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domingo, 18 de noviembre de 2012

Entrevista Himar Ojeda

Himar Ojeda (Las Palmas de Gran Canaria, 1972) fue el fichaje sorpresa del Club Estudiantes el pasado verano. Entrenador de formación, tras 17 años en Club Baloncesto Gran Canaria SAD (donde pasó por diferentes puestos incluido el de Entrenador Ayudante), su etapa de director general y deportivo en las Islas Canarias estuvo plagado de éxitos en cuanto a la incorporación de jugadores a la liga ACB. Ahora en Estudiantes asume un puesto que siempre había estado ligado a personas formadas en el propio club madrileño.


Foto: Club Estudiantes

Pregunta: ¿Cómo te imaginabas Estudiantes antes de venir?

Respuesta: La verdad es que lo que imaginaba se asemeja bastante a lo que es. Un club especial, diferente incluso en la organización. Cuando en Canarias jugábamos contra otros equipos la sensación es que sabíamos quién era quién y en Estudiantes no es así, porque tiene una dimensión diferente. Por su historia, en la que hay tanta gente que forma o ha formado parte del Club. Y esa gente no se deja de vincular, quizá sí a nivel organizativo, pero no a nivel sentimental.

P: ¿Y lo sentimental es un valor o es una carga?

R: Yo creo que es un valor, pero hay que enfocarlo bien porque si no se puede convertir en una losa en determinados momentos, sin mala intención, pero que a veces puede ser una carga en vez de ayudar.

P: ¿Cuál es la función de un director deportivo?

R: Marcar la política deportiva del Club, desde arriba hasta abajo. Si el club la tiene es el que debe preservarla y encauzarla si se sale de la línea, o adaptarla a los tiempos o los medios que se tienen.

P: ¿Estudiantes la tiene?

R: Estudiantes la tuvo, no creo que se haya perdido, pero sí que hay que encauzarla de nuevo porque se había difuminado en los últimos tiempos.

P: ¿Cómo planificas la contratación de jugadores de cara al primer equipo?

R: Cuando llego todo se tiene que hacer un poco rápido, porque llego en julio por las circunstancias especiales del equipo y el final de la temporada pasada. Intento planificar siempre empezando por el entrenador y en ese momento tengo varias alternativas en mi cabeza y la primera era Txus Vidorreta, y es una opción que se puede llevar a cabo...

P: Disculpa, ¿por qué Txus Vidorreta?

R: Porque aunque el trabajo tiene que ser global, los tiempos son diferentes. La ACB lleva un tiempo que es mucho más inmediato, de corto plazo y el resto de la planificación de cantera pues lleva otro tiempo, más a largo plazo. Con la inmediatez de las decisiones creo que Txus era el ideal: es un buen entrenador, esta en un muy buen momento y venía de hacer una muy buena temporada con mimbres parecidos a los que aquí le íbamos a poder dar. Un equipo con gente joven y con gente más experta. Además después de hacer una buena temporada nadie le había fichado y era un poco como en el caso de Carl English, le valía también para reivindicarse. Él estaba con hambre de entrenar y ve el proyecto muy ilusionante. A partir de ahí, a mí me gusta componer la plantilla con el entrenador porque creo que el trabajo queda mucho mejor si es compartido por las dos partes. Valoramos el tema de los contratos, la información de ellos y a partir de ahí comenzamos a planificar las necesidades.

P: ¿Sigue siendo la ACB un destino atractivo para los jugadores que vienen de fuera?

R: Sigue siendo un destino atractivo, pero no tanto como antes, ahora hay más competencia. Alemania ahora es un destino muy atractivo para los jugadores porque es una liga que esta creciendo mucho, la organización están muy bien, tratan muy bien a los patrocinadores, son serios pagando y tienen una capacidad económica importante, con lo cuál la liga ha crecido y esta haciendo competencia. Así como Turquía, que siempre ha sido un referente, pero que ahora es un destino muy interesante para los grandes jugadores. Pero a nuestro nivel es más competencia Alemania, para Real Madrid o Barça la competencia para llevarse a un jugador es Turquía.

