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domingo, 3 de abril de 2011

Historias del Sub 21

Hay modelos de discurso en esto de ser entrenador. Antes del partido de hoy, primero contra Salesianos de Atocha en octavos del playoff, uno de los jugadores del sub 21 me mandó la charla de Al Pacino en Un día cualquiera.



La verdad, soy escéptico de estos mensajes en su versión cinematográfica, toda vez que la norma es tirar de la parrafada de Mel Gibson en Braveheart, elección que en absoluto comparto, pero no se puede negar que hay lugares comunes entre la escena de Pacino y nuestro equipo. Quien nos conozca puede adivinar por qué...

Hoy empezaba un tiempo de juego, el de los playoff, que debía iniciar una nueva dinámica en nuestro ritmo de competición. Tras una última etapa espesa, hemos recuperado cierto criterio, especialmente en defensa, en un partido que no ha sido ni fácil ni bonito. Pero el protagonismo de nuestra película lo ha tenido un arbitraje desesperante (para los dos equipos), y un público en exceso exaltado. Una mala combinación que no ayuda al juego.

Llevo tiempo dando vueltas a esto de los arbitrajes, el entorno, y las dudas razonables. Más allá de lo obvio, tengo la sensación de que algo falla cuando se lanzan 87 tiros libres en un partido, cuando ante la duda siempre suena el pito, y cuando la desesperación se torna habitual en los jugadores (seis jugadores expulsados, cinco del Estu).


Lógicamente la incompresible histeria que a veces se produce en las gradas (no confundir con la pasión), o el ataque de rabia en los banquillos, no favorecen la cordura. Pero empiezo a preguntarme si lo que ocurre aquí no es como en 12 Angry Men (12 hombres sin piedad, 1957), la genial película que protagoniza Herny Fonda, en la que once miembros de un jurado están convencidos de que un chico es culpable de un asesinato y quieren mandarlo a la silla eléctrica sin muchas deliberaciones. Unos por prisas, otros por prejuicios, otros por conformistas, no tienen en cuenta las dudas razonables del caso.

Al final, tras muchas horas, y gracias a la perseverancia del miembro número 8 del jurado (Fonda), se declara al acusado not guilty. El problema es que pocos del jurado daban, al principio, importancia a algo tan trascendental como decidir sobre la vida de una persona. Lo fácil era acusarle, lo difícil analizar en profundidad las pruebas.

El caso que nos ocupa no tiene tanta gravedad, pero los desarreglos que genera el baloncesto, en especial el de formación, a la hora de crear una cultura deportiva que evite que nuestro deporte se parezca cada vez más a Braveheart es preocupante. Quizá aquí también hay prisas, prejuicios, y conformismos. Pero si lo que toca es soportar cada fin de semana situaciones como la de hoy en el Magariños, apaguen la luz del pabellón, que yo me voy a beber un gin tonic mientras veo buenas películas.

Estudiantes 72 Salesianos de Atocha 55

(19-18// 19-6// 19-15// 15-16)

PD1: La actitud de mi equipo me gustó, creo que estamos sanando, pulgada a pulgada... Como dije en el banquillo, nosotros a lo nuestro, jugar y divertirnos.

PD2: Me gusta algunas cosas que dice Pacino, recomiendo con fervor 12 Angry Men, como ejercicio de construcción social, y me apunto a la sugerencia de Raúl Barrera en el curso de entrenador: Pequeña Miss Sunshine (2006) es una gran película para hablar de baloncesto y formación.

martes, 17 de noviembre de 2009

Árbitros

El pasado sábado en mi partido con el cadete hubo cierta tensión con la actuación arbitral. De igual manera pasó en el partido del Liga Femenina de Estudiantes, donde se criticó mucho la actuación de los árbitros. Una situación que ocurre con relativa frecuencia en cualquier partido de baloncesto.


Desde el año 2004, en el Campus La Cima del Baloncesto, que organiza el Club Estudiantes en Sierra Nevada (Granada), se realizan en los diferentes turnos talleres arbitrales. La iniciativa surgió a partir de Gonzalo A. Gómez Valcárcel. Desde entonces, y con el apoyo de la A.M.A.A.B. (Asociación Madrileña de Árbitros y Auxiliares de Baloncesto), han pasado numerosos árbitros de distintas categorías para impartir formación arbitral a jugadores y entrenadores. María Caudet, árbitro autonómica y monitora de escuela de la FBM, y José Luis López, árbitro de zona EBA de la Federación Baloncesto de Madrid, acudieron al segundo turno del pasado XII Campus. Entonces les entrevisté, y aprovecho ahora para publicar una parte de la convesación.

Pregunta: ¿Cuál creeis que es la importancia de incorporar la figura de árbitros a Campus como éste?
María Caudet: Lo ideal es que se reconozca al árbitro como una parte más del juego. No como el que rige, el que obliga, el que me fastidia jugando. Sino que se reconozca como un integrante más del juego y como un deportista. Nosotros trabajamos, en actividades como ésta, intentando demostrar a los chavales que hay que hacerles participes del juego y sus normas, que nos vean como una persona normal que aplicamos unas reglas para el mejor funcionamiento de este deporte. En ese sentido este tipo de iniciativas son muy positivas.

P: La relación clubes de formación, con el colectivo arbitral crees que es una relación de cooperación o que van por caminos diferentes...
M.C.: Hay de todo. Yo creo que aún falta mucho para que sea de cooperación. Creo que se nos ve como una obligación no como una parte integrante del juego.

P: Y si hablamos de otras categorías, como ACB, LEB, EBA, LF...
José Luis López: Yo creo que se podría hacer mucho más. Apenas se trabaja, salvo honrosas excepciones, y creo que tendría que ser fundamental, sobretodo para acercar la figura del árbitro. Desde luego venir a este tipo de Campus es una gran idea, porque los jugadores y los entrenadores se familiarizan con nosotros, y entienden que participamos en el juego como uno más.


