció el entrenamiento del equipo EBA del Estudiantes, donde juega Lucas Riva Nogueira, un pívot brasileño de 17 años y 2’12 que ya está en el punto de mira de varias franquicias de la NBA; el sábado asistió a la Caja Mágica para ver el partido entre Real Madrid y Joventut; y el domingo, estuvo por la mañana viendo el Fuenlabrada contra el Barça, y por al tarde en Vistalegre la victoria del Estudiantes frente al Unicaja.

Al final del partido en Vistalegre tuve la oportunidad de hablar con Kupchak, en el breve recorrido entre el pabellón y el taxi que le eperaba a la salida. “La NBA es muy distinta, pero me encanta el ambiente que se respira en el baloncesto europeo. Cada vez hay un nivel más fuerte, y las competiciones son apasionantes“.

“No es la primera vez que vengo a Madrid, he venido en varias ocasiones. La primera fue en 1974, con la Universidad de North Caroline jugando un torneo contra el Estudiantes y el Real Madrid”. Fue en la décima edición del Torneo de Navidad, que organizaba el Real Madrid cada año. Precisamente en la final contra el Real Madrid, los Tar Heels perdieron por 112 a 101. “Ni yo me lo creo” declaró luego Pedro Ferrándiz a la prensa. Junto a Kupchak estuvieron en Madrid, a las órdenes del mítico Dean Smith, jugadores como Walter Davis o Phil Ford, elegidos rookies del año en 1978 y 1979.

“Ahora vengo cada año, a ver muchos jugadores, no sólo en España, también en Italia, Grecia, y el resto de Europa. Me interesa ver a jugadores que se están desarrollando, que son buenos, y que pueden dar un salto importante a la NBA”. Sobre si Lucas Riva Nogueira es uno de ellos, Kupchak se muestra hermético, “en los Lakers estamos interesados en todo tipo de jugadores, no hay un modelo específico. Vemos muchos jugadores, analizamos su posible desarrollo, el interés del equipo… Son muchos factores a tener en cuenta, y hay que estudiarlos con detenimiento”. Sus ayudantes esbozan una sonrisa como única respuesta, aunque Adam Phillipe, uno de los ojeadores de los Lakers que han venido con Kupchak, añade “es un gran jugador“.

En draftexpress comparan a Nogueira con Hassan Whiteside, le mencionan como el jugador con “mejor proyección a largo plazo fuera de Estados Unídos”, y varios medios aventuran que podría entrar en la primera ronda del próximo draft.

Kupchak número 25 con los Lakers de la temporada 1985/86

Kupchat ganó un anillo jugando al lado de Elvin Hayes y Wes Unseld en los Bullets (1978), y otros dos con los Lakers (1982 y 1985). “Todos son muy buenos, y tengo grandes recuerdos. Pero el último contra Boston quizá fue el mejor. Aquella final fue increíble”. En 1985, en el sexto partido, en el Boston Garden, los Lakers rompieron la maldición y vencieron en unas finales a los Celtics por primera vez en su historia. Los Angeles Lakers que entrenaba Pat Riley, contaban ya con los principales protagonistas del show time, como Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, James Worthy, o Byron Scott. Por su parte los Cetics de K.C. Jones, liderados por Larry Bird, tenían por referencias a Kevin McHale, Robert Parish, o Dennis Jhonson. Aquella fue una de las finales más recordadas de cuantas han disputado los dos equipos.

Kupchak se retiró poco después, pasando a formar parte casi inmediatamente del staff de los Lakers, primero como asistente de Jerry West, para luego, a partir del 2000, ocupar él mismo el puesto de General Manager. La llegada de Karl Malone o de Gary Payton fueron obra suya, pero también fue responsable de polémicas decisiones, como el traspaso de Shaquille O’Neal a los Heat.


Su mayor éxito, por el que el propio Kobe Bryant le felicitó públicamente, fue el inesperado fichaje de Pau Gasol el 1 de febrero de 2008. Con el catalán en el equipo de Phil Jackson, Los Angeles Lakers han llegado a las tres últimas finales de la NBA, logrando los dos últimos títulos. “Pau Gasol es fantástico, es un gran jugador y estamos muy contentos con él. Yo sé que en España la gente está muy orgullosa de Pau, y tienen motivos para estarlo”, sentencia Kupchak, antes de marcharse rápido al Hotel Palace junto a su comitiva.

PD: Este artículo es mi primera colaboración con la web NBAmaniacs. Para el sector más fanático de la NBA os recomiendo visitarla regularmente, porque hay colaboraciones de lujo...

domingo, 6 de marzo de 2011

Historias del Estudiantes...

Nik Caner-Medley es un jugador total, brilla en todos los apartados. Una de sus virtudes es que no se trata del típico jugón que absorbe el juego del equipo en beneficio propio y demerito de compañeros. “Haber ganado este partido es lo único que me importa, ser MVP es un trabajo colectivo. Esta victoria nos hace mirar hacia arriba. Estoy trabajando duro y las cosas están saliendo bien, pero si soy MVP es gracias al equipo”, declaró después del encuentro frente a Unicaja.



