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lunes, 26 de diciembre de 2011

Occupy the NBA, los Gasol's brothers, Urdangarín..

El pasado 22 de noviembre el Senador Malcolm A. Smith de la ciudad de Nueva York hizo un llamamiento a construir un “movimiento nacional de protesta contra el lockout”. El representante demócrata por Queens quería de esta forma unir para la causa revolucionaria a toda la tropa que se mueve entre las bambalinas de la mejor liga de baloncesto del mundo para llevar a la guillotina a los causantes de pérdidas económicas y vacíos emocionales: David Stren y Billy Hunter.


Pero el acuerdo entre los owners y los jugadores cuatro días después calmó los ánimos de un buen número de afectados que ya había expresado el apoyo a la propuesta. Surgía la iniciativa en el contexto del movimiento #OccupyWallStreet, que tras la acampada realizada el 17 de septiembre de 2011 en el Zuccotti Park de Lower Manhattan (NYC) se había extendido por todo el país para protestar por el poder absoluto de las empresas y la evasión fiscal sistemática del 1% más rico del país en detrimento del 99% de la población restante.

Así fue como el debate que se estaba produciendo en la sociedad estadounidense a partir del levantamiento de Nueva York llegaba hasta la NBA en el contexto del lockout. Dave Zirin (para mí uno de los periodistas deportivos más interesantes que hay hoy en día) escribía de este asunto en su blog Edge of Sports, precisamente con el título de Occupy the NBA. Zirin hablaba de los “miles de trabajadores con bajos salarios, la gente de limpieza de los pabellones, del estacionamiento de los coches” que se habían quedado sin blanca por un enfrentamiento entre "billonarios y millonarios" como muchos, entre ellos Derrick Rose, han afirmado que era. “En algún lugar de Phoenix hay un chico vestido de gorila con un letrero que dice: 'Tus mates a cambio de comida'”, en referencia a The Gorilla la mascota de los Phoenix Suns. Pero Zirin advertía que quizá los jugadores eran tan miembros del 1% de privilegiados como los propietarios.

Etan Thomas, con una larga experiencia en la NBA, vicepresidente de la asociación de jugadores (NBPA), miembro del grupo de negociación en el lockout, y que además es un destacado poeta y activista por los derechos sociales en Estados Unidos, contestaba a Zirin desde ESPN. “Si tu jefe llega y dice: 'escucha, sé que estamos teniendo unos beneficios récord globales en cuanto a ingresos totales y el año más lucrativo en la historia, pero hay algunas decisiones individuales con las que no estamos contentos y necesitamos hacer recortes de sueldo masivos. Necesitamos llegar a un acuerdo para construir nuevas reglas y hacer más fácil deshacerse de ustedes.' ¿Cuál sería tu reacción? Dirías, 'algo de dinero es mejor que nada de dinero', o sería reunir el resto de sus compañeros y protestar”. Por eso, a juicio de Thomas, el lado de los jugadores era el del 99% de la sociedad, a pesar de reconocer que algunos jugadores eran unos privilegiados respecto a buena parte de la población.

Pero el debate amainó tras desbloquearse las negociaciones. En los días posteriores al acuerdo en la NBA, el lanzamiento de misiles en forma de jugador a distintos puntos de la geografía estadounidense fue tal, que parecía el tablero de guerra nuclear de la película Teléfono Rojo Volamos Hacia Moscú. Nada nuevo si no fuera porque los Lakers habían decidido mandar a Pau Gasol a Houston, tras breve escala en Nueva Orleans para repostar y chocar la mano con Luis Scola. Una putada en toda regla que alejaba al de Sant Boi de la farandula angelina, los anillos de púrpura y oro, y las tertulias con Antonio Banderas y Placido Domingo en Sunset Boulevard.


Como ocurrió en Juegos de Guerra la tragedia se evitó sin saber muy bien cómo, al menos hasta nuevo aviso. Pau Gasol me dio la sensación por primera vez de ser un poco softy al declarar que la NBA era “cada vez más un negocio y menos un deporte”. Una afirmación sabida desde tiempo inmemorial y que sorprende si realmente lo descubrió el genial pivot de los Lakers tras verse tratado como un cromo en el patio de un colegio. Quizá, lo ignoro por completo, el BBVA tuvo que echar mano del teléfono rojo para evitar que sus clientes perdieran una referencia tan exitosa...

Por otra parte, en la vuelta al cole, Marc Gasol renovó por los Memphis Grizzlies, con un contrato de cuatro años por 58 millones de dólares. Una oferta de empleo poco habitual para un chaval de 26 años en estos tiempos que corren plagados de becarios y contratos basura; Rudy Fernández, que se vendió por algunos medios como “fundamental” en el roster de Mark Cuban hace unos meses, trasladó su residencia a Denver tras recuperar las sensaciones de sentirse querido en España; Calderón regresó a Toronto y la tranquilidad canadiense; y Ricky Rubio pudo por fin encontrarse con Kevin Love en Minnesota. La NBA ha levantado el telón.



