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jueves, 4 de febrero de 2010

"Tricky Dick”

Dick McGuire nació en el Bronx. Algo que sin duda marca la personalidad de un neoyorquino, y más a principios del siglo XX.

Dick jugó en la mítica universidad de St. John y fue elegido por los Knicks en la primera ronda del draft de 1949. Antes ya había destacado en el high school de LaSalle Academy, donde muchos años después jugó Ron Artest.


McGuire fue uno de los primeros bases puros de la liga. Jugó once temporadas en la NBA (1949-60). Ocho con los New York Knicks, donde ayudó a llegar a las finales en tres temporadas seguidas (de 1951 a 1953), y tres con los Detroit Pistons. Fue All Star en siete ocasiones (entre 1951 y 1959).

En su última temporada NBA fue jugador-entrenador de los Pistons, y luego sólo entrenador, de los más tarde denominados 'bad-boys', hasta 1965. Tras su experiencia en Detroit ocuparía el banquillo de los Knicks durante tres temporadas, para posteriormente pasar a trabajar en la organización de la franquicia.

McGuire formó parte de la organización de los Knicks durante 53 de 64 temporadas. Donde fue entrenador, entrenador asistente, y ojeador. En un comunicado, el presidente de los Knicks, Donnie Walsh, indicó que "Dick McGuire fue el mejor ejemplo de lo que significa ser un Knick: orgullo, tradición y clase", y añadió que "era un honor verlo jugar para nuestro equipo. Yo me considero muy afortunado al decir que trabajé al lado de un hombre que en parte dio forma a la NBA durante las ocho décadas de su existencia".



El número 15 que usó como jugador fue retirado en 1992, y fue incluido en el Hall of Fame de la NBA un año después. McGuire sigue siendo tercero en la lista de asistencias de los Knicks, con 2.950.

El comisionado de la NBA, David Stern, señaló que "como uno de las primeros jugadores estelares, Dick fue clave para el éxito de la NBA. Posteriormente como jugador, buscador de talentos o asesor, sirvió lealmente a la organización de los Knicks".

McGuire, apodado "Tricky Dick", nació el 26 de enero de 1926, y formó parte de una familia muy unida al baloncesto.

Su hermano menor, Al McGuire, también jugó para los Knicks y después de retirarse ganó el campeonato nacional de la NCAA de 1977, como entrenador de Marquette University.

Dick McGuire fue el responsable de la elección, en el número 18, para los Knicks de Mark Jackson, en el draft de 1987. Jackson (nacido en Brooklyn) sería elegido Rookie del año, e ingresaría en el club de los ilustres neoyorquinos como citan en TheKnicksBlog.

McGuire, considerado una institución en la franquicia de los New York Knicks, falleció el pasado miércoles a los 84 años en el Hospital Huntington, de Long Island.

Ahora podrá descansar, y olvidarse de los malos tiempos que corren por el Madison.

miércoles, 20 de enero de 2010

Nate Robinson

Quizá está sea la última temporada de Robinson en los Knicks, pero todavía tiene tiempo para dejar algunas de sus perlas, de su asombrosa potencia en el salto, y de su carácter de jugón. Frente a los Pistons, en una nueva victoria de estos soprendentes Knicks (por lo poco que se esperaba de ellos este año), dejó de nuevo muestras de su calidad con 27 puntos (11/18) y éste precioso Alley-Oop a pase de Duhon...



El pequeño jugador de los Knicks tiene muelles por piernas. Con apenas 1'75 de altura el bueno de Nate es capaz de machacar el aro sin contemplaciones. Este año las cosas no están funcionando demasiado bien para él. Querido por el público del Madison (que todo sea dicho de paso ya no es lo que era), Mike D'Antoni le tuvo apartado de la rotación en 14 partidos. Parece que su regreso ha venido acompañado de una lectura del juego más colectiva, su carácter individualista no era del agrado del entrenador italo-americano, y Nate tiene claro que tiene que cambiar su juego si quiere disfrutar de minutos y volver a colocarse en el mercado. Su futuro parece claro está fuera de Nueva York.

El jugador, nacido en Seatle, ya es parte de la historia de la NBA. El 18 de febrero de 2006, Robinson ganó el concurso de mates, superando a Andre Iguodala. Su victoria fue polémica ya que necesitó 14 intentos para lograr el mate final. En el mate más memorable de la noche saltó sobre el campeón de 1986, Spud Webb, en un encuentro entre dos míticos bajitos. Robinson recibió un 50 de puntuación, aunque no fue el mate decisivo.

La temporada pasada, en el concurso que participó también Rudy Fernández, se proclamó de nuevo campeón del concurso de mates, haciendo el papel de "Kryptonyte" derrotando a "Superman" Howard, saltando por encima de él...



Este año, en el All-Star de Dallas, el pequeño Nate volverá a demostrar la potencia de su salto. Quizá sea la última vez que lo haga, y quizá también sea la última vez que se le vea en un acontecimiento de este tipo con la camiseta de los Knicks.