El respetable en Vistalegre suspira por el americano, y muchos comentan que probablemente será la última temporada que lo veamos con la camiseta del Estu. Hoy frente a Unicaja (78-69) el de Massachusets, hizo 37 de valoración y fue elegido mejor jugador de la jornada ACB. Habrá que ver qué pasa en el futuro, pero por el momento lo que toca es disfrutar de su juego...

Lo cierto es que Estudiantes se ha colocado a las puertas de los equipos con posibilidad de jugar los play off, y está clasificado para los cuartos de final de la Eurocup. Un brillante horizonte que pocos imaginábamos no hace mucho. Unicaja no ha dado buena imagen, y no parece que los problemas que acusa tengan relación con el anterior inquilino del banquillo malagueño...

Hoy, salvo en un segundo cuarto tísico, el Estudiantes ha dado muestras de equilibrio y confianza, dos conceptos que parecían incompatibles con el equipo de hace unas semanas, aquel que contra Manresa tocó fondo, pero que después de ese partido ha dado síntomas evidentes de mejora.

El reparto de minutos entre Granger y Oliver parece que funciona bien; Ellis, Welsch, y, en menor medida, Sergio rotan en sus momentos de ausencia; Pancho sigue proyectando su energía en la cancha; y Asselin y Clark aportan en ataque más de lo que conceden en defensa. El cocktail, con un brillante Nik, y a la espera de la vuelta de Germán, vuelven a serenar unos ánimos que llegaron a estar al borde de un ataque de nervios en la calle Serrano 127. Ahora en cambio, parece que reina la paz y la alegría, como el otro día frente al Galatasaray...



Nadie esperaba mucho este año, así que a partir de ahora todo lo que venga será muy bien recibido.

En Vistalegre estuvo viendo el partido Mitch Kupchak (1954), General Manager de los Lakers, y tres veces campeón de la NBA como jugador. Tomó buena nota de lo que ocurría en la cancha, bien acompañado de varios ojeadores que trabajan a su servicio. Kupchak fue el ingeniero que logró llevar a Pau Gasol al equipo angelino, y es una de las figuras más respetadas dentro del planeta americano.

Pau Gasol junto a Mith Kuptchak.

El pasado viernes Kupchak estuvo en el Magariños viendo entrenar a Lucas Riva Nogueira, una de las perlas de la cantera colegial, y objeto de deseo de varias franquicias de la NBA. A la salida de Vistalegre aproveché para hacerle unas preguntas. En breve os lo cuento, porque el tipo es algo así como el hermano majo de Clint Eastwood, un crack.

PD: El sub 21 perdimos nuestro partido contra Tajamar en La Nevera. Un tercer cuarto penoso nos condenó, en un encuentro que, al menos, a nivel de reflexión técnica fue útil. Hay que trabajar nuevos aspectos, y recuperar los principios, para no ahogarnos en nuestros propios (re) botes y espesores. Vienen tiempos mejores, estoy seguro.

Estudiantes 55 Tajamar 67

(21-12// 12-13// 6-19// 16-13)

lunes, 21 de febrero de 2011

My beautiful All Star Weekend

Dos días después de que Michael Jordan cumpliera 48 años, Serge Ibaka realizó el mítico mate saltando desde la línea de tiros libres en el Slam Dunk de Los Ángeles. El creador de ese salto prodigioso desde el que machacar la red, fue Julius Erving, pero Jordan la añadió una variante importante. El mejor jugador de todos los tiempos lo hizo viniendo en carrera mientras botaba el balón, con un espectacular rectificado en el aire, y con su lengua al aire acaparando los flashes. Su imagen ya es uno de los iconos del baloncesto.



Quizá Ibaka mereció algo más, pero el concurso de este año estaba predestinado para The Blake Show. Blake Griffin ha dado un paso adelante en la concepción del vuelo sin motor, es capaz de machacar la canasta por encima de cualquier tipo de barrera, lo hace cada noche que juega con los Clippers, y ahora sabemos que es capaz de hacerlo por encima de un coche conducido por Baron Davis. Ni siquiera un voluntarioso JaVale McGee, con su madre en el Staples presumiendo de mocetón, podía romper un protocolo organizado para entronizar al descendiente directo de Hulk. Pero no hay que olvidar que McGee mide 2.13, y que Ibaka y Griffin miden diez centímetros más que Air Jordan.

DeMar DrRozan amenazó con este mate por twitter pero no lo vimos...

El Slam Dunk no tiene límites, y en breve veremos como se puede machacar el aro desde una avioneta o lanzarse en paracaídas sobre la cancha. En mi elección siempre estarán aquellos mates que un jugador podría realizar durante un partido, sin necesidad ni de coches, tartas de cumpleaños, ni muñecos de peluche. Y con ese criterio, tras His Royal Airness, me quedó con el de Vince Carter en el 2000 o con el de Nash y Stoudemire en 2005.

