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miércoles, 1 de julio de 2009

Dinastía Deadheads

No ha pasado desapercibido para muchos aficionados al baloncesto. Luke Walton reciente ganador del anillo de campeón de la NBA con Los Angeles Lakers no es un jugador cualquiera. Luke, es hijo del mítico Bill Walton, conocido como The Big Red Head, por sus 2,11 metros de altura y el color rojizo de su pelo, uno de los jugadores cuya trayectoria personal y deportiva dio mucho que hablar en su momento. Luke es heredero de una peculiar dinastía.

Hijo y padre

Bill tuvo una impresionante carrera en su etapa de universitario, entre 1972 y 1974, jugó en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), con la que ganaría los títulos del '72 y el '73, y donde él mismo sería elegido como mejor jugador ambas temporadas de la NCAA.

En esa época Walton apareció en la escena mediática estadounidense como un jugador larguirucho que exhibía una increible intensidad en la cancha, y una actitud antisistema fuera de ella. Mientras estaba en la universidad de UCLA fue arrestado durante una manifestación contra la guerra de Vietnam, criticó públicamente a Richard Nixon y al FBI, y se dice que tonteó con la idea de dejar el baloncesto para dedicarse a la vida espiritual. El joven Walton era vegetariano, usaba camisas de franela, cintas multicolores en la cabeza y llevaba su ropa deportiva en una bolsa de malla. Tras su detención Walton declaró: "Vuestra generación ha jodido el mundo. Mi generación está intentando arreglarlo(...). El dinero no significa nada para mí. No puede comprar la felicidad y lo único que quiero es ser feliz".


Bill Walton representaba una anomalía, en un deporte en que pocos jugadores blancos habían destacado de una manera tan comprometida, dentro y fuera de la cancha. En 1974 fue elegido por los Portland Trail Blazers en la primera posición del draft, era el principio de una carrera profesional que estaría lastrada por numerosas lesiones. Sin embargo, en la temporada 77-78 lograría el anillo de campeón, primero ganando a los Lakers de Kareem Abdul-Jabbar, en la final de conferencia oeste, y luego ganando en la final a los Sixers de Julius Erving, a los que remontaría un 2-0 en contra en el play off final. Jack Ramsay, entrenador entonces de Walton en Portland, declaró: “Bill Russell era un gran taponador. Wilt Chamberlain era un enorme jugador ofensivo. Pero Walton puede hacerlo todo”. Bill sería elegido MVP de aquellas finales.

Walton con la camiseta de los Blazers

A principios de los '80 el estado físico de Walton se resintió, pero tras varias operaciones se incorporó a San Diego Clippers, luego Los Angeles, para terminar, tras varias temporadas, en los Celtics de Boston en la temporada 85-86. Red Auerbach mandó a los Clippers a Cedric Maxwell, acompañado de una primera ronda de draft, para hacerse con los servicios del pelirrojo. Walton entraba en las rotaciones para dar descanso a los ya geniales Robert Parish y Kevin McHale.

Como Celtic, Walton vivió una nueva etapa dorada, dispuso de muchos minutos y en el '86 logró hacerse nuevamente con el anillo de campeón. Kevin McHale declararía "Observas a un tipo viejo, tan viejo como él, con el cuerpo completamente machacado por el deporte, actuando como un adolescente. Es gracioso y estimulante a la vez. Cada partido era un reto y no dejaba que ninguno de nosotros lo olvidáramos".

Bill Walton, con la camiseta de Boston, contra los Knicks

Bill Walton es un reconocido seguidor de Grateful Dead, banda estandarte del movimiento hippie y la vida en comunidad, pero también de grupos como Allman Brothers Band, Neil Young, o Bob Dylan. Ha asistido a lo largo de su vida a más de 650 conciertos de la banda que liderará el mítico Jerry García, e incluso en una gira por Egipto fue invitado a tocar la batería en uno de los conciertos.Un gusto por la buena música que parece que ha heredado su hijo Luke, que en los últimos play off logró unas estadisticas de 3,8 ptos, 2,5 rebotes, 2,1 asistencias en 15,8 minutos de media, siendo compañero de Gasol, y que luce en el brazo derecho un tatuaje, the dancing skeletons, tributo a la mítica banda californiana.



Bill Walton fue nombrado miembro del Hall of Fame en 1993, seleccionado como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA en 1997, y es comentarista de baloncesto para la televisión.

En el año 2001 fue incluido oficialmente en el Salón de Honor de los Grateful Dead.

jueves, 16 de abril de 2009

Cine y baloncesto

Son varias las películas que su argumento gira alrededor del baloncesto. Sin embargo no he visto ninguna que merezca especial atención. Aunque reconozco que me falta por ver un par de títulos que creo interesantes, como Hoop Dreams, o Rebound: The Legend of Earl “The Goat” Manigault. Sobre la vida de este último, The Goat, hablaremos otro día en el blog.