P: ¿Cómo se convence a un jugador como Kyle Kuric para venir a un club en una situación deportiva complicada en un país con crisis económica?

R: Yo era un jugador que seguía hace tiempo. Le vi en la Universidad, tuvimos en Canarias a Juan Palacios que estudió también en Lousville, le pregunté si le conocía hace dos años, me dijo que sí, que entrenaba con él en verano, le dije que me gustaba -no sé si Juan Palacios le diría algo- y fui a verle algún partido y hablé con él. Todo eso yo creo que generó confianza y cuando su agente le llama porque Estudiantes esta interesado pues ya hay un contacto anterior. Además en el caso de Kyle, aunque parezca sorprendente, es un poco más fácil porque es su primera opción profesional y eso sí que llama la atención, que sea en ACB pues es algo muy importante y atractivo para un rookie y él lo vio como una oportunidad. Hay jugadores con los que no cuesta tanto. Pasó lo mismo con Jaycee Carroll en Gran Canaria, para ellos es una oportunidad para venir a una liga de la importancia de la ACB. Puede ser más difícil con jugadores como Tariq o Carl English.

P: Una de las cosas que me llama la atención de un jugador como Kyle es su buena disposición, se le ve muy cercano a jugadores como Jayson o Lucas, ¿eso son factores en los que te fijas para contratar a un jugador?

R: Él es un jugador joven, tiene la misma edad que Jayson y es más próximo a los jóvenes del equipo. Trato de intentar ir más allá de sus capacidades exclusivas como jugador. Antoine Wright las tenía, pero salió mal. Yo sabía que Kyle era un buen tipo, abierto, afable... intento sacar información de entrenadores que lo han tenido, de gente que lo conoce. Yo en la valoración que hago pienso que es alguien que va a encajar en el grupo. Cuando las grandes empresas van a fichar a un gran directivo que va a tener importantes responsabilidades y va a ser bien pagado, se le hacen muchas entrevistas personales. Nuestros 'directivos' a esos efectos son los jugadores, son los que tiene la máxima responsabilidad, los mejores sueldos y nosotros que somos la empresa fichamos a los directivos sin hablar con ellos... Esta establecido así, hablas con el agente y nada más, pero yo siempre intento antes hablar con el jugador porque así quedan claras las expectativas de cada uno. Y luego esta la sensación que te trasmite el hablar directamente con él, son situaciones que te ayudan a tener más información y yo creo que eso es clave. Luego te puede salir bien o no.

P: Si vemos la fotografía completa de la plantilla, ¿se han cumplido tus objetivos?

R: Estamos contentos. Hemos conseguido una plantilla equilibrada y la mejor posible con lo que tenemos. Creo que mezcla la veteranía necesaria para la liga ACB y da oportunidad a los jóvenes. Estamos equilibrados por puestos, con gente con capacidad de ayudar en cada posición. Una plantilla corta porque son diez profesionales y dos chavales del EBA y eso nos deja un poquito al límite. Pero lo que hemos conseguido no lo hubiésemos creído cuando empezamos a diseñar la plantilla.


Foto: Club Estudiantes

P: Por no hablar de todos, ¿por qué se decide Fisher como última incorporación?