En Los Ángeles los premios han estado bien repartidos. Kobe tenía que reivindicar que jugando en casa es el dueño de la pista, y que por encima de la puntual crisis de los Lakers -y los méritos al trabajo colectivo de Celtics, Spurs, o Miami-, él sigue siendo el Rey Midas. Que Pau salga del banquillo, para hacer un notable papel, no es un demerito si el que ocupa su plaza es un gentelmen como Tim Duncan. Victoria del Oeste para mayor gloria de Dustin Hoffman, Justin Bieber, Rihanna, Lenny Kravitz, y demás celebrities. Con Kobe Bryant como flamante MVP del All Star Game, LeBron ya ha cogido su ticket para el trofeo del próximo año.


Bieber fue el MVP del partido del viernes, en el que se podía ver a famosos en acción y veteranos del vietnam jugando una pachanga de basket. Se lo mereció Scottie Pippen, pero no vamos a hablar de justicia cuando ni siquiera Bernard King está en el Hall of Fame. El mayor mérito de Bieber en el basket es que su flequillo arrasa en los equipos de cantera de raza blanca de medio mundo. Si algún día deja la música, habría que nombrarlo en España consejero de ACS o Marqués, tiene dotes para ambos cargos.

John Wall, DeMarcus Cousins, y Eric Bledsoe compartieron róster en Kentucky. El Coach Calipari les preparó la alfombra del éxito en la NCAA la temporada pasada, pero fracasó. El reencuentro en Los Ángeles para jugar el partido entre rookies y sophomeres era una ocasión perfecta para reivindicar su status. Wall y Cousins tenían claro que era su noche. El primero porque es un jugón que no se llevará el premio a rookie of the year porque ya está en el buzón de Blake Griffin, y el segundo porque ya está harto de que le llamen inmaduro.

DeJuan Blair estuvo a punto de aguarles la fiesta, pero Wall tenía claro que en una pachanguita sin defensas lo más fácil era repartir asistencias. Con sus 22 pases el jugador de los Wizzards batió récord, se llevo el MVP, y los rookies ganaron el partido. Entre los sophomores el mejor fue, después de Blair, el angelino James Harden. Invitado por la ausencia de Tyreke Evans, el de los Thunder se desfondo. En mi particular visión de las cosas lo acepto como un premio para la Universidad Estatal de Airzona, donde estudió Harden, y la enseñanza pública.

James Harden 30 puntos con el equipo de los sophomores...

Atlanta se llevó el concurso de tiro por equipos frente a la favorita Texas; Stephen Curry, y sus elegantes maneras, el de habilidad; y James Jones el de triple. El alero de Miami Heat presumió de mecánica y porcentajes en un evento en el que los laureles parecían reservados -con todo merecimiento- para Ray Allen, y donde el sobrao Paul Pierce parecía que podía ser el aguafiestas. The Truth no pudo liarla, pero se llevó los abucheos de sus antiguos vecinos de Beverly Hills.

La NBA dejó claro que sigue siendo La Meca del baloncesto, y que, por encima de consideraciones deportivas, son el Air Force One de la organización de eventos. El All Star Weekend volvió a brillar más por el envoltorio que por la emoción. Pero es que el envoltorio, y la calidad de los protagonistas one by one, es impresionante.

PD1: Para mí fue un lujo poder participar en el vídeo chat de Canal+ que dirigió José Ajero. Grandes compañeros de tertulia: Fran Fermoso, David Alarcón de UltimateNBA, Fernando Martín de la Revista Gigantes, Felix de Hip Hop Life, y Mariano Ruiz del periódico La Razón. Aproveché la ocasión para mandar algunos saludos a los buenos amigos bloggeros: Mo Sweat, Paupelu, y Sraly. También a Basketamericano.com y a Locosxelbaloncestofemenio.com. Gracias por las preguntas bros.

PD2: Por si fuera poca fiesta, el domingo con el equipo sub21 del Estudiantes nos llevamos una trabajada victoria frente a Zona Press (73-77). En su casa, y con cuatro juniors C que suplieron perfectamente importantes bajas del equipo. Merecido MVP para todo el equipo que consigue de esta forma colocarnos primeros de grupo.

viernes, 7 de enero de 2011

Nicholson, Esquire, Lois...

“Nunca se me dio muy bien jugar al baloncesto, pero considero que es el deporte más divertido del mundo. Mi velada perfecta se compondría de una buena partida de cartas, un monólogo de humor para partirse y un gran partido de básket”. Palabras de Jack Nicholson en el número de enero de la revista Esquire, donde se confiesa ante el periodista Mike Sager.