No hay que alarmarse, los motivos para la protesta que sugería el Senador Malcolm A. Smith han desaparecido. Los camareros del Madison, el Staples, o cualquier cancha de la NBA, seguirán vendiendo "BudSpencers" y gin tonics durante los partidos, los aparcacoches latinos seguirán viviendo de las propinas, y The Gorrilla seguirá haciendo cabriolas para llegar a fin de mes mientras Steve Nash atiende a las indicaciones del coach Alvin Gentry en la banda.

Por aquí tampoco hay motivos para ejercicios perroflauticos: Indultado el consejero delegado del Banco de Santander; trasladado Iñaki Urdangarín al pabellón de los deportistas del Museo de Cera; y desahuciados de sus casas aquellos infelices que osaron comprarse un piso alentados por el ladrillo de Florentino y otros mecenas deportivos, la vida sigue, con sorpresas tan gratas como que Miles Davis saca un nuevo disco veinte años después de su muerte. Una buena noticia para aquellos que creemos que el baloncesto y el jazz, por encima de sus tiempos y circunstancias, tienen algo en común: su capacidad para sorprender e improvisar a partir de una base maravillosa.



Sea como fuere, toca disfrutar de la buena música y el buen baloncesto. El resto, como diría James Carville: “es economía, estúpido”.

Feliz año 2012, y mucha suerte con vuestros proyectos.

PD: Por cierto, estoy participando en el concurso de blogs del diario 20 minutos, si os apetece entrar y que merece la pena votar por el Sputnik os dejo aquí el enlace.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Astérix en el Eurobasket

Astérix y Obélix acudieron a Lituania con la ilusión de disfrutar de unos días de asueto y baloncesto. Retirados de la vida guerrera desde hace tiempo, querían encontrarse con algunos de sus viejos colegas de aventuras continentales. Ambos disfrutaron del torneo, pero especialmente de un jugador, Juan Carlos Navarro al que no le hizo falta ninguna poción mágica para demostrar sus poderes, tan sólo el ser fiel a su estilo y el estar cada día más suelto en cuanto a las obligaciones tácticas. Durante el campeonato Navarro encontró grandes aliados para avanzar en su plan.

Por un lado Pau Gasol, un habitual en el arte de conspirar con el jugador de San Feliú de Llobregat, que llegó al Eurobasket con ganas de imponer su ley y sus glorias, y por otro Marc Gasol, que ha demostrado que junto a su hermano puede formar uno de los duetos más míticos de la pintura y el baloncesto.

La comodidad de Navarro ha coincidido con el regreso de Calderón a la dirección de empresa, sabiendo dirigir y aportando; la incorporación de un Ibaka que, todavía con cierta timidez, intimida en la zona como nunca nadie lo hizo en una selección española; o la aparición intermitente de un Rudy con reflejos de esgrimista en defensa y, a veces, eléctrico en ataque. La rotación de Sergio Scariolo no ha dado para mucho más, y no porque el resto haya estado mal, sino porque el plan de ajuste ideado por el técnico italiano tras la piedra del mundial de Turquía apenas admitía más combinaciones que las seguras. Con independencia de los gustos, lo cierto es que la formula del italiano ha funcionado.

Sada, San Emeterio, Felipe, y Llull han rendido, en el balance global, en consonancia con la confianza del técnico, Claver ha vivido una experiencia bonita, y sólo Ricky ha cavado un poco más el hoyo de las dudas que de manera obsesiva esta generando en el último año. El base de los Timberwolves tendrá ganas de empezar de cero y dar un sonoro portazo para respirar un poco cuando llegue a su nueva casa de Minnesota.

Astérix y Obélix se han divertido en el Eurobasket, no sólo por el resultado de la selección gala -que ha logrado una merecida medalla de plata de la mano de un brillante Tony Parker- sino porque el torneo ha reunido algunas de las características de sus inconfundibles historietas. Cada país se ajustó al guión de las virtudes y flaquezas esperadas, y sólo Macedonia, de la mano de un sensacional McCalebb, rozó la proeza de dar la campanada en la ascensión al Tourmalet. No subió al podio porque la Rusia de Kirilenko lo impidió, pero se lleva el premio de la montaña por el esfuerzo.

De vuelta a la aldea gala, y con Navarro, los hermanos Gasol, y Calderón de invitados estelares, se servirán suntuosos manjares, y José Luis Sáez podrá sentarse con Abraracúrcix para rememorar las valiosas batallas ganadas por "el baloncesto FEB" a lo largo del verano. Al final de la noche, tras lo jabalíes y los brindis, llegara el momento de volver a reconocer al jugador más listo de todos los territorios que un día ocupo el César, el jugador al que en Lituania llaman Juanas Carlosas Navarro.