R: Porque las cosas que conoces te dan más confianza que lo desconocido. Aún así no soy sospechoso de hacer de esto un acto de fe, he traído a muchos jugadores que han jugado por primera vez en España. Hay que pensar que tenemos a Jayson y Jaime, que Jaime no jugó mucho el año pasado, que esta todavía en proceso de maduración y de convertirse en jugador ACB. Luego de los aleros que tenemos, Tariq, English y Kuric, el que más podía ayudar en la posición de base -si pasaba algo- era el primero. Entonces ahí hacia falta una mejora, teníamos a Edu, pero no cumplía esas características en caso de necesidad. Josh era perfecto porque le conozco personalmente, yo lo traje a España, él ya hizo ese papel que necesitábamos. Alguien sin necesidad de mucho protagonismo en cuanto a querer minutos o acaparar anotación, porque para eso tenemos a English, a Tariq y a Kyle. Necesitábamos a alguien de un perfil defensivo y que aceptara bien el rol. Y eso sé que Josh Fisher lo iba a cumplir perfectamente.

P: Cambiando de tercio, ¿qué espacio ocupa o crees que debería ocupar el Liga Femenina?

R: El equipo de Liga Femenina 2 creo que esta en un proceso, por la situación que esta atravesando el club, de reconstrucción. Es un equipo eminentemente joven, casi todas las chicas son de aquí menos una, es un equipo que por las circunstancias del club esta tendiendo a tener sólo jugadoras formadas aquí o jugadoras del entorno de Madrid. Creo que ese enfoque no es malo, al contrario, creo que es el acertado. Porque es imposible tener un equipo así en ACB, pero en LF si. Hay que ser realistas, Estudiantes no esta para competir por entrar en las competiciones europeas femeninas o por mantener dos equipos en la máxima élite. Trataremos de competir al máximo, con una estructura en el que las chicas de la cantera vayan evolucionando hasta llegar al primer equipo y que a partir de ahí pueden conseguir cotas superiores como equipo o individualmente.

P: En los últimos partidos del equipo ACB, en el fondo de la Demencia han aparecido pancartas críticas con la política de cantera. ¿A qué lo atribuyes?

R: Es un tema en el que muchas veces tengo que preguntar. Cuando a mí me llaman para fichar yo me reúno porque sé de la particularidad de Estudiantes, me reúno con los dos presidentes y con el director general. Yo les pregunto cuál es el plan y ellos me trasladan que su valoración es que han estado un poco separados cantera y primer equipo, que han ido por caminos que no eran los adecuados y que quieren retomar una estructura única. Es eso precisamente lo que me apetece, pero es un proceso complicado. Yo llego en julio y me pongo con el primer equipo, así que el ritmo para ir adecuando todo es lento. Hablo con los responsables y me voy informando de lo que ha pasado y de lo que pasa, de los que están, de los que ya no están y de por qué no están. Entiendo que la Demencia conoce y reclama ciertas cosas que se han realizado mal, pero yo creo que estamos en un proceso de cambio. Sería injusto tomar decisiones por lo que me digan, hay que ir poco a poco y ver las cosas para, en función de eso, tomar decisiones. El otro día saliendo de Bilbao algunos de la Demencia me decían “eres el mejor fichaje de este año”, y coño, a mí me ha fichado esta directiva, así que será mérito suyo. Hay que dar un poco más de crédito, en cantera hay que recuperar cosas, pero hay otras que no se pueden hacer inmediatamente. Yo pediría cierto margen de confianza para ver cómo caminan las gestiones.

P: ¿Qué importancia debe tener la cantera en Estudiantes?

R: Tiene que ocupar un lugar muy grande. Estudiantes ha sido siempre un referente de cantera y tiene que seguir siéndolo. Para mucha gente de fuera es una referencia, ocurre que nosotros desde dentro somos más críticos. De doce jugadores en el equipo ACB, seis son de la cantera. Soy el primero que dice que probablemente hay cosas que están mal, pero seguimos teniendo seis jugadores formados por nosotros en el primer equipo. Yo creo en eso, Lucas Nogueira ocupa plaza de extranjero y Kyle Kuric tiene 23 años. Eso es una apuesta. A mí Estudiantes me ha fichado no sólo para pensar en el equipo ACB. No se me ha fichado por lo que hice en el primer equipo de Gran Canaria con los fichajes, sino porque además he convertido Gran Canaria en un club de cantera. Para mí es un trabajo enormemente atractivo, formar jugadores que lleguen al primer equipo. Pero ahora todo esta mucho más globalizado, no se puede tener a diez tíos de la cantera y dos americanos. Estudiantes tiene mil niños y niñas en su cantera, y así se consigue que haya mucha gente que le guste el baloncesto, que consuma baloncesto -no sólo de Estudiantes- también de otros equipos y otras ligas. Además estamos tratando de formar personas que es lo que queremos con el baloncesto, también hay labor social y labor formativa para el mundo profesional. Tenemos que ser referencia y mejorar. Esa es nuestra diferencia.