El actor (Nueva York 1937) desvela otros aspectos de su relación con el deporte de la canasta. “Cuando voy a animar a los Lakers, muchas veces me siento en las filas del fondo. Antes me enfocaban demasiado, sobre todo si animaba un poco escandalosamente. Ahora intento contenerme un poco, pero me resulta complicado cuando vamos ganando. En mi instituto, intentaban meterme en la cabeza esos pensamientos deportivos: 'No importa perder; hay que disfrutar del juego...'. Jamás lo entendí”.

Jack Nicholson añade una idea que tiene mucho que ver con un planteamiento que hacía Alvy Singer (Woody Allen) en la película Annie Hall, mientras veía un partido de los Knicks por televisión, “en el deporte las reglas son absolutas. Si el balón entra en la canasta, son dos puntos; si es un tiro libre, suma uno. No es en plan: '¿Y qué pasaría si el aro que vemos sólo fuera una proyección mental de nuestra percepción...?'. Me gusta esa sensación de certeza que envuelve al baloncesto […]”.

Nicholson, del que Pau Gasol dijo que “trasmite energía al equipo”, es capaz de cambiar su agenda de rodaje con tal de no perderse un partido en el Staples. Su laureada carrera, que incluye tres Oscar al Mejor Actor, es el mejor aval para que los productores se plieguen a sus deseos. El actor habla también del ocio, “lo importante que es en nuestras vidas”, y lo necesario que es cuidar la industria del entretenimiento.

George Lois hizo grande a Esquire. En la década de los'60 Lois -miembro del Art Director's Club Hall of Fame y del Creative Hall of Fame - diseñó algunas de las portadas más brillantes de todos los tiempos, como la de Andy Warhol dentro de una lata de sopa para ilustrar un artículo acerca de la muerte del vanguardismo, o a Mohamed Alí imitando la imagen herida de San Sebastián atravesado por seis flechas. Las portadas de Lois incrementaron la circulación de Esquire de 500.000 ejemplares a 2 millones en una década. Además Lois ha realizado anuncios para MTV, para Volkswagen (Think Small), para campañas políticas, para el USA Today, o el vídeo Jokerman de Bob Dylan.

Foto: Diego Martínez (El País)

El pasado junio Gregorio Belinchón entrevistaba a Lois (Nueva York, 1931) en el periódico El País, y el diseñador nacido en el Bronx comenzaba explicando su afición al baloncesto. “Mira, jugué el sábado, cogí el avión para venir aquí [por Madrid] el domingo, el jueves vuelvo y el sábado mis compañeros ni se habrán dado cuenta de que he estado en Europa. Mi mujer les cuenta a nuestros amigos que sí, que juego los fines de semana y no contra gente de mi edad, no. ¡Contra veinteañeros! Para mí el baloncesto es una religión”.

Belinchón cuenta, en una buena entrevista que deja con ganas de más, el especial carácter de un tipo con personalidad que habla de publicidad, de internet, de Mad Men, e incluso menciona sus conversaciones con Phil Jackson. Cuando Lois habla de la exposición que le dedicó el MOMA en el 2008 a una selección de sus geniales portadas, el neoyorquino señala: “Allí se vio una cosa. La sorpresa. Publicidad, diseño... Todo es lo mismo. […] Siempre debes sorprender a la gente. Haz algo diferente. Y nunca hagas revistas para los lectores, hazlas para ti. Porque hay miles de publicaciones. ¿Y por qué te van a comprar?. Pon pasión”.


En la página web del AIGA (American Institute of Graphic Arts) se puede encontrar un buen resumen de la vida y obras de Lois, donde él mismo cuenta que en su momento recibió una beca de baloncesto para ir a Syracuse, “el baloncesto es un tercio de mi vida”. También lo que le dijo un día Paul Rand, otro de los mitos del diseño gráfico estadounidense, por teléfono cuando comenzó a triunfar: "You son of a bitch, did you see the Times this morning? You were an answer in the crossword puzzle!".

Buena parte de la prensa de prestigio ha perdido muchas de las señas de identidad que la hicieron referencia en algún momento. Ahora en las redacciones es difícil encontrar a tipos como Lois. Poco espacio para las personalidades fuertes, se prefiere becarios en situación precaria, enchufados, y titulados en master de la propia empresa. La crisis, la explosión de formatos desde los que difundir contenidos, la tiranía del mercado, o la claudicación de la calidad frente a intereses externos, han perjudicado sobremanera la calidad de la información.

Cuando pienso en lo que se podría hacer desde clubes, departamentos de comunicación, medios, etcétera relacionados con el básquet pienso en hijos de puta como Nicholson y Lois.

“Hacer algo diferente, poner pasión, sorprender a la gente”. Palabra de Lois.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Kobe Bryant y la cuestión armenia.

Entre 1915 y 1919, en medio de la Primera Guerra Mundial, 1,5 millones de armenios perdieron la vida en uno de los más graves genocidios de la historia. El 24 de abril de 1915 las autoridades otomanas detuvieron a unos 250 intelectuales que eran líderes de la comunidad de armenios en Estambul. Posteriormente los militares otomanos expulsaron a los armenios de sus hogares y les obligaron a marchar cientos de kilómetros -por el desierto de lo que hoy es Siria- privados de alimentos y agua. Fue durante el llamado gobierno de los Jóvenes Turcos en el final del Imperio Otomano.


