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jueves, 28 de abril de 2011

De Marcy Houses al Garden (NYC I)

Marcy Houses es un complejo público de viviendas, situado en la zona de Bedford en Brooklyn, Nueva York. Más de 4000 personas -mayoritariamente afroamericanas- viven en los distintos edificios que lo componen, que están acompañados por varias zonas de recreo en las que hay cuatro canchas de basket. Allí nació Jay-Z, rapero, productor musical, auténtico ídolo de la ciudad gracias -entre otras cosas- a su canción Empire State of Mind, reconocido amigo de los más pintones jugadores NBA, y copropietario de los Nets.

Marcy Houses, Brooklyn (NYC)

Jay-Z ha descrito varias veces a las Marcy Houses como un lugar peligroso para vivir, donde el intercambio de disparos con armas automáticas era moneda corriente, y donde el crack era la chuchería preferida de muchos de sus paisanos. Un ambiente parecido al que describe la serie The Wire, basada en el las historias de la zona oeste de Baltimore, The Phamacy, donde se crió Carmelo Anthony tras salir precisamente de Brooklyn con ocho años.

El esperado regreso de los Knicks a la zona de playoff desató en la ciudad mucha atención. Por Manhattan era fácil encontrar anuncios con el rostro de Stoudemire, y del propio Carmelo Anthony, decorando multitud de promociones entorno al evento. Volvía el baloncesto de calidad al Madison Square Garden (The World's Most Famous Arena), y la ciudad esperaba la resurrección tras tantos años de mediocritud.

Cartel junto al Madison. Foto: JKB

Los dos primeros partidos en Boston había alimentado la posibilidad de hacer algo importante en la eliminatoria frente al equipo de Doc Rivers. El propio The New York Times se felicitaba por las buenas sensaciones que anunciaba el equipo de D'Antoni, y aprovechaba para poner en valor el trade con Denver, del que se habría logrado un equipo “más maduro” que el de antes de la operación.

Sin embargo las ilusiones se difuminaron pronto. El pasado viernes 22 los alrededores del Garden eran un auténtico hervidero. Promociones, concursos, aficionados, y reventas (650 U$D la más barata) se agolpaban en las inmediaciones. En la entrada el desfile del público incluía celebrities, empresarios rusos, familias acomodadas de Manhattan, y entronizados ex miembros de las Marcy Houses, o de otros rincones oscuros de Brooklyn, Harlem, o Bronx.

El viernes y el domingo en NYC los Knicks dieron una pobre imagen, con pocas posibilidades de competir contra los veteranos Boston Celtics, que, liderados por un brillante Rajan Rondo, dejaron claro que su intención era ir a Nueva York sin billete de vuelta. La lesión de Chauncey Billups, y los dolores de espalda de Stoudemire eran una pantalla perfecta para tapar otras carencias.

En McSorley's, una taberna mítica. Foto: JKB

En estos días en Nueva York he podido vivir parte del ambiente que ha generado el regreso de los Knicks a los playoff. En las tabernas irlandesas que rodean el Madison el público blasfemaba ante los errores del equipo, mientras las cervezas iban cayendo poco a poco, pero en lugares como las Marcy Houses todo eso queda muy lejos. De todo esto iré hablando en los próximos días, cuando ordene el material que he sacado de mis visitas al Bronx, de la conversación con Felipe Lopez sobre NBACares, de cómo se plantea el futuro en el Madison Square Garden, y de los otros baloncestos de la ciudad.

Con Felipe Lopez en NYC

En la agenda quedaron otros contactos, mi cita con Allan Houston se frustró por los resultados del equipo de D'Antoni, pero mi alojamiento junto a las Marcy Houses fue un buen lugar desde el que mirar lo que ocurría en esos días en Nueva York. Mientras tanto el baloncesto prevalece.

martes, 22 de febrero de 2011

Carmelo Anthony: ‘Stop Snitchin’

Carmelo Anthony (1984) nació en Red Hook, en Brooklyn. Su padre, de origen puertorriqueño, murió de insuficiencia hepática antes de que Melo cumpliera los tres años, dejando mujer y cuatro hijos.

Con ocho años se trasladó a vivir a 'La Farmacia', en la parte oeste de la ciudad de Baltimore, donde se desarrolla buena parte de la trama de la serie The Wire. Allí sus colegas fueron gente como Marlo Stanfield, Slim Charles, o Bodie Broadus.