P: ¿Cuál sería el equilibrio perfecto del Estudiantes pensando en el futuro?

R: Me gustaría que el equipo ACB compitiese lo máximo que podamos, no estar en peligro de descenso. Tenemos un presupuesto bajo, pero haciendo nuestro trabajo bien y con un poco de suerte se trata de estar por encima de nuestra posibilidades. Que el equipo ACB se vaya nutriendo de jugadores de la cantera, que seamos reconocibles. No es necesario que todos los equipos de la cantera juguemos igual, cada entrenador debe poner su personalidad, pero sí que tengamos una identidad como club, en cuanto a convivencia entre los entrenadores, en formación, en competir en campeonatos, que podamos además retener a jugadores y entrenadores. Me preocupa perder gente que se vaya a sitios que no deberían ser mejores que el nuestro y en los últimos años se han ido unos cuantos.

P: ¿Cómo se vive en Madrid?

R: Me hacía mucha ilusión vivir aquí. Aunque sólo tengo un año de contrato nos hemos venido con todo, con la mujer, con los niños que van al cole del Estu...

P: ¿Al Ramiro?

R: No, a Las Tablas, porque vivimos allí cerca y la opción que me dieron era esa. Madrid es una ciudad muy apetecible para vivir y para trabajar. Además me da muchas posibilidades de ir a ver baloncesto a Palencia, a Cáceres, a Ávila... También para ver Les Luthiers, Espinete no Existe, el concierto de Sabina o a Pablo Carbonell en la Sala Galileo. La verdad es que muy contento por estar aquí, a pesar de las dificultades que podamos tener en Estudiantes.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Sólo es el principio?

En el mundo al revés que vivimos resulta que un multimillonario esta triste y todos se preguntan por qué. Más allá de un posible mal de amores social provocado por el ego, la cuestión parece ser “deportiva”. Motivo suficiente para llenar páginas y consultar a sicólogos en prime time. Realidad y protagonismos mediáticos espalda contra espalda.



Sólo es el Principio (Francia, 2010) es una película documental grabada en un colegio público de Illè de France, cuyos reales protagonistas son niños de tres y cuatro años atravesados por su condición multicultural y la aparente precariedad de sus familias. La trama se desarrolla alrededor de un taller de filosofía que realiza una de sus profesoras a lo largo de dos años en el aula. Lo que se busca es que los alumnos “piensen por sí mismos” y los temas que se someten a debate son el amor, la libertad, el liderazgo, la inteligencia, la muerte...

En el mundo al revés que vivimos resulta que en los equipos de formación del Real Madrid de baloncesto, la mayoría de los entrenadores provienen del Estudiantes. Y son varios los que crecieron para la causa en el patio del Ramiro de Maeztu. La mayor de las paradojas es que están allí porque no se les quiso en Serrano 127 y sí en la Castellana. Ocupada la metodología del club de cantera por la cienciología, la histórica filosofía colegial -sea lo que sea eso- importa un pimiento. O eso parece.

También las formas: Da igual que un entrenador grite en arameo a todas horas -para desconsuelo de padres y jugadores que acumulan temporadas de quejas- que si tiene un buen enchufe seguirá dirigiendo equipos; poco importa que haya entrenadores soeces con altanería de caca, culo, pedo, pis, que, a pesar de sus evidentes errores, se les comentará “estamos satisfechos con tu labor”; es indiferente que se desperdicie a entrenadores titulados y contrastados, lo que se busca es una línea uniforme dentro y fuera de la cancha cohesionada alrededor de amiguismos de carrera...