La República de Turquía reconoce tímidamente las matanzas y los abusos, pero se niega a etiquetarlo como “genocidio”, y lo enmarca en el proceloso momento histórico que se produjo alrededor de la guerra y la desintegración del Imperio Otomano. El negacionismo del gobierno de Ankara ha contado con la oposición de numerosos intelectuales turcos, pero la cuestión todavía levanta ampollas en una sociedad con un fuerte espíritu nacional, muy recelosa frente a las críticas de dentro y fuera del país, donde la situación actual del Kurdistán ocupado por Turquía sigue siendo motivo habitual de vulneración de los derechos humanos.

Ahora el asunto ha llegado hasta la NBA. Kobe Bryant ha firmado un acuerdo publicitario con la compañía aérea Turkish Airlines, la misma que patrocina a la Euroleague, que inaugurará en marzo vuelos directos entre Estambul y Los Ángeles. Posiblemente ni Bryant ni la NBA estaban muy al tanto de la cuestión armenia. El mediático alero de Los Angeles Lakers ha unido su imagen a la promoción de las aerolíneas turcas para los próximos dos años, y la comunidad de emigrantes armenios -cerca de 700 .000 personas sólo en el sur de California- ha decidido iniciar una campaña de boicot al jugador nacido en Filadelfia hasta que Kobe no abandone el patrocinio o reconozca que lo ocurrido con el pueblo armenio a principios del siglo XX fue un genocidio.

“Los armenio-americanos esperamos que Kobe compensara lo que claramente parece ser un negocio rentable con una firme declaración contra la violación de los derechos humanos efectuada por Turquía, incluida, por supuesto, su continua negación del genocidio armenio”, señaló la Armenian Youth Federation, según recogía un artículo de David Alandete en el periódico El País.

Protesta frente al Air Canada Centre antes del partido frente a Toronto.

Casper Jivalagian, miembro de la ejecutiva de la Armenian Youth Federation's Western Region declaró al periódico Los Angeles Times que “Kobe es un campeón del baloncesto, y debe serlo de los derechos humanos”, y añadió, “queremos darle el beneficio de la duda, y darle la oportunidad para solucionar este error”.

Por lo pronto, en la últimas visitas de los Lakers a Toronto se realizaron protestas en los alrededores del Air Canada Centre por parte de la comunidad armenio-canadiense. Mientras, Kobe Bryant -que sufrió un pequeño accidente de coche antes de la derrota de su equipo frente a Milwaukee Bucks en el que fue expulsado con dos técnicas- guarda silencio.

martes, 26 de octubre de 2010

The Show Must Go On...

Miles de personas en todo el mundo están pendientes del inicio esta noche de la mejor liga del mundo de baloncesto. La NBA empieza a rodar de nuevo, y la recuperación en las últimas temporadas del legendario duelo entre Celtics y Lakers ha revivido una competición que vuelve a necesitar de equipos -las estrellas para lucir joyería requieren de compañeros- y entrenadores. La apuesta de Miami será la guinda perfecta para comprobar si los proyectos galácticos pueden lograr títulos, si los nombres propios están por encima de las lógicas del deporte colectivo, y si una buena banda puede ser la suma de excelentes solistas. Lo que ocurra a partir de hoy con los Heat de Wade-LeBron-Bosch tendrá especial repercusión.



Periodistas, bloguerros, casas de apuestas, y multitud de seguidores, hacen sus previsiones. Los hermanos Gasol, el bueno de Rudy, y Calderón serán el vínculo más cercano entre lo que ocurra a ese lado del atlántico y nuestro baloncesto. No es poco, hace años parecía impensable que alguien de aquí pudiera jugar allí. Hoy las distancias deportivas están cada vez más cerca, pero el cuidado del producto, la gestión, y el espectáculo no tiene competidor.

Personalmente seguiré a los Knicks de Stoudemire; continuaré suspirando de admiración por los Spurs mientras a Tim Duncan y Manu Ginobili les quede fuerza; mantendré un ojo puesto siempre en Kevin Durant; y si -como parece- llegan a la final, mantendré mi fidelidad por Pau y sus Lakers.

Abrir bien los ojos. El show está a punto de empezar.

PD1: El portal Skyhook.es me pidió una previa sobre la División Pacífico para su guía NBA 2010-11. Aquí la podéis leer. Es el grupo que forman Lakers, Suns, Warriors, Sacramento Kings, y Los Angeles Clippers.