PD1: Esta columna la he publicado en ElEconomista.es.

PD2: Estoy estos días trabajando para el canal latinoamericano Tele Sur, os dejo aquí el enlace de una historia que hicimos sobre el baloncesto en Belén.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Groucho Marx y la selección

A Groucho Marx cuando le preguntaban por su estado de animo respondía "¿comparado con quién?". A la selección española de baloncesto le podría servir esa respuesta para testar las impresiones de esta primera semana de Eurobasket en Lituania.

Foto: Federación Española de Baloncesto (FEB)

Los dos últimos partidos, la victoria frente a Lituania y la derrota frente a Turquía, han abierto la Caja de Pandora de los halagos y reproches al equipo de Scariolo. Para unos la primera parte frente al equipo anfitrión (62-36) fue la muestra de la potencia del equipo español, para otros, el último cuarto frente a los turcos (donde sólo se anotó dos puntos) es el ejemplo de nuestra poca fiabilidad competitiva cuando Pau Gasol no es la referencia en la cancha.

Pero, siguiendo con la lógica marxista (de Groucho), pocas selecciones pueden ofrecer mejores sensaciones. Nadie ha desplegado un juego que a día de hoy pueda ser una garantía de continuidad en el torneo. Quizá Francia, con Tony Parker y Nicolas Batum especialmente brillantes, sea el equipo que más cómodo se ha visto en la pista, pero el conjunto galo no se escapa de las dudas que genera un juego en exceso anárquico en una fase más competitiva.

Habrá que ver qué sucede en los próximos partidos. El grupo de España -con Alemania, Turquía, Francia, Serbia y Lituania- es mucho más duro que el otro cuadro -Grecia, Rusia, Eslovenia, Macedonia, Georgia y Finlandia-, y eso, aunque pueda parecer una paradoja, puede ser una ventaja para el equipo de Scariolo en esta nueva etapa del Eurobasket, porque da la impresión que la selección juega más cómoda bajo presión, y que en la exigencia algunos jugadores encuentran la motivación para lograr su mejor ritmo de juego.

Pero también es cierto que todavía queda mucho campeonato, que hay que estar fino todos los días, que hay jugadores que están bastante 'missing' en lo que a responsabilidades se refiere, y que, a la larga, jugar con una rotación tan limitada -por decisión técnica-, y demasiado sujeta a dependencias (desde la preparación), puede pasar factura.

Siete días después, el Eurobasket muestra las mismas incertidumbres que al comienzo. Nadie ha destacado en exceso, exceptuando esa primera parte impresionante de España frente a Lituania, y nadie puede descartar a ninguno de los equipos que partían como favoritos (en un sentido amplio) para las medallas.

En este caso al bueno de Groucho Marx, como le ocurre a nuestra selección, sólo le valdría compararse con él mismo para saber cómo esta. Y en esa tesitura, las sensaciones son muy distintas en función del día y el momento.

PD: Nueva colaboración para elEconomista.es.

sábado, 6 de agosto de 2011

Entrevista a Felipe López (NYC IV)

NBA Cares es la organización encargada de fomentar iniciativas sociales a nivel local e internacional en la liga que dirige David Stern. En estos días NBA Cares está recorriendo Estados Unidos, en una caravana que llegará a 10.000 escuelas y que pretende contactar con 15 millones de personas antes de que acabe el año 2012. El lockout impide que los jugadores se impliquen en estas actividades hasta que no haya un nuevo acuerdo con la liga, pero entrenadores como George Karl, Monty Williams, o ilustres veteranos como Chris Mullin, están estos día involucrados en distintas actividades para la comunidad.


Felipe López es uno de los “embajadores de programas comunitarios de NBA Cares”, cargo que el ex jugador dominicano compagina con la gestión de su propia fundación, The Felipe Lopez Foundation orientada a ayudar a los más desfavorecidos. López fue una de las grandes promesas de la universidad de St. John's y uno de los máximos anotadores de la historia de la Universidad de Nueva York. Elegido en el puesto 24 del draft de 1998 jugó con Vancouver Grizzlies, Washington Wizards y Minnesota Timberwolves, pero una inoportuna lesión en la rodilla truncó su carrera en la NBA. En la temporada 2006 vino a España para jugar en el Plus Pujol Lleida de la liga LEB, con un notable rendimiento. Un año que recuerda con especial cariño, “en Lleida me tratarón muy bien, fue una gran experiencia”, poco después se retiró del baloncesto y entró a forma parte de la estructura de la NBA, con un trabajo enfocado principalmente hacia la comunidad latina.

Con Felipe López en NYC (detrás su coche)

¿Cuándo aparece NBA Cares y cuáles son sus objetivos?