Así pasan los días en La Nevera, cada vez más acostumbrados al frío foráneo, cada vez más alejados de las aulas de Antonio Magariños, viviendo más preocupados por las apariencias que por la calidad o la pedagogía. Por supuesto, sin aprendizajes de la escucha como el que practican niños de tres y cuatro años de edad en la película. El tuerto es el rey.

La maestra de la guardería Jacques Prévert que refleja el documental se llama Pasaline Dogliani. Es muy posible que si viviera en España andaría triste con lo que ocurre alrededor de nuestra educación pública (fuese cuál fuese su postura) y su desconsuelo tendría escaso eco en los medios. Ignoro como van las cosas en un país que hace de la educación bandera, pero Jean Pierre Pozzi, uno de los dos directores de la película, habla de ella como una mujer con “personalidad, generosa y entusiasta”. Azouaou, Abderhamène, Louise, Shana, Kyria o Yanis son algunos de los nombres de los niños protagonistas. En un momento del filme uno de ellos dice: “hacerse el interesante no es lo mismo que ser inteligente”.

Hace unos días, hablando con un entrenador de cantera -con pasado colegial- del Real Madrid, me comentaba algunas de las dinámicas que aplican en la casa blanca y parecían interesantes e inteligentes. Cuestiones que no tenían tanto que ver con la economía como con la planificación. Triste evidencia del contraste, cuando mientras tanto nosotros en el Estu estamos derribando activos a golpe de escopeta de feria.

En Sólo es el Principio la cuestión principal tiene que ver con la potencia de hablar, de escucharse, de hacerse preguntas, para así aprender colectivamente sin excesivas mediaciones. Precisamente lo que algunos pocos isleños (en sentido geográfico) apuntan como una buena pedagogía para la formación en baloncesto. Valores que están en las catacumbas de quién sabe dónde del baloncesto que por lo general habitamos. Soy consciente de que la situación se hereda de las purgas cainitas de tierra quemada y nula información de puertas afuera que se instalaron en el Club en los últimos años, producto de una bicefalia en la gobernabilidad que fue desastrosa en algunos aspectos.

Lo cierto también es que en el escueto mundo al derecho no es justo generalizar. En el Estu también queda buena gente, buenos entrenadores y voluntades difusas de cambio. Por no hablar de un montón de jugadores y jugadoras con ilusiones no tan distintas a las de los alumnos del taller de filosofía franceses. De lo que aquí se habla -más allá de algunas actitudes infames consentidas y conocidas- es de métodos, no de personas.

Y es que no puedo callarme cuando lo inquietante, observando con atención lo que se mueve por detrás de la fotografía, es una deriva que quizá sólo es el principio.

PD1: Dejo en barbecho mi humilde -y tíbia- trayectoria como entrenador de formación en el Estudiantes, por motivos que nada tienen que ver con lo que se pueda deducir de la lectura de este post. Labor lætitia nostra.

PD2: “El éxito de la película es el valor de la transmisión y el despertar del pensamiento crítico”. Revista Cahiers du Cinema.

PD3: El Estudiantes ACB, en esta temporada de resurrección asistida, apunta maneras de equipo fogueado y sereno. Motivos suficientes para estar confiado en un año sin excesivos sobresaltos. Eso ayudaría a que las amarguras no fuesen tan amargas...