En 2004 la gente de las esquinas editó un DVD titulado Stop Snitchin (prohibido chivarse). El mensaje del vídeo era muy ilustrativo: ojo con chivarse de quién es quién en el guetto, cuidado con hablar con la policía. “¿Qué os molesta esa gente? ¿No sabéis que tienen hijos que alimentar?” dice a la cámara uno de los portavoces. Carmelo Anthony asiente a su lado, y ríe la intervención. Aunque Melo es uno de los reyes de la NBA, el barrio siempre es el barrio. Ya lo dice el bueno de Bubbles, "hay una línea muy fina entre el cielo y esto".

Kenny Minor, amigo de la infancia de Melo, comentaba en 2006 al periódico Rocky Mountain News de Denver: “hemos visto todo lo que imagines, desde drogas a asesinatos, en las partes más duras de la ciudad”. Baltimore no es precisamente Venice Beach.

Carmelo Anthony dijo que se trataba de una grabación privada, realizada sin su consentimiento, y que no sabía que iba a ser un documento público. Quizá fue grabado con una cámara como la que le birlaron al detective Thomas 'Herc' Hauk, y esa es parte de la gracia.

La llegada de Carmelo a Nueva York eclipsa la información sobre el pasado All Star Weekend. En la NBA los acontecimientos suceden como si estuviéramos viendo la película Fast and Furious, y no queda tiempo para mirar por el retrovisor. Carmelo Anthony ya está en los Knicks, y eso supone la salida de Wilson Chandler, Danilo Gallinari, Raymond Felton y Timofey Mozgov. En Nueva York se encontrará con su amigo Stoudemire que suspiraba sin recato por la llegada de Melo. En The New York Times ya lo anuncian como “la pareja más eléctrica en décadas” que ha pisado el Madison Square Garden.


Sea como fuere, habrá que ver si Carmelo Anthony cumple las expectativas de un equipo en permanente construcción, de una ciudad que, como dice Gonzalo Vázquez, en una genial entrevista para Solobasket, “tiene mil veces más canastas que rascacielos”, y de unos colegas del barrio para los que Carmelo es uno más. Aquél del que estaría muy orgulloso Avon Barksdale.

PD1: Para saber más sobre la relación entre The Wire y el basket, echar un vistazo a este artículo que me ha servido de referencia para el post: El baloncesto según 'The Wire', en el blog Otras Pelotas.

martes, 21 de diciembre de 2010

Los Knicks y el trastorno bipolar

Lo comentaba uno de los blogs de referencia de los aficionados de los Knicks (theknicksblog.com), “el equipo es bipolar”, aunque “las sensaciones son buenas”. El trastorno bipolar supone que el paciente oscila entre la alegría y la tristeza de una manera mucho más marcada que las personas que no padecen esta patología. Con el equipo de Mike D'Antoni la afición de los Knicks está padeciendo síntomas de esta enfermedad. Tras un inicio de temporada titubeante, la franquicia de Nueva York encadenó una serie de partidos en las que las esperanzas volvieron a conquistar al publico del Madison Square Garden con ocho victorias consecutivas. Felton, Fields, Chandler , Stoudemire, e incluso Shawne Williams, recuperaron la alegría de los viejos tiempos, aquellos ya olvidados en que el público se acercaba con pasión a ver al equipo de La Gran Manzana.


Ahora tras las últimas tres derrotas -frente a Boston, Miami, y Cleveland- regresan las dudas. Cierto que estos últimos rivales -especialmente los dos primeros- eran un bocado difícil para cualquier plantilla, pero la ciudad de Nueva York ansia volver a tener un equipo de garantías que luche por estar arriba. La derrota contra Cleveland tiene que ver, para algunos medios, con el estado de tristeza que supuso el pinchazo frente a los Heat.

Se cuenta que fue Chirs Paul quien sugirió publicamente la posibilidad de formar un nuevo 'Big Three', junto con Carmelo Anthony y Stoudemire, que devolviera a la franquicia de Donnie Walsh al lugar de la historia que le pertenece. Era en la boda de Anthony con Lala Vázquez, celebrada en Nueva York el pasado mes de julio, y Spike Lee, presente en el enlace, saltó de su asiento para bendecir la posibilidad. Pero en los despachos de los Knicks no hay demasiado margen para soñar, tras estar más de dos años suplicando por la llegada de LeBron James, el tiempo de las oraciones ha terminado y toca pelear con lo que se tiene. Lo que pueda venir será bienvenido, pero habrá que esperar.