PD2: Además José Ajero, de NBA+ escribe sobre la División Atlántica; Emilio Escudero, de ABC, escribe sobre la División Central; Fran Guillén, de Punto Radio, escribe sobre la División Sudeste; Emilio Caballero, de EsRadio, sobre la División Noroeste; y Vicente Azpitarte, periodista de EsRadio y presentador de Tirando a Fallar, escribe sobre la División Suroeste. Espero que os guste.

viernes, 18 de junio de 2010

Mr. Pau Gasol & the Lakers Champs.

"El éxito debe medirse no por la posición a que una persona ha llegado, sino por su esfuerzo por triunfar".

Booker T.

Pau Gasol se ha doctorado en lo más alto del baloncesto universal. No es un tema menor. Gasol ya es seguro pasará a la historia del baloncesto de todos los tiempos, no como un gran jugador, que no está mal, sino como un jugador determinante durante la primera etapa del Siglo XXI.



En un mundo en que desde una parte del 'deporte' se trasporta la imagen de los Ronaldo's de gomina, musculo, y pose constante para el flash; o el modelo nacional de Guti's de flequillo tatuado y presunción de talonario, aparece un tipo de apariencia normal en lo más alto del podio.

El tipo vive en Los Ángeles, lleva barba de una semana, y podría ser, por su aspecto, cualquier chaval que te encuentras en el metro en hora punta. Claro que él tiene una altura considerable, las enchufa de varios colores, pilla rebotes crujientes, da asistencias, y con su magistral movimiento de pies gana anillos de campeón de la NBA. Todo en plural, como debe ser. Para jugadores singulares los galácticos del mundo mundial.

Una suerte para nuestro baloncesto y su proyección en la formación de personas inteligentes. También una bendición para descongestionarnos de bodrios televisivos que imponen una cultura del éxito relacionada con difamar, chupar cámara, salir en programas infames, o ser famoso de no se sabe qué.

Pau Gasol se lo ha currado mucho, y su esfuerzo ha tenido recompensa en un partido épico para la historia del basket.

Suerte que tenemos algunos que nos gusta el baloncesto.

miércoles, 9 de junio de 2010

Kareem Abdul-Jabbar, Jackie Robinson, y John Wooden

“El éxito es paz mental, que es el resultado directo de la satisfacción propia de saber que te esforzaste en hacer lo mejor de lo que eres capaz”.

John Wooden

La pasada semana estuvo en Barcelona Kareem Abdul-Jabbar. Venía para promocionar el partido que se celebrará el próximo 7 de octubre entre Lakers y Barça en la Ciudad Condal. El mítico pivot de Harlem no sabía todavía que, un par de días después de su llegada, el entrenador John Wooden moriría en el Centro Médico Ronald Regan UCLA de Los Ángeles, a los 99 años de edad.


Kareem concedió unas cuantas entrevistas a los medios de comunicación españoles, en la que la mayoría de periodistas le preguntaba por los actuales Lakers, la diferencia con su época de jugador, la rivalidad con Boston, su pronóstico de la final, y los secretos y virtudes de Pau Gasol. Preguntas, en general, bastante obvias.

Juan Ignacio Gallardo y Eduardo Schell en las páginas del diario Marca dedicaban más espacio que el resto de medios para entrevistar a una de las grandes leyendas del baloncesto del siglo XX. En la entrevista a Abdul-Jabbar le preguntaron cuál fue su modelo como deportista. Jabbar mencionó a Jackie Robinson, el jugador de béisbol que rompió la barrera de la segregación al ser el primer negro que participó en las Ligas Mayores.

Robinson debutó un día después del nacimiento de Kareem Abdul-Jabbar (entonces conocido como Ferdinand Lewis Alcindor, Jr.), el 15 de abril de 1947, en el equipo de los Brooklyn Dodgers. “Para la comunidad negra fue un pionero, un personaje clave, y además, un grandísimo jugador de béisbol. Lo tenía todo. Significó mucho, trascendió la barrera del deporte. Fue mi primer héroe, mi primer modelo a seguir”, señalaba Jabbar.


Casi treinta años después del debut de Robinson, en 1974, Hank Aaron, otro jugador de béisbol afroamericano, superó la marca de home runs establecida años antes por el mítico jugador blanco de los Yankees Babe Ruth. Los días antes a que Hank se acercara a la barrera del récord recibió numerosas amenazas de muerte y temió por su vida. Cuando por fin golpeó la pelota fuera del campo estableciendo un nuevo récord, un aficionado blanco se lanzó desde la grada para abrazarse a él y felicitarle, Hank Aaron torció la espalda en lo que pareció un gesto de miedo para protegerse de una agresión, y corrió sin mirar atrás hacia la base.

Tuvo que pasar mucho tiempo hasta la llegada de jugadores negros sin miedo a reivindicar sus éxitos, su talento, y su orgullo. Mucho más hasta llegar a la explosión internacional de merchandaising alrededor de figuras como Michael Jordan o LeBron James. Antes, muchos jugadores se tuvieron que ganar el respeto en una cancha de baloncesto, en una época y un contexto muy difícil. Sin duda uno de ellos fue Kareem Abdul-Jabbar.

Abdul-Jabbar ha declarado en numerosas ocasiones que John Wooden, su entrenador en UCLA, fue “algo muy importante en mi vida”. Antes del segundo encuentro de las Finales que enfrentan a Lakers y Celtics, el Staples homenajeo a John Wooden. Allí Kareem declaró: “Era mucho más que un entrenador de baloncesto. Para mi él fue una verdadera bendición en mi vida. Siempre estaré agradecido por poder ser uno de sus alumnos”.


Wooden nació en 1910 en Halls (Indiana), una de las plazas fuertes del Ku Klux Klan, pero nunca jugó bajo las leyes de discriminación del estado. En 1947 (el año en que nació Abdul-Jabbar y debutó Jackie Robinson), cuando el equipo de Indiana State fue invitado a jugar un torneo en Kansas, Wooden rechazó la invitación después de descubrir que la Asociación Nacional de Baloncesto Intercolegiado (NAIB), el patrocinador de la conferencia, no permitiría a su único jugador negro, Clarence Walker, participar. Esto ocurrió tres años antes de que Red Auerbach, nacido en Brooklyn, seleccionara en el Draft, para los Boston Celtics, al primer jugador afroamericano de la NBA, Chuck Cooper.

Me habría gustado poder entrevistar a Kareem Abdul-Jabbar, preguntarle más cosas sobre la lucha por los derechos civíles; los cambios en la sociedad norteamericana en los últimos 50 años; qué piensa de la polémica Arizona Bill y la postura de Los Suns; incluso sobre su prescripción médica que le permite fumar marihuana en el estado de California.

Pero especialmente me habría gustado preguntarle por lo que supuso un entrenador como John Wooden en la destrucción de las barreras raciales, en la formación de personas y jugadores dignos, en su concepción del baloncesto más allá de los innumerables éxitos deportivos que obtuvo.

Kareem es el mejor ejemplo.

viernes, 4 de junio de 2010

Amazing Pau

Lo comentaba Phil Jackson antes del primer partido de la final, el duelo entre Pau Gasol y Kevin Garnett será decisivo en la eliminatoria. Ayer en la victoria de los Lakers (102-89) pudimos ver la importancia del jugador catalán en el equipo angelino. Es pronto para pronósticos y especulaciones. Queda mucha serie, y la eliminatoria tiene que viajar a Boston, donde seguro que el ambiente será apoteósico. Pero me parece que estamos acariciando el principio del momento más puntero de un jugador que pasará a la historia del baloncesto.



Hace dos años Pau aterrizó en Los Ángeles desde Memphis. Un viaje parecido al que puede experimentar cualquier humano que se traslade del planeta tierra al espacio sideral. Gasol entonces flotaba en una nube que parecía increíble, salir de un equipo que atravesaba una dinámica plana y mortecina, en una ciudad cuyo único entretenimiento, prácticamente, era visitar el museo de Elvis, al equipo donde tienes a Jack Nicholson escupiéndote en el cogote cuando sacas de banda, y, en una ciudad donde ir a la playa, o pasear con el coche, es una auténtica alucinación.

Ayer Gasol fue el jugador de los Lakers que más tiempo estuvo en la cancha, 46:34 min., para 23 puntos, 14 rebotes, 3 asistencias, y 3 tapones. Unos números muy por encima de los de Garnett, que en 34:47 min., anotó 16 puntos y capturó 4 rebotes.



Doc Rives, el entrenador de los Celtics, dijo, sobre la actuación de Pau ayer, "Fue el mejor jugador en la pista. Hizo pases y jugadas increíbles y tiró a canasta cuando tenía que hacerlo". Hasta el presidente Obama declaró hace unos días que Pau es el mejor pívot que hay actualmente en la NBA.

Pau apunta como protagonista de un momento único también para nuestro baloncesto. Veremos qué pasa en los próximos partidos. Por lo pronto el de Sant Boi ha enseñado una nueva faceta, la del jugador maduro, que se reivindica cuando todos le esperan y lo asume con naturalidad. Que se preparen los Celtics...

martes, 1 de junio de 2010

NBA 100% Last Minute

Llevo días dando vueltas a éste vídeo de los últimos 51 segundos del quinto partido entre Los Suns y Lakers. Pienso en todas las conversaciones que hemos tenido sobre cómo se cuida el producto en la NBA, cómo en la ACB, y qué baloncesto es el que nos gusta. Vaya por delante que a mí me gustan todos, sean de donde sean, juegue quien juegue. En el Sputnik Basket Time, el programa de radio que de forma intermitente e irregular hemos producido a tres manos entre Santi Escribano, Juanma López, y servidor, hemos hablado con muchas voces del mundillo que han dado su opinión.


Jose Ajero (Generación NBA+) proponía ver un minuto de una retransmisión de la NBA y compararlo con cualquier otro espectáculo de basket. Aquí va un ejemplo, y no sólo hay que fijarse en el juego, también en la iluminación de la cancha, en los distintos planos, en los recursos, en el sonido ambiente...