PD4: Sea como fuere: yo te quiero Estudiantes, aunque no ganes ni a las canicas...

domingo, 8 de enero de 2012

Un Dios Salvaje

La cita a la salida del instituto para canearse era “en la parada del 51” o “en las mesas de ping pong”. Cuando yo estudiaba EGB en el Ramiro de Maeztu los duelos eran relativamente habituales y esos dos puntos de encuentro eran patrimonio de los alumnos. El día perfecto para estos encontronazos era el viernes, de esta forma la afrenta solía amainar durante el fin de semana, y el lunes las prioridades y los miedos tenían más que ver con los deberes y sus consecuencias que con disputas de incierto origen. Sólo los más zangolotinos no se bajaban de la burra y mantenían enemistades a medio y largo plazo.


En la película de Roman Polanski Un Dios Salvaje (Carnage, 2011) protagonizada de forma brillante por Kate Winslet, Christoph Waltz, John C. Reilly y Jodie Foster, la historia comienza con una pelea entre dos chavales. El resto de la película se centra en el intento de solventar el asunto de forma razonable por los padres de ambos chicos, la familia liberal-progesista de Ethan y los liberal-ejecutivos de Zachary. Pero las evidencias, como los tópicos o los estereotipos, no siempre son tan resolutivos como podría parecer a priori.

Polanski utiliza un formato muy apropiado, adaptando al cine la obra de teatro de Yasmina Reza, para desvirtualizar los tiempos que vivimos, esos en los que las contradicciones y los prejuicios asoman por encima de las categorías sociales que cada uno cree ocupar. Y, en un crescendo que se va produciendo por unas parejas atrapadas en un escenario que se proyecta en un principio como agradable y se va tornando en axfisiante, termina por demostrar que, más allá de los hechos, lo que realmente importa es la naturaleza de los mismos.

En el baloncesto de formación hay dinámicas parecidas. No sólo porque a veces los padres quieren ser los protagonistas de los relatos deportivos de sus hijos, de sus ambiciones y comportamientos, sino porque sus suertes y recorridos son interpretados con demasiada frecuencia por unos progenitores que piensan más en relación a lo que les ocurre a ellos, que en que sus hijos disfruten del deporte y su propio aprendizaje, con las dificultades, necesarias, que ello tiene.


Zachary y Ethan tienen acuerdos y desacuerdos, junto a unas canchas de baloncesto próximas al Puente de Brooklyn en Nueva York, ante la atenta mirada de un hamster que no sabe bien qué hace en una sociedad inundada de temores y caprichos.

Tampoco estaría mal que unos cuantos entrenadores de ese baloncesto de colegio e instituto pensaran de vez en cuando en cómo se trata a unos chavales que no son propiedad más que de ellos mismos, de sus vidas y sus conflictos (siempre que estos no pasen del límite que la lógica impone), y que más allá de versiones castizas y chusqueras de El Sargento de Hierro o Hoosiers, lo que quieren es divertirse jugando.

Mañana es la vuelta al cole, que la suerte os acompañe.

PD: Una película que debería ser obligada, especialmente en AMPAS y preparaciones al parto.

martes, 29 de noviembre de 2011

Historia del #estuautonomica

El domingo pasado leí una entrevista a Fernando Llorente. El delantero del Athletic hablaba del cambio de entrenador y su papel, además de otras circunstancias, en el conjunto vizcaino. Comentaba Llorente que con Marcelo Bielsa como nuevo técnico “al comienzo fue extraña hasta la forma de entrenarnos, que nos llamaba la atención”, y añadía, “necesariamente, cuesta un tiempo adaptarse”. Al Estudiantes 1ª Autonómica probablemente le ha ocurrido algo parecido con mi salida temporal y el relevo con Sergio como entrenador. Si además sumamos varios lesionados y una racha de cuatro derrotas consecutivas, la deriva estaba siendo para todos difícil.



Precisamente el domingo nos tocaba jugar contra el segundo clasificado de la competición, el equipo de San Viator. A la cita acudimos en la precariedad que nos movemos desde hace unos días: tres jugadores lesionados, otro con obligaciones en el Club, y un quinto que esta fuera del róster, al menos por el momento...