Aunque es un jugador polémico y con poca aportación al juego de equipo, no hay duda que algo ha contribuido a que muchos sigan mirando los partidos del equipo de la Gran Manzana. Y eso, con la dinámica de las últimas temporadas, no es poco.

martes, 15 de diciembre de 2009

Su Alteza Real

Estos días en distintos blogs se está dedicando espacio a uno de los mejores jugadores de baloncesto de todos los tiempos, y quizá uno de los más injustamente tratados. Hace unos días en Baloncestistas se podía leer una completa historia de su trayectoria como jugador,lastrada por malas temporadas personales y terribles lesiones. Bernard King, que nació en Brooklyn en 1956, jugó en la NBA durante 14 temporadas. Con 2,01 metros de estatura, jugaba en la posición de escolta, siendo uno de los 25 mejores jugadores de la historia de la liga en porcentaje de puntos.


Elegido en la séptima posición del Draft de 1977 por New Jersey Nets, no tardó en demostrar su valía, ya que ese mismo año promedió 24,2 puntos y 9,5 rebotes, lo que le valió ser elegido en el mejor quinteto de rookies del año.
El 31 de enero de 1984, jugando ya con los Knicks, hizo historia al convertirse en el primer jugador desde 1964 en anotar en dos partidos consecutivos 50 o más puntos. En la temporada siguiente, el Día de Navidad de 1984, anotó 60 puntos ante los New Jersey Nets, siendo el décimo jugador en la historia que conseguía esa cifra de puntos en un partido.



Al finalizar la temporada 1992-93, King anunció su retirada de las pistas, con 36 años de edad, siendo en ese momento el 16º máximo anotador de la historia de la NBA. El baloncesto todavía tiene una deuda con él, como bien cuentan en el blog A Place in South.

En 1984 Bernard dejó claro por qué era el Rey, y por qué sería una leyenda. El gran Mo Sweat habla en su blog de esta temporada, una de las mejore de la historia de la NBA. En los play offs los Knicks se enfrentaron a los Pistons. Isiah Thomas lo explicaba hace años. “Nunca había visto nada parecido a lo que Bernard nos hizo. Le cogimos en el mejor momento de una racha de tres años en los que rendía como nunca lo ha hecho un alero en la historia de la Liga. No se trataba de alguien capaz de anotar 45 puntos tiros tirando 40 veces. Lograba 45 puntos ¡con tan sólo 22 tiros!.”

Thomas fue testigo de como King anotó 213 puntos en cinco partidos, fallando sólo el 40%. El genial base de Detroit, y del que Rory Sparow (compañero de King en los Knicks), comentó “Dios ha puesto su mano sobre Isiah y le ha dicho 'vas a jugar al baloncesto y lo vas a hacer a lo grande'” contaba tiempo después. “En el último partido de esas series, King nos metió 44 puntos y Kevin McHale -los Knicks se enfrentarían luego contra los Celtics en las semifinales de conferencia- me dijo 'no hay forma de que nos meta 50 puntos a nosotros, no lo dejaremos'. En el primer partido de esa serie contra Boston, Bernard logró 60 puntos.”

Finalemente el título se lo llevarían Boston Celtics, en una de las maravillosas finales del duelo Celtics-Lakers, y el MVP sería para Larry Bird.

Pero todavía hoy muchos aficionados recuerdan aquella temporada por la actuación de El Rey de Nueva York, el mítico Bernard King.

lunes, 25 de mayo de 2009

Where Amazing Happens

Lo siento. No puedo evitar publicar este anuncio de las finales de la Conferencia Este. Me parece una producción absolutamente brillante y maravillosa. Cuando hablábamos de cómo se debe vender un producto, decíamos hace unas semanas la liga ACB, deberíamos estudiar la fabulosa promoción del producto que hace la NBA. Vale, una cosa es el baloncesto, y otra vender una imagen, un pack, un refresco o una marca de ropa. Pero joder, a mí esto, la forma en que esta editado este vídeo, me produce sensaciones que asocio al buen basket.



Y supongo que no es sólo por ver a Isiah Thomas sacar de banda, a Larry Bird robar un balón, o a Dennis Jhonson meter una canasta decisiva para los Celtics.

Además me descubro en el baloncesto que me cautivo de pequeño, el de los '80. Con las retransmisiones de madrugada, y los comentarios de Ramon Trecet, el de los enfrentamientos entre Los Angeles Lakers y Boston Celtics. La soleada California frente a la ciudad de Boston, el bronceado contra la camisa de cuadros. También aquel equipazo de los bad boy's de Detroit, con una dureza y una clase especial. Un poco más tarde llegaría la revolución de Michael Jordan y sus Chicago Bulls. En esa época, y aún hoy, me quede fascinado por un jugador como Larry Bird.

Y aunque ahora me reconozco seguidor, en una deriva más intelectual que deportiva, de los New York Knicks y lo que significaron en los '70, siguo pensando que aquellos fueron unos años en que lo imposible podía pasar en una cancha.

Y yo no me lo quería perder.