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lunes, 14 de marzo de 2011

Get Ready For March Madness...

Mañana comienza el March Madness 2011, una competición donde la emoción y las sorpresas no dejan de suceder. El baloncesto universitario, con su particular reglamento, fideliza a buena parte de la sociedad norteamericana. Las preferencias universitarias despiertan mucha más pasión que el baloncesto NBA, y no son pocos los jugadores del ejército de David Stern que durante estos días tienen un ojo puesto en lo que ocurre en la NCAA.



Mi amigo Matt Feinberg, profesor en la Universidad de Kentucky, piensa que los Wildcats del Coach Calipari pueden dar alguna sorpresa, con un equipo joven, y menos presión que el año pasado, Kentucky debería llegar sin excesivos problemas hasta el Sweet 16. A partir de ahí todo es posible. Si embargo para Matt, y para muchos otros, el tapado puede ser Uconn, que liderados por Kemba Walter, pueden ser capaces de dar la sorpresa.

En la prensa estadounidense hay cantidad de artículos sobre lo que puede ocurrir en los próximos días. En The New York Times aventuran que Ohio State y Kansas son las favoritas para llegar a la final. Pero lo bueno del March Madness es que no se trata de una ciencia cierta, Obama el año pasado apostó en su bracket por Kansas y Kentucky, y no acertó. Para sorpresa de muchos la final la disputaron Duke y Butler, con una ajustada victoria de los Blue Devils del Coach K.

Leo en esta web un bracket realizado con extraordinario esmero, tiene varios puntos de análisis para conformar las predicciones del torneo. Uno de ellos es en función de los jugadores que pueden entrar en el próximo draft de la NBA. El autor asigna a cada equipo que tenga un jugador en el top 25 cuatro puntos, tres a los que estén entre el puesto 26-50, y así sucesivamente. Recomienda mirar la tabla del Top 100 que presenta NBADraftExpress.com, donde, por cierto, andan Mirotic y Lucas Nogueira, entre otros conocidos. Como ocurre con The New York Times barruntan una final entre Ohio State y Kansas, con victoria para los primeros.

En la web basketamericano.com, seguro que habrá un buen seguimiento del evento, en el blog A Place In South información con los buenos análisis de @papuelu, en twitter seguro que @guillenfran también ofrecerá información de mucha calidad. A partir de ahí sólo es ponerse a buscar.

Vayan preparando la butaca, el March Madness va a comenzar y seguro que no faltará intensidad, espectáculo, y garra. En la cancha y en la grada.

PD: El vídeo lo díce todo. Aquí se puede consultar el cuadro de los cruces, y cada uno construirse su propio bracket.

jueves, 18 de marzo de 2010

March is here!

Hoy comienza el March Madness, baloncesto en estado puro con 65 equipos universitarios de EEUU. Una de las competiciones más atractivas de basket, con un ambiente único, y donde las aficiones disfrutan ante la posibilidad de sorpresas.

El torneo está dividido en cuatro regiones geográficas, con los siguientes cabezas de grupo: Duke en el Sur; Kentucky, en el Este; Kansas, Medio Oeste; y Syracuse, en el Oeste.



Cada equipo y universidad con unas características especiales, con una composición social diferente, y con una trayectoria histórica que defender, o que construir, dependiendo del caso. CBS lo televisa con todo lujo de detalles, y medio país estará pendiente de sus favoritos.

El presidente Obama ya ha declarado su apuesta por Kansas, la gran favorita para llevarse el torneo. El primer presidente afroamericano de la historia del país se une al popular juego de las predicciones para apostar por una final entre Kansas y Kentucky. Obama se refirió al equipo que dirige Bill Self como "un equipo equilibrado", y destacó a su base Sherron Collins: "Siempre me gustan equipos con experiencia en el perímetro". No quedaría bonito apostar públicamente por el turbio Callipari, entrenador de Kentucky, y que cuenta en el equipo con el posible nº1 del próximo draft, John Wall, y con un jugador que habrá que mirar su progresión porque puede ser dominante en un futuro no muy lejano: Lamarcus Cousins.

Duke es un equipo que tiene más historia que posibilidades, al menos éste año. Los Blue Devils, que entrena el seleccionador USA, Mike Krzyzewski (Coach K.), vienen a ser como el actual Joventut, un equipo que depende demasiado de su acierto en el tiro exterior, con gran historia, muy querido, pero que no está en su mejor momento. Sin duda una de las mejores bazas de éste equipo es su afición, los Cameron Crazies son la auténtica versión americana de La Demencia...

Cameron Crazies

Syracuse, los Orange del Oeste, son otro equipo muy querido en la competición. Su entrenador, Jim Boeheim, es un científico del baloncesto. Un tipo que juega con defensas cambiantes en un mismo ataque, y que estudia a los rivales para hacerles daño en sus puntos flacos. Un equipo muy inteligente con un baloncesto muy intenso.