Lo que parecía iba a ser un baño en nuestra contra, se tornó en una demostración de que recuperando la ilusión y la confianza, y estando todos en la misma dinámica de sacar a flote el juego y el sentido del grupo, podemos ganar a cualquiera. Lo cierto es que esto no se trata de ganar o perder (entre otras cosas porque estamos en una nueva categoría y en una circunstancias complicadas) pero la victoria hizo un efecto balsámico que necesitábamos con urgencia. Como dice la canción que acompaña el vídeo era el momento del 'All together now'.

El partido fue una demostración de que con inteligencia colectiva, ganas, y valentía se pueden hacer grandes cosas.

Ahora hay que seguir engrasando la máquina, sentirse mejor en los entrenos, recuperar la dinámica de competición sin depresiones ni autocastigos (por encima del marcador), acoplar las formas, y asumir los retos que hay por delante.

Para todo eso yo estoy con más ganas que nunca, en buena parte gracias a la victoria del otro día y a comprobar en primera persona desde la banda que los jugadores tienen todavía mucho baloncesto y mucho Estu en sus venas.

Que se preparen los rivales porque, aunque hay que seguir trabajando, hemos vuelto.

San Viator 62 - Estudiantes 72

(21-15// 17-21// 15-14// 14-22)

domingo, 2 de octubre de 2011

Historias del #estuautonomica

El primer día de clase, si uno empieza una nueva etapa en un colegio, hay nervios. Hoy en La Nevera era el primer partido del equipo de 1ª Autonómica serie A del Estudiantes, el siguiente paso del conjunto que la temporada pasada disputamos el campeonato sub 21 de Madrid, y había más incertidumbres que certezas.


Los jugadores son casi los mismos, salvo dos incorporaciones, pero la categoría es senior y se supone más dura que la de la etapa anterior. Al partido de hoy llegamos con poco rodaje, con los sistemas cogidos con alfileres, y con ciertas dudas sobre cómo íbamos a responder tras una fase de pretemporada y entrenamientos ciertamente floja.

Pero la idea es la misma de hace unos meses: divertirnos jugando, conspirar colectivamente, construir desde la intensidad defensiva, y ser valientes en ataque. Para esta lógica, que queda en el espacio de la proclama de intenciones más que de las realidades contrastables hasta ahora, se cuenta con todo el equipo, así que la rotación de los doce jugadores es ajustada al derecho de la identidad del grupo. Todos tienen que tener la percepción de haber participado en la victoria o en la derrota.

Nuestro partido de hoy fue contra el CD Hercesa, y, aunque nos queda mucho por pulir, la primera impresión fue buena. Hay ganas de estar en el nuevo colegio, y no sólo para ser uno más sino para destacar, al menos en lo que a ganas y compromiso se refiere.

Comienza una nueva etapa de las Historias, en otra de las categorías, no estrictamente de formación -aunque para mí lo es- de nuestros baloncestos. Al equipo le queda mucho por mejorar, pero hoy hubo señales de que la voluntad por defender la camiseta del Estudiantes en esta categoría es tremenda para un equipo singular en la historia del club.

Estudiantes 80 - Hercesa CD 48

(14-12// 18-10// 17-13// 31-13)

Espero que a partir de hoy pueda recuperar el ritmo habitual del blog, y también de esta sección. Tiene la palabra el ba-lon-ces-to.

PD: Del Estu ACB prometo escribir algo en estos días, como previa de lo que será el inicio de la temporada el próximo domingo frente al Valencia. Por lo pronto hoy se ha ganado al Fuenlabrada en el Torneo de la Comunidad de Madrid en un partido raro como pocos.

domingo, 3 de julio de 2011

Denny Crum y el campus de Granada

“Para un entrenador, el resultado final no se lee en puntos a favor o puntos en contra. Al contrario, se lee en cuantos hombres y mujeres han salido de tantos jóvenes jugadores. Y éste es un resultado