En cualquier caso, mirando el vaso medio lleno, el equipo ha dado buenas señalas en el último mes de competición. Desde que Amare Stoudemire rajara tras la derrota frente a Houston, señalando que “aquí nunca ha habido mentalidad ganadora”, el equipo ha dado un paso al frente y el juego del equipo ha comenzado a dar síntomas de carburar mucho mejor que a principio de la temporada. El propio Stoudemire ha despejado dudas realizando algunas actuaciones sobresalientes, que le valieron ser elegido en la segunda semana de diciembre como el mejor jugador del Este, para además anotar más de 30 puntos por partido durante ocho encuentros consecutivos, batiendo la marca de Willie Nauls en 1962 con la camiseta knickerbocker. Además, Landry Fields, para sorpresa de muchos analistas que no daban un duro por él, se está rebelando como uno de los mejores rookies del año en la NBA.

Quizá la derrota frente a Miami supone un jarro de agua fría en exceso injusto, o quizá es que las expectativas de las últimas semanas habían sido demasiado altas. Pero, tras tantos años de absoluta mediocridad en el Garden, volver a ver un equipo que le discute la victoria a un grande como Boston no parece flor de un día. Sea como fuere, algunos pensamos que los Knicks están en el camino para recuperar su lugar en el mundo -aunque tengamos todavía que esperar alguna posible incorporación- que no es otro que el del buen baloncesto en la cancha y la pasión en la grada.

PD1: Esta artículo saldrá publicado en Basketamericano.com

PD2: De aquí al final de año los Knikcs se enfrentan a Oklahoma, Chicago, Miami y Orlando. Un calendario útil para valorar el nivel real del equipo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

“Once a Knick, always a Knick”

David Lee volvió al Madison Square Garden. Mike Walczewski 'Wally', la voz de los Knicks, lo anunció con el clásico “Once a Knick, always a Knick” al presentar el róster de Golden State Warriors, y el público le recibió con una merecida ovación. Lee fue prácticamente la mejor imagen del equipo de Nueva York en los últimos cinco años.


Su elección en el último lugar de la 1ª ronda del draft del 2005 no fue muy bien acogida, y Lee tuvo que ganarse a pulso su lugar en los Knicks, para ir de menos a más, hasta la temporada pasada en la que promedió 20.2 puntos y 11.7 rebotes por partido y entrar, de rebote, en el All Star.

Los grandes recuerdos de Lee en la franquicia se resumen en algunas victorias seguidas, un par de partidos ganados en los últimos segundos, y “cosas como esas” como él mismo señaló antes del encuentro. Durante su etapa el equipo no alcanzó nunca los play offs.

Los Knicks perdieron contra los Warriors, y vuelven la dudas sobre el equipo que dirige Mike D'Antoni. En TheKnicksBlog, Tommy Dee lo tiene claro, el equipo no carbura, “si se quiere ser un equipo de play off hay que ganar partidos como este en casa. ¿Puede el equipo ganar 3-4 partidos seguidos empezando por Minnesotta? Seguro. ¿Pienso que ellos pueden en este momento? No realmente”.

D'Antoni por su parte volvió con la cantinela, y suena ya a muñeco de cuerda, de “tenemos que conseguir que funcione nuestro pick&roll. Es probablemente nuestro mejor juego. Consigue que todos estemos involucrados... y logra tiros para nuestros tiradores. Sólo tenemos que hacerlo mejor, es un trabajo en proceso, y creí que que lo habíamos trabajo duro. Pero estaremos ahí”.

El banquillo de los Knicks aportó 11 puntos, el porcetaje de triples fue del 22.6% (7/31), y todavía hay jugadores que no saben dónde colocarse en ataque. Si la baja de Turiaf se alarga el problema puede ser aún mayor...

Muchos echamos de menos a David Lee, pero no parece que él sufra en exceso, los Knicks puede que sean los mismos de los últimos años, un equipo muy poco fiable.

La posible retirada de Donnie Walsh, la amenaza terrible de que Isiah Thomas pueda volver a los despachos, el sock de que LeBron no se instalara en la Gran Manzana, las primeras impresiones que genera Stoudemire, los nuevos cantos de sirena que auguran que Carmelo Anthony o Chris Paul llegarán a Nueva York...

Muchos asuntos que tratar. Mientras los voy poniendo en orden agradecería vuestra opinión, as usual...