Pero si algo tiene de emocionante el March Madness es que de los partidos a cara de perro, salen resultados sorprendentes. Todo puede pasar durante un partido cargado de emoción y energía. En el próximo SPUTNIK BASKET TIME hablaremos con algún experto que nos aclare todo lo ocurrido en éste marzo de locura.

Mientras dejó una serie de enlaces interesantes:

http://www.ncaa.com/sports/m-baskbl/ncaa-m-baskbl-body.html
http://basketuniversitario.blogspot.com/
http://www.basketamericano.com/

lunes, 18 de enero de 2010

Nosotros, vosotros, ellos (Haití)

No sé muy bien en qué estamos pensando. Llevo varios días en estado de sock. Leo las crónicas y me quedo helado. Da la sensación que los corresponsales sólo pueden expresar la inmensidad que les rodea, sin añadir juicios de valor.


Los reportajes llevan rápido a la sensación de injusticia, de impotencia, y de tristeza. Por la magnitud de la tragedia, por el abandono durante años de la comunidad internacional, por la carestía de los bienes más elementales, por la vergüenza del tiempo mirando a otra parte, por la miseria que produce la absoluta pobreza (que genera, como es evidente, miserables).

En la prensa deportiva de este país, que un jugador se tire un pedo es noticia (especialmente si es de la NBA). El espacio que se puede dedicar a temas tan importantes como que Marbury fume marihuana o que una hinchada grite un cántico provocador a un árbitro, es ilimitado.

Sobre Haití casi ni una palabra. “¿Qué tendrá que ver?”

El pasado viérnes 14 de enero en el partido contra los Sacramento Kings, de Sergio Rodríguez, Samuel Dalembert jugador de los Philadelphia 76ers. anotó 17 puntos y capturó 12 rebotes. Los Sixers vencieron y Dalembert, el único haitiano que juega en la NBA, donó 100.000 dólares para contribuir a los esfuerzos de ayuda a su país. La noticia fue titular de la agencia Reuters. Para otros fue que Sergio no había jugado ningún minuto en ese partido.



Dalembert en 2007 con UNICEF en Haití.

John Calipari, el controvertido entrenador de los Kentucky Wildcats de la NCAA, también ha organizado una campaña de apoyo económico. Pau Gasol ha realizado un llamamiento de donativos a UNICEF con destino Haití, y la propia NBA ha organizado una partida de dinero para el país antillano. Por aquí, nada en el horizonte.

Hace unos días Javier Díaz Carballeira, entrenador de baloncesto, colgaba en su blog la siguiente declaración. “¿De verdad no puede existir el mundo desarrollado sin el Tercer Mundo? ¿De verdad no podemos organizarnos para gestionar los recursos, la natalidad y que no viva gente bajo el umbral de la pobreza?”.

Totalmente cierto, la ayuda llega tarde, mal, y se lanza desde helicópteros. Aunque supongo que una parte de lo que nos rasquemos de nuestros bolsillos será algo.

En el semanario Alternativas, editado en Uruguay, leo: “¿Qué van a hacer ahora los cascos azules? Sin duda van a dispararle por la espalda a los hambrientos que deambulan sin destino porque se apropian de algo para comer… sin duda los rostros haitianos reflejan la peor pesadilla que imaginemos, sin duda el cine de terror se quedó corto. Ante la catástrofe, para estos pobres insurrectos no hay rescate. Morirán sin más bajo los escombros, morirán mientras Obama se apura a enviar más tropas, mientras el BID vota partidas rápidas de dólares… Ya las multinacionales se frotan las manos felices evaluando lo que se van a embolsar en la reconstrucción de Haití donde la gente sobrevive con menos de dos dólares diarios, donde la mano de obra es la más barata del mundo”.

Me cuesta saber qué se puede hacer, pero supongo que también es ba-lon-ces-to pensar que una tragedia como la de Haití, tiene que ver con nuestras vidas y nuestro cotidiano. Y que si un chaval que le gusta el baloncesto lee un titular sobre Haití, en el espacio de baloncesto de un periódico deportivo, sabrá que es importante no mirar hacia otro lado. Eso también es formación pienso yo, y nos corresponde a todos. No sólo a los "entrenadores de cantera".

En el año 2002 los datos hablaban de que la mayor parte de los recursos de Haití estaban en manos del 15% de su población (el 1% de origen europeo poseía la mitad de los bienes del país). El 73% de los haitianos vivía en la pobreza extrema, carecía de saneamiento, padecía escasez de agua potable y en la mayoría de los casos, no tenía acceso a la electricidad. Dos tercios de los haitianos no lograban comer un plato de comida diario; el tercio restante sólo a una ración al día. Tras el terremoto la situación es todavía peor.