P: Una posible profesionalización del colectivo arbitral mejoraría esta visión...
J.L.L.: Puede que sí. Pero la profesionalización, en la ACB, ya es real en algunos árbitros. Lo que pasa es que la mayoría tienen otra profesión aparte, y sacan un tiempo extraordinario para dedicarlo a su otro trabajo que sería arbitrar. Creo que es injusto que un jugador o un entrenador sea profesional al 100% y un árbitro no. Yo creo que debería ser totalmente profesional incluso en categoría LEB. Sin duda mejoraría la concepción del árbitro.

P: El año pasado hubo una serie de agresiones a árbitros, especialmente en fútbol, pero también en baloncesto de base, con gran repercusión mediática. A qué se debe ese nivel de tensión en los pabellones.
M.C.: Yo creo que en competiciones de base, con agresiones como las que hubo el año pasado en Madrid, es, en parte, problema del entorno de los jugadores. En especial algunos padres que sueltan a los niños a jugar con siete u ocho años, y dejan la responsabilidad del comportamiento de sus hijos exclusivamente a los árbitros. Si un padre detecta una mala conducta en el campo de su hijo, rara vez lo reprende o recrimina luego. Y por ahí empiezan los problemas, por no aceptar como propio el problema.

P: En ese sentido, crees que falta una cultura deportiva, empezando por las escuelas...
M.C. : Creo que la educación deportiva, en general, es bastante deficiente en este país. Prima el valor del niño como jugador en la competición, con la idea de crear una estrella, y no se educa en que a veces las cosas no salen bien y que hay que aprender a admitirlo y asimilarlo. Que esto es un deporte, y eso es lo más importante.

P: ¿Qué sensación queda a la gente que empiezan a arbitrar este tipo de agresiones?
M.C.: Eso hace que muchos chavales no quieren continuar arbitrando porque ven que son agredidos, casi siempre verbalmente, en cada partido, y que a veces tienen incluso que llamar a la policía para salir de las canchas. Nosotros formamos cada vez más árbitros, pero estas situaciones generan mucho desasosiego. Y lo peor es que contra esto es muy difícil trabajar.

P: No creeis que hay un desconocimiento del reglamento, especialmente con los cambios de los últimos años, que quizá generan parte de esa tensión por pura ignorancia...
J.L.L: El tema del desconocimiento de las reglas es algo grave, sobre todo para participantes activos del juego (entrenadores y jugadores). ¿Un jugador que no conozca las reglas?, pues vamos mal. ¿Qué eso derive en violencia?, no sé si influye. La violencia jamas esta justificada, conozcas o no el reglamento. Pero quizá sí que pueda ser algo que derive en algo tan lamentable. Creo que sobre todo es una cuestión de educación. De las familias, los clubes, y los responsables de los equipos.

P: Los cambios de reglamento a qué obedecen.
J.L.L.: El baloncesto evoluciona, igual que lo hacen los jugadores, que cada vez son más físicos, pues también la normativa. Para no generar desfases entre la evolución de tipo de jugador y la competición, es necesario transformar el reglamento. Yo veo bien que evolucione porque siempre se hace para la mejora de la calidad del baloncesto.
M.C.: Ahora mismo el reglamento está primando una buena defensa. Estamos viendo como un jugador que esta haciendo bien su trabajo defensivo consigue ventajas. Y eso, que antes no se valoraba tanto, es bueno para este deporte. Es verdad que hay cosas que cuesta más entender, y que nos pueden parecer más complicadas. Pero los cambios hacen que el baloncesto evolucione positivamente.


P: En Beijing hubo una polémica enorme con la actuación arbitral en la final de baloncesto, y se puso en duda sus intereses. ¿Qué pensáis de esto?
J.L.L: En este tipo de campeonatos se llega con equipos con distinta reglamentación en sus competiciones. El más evidente es el caso de la NBA y los pasos. Yo creo que el responsable del grupo arbitral del campeonato daría unas directrices de cómo pitar, y fueron las que se aplicaron. Los equipos conocerían esas directrices, y sobre eso se tendría que valorar lo ocurrido. Lo que esta claro es que habrá que ir unificando los reglamentos. En cierta medida, los cambios para el 2012 son un acercamiento del baloncesto FIBA a la reglamentación de la NBA. Lo evidente también es que aquí prima más un baloncesto más técnico, y allí, en EEUU, uno más lo físico.
M.C.: No creo que la FIBA cambie algo tan técnico como puedan ser los pasos de salida, pero el acercamiento es muy positivo, porque las distancias ya no son tan grandes entre ambos estilos de baloncesto.

P: Cuál creeis que es el nivel del arbitraje en España.
J.L.L.: Yo creo que el nivel es muy bueno. Sólo hay que ver la cantidad de árbitros internacionales que hay, son muchos y eso quiere decir algo.
M.C.: En formación hemos estado una época con una escasez de árbitros impresionante, y todo el que quería arbitrar lo hacía. Descuidando quizá la calidad. Ahora hay un repunte muy fuerte de gente que se acerca con ganas de arbitrar. Si conseguimos apoyo por parte de los clubes, los entrenadores, y todo el entorno de los chavales, y que estos árbitros se queden, podemos hacer una cantera muy buena y muy sólida que tendrá futuro. Los árbitros somos un equipo más dentro de la cancha, y nuestro trabajo es que el juego se realice en función del reglamento. Esto es muy bueno para la calidad de nuestras competiciones y de nuestros deportistas. Somos uno más de todo esto, y nos gusta igual que al resto este deporte.