NBA Cares es un programa que surgió en octubre del 2005, esta basado en hacer trabajos en zonas que tienen necesidades o que viven en situaciones complicadas, aportando una imagen de la NBA más allá de ser una liga deportiva, sino también como una organización humanitaria que se preocupa por mejorar la vida de las personas, especialmente de los niños y jóvenes. Nuestras iniciativas consisten, por ejemplo, en reconstruir escuelas, ayudar a arreglar parques, bibliotecas, casas... en las comunidades más necesitadas. También trabajamos a nivel internacional, y se ha realizado un esfuerzo importante por dar a conocer nuestros proyectos en otros países lo que favorece una mejor imagen de la NBA.

¿Cómo se seleccionan esos proyectos?

A nivel internacional tenemos algunas oficinas que localizan lugares que tienen necesidades, fundamentalmente en África y Asia. También después de catástrofes como huracanes o desgracias naturales, la NBA decide intervenir ayudando de alguna manera, construyendo infraestructuras, o llevando a jugadores que puedan ser un estímulo para apoyar a esa población afectada. A nivel de Estados Unidos estudiamos proyectos ciudad por ciudad, y atendemos a peticiones que nos solicitan. Hay programas de NBA Cares diferentes, por ejemplo uno que tiene que ver con el incentivo de la lectura en las escuelas, otro para luchar contra la obesidad infantil y el sobrepeso, o el Green Day, un programa para apoyar un planeta más sostenible y que la gente tome conciencia sobre asuntos como el reciclaje. Además esta la noche latina, que es un evento vinculado a NBA Cares, para acercar la NBA a la cada vez más importante comunidad latina de Estados Unidos. A nivel internacional, por ejemplo con África, hay mucho trabajo alrededor del combate de enfermedades como la malaria o la desnutrición.

¿Los jugadores intervienen de manera voluntaria?

Lo que sucede es que antes de la temporada cada jugador tiene en el contrato un número de visitas que debe realizar dentro del trabajo para la comunidad, porque cada franquicia tiene asignadas las visitas y trabajos que deben hacer con NBA Cares a lo largo de la temporada. Es parte de lo que supone estar en la NBA. Es bueno para todos, porque además muchas de las compañías y patrocinadores que están ligadas a la NBA quieren ver este tipo de intervenciones sociales, porque también favorece a sus intereses e imagen.



¿Cómo valoran los jugadores este tipo de trabajo?

Muchos jugadores vienen de situaciones sociales complicadas, de este tipo de comunidades donde luego se hacen proyectos de la NBA. Este trabajo es una motivación para muchos jóvenes que viven en zonas difíciles para jugar al baloncesto, y para ver que las estrellas de la NBA son gente como ellos. Muchos de estos chicos tienen muy difícil comprar entradas para ver un partido de la NBA, o estar cerca de sus ídolos, y de esta forma, con estos programas, la NBA se acerca a ellos y a sus sueños de seguir adelante.

¿Cuáles son los jugadores que el público siente más cercanos?

Todos los años se elige al jugador del año de NBA Cares. Pau Gasol ha sido uno de ellos, porque ha realizado un importante trabajo en Los Ángeles, en África, e incluso en España. Él es un símbolo de lo que representa la NBA, no sólo como jugador, sino como persona. Los jugadores intervienen en estas actividades no sólo porque lo ponga en un contrato, sino porque lo sienten de corazón, porque saben que tiene un fuerte impacto en la gente, y eso es muy positivo. Aquí en Nueva York, un jugador como Carmelo Anthony también representa mucho para la gente. Su imagen puede inspirar a muchos jóvenes que viven en situaciones complicadas y que quieren llegar donde él han llegado. Algunos jugadores después de retirarse se mantienen en la estructura de la NBA colaborando con NBA Cares, y al tener un pasado importante son muy valiosos en su aportación.

¿Qué proyectos de futuro hay?

A pesar del lockout la NBA esta en un buen momento, y hay muchos proyectos grandes en el horizonte. Queremos llegar a más países, porque es muy positivo para la NBA y para proyectar su imagen por el mundo, más allá de lo que el deporte, desde una visión humanitaria.

¿Qué importancia tiene la comunidad latina para la NBA?

Es muy importante lo que está pasando con Pau Gasol, Al Horford, o Manu Ginóbili. El auge que generan estos jugadores es doble, porque son jugadores que proyectan muy atracción aquí, pero también en sus países de origen, y la NBA se esta dando cuenta que es algo muy bueno para la competición. Pau es un icono no sólo en España, también en Los Ángeles y en muchos lugares de Estados Unidos. Ellos han tomado lo que nosotros empezamos, porque cuando yo llegué aquí fui uno de los primeros latinos que jugaba en la NBA, y de entonces ahora ha crecido mucho la presencia latina en los equipos. Eso es muy bueno. Para mí Gasol es uno de los mejores jugadores que hay en su puesto, y su proyección como persona es tremenda.

¿Cómo afecta el lockout a NBA Cares?

Sobre el lockout no te puedo decir mucho, lo mío es que hagamos proyectos para la comunidad y dar oportunidades a los chicos para que vean que es posible un futuro mejor, y que la NBA se acuerda de ellos.

PD: Esta entrevista la he publicado en ACB.com y se puede ver aquí.

martes, 15 de febrero de 2011

Entrevista Núria Montolio

Hacía mucho tiempo que no se vivía un ambiente tan especial en el Magariños como el del pasado domingo. La final de la Minicopa fue un acontecimiento que reunió a familiares, aficionados, medios de comunicación, y mucha gente del basket. Una brillante iniciativa que celebró su octava edición, y que, con la victoria en la final de la Penya (77-84), iguala al Barça en el número de campeonatos logrados (cuatro para cada uno). Una generación, la del 97, que tiene mucho que decir.

La plantilla del Barcelona en el Magariños. Foto: ACB

El Barça que entrena Núria Montolio llegó a Madrid con la etiqueta de "favorito", en buena parte por contar como invitado con Jonathan Barreiro, un jugador gallego de 1.95 por el que hay una tremenda expectación, y por tener jugadores en la plantilla como Raúl Timoner o Nedim Dedovic. Antes de la final contra el Joventut pude hacerla unas preguntas.

¿Se prepara de manera especial un torneo como la Minicopa?

Más que prepararlo de manera especial, es aprovechar un torneo muy bueno para el equipo. En etapa infantil los puntos de competición altos no son tantos, y es un buen momento para evaluar el trabajo que se está haciendo. Les trasmitimos que con el reglamento del torneo (menos duración del tiempo de juego) hay que empezar muy metidos en el partido, porque la capacidad de reacción es mucho más limitada.

¿Sobre qué modelo de juego trabajas?

No tenemos un modelo muy específico, queremos que sea un juego bastante libre y bastante cómodo, en el que los jugadores puedan probar y experimentar, porque al final ellos son los que tienen el talento, y nosotros tratamos de darles las herramientas para que puedan aplicarlo.

¿Hay algún tipo de carga pedagógica en la formación de estos jugadores?

Es un torneo muy especial, con una carga mediática más elevada, y son chicos de sólo trece años. Es un torneo en que ya desde el primer día hay mucha expectación y mucha gente en las gradas, y eso lo hace muy bonito. No es normal ver un ambiente así en un torneo infantil, y venir aquí representando a tu club pues es algo que a todos nos tiene que enorgullecer. Es parte de su formación como jugadores, tratar de salirse de un momento de presión importante, para disfrutar jugando.

Todas las ediciones de la Minicopa se las ha llevado el Barça o el Joventut, ¿se está trabajando mejor en Cataluña?

No lo creo, este año los resultados han sido muy ajustados. Bilbao perdió el primer día de dos puntos contra el Joventut, y no se ha metido en la final por muy poco. Bilbao, por ejemplo, ha traído un equipo muy competitivo, y el Real Madrid no ha tenido suerte pero traía un equipo fabuloso. Las últimas finales de la Minicopa se han dado así, pero creo que el nivel del baloncesto estatal está subiendo mucho.

Jonathan Barreiro frente al Baskonia. Foto: ACB

¿Cómo valoras que un jugador como Jhonatan Barreiro ya sea presentado por algunos medios como futura estrella del baloncesto?

Todos los equipos que vienen aquí tienen una gran ilusión, y es bonito porque se crea una gran expectación alrededor del torneo. Pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de chicos de trece y catorce años a los que hay que ayudar mucho en su formación, y este tipo de informaciones les puede perjudicar más que beneficiar. Todos (medios, entrenadores, clubes...) tenemos que ayudar a estos chicos a que evolucionen y se formen de la mejor manera posible.

¿Cómo se trabaja en el Barça la comunicación interna entre los entrenadores de cantera?

Hay una dirección técnica que trabaja mucho sobre los jugadores con proyección ACB, y en ese sentido sí que hay mucho trabajo de comunicación entre los distintos cuerpos técnicos. Son los jugadores que también están becados en el Barcelona, y también hay mucho seguimiento jugador por jugador de sus condiciones, sus circunstancias, sus lesiones, y en ese sentido el club pone muchos medios para atender a los chicos.

En el caso de un jugador como Pau Gasol, ¿qué lugar crees que ocupa su etapa en el baloncesto de formación?

Pau llegó al Barça siendo junior. Yo creo que el recorrido de cada jugador puede ser distinto, porque además hay una diferente evolución física y técnica, y a un jugador le puede beneficiar más o menos una situación determinada. Yo creo que en el caso de Pau le fue muy bien estar en Cornellá hasta cadete, eso, quizá, le permitió tener un protagonismo más elevado como jugador. Lo que está claro es que los entrenadores que tuvo, antes y después de estar en el Barça, hicieron un gran trabajo, y a la vista están los resultados.

¿Cómo se vive la relación entre el Barça de la Minicopa y el de la Copa del Rey?

Somos unos privilegiados porque Xavi Pasqual ha estado en la base del Barça, y mantiene una relación directa con los entrenadores del club. Para nosotros es un orgullo tener al mejor equipo de Europa, en el último año, como referencia. Para los chicos todo esto -la competición, poder jugar aquí, ir por la tarde al Palacio- es una fiesta, y si encima gana nuestro primer equipo pues mucho mejor para todos.

viernes, 18 de junio de 2010

Mr. Pau Gasol & the Lakers Champs.

"El éxito debe medirse no por la posición a que una persona ha llegado, sino por su esfuerzo por triunfar".

Booker T.

Pau Gasol se ha doctorado en lo más alto del baloncesto universal. No es un tema menor. Gasol ya es seguro pasará a la historia del baloncesto de todos los tiempos, no como un gran jugador, que no está mal, sino como un jugador determinante durante la primera etapa del Siglo XXI.



En un mundo en que desde una parte del 'deporte' se trasporta la imagen de los Ronaldo's de gomina, musculo, y pose constante para el flash; o el modelo nacional de Guti's de flequillo tatuado y presunción de talonario, aparece un tipo de apariencia normal en lo más alto del podio.

El tipo vive en Los Ángeles, lleva barba de una semana, y podría ser, por su aspecto, cualquier chaval que te encuentras en el metro en hora punta. Claro que él tiene una altura considerable, las enchufa de varios colores, pilla rebotes crujientes, da asistencias, y con su magistral movimiento de pies gana anillos de campeón de la NBA. Todo en plural, como debe ser. Para jugadores singulares los galácticos del mundo mundial.

Una suerte para nuestro baloncesto y su proyección en la formación de personas inteligentes. También una bendición para descongestionarnos de bodrios televisivos que imponen una cultura del éxito relacionada con difamar, chupar cámara, salir en programas infames, o ser famoso de no se sabe qué.

Pau Gasol se lo ha currado mucho, y su esfuerzo ha tenido recompensa en un partido épico para la historia del basket.

Suerte que tenemos algunos que nos gusta el baloncesto.

viernes, 4 de junio de 2010

Amazing Pau

Lo comentaba Phil Jackson antes del primer partido de la final, el duelo entre Pau Gasol y Kevin Garnett será decisivo en la eliminatoria. Ayer en la victoria de los Lakers (102-89) pudimos ver la importancia del jugador catalán en el equipo angelino. Es pronto para pronósticos y especulaciones. Queda mucha serie, y la eliminatoria tiene que viajar a Boston, donde seguro que el ambiente será apoteósico. Pero me parece que estamos acariciando el principio del momento más puntero de un jugador que pasará a la historia del baloncesto.



Hace dos años Pau aterrizó en Los Ángeles desde Memphis. Un viaje parecido al que puede experimentar cualquier humano que se traslade del planeta tierra al espacio sideral. Gasol entonces flotaba en una nube que parecía increíble, salir de un equipo que atravesaba una dinámica plana y mortecina, en una ciudad cuyo único entretenimiento, prácticamente, era visitar el museo de Elvis, al equipo donde tienes a Jack Nicholson escupiéndote en el cogote cuando sacas de banda, y, en una ciudad donde ir a la playa, o pasear con el coche, es una auténtica alucinación.

Ayer Gasol fue el jugador de los Lakers que más tiempo estuvo en la cancha, 46:34 min., para 23 puntos, 14 rebotes, 3 asistencias, y 3 tapones. Unos números muy por encima de los de Garnett, que en 34:47 min., anotó 16 puntos y capturó 4 rebotes.



Doc Rives, el entrenador de los Celtics, dijo, sobre la actuación de Pau ayer, "Fue el mejor jugador en la pista. Hizo pases y jugadas increíbles y tiró a canasta cuando tenía que hacerlo". Hasta el presidente Obama declaró hace unos días que Pau es el mejor pívot que hay actualmente en la NBA.

Pau apunta como protagonista de un momento único también para nuestro baloncesto. Veremos qué pasa en los próximos partidos. Por lo pronto el de Sant Boi ha enseñado una nueva faceta, la del jugador maduro, que se reivindica cuando todos le esperan y lo asume con naturalidad. Que se preparen los Celtics...

lunes, 18 de enero de 2010

Nosotros, vosotros, ellos (Haití)

No sé muy bien en qué estamos pensando. Llevo varios días en estado de sock. Leo las crónicas y me quedo helado. Da la sensación que los corresponsales sólo pueden expresar la inmensidad que les rodea, sin añadir juicios de valor.


Los reportajes llevan rápido a la sensación de injusticia, de impotencia, y de tristeza. Por la magnitud de la tragedia, por el abandono durante años de la comunidad internacional, por la carestía de los bienes más elementales, por la vergüenza del tiempo mirando a otra parte, por la miseria que produce la absoluta pobreza (que genera, como es evidente, miserables).

En la prensa deportiva de este país, que un jugador se tire un pedo es noticia (especialmente si es de la NBA). El espacio que se puede dedicar a temas tan importantes como que Marbury fume marihuana o que una hinchada grite un cántico provocador a un árbitro, es ilimitado.

Sobre Haití casi ni una palabra. “¿Qué tendrá que ver?”

El pasado viérnes 14 de enero en el partido contra los Sacramento Kings, de Sergio Rodríguez, Samuel Dalembert jugador de los Philadelphia 76ers. anotó 17 puntos y capturó 12 rebotes. Los Sixers vencieron y Dalembert, el único haitiano que juega en la NBA, donó 100.000 dólares para contribuir a los esfuerzos de ayuda a su país. La noticia fue titular de la agencia Reuters. Para otros fue que Sergio no había jugado ningún minuto en ese partido.



Dalembert en 2007 con UNICEF en Haití.

John Calipari, el controvertido entrenador de los Kentucky Wildcats de la NCAA, también ha organizado una campaña de apoyo económico. Pau Gasol ha realizado un llamamiento de donativos a UNICEF con destino Haití, y la propia NBA ha organizado una partida de dinero para el país antillano. Por aquí, nada en el horizonte.

Hace unos días Javier Díaz Carballeira, entrenador de baloncesto, colgaba en su blog la siguiente declaración. “¿De verdad no puede existir el mundo desarrollado sin el Tercer Mundo? ¿De verdad no podemos organizarnos para gestionar los recursos, la natalidad y que no viva gente bajo el umbral de la pobreza?”.

Totalmente cierto, la ayuda llega tarde, mal, y se lanza desde helicópteros. Aunque supongo que una parte de lo que nos rasquemos de nuestros bolsillos será algo.

En el semanario Alternativas, editado en Uruguay, leo: “¿Qué van a hacer ahora los cascos azules? Sin duda van a dispararle por la espalda a los hambrientos que deambulan sin destino porque se apropian de algo para comer… sin duda los rostros haitianos reflejan la peor pesadilla que imaginemos, sin duda el cine de terror se quedó corto. Ante la catástrofe, para estos pobres insurrectos no hay rescate. Morirán sin más bajo los escombros, morirán mientras Obama se apura a enviar más tropas, mientras el BID vota partidas rápidas de dólares… Ya las multinacionales se frotan las manos felices evaluando lo que se van a embolsar en la reconstrucción de Haití donde la gente sobrevive con menos de dos dólares diarios, donde la mano de obra es la más barata del mundo”.

Me cuesta saber qué se puede hacer, pero supongo que también es ba-lon-ces-to pensar que una tragedia como la de Haití, tiene que ver con nuestras vidas y nuestro cotidiano. Y que si un chaval que le gusta el baloncesto lee un titular sobre Haití, en el espacio de baloncesto de un periódico deportivo, sabrá que es importante no mirar hacia otro lado. Eso también es formación pienso yo, y nos corresponde a todos. No sólo a los "entrenadores de cantera".

En el año 2002 los datos hablaban de que la mayor parte de los recursos de Haití estaban en manos del 15% de su población (el 1% de origen europeo poseía la mitad de los bienes del país). El 73% de los haitianos vivía en la pobreza extrema, carecía de saneamiento, padecía escasez de agua potable y en la mayoría de los casos, no tenía acceso a la electricidad. Dos tercios de los haitianos no lograban comer un plato de comida diario; el tercio restante sólo a una ración al día. Tras el terremoto la situación es todavía peor.

No sé si seremos nosotros los que solucionemos algo. Ninguna esperanza me supone la clase política que se llena de palabras cuando hace falta hechos, o los bancos que me mandan un sms ofreciendo sus depósitos para canalizar la ayuda. También confieso que poca confianza me producen algunas organizaciones humanitarias, más preocupadas por tener el último modelo de 4x4 en nómina que de intervenir.

Pero no puedo evitar gritar que hay algo aquí que va mal, y que tiene que ver con todos. Con nosotros, con vosotros, y con ellos.

miércoles, 1 de julio de 2009

Dinastía Deadheads

No ha pasado desapercibido para muchos aficionados al baloncesto. Luke Walton reciente ganador del anillo de campeón de la NBA con Los Angeles Lakers no es un jugador cualquiera. Luke, es hijo del mítico Bill Walton, conocido como The Big Red Head, por sus 2,11 metros de altura y el color rojizo de su pelo, uno de los jugadores cuya trayectoria personal y deportiva dio mucho que hablar en su momento. Luke es heredero de una peculiar dinastía.

Hijo y padre

Bill tuvo una impresionante carrera en su etapa de universitario, entre 1972 y 1974, jugó en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), con la que ganaría los títulos del '72 y el '73, y donde él mismo sería elegido como mejor jugador ambas temporadas de la NCAA.

En esa época Walton apareció en la escena mediática estadounidense como un jugador larguirucho que exhibía una increible intensidad en la cancha, y una actitud antisistema fuera de ella. Mientras estaba en la universidad de UCLA fue arrestado durante una manifestación contra la guerra de Vietnam, criticó públicamente a Richard Nixon y al FBI, y se dice que tonteó con la idea de dejar el baloncesto para dedicarse a la vida espiritual. El joven Walton era vegetariano, usaba camisas de franela, cintas multicolores en la cabeza y llevaba su ropa deportiva en una bolsa de malla. Tras su detención Walton declaró: "Vuestra generación ha jodido el mundo. Mi generación está intentando arreglarlo(...). El dinero no significa nada para mí. No puede comprar la felicidad y lo único que quiero es ser feliz".


Bill Walton representaba una anomalía, en un deporte en que pocos jugadores blancos habían destacado de una manera tan comprometida, dentro y fuera de la cancha. En 1974 fue elegido por los Portland Trail Blazers en la primera posición del draft, era el principio de una carrera profesional que estaría lastrada por numerosas lesiones. Sin embargo, en la temporada 77-78 lograría el anillo de campeón, primero ganando a los Lakers de Kareem Abdul-Jabbar, en la final de conferencia oeste, y luego ganando en la final a los Sixers de Julius Erving, a los que remontaría un 2-0 en contra en el play off final. Jack Ramsay, entrenador entonces de Walton en Portland, declaró: “Bill Russell era un gran taponador. Wilt Chamberlain era un enorme jugador ofensivo. Pero Walton puede hacerlo todo”. Bill sería elegido MVP de aquellas finales.

Walton con la camiseta de los Blazers

A principios de los '80 el estado físico de Walton se resintió, pero tras varias operaciones se incorporó a San Diego Clippers, luego Los Angeles, para terminar, tras varias temporadas, en los Celtics de Boston en la temporada 85-86. Red Auerbach mandó a los Clippers a Cedric Maxwell, acompañado de una primera ronda de draft, para hacerse con los servicios del pelirrojo. Walton entraba en las rotaciones para dar descanso a los ya geniales Robert Parish y Kevin McHale.

Como Celtic, Walton vivió una nueva etapa dorada, dispuso de muchos minutos y en el '86 logró hacerse nuevamente con el anillo de campeón. Kevin McHale declararía "Observas a un tipo viejo, tan viejo como él, con el cuerpo completamente machacado por el deporte, actuando como un adolescente. Es gracioso y estimulante a la vez. Cada partido era un reto y no dejaba que ninguno de nosotros lo olvidáramos".

Bill Walton, con la camiseta de Boston, contra los Knicks

Bill Walton es un reconocido seguidor de Grateful Dead, banda estandarte del movimiento hippie y la vida en comunidad, pero también de grupos como Allman Brothers Band, Neil Young, o Bob Dylan. Ha asistido a lo largo de su vida a más de 650 conciertos de la banda que liderará el mítico Jerry García, e incluso en una gira por Egipto fue invitado a tocar la batería en uno de los conciertos.Un gusto por la buena música que parece que ha heredado su hijo Luke, que en los últimos play off logró unas estadisticas de 3,8 ptos, 2,5 rebotes, 2,1 asistencias en 15,8 minutos de media, siendo compañero de Gasol, y que luce en el brazo derecho un tatuaje, the dancing skeletons, tributo a la mítica banda californiana.



Bill Walton fue nombrado miembro del Hall of Fame en 1993, seleccionado como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA en 1997, y es comentarista de baloncesto para la televisión.

En el año 2001 fue incluido oficialmente en el Salón de Honor de los Grateful Dead.

lunes, 15 de junio de 2009

Lakers Champs! (15-17)

"Ahi es donde vuelvo a la vida: en la cancha de baloncesto. A medida que que el partido avanza, el tiempo se enlentece (sic.) y experimento la dichosa sensación de estar totalmente en comunión con la acción. En un momento puedo hacer una broma y en el siguiente lanzar una mirada hiriente al árbitro. Pero durante todo el rato pienso: ¿cuántos tiempos muertos me quedan? ¿Quién necesita seguir en el partido? ¿Qué pasa con los chicos del banquillo? Mi mente está completamente concentrada en el objetivo, pero con un sentido de apertura y alegría".


[...]

"Así es como se descubre que el baloncesto es un deporte, un viaje, una danza, no una lucha hasta la muerte.

Es la vida tal cual".

Phil Jackson (Canastas Sagradas)

PD: Felicidades a Pau. Me alegro por él. Creo que además es muy bueno para nuestro baloncesto el anillo de campeón. Más chavales y chavalas pendientes de este deporte, con ganas de practicarlo, de jugarlo, de divertirse.

Y como referencia un tipo de Sant Boi que hace de la normalidad un signo de elegancia, en estos tiempos, lamentables, en que la ostentación se asocia al éxito.