No sé si seremos nosotros los que solucionemos algo. Ninguna esperanza me supone la clase política que se llena de palabras cuando hace falta hechos, o los bancos que me mandan un sms ofreciendo sus depósitos para canalizar la ayuda. También confieso que poca confianza me producen algunas organizaciones humanitarias, más preocupadas por tener el último modelo de 4x4 en nómina que de intervenir.

Pero no puedo evitar gritar que hay algo aquí que va mal, y que tiene que ver con todos. Con nosotros, con vosotros, y con ellos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

John Calipari

La temporada de basket universitario comenzó a principios de este mes. La NCAA (National Collegiate Athletic Association) es una competición con un ritmo de juego y una pasión de aficionados impresionante. Si algún aficionado europeo le gusta el baloncesto de emociones, con intensidad en la cancha y en la gradas, la competición universitaria es su referente americano. Muchos jugadores NBA en su etapa profesional se siguen identificando por los colores de la universidad en la que jugaron.

El año pasado el campeonato universitario lo ganó North Carolina, frente a los Spartans de Michigan State. Esta temporada la universidad de Kentucky, una de las más legendarias, ha entrado en muchas de las quinielas sobre quién puede llevarse el trofeo, en buena parte por la contratación del polémico entrenador John Calipari para dirigir al equipo.

CoachCal dirigiendo un entrenamiento

El blog en castellano sobre la NCAA Only 2 Steps, en su previsión sobre la competición universitaria de este año señalaba sobre los Wildcats de Kentucky: “Siendo una de las universidades con mayor trascendencia en la historia del basket universitario llevaban muchos años aislados de la competición, sin estar en las quinielas de ningún analista y sin equipo competitivo desde hace tiempo. Este año decidieron cambiar su suerte contratando a John Calipari, quien se ha encargado de reclutar para el equipo a varios de los mejores jugadores de instituto del año pasado; casos como los de John Wall, DeMarcus Cousins, Eric Bledsoe o John Hood, que unidos al poderío interior de Patrick Patterson hacen de ellos otros claros candidatos al título”.

El pasado 12 de noviembre John Branch escribía en The New York Times un interesante artículo sobre el impacto que suponía el fichaje del técnico italoamericano. Añado algunos extractos del artículo, que me ayuda a traducir Matt Feinberg desde el propio Estado del bluegrass.

Hace sólo unos pocos meses que el entrenador John Calipari ha ocupado su puesto [...]. Sin embargo, ha atraído más que un millón de seguidores en Twitter, más de 64.000 amigos en Facebook y legiones más que tienen expectativas de un octavo campeonato nacional para Kentucky, para esta temporada.

Calipari es un genio de marketing. Pasó el verano de pueblo en pueblo, a veces en helicóptero, dando charlas, firmando su nuevo libro de auto-ayuda, “Bounce Back,” y estableciendo lealtad a través de cada uno apretón de manos.

El mes pasado, los fans pusieron 500 tiendas fuera del centro deportivo y pasaron hasta cuatro noches allí para conseguir entradas gratis al “tip-off” Big Blue Madness
( presentación oficial del equipo, donde asitieron 23.000 personas). Calipari dio un discurso emocionante de quince minutos que se televisó en directo por todo el estado de Kentucky. “Mi vision es de celebraciones y banquetes, diplomas y pancartas, anillos y desfiles", dijo aquella noche.



Calipari es una figura controvertida dentro del mundo del baloncesto. Ganador de dos campeonatos universitarios, uno con la Universidad de Massachusetts en 1996, y otro con la Universidad de Memphis en 2008, fueron oficialmente anulados del registro por violación de las reglas de la N.C.A.A. Según parece en ninguno de los casos se pudo demostrar que él tuviera alguna responsabilidad. Entre el '96 y el '99 entrenó a los Nets de New Jersey sin demasiado éxito.

Lo curioso es que CoachCal ha sabido crearse un aúra de estrella, que ha producido un efecto de gran magnitud en la Kentacky University con su presencia. Su página web no deja dudas sobre su megalomanía.

El matrimonio de Kentucky y Calipari es el argumento principal de la temporada ahora en marcha. En ningún otro lugar se ha juntado todo lo adorado de deportes universitarios (lealtad de hinchas, tradición y ritual) con todo lo criticado (entrenadores de alto sueldo, manipulación de las reglas y la presión para ganar ahora mismo), señala el artículo de Branch en NYT.

Habrá que ver qué hace Kentucky este año. Por lo pronto ha empezado con ajustadas victorias, y me cuenta mi amigo Matt que “la ciudad está muy emocionada. No hemos tenido un equipo tan fuerte como este desde hace mucho tiempo, y estamos acostumbrados a tener uno de los mejores del país. Vamos a ver...”

Sin duda, haga lo que haga, Calipari no va a pasar desapercibido.

PD: Por cierto, BasketMe ha editado una completa guía sobre la NCAA que recomiendo a todo el que quiera acercarse a esta apasionante competición.