No es sólo una cuestión de economía, también de criterio, profesionalidad, y calidad de la comunicación. Estamos muy lejos de llegar a un producto como el americano. Mientras que nuestros baloncestos cada vez están más cerca, el formato sigue a años luz. A alguna gente esto le importa un pimiento, y lo entiendo, pero a mí que me fascina el envoltorio, ver un final de partido así me parece impresionante.

El jueves empieza la final entre Lakers y Celtics, y en la ACB el Barça ya está en la final. Calidad en la cancha no va a faltar en ninguna de las eliminatorias, pero en cómo se vende el producto todavía estamos muy lejos.

PD: Una muy buena noticia para el mundo de la comunicación y el basket, el blog de Mo Sweat vuelve a estar operativo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

¿Cheers vs Sunset Boulevard?

Es complicado imaginar todo lo que se mueve estos días en la NBA. Por un lado unos finales de conferencia que parecen ir hacia una nueva edición de la más tradicional de las rivalidades, un Lakers-Celtics. Ante la sorpresa general, un equipo viejuno como Boston ha superado a rivales que se creía muy superiores. Cleveland, y, por el momento, Orlando, han visto que la esencia de los Celtics, el juego de equipo, ha superado a los conjuntos que gravitan en torno a uno o dos nombres propios.

No siempre fue así, tras los tiempos gloriosos de Bird, McHale, Parish, y compañía, los de Massachusetts pasaron una auténtica travesía del desierto. Hace dos temporadas la dinámica cambió. La combinación Garnett, Allen, más Pierce, logró recuperar los viejos laureles y ganar un anillo sin excesiva dificultad a L.A. Un nuevo tiempo de gloria para los orgullosos verdes que a buen seguro fue muy celebrado en Cheers.



Ahora Celtics vuelve a la carga con el mismo trio de estrellas y un base que se ha reivindicado como uno de los mejores en su puesto, al alcanzar cierta madurez y capacidad de decisión. Rajan Rondo, el mismo que metió 52 puntos al Estudiantes en la semifinal del Torneo Junior de L'Hospitalet del 2004 , con la camiseta de la OAK Hill Academy, ha asumido galones en un equipo que muchos daban por muerto y que todavía tiene mucho que decir en la NBA.

Por su parte, en el Oeste, los Lakers han funcionado con ritmo propio. Donde parecía que había pinchazo, al dejar marchar a Ariza por Artest, se ha demostrado que se trataba de un calculo perfecto. Un defensor a cara de perro, que genera mucha intensidad en los partidos decisivos. No parece que Los Suns tengan capacidad de colocar algún obstáculo en el camino de los chicos de Phil Jackson hacia la final. Además de Ron Ron, Pau Gasol determinante y regular, Odom enchufado saliendo del banquillo, Kobe en su particular mundo de fantasía, y Fisher siempre dispuesto cuando se trata de disparar sin margen de error.



De ser así, David Stren puede dar botes de alegría. El alto comisionado quería un enfrentamiento LeBron-Kobe, un atractivo más que suficiente para las NBA Finals, que dejara en caja toda la atención que está suscitando la estrella de Ohio. El nivel de paranoia colectiva que genera el futuro de LBJ era una apuesta suculenta para plantarla en una cancha frente a los mediáticos Lakers de Kobe Bryant. Perdida esa posibilidad, devolver a los espectadores el más tradicional de los enfrentamientos de baloncesto es suficiente motivo para estar contento. Si llegara el caso, un par de declaraciones calientes previas de Garnett y Artest, una reedición de camisetas con la leyenda BEAT L.A!, y alguna sugerencia de ejercicio zen desde California pueden ser suficientes para subir las audiencias.

Mientras, los focos también pasan por el sorteo que se hizo para decidir el orden de elección del próximo draft. Washington Wizards tendrá la posibilidad de elegir al número 1, que visto los últimos resultados no se sabe si es una suerte o una desgracia. La franquicia de D.C., muy probablemente, optará por elegir a John Wall, el eléctrico base de la Universidad de Kentucky. En cualquier caso, hasta que el 24 de junio no se prepare la ronda de elecciones en el Madison Square Garden, todo puede ocurrir. Especialmente si tenemos en cuenta que el verano va a ser movido en negociaciones, cambios de equipo, y ofertas de todo tipo.

Por último los Knicks han vuelto a ser protagonistas, y como suele ocurrir no por nada relacionado con el deporte. A Wilson Chandler, el joven alero de New York, le pilló la policía mientras conducía su Mercedes-Benz por Queens con una pequeña cantidad de marihuana. Quizá el bueno de Wilson buscaba evadirse de una realidad tan compleja como sobrevivir a la atomización de su equipo, con difícil capacidad de reconstrucción lógica.

Muchos asuntos para unos meses que se presumen calurosos.