Lo sé, para muchos Hoosiers (David Anspaugh, 1986), es casi una obra de arte. No comparto esta opinión. Se trata de una película sobre la superación de un grupo de chavales en un pequeño pueblo, con poca fuerza narrativa, más allá de discursos algo manidos sobre la implicación y el sacrificio. La película está basada en un hecho real sucedido en 1954, cuando el Instituto Milan, de la pequeña localidad del mismo nombre, ganó el campeonato estatal de Indiana de baloncesto.

Hoosiers obtuvo dos nominaciones a los Oscar de 1987, al mejor actor de reparto(Dennis Hopper) y a la mejor banda sonora (Jerry Goldsmith). Para mí lo más destacado es la fotografía, y la actuación del siempre genial Gene Hackman, que en algunas escenas está soberbio.

Hoosiers ha sido elegida por los lectores del periódico USA Today (un medio acusado eternamente de simple, MCToday) como la mejor película deportiva de todos los tiempos. No lo creo.


En opinión de muchos, y aquí si estoy de acuerdo, la mejor película de deportes es el Castañazo (Slap Shot, 1977), dirigida por George Roy Hill (autor de obras maestras como El Golpe o Dos hombres y un destino), y protagonizada por Paul Newman, que interpreta a un veterano jugador y entrenador de un equipo de hockey sobre hielo. Las derrotas se suceden hasta que decide aplicar la más brutal de las tácticas: aconsejar a sus jugadores que jueguen como verdaderos animales durante los partidos, sin importar si la violencia que emplean es o no legal.

Hay varios artículos de referencia sobre el baloncesto y el cine. Ismael G. en 24 Segundos publicó, Baloncesto de cine, "una recopilación de todos los films en los que el baloncesto ha sido su protagonista principal". También Enric Corbella, en MARCA, escribió Hollywood y su rentable relación con el baloncesto, otra lista de películas vinculadas al basket, en la que incluye alguna curiosidad muy interesante, y en Screenhead publican el Top5 de basketball movies.

Yo voy a proponer tres películas que me parecen estupendas, y que, en algún momento, tienen baloncesto, aunque no como protagonista. Son cine que me gusta, y que en el aparece 'algo' relacionado con el basket.

Aquí van tres sugerencias:

Haz lo que debas (Do the right think,1989). La tercera película del director Spike Lee,plantea el problema de la violencia racial. En uno de los barrios más humildes de Brooklyn, Bedford Stuyvesant, durante un verano extremadamente caluroso.


El basket es parte de la estética de la película, pero también de algún momento, como este del vídeo, donde vemos al recientemente fallecido Heath Ledger, en su papel de sufrido seguidor de los Celtic's en NYC, en una película que contó con un reparto de lujo: Danny Aiello (Salo), John Turturro (Pino), o Samuel L. Jackson(Mister Señor Love Daddy), entre otros.

Alguien volo sobre el nido del Cuco (One Flew Over the Cuckoo's Nest, 1974). Una obra maestra, dirigida por Milos Forman, que gano cuatro Oscar en 1975, mejor película, mejor director, mejor actor y mejor actriz.

Randall McMurphy (Jack Nicholson) ha cometido un delito por el que debería ir a prisión. Consigue a cambio que le envíen a un centro psiquiátrico. Allí se hace pasar por enfermo mental y logra que le ingresen en un departamento de cuidados especiales. Tratando de pasar el rato de la forma más agradable posible, organiza con sus compañeros juegos y toda clase de diversiones, rompiendo las normas de disciplina, aunque la enfermera jefe (Louise Fletcher) no está dispuesta a tolerarlo.


La película tiene momentos baloncesto, como el partido entre los internos, o cuando Randall intenta enseñar al Jefe a jugar. Robert Parish, el mítico center de Boston Celtic en los '80,fue apodado como El Jefe (The Chief), al comparar su rostro impenetrable con el del personaje del indio. El film fue además un alegato de las corrientes antipsiquiatría.

Flores Rotas (Broken Flowers, 2005). Dirida por el polifacético Jim Jarmusch, es la más reciente de las tres.

Don Johnston (Bill Murray) es abandonado por su último ligue (Julie Delpy)y recibe una carta anónima informándole de que tiene un hijo. La situación provoca que Don examine su relación con las mujeres y que se embarque en un viaje en busca de sus antiguas amantes para llegar al final de este misterio. Ellas son Frances Conroy, Jessica Lange, Sharon Stone y Tilda Swinton.


En la presentación de los personajes, a excepción del que interpreta Frances Conroy (Dora), aparece al menos un plano de una canasta de baloncesto. Algo que no atiende a la casualidad. Una película con una banda sonora excelente, y donde se reflejan algunas de las fobias de Jarmusch, como el guiño de la iguana enferma que se llama Iggy (en referencia a Iggy Pop). Flores Rotas gano el primer premio del Festival de Cannes en el 20005.

Son muchas más, y hay mucho que decir. Yo dejo estas tres para quién quiera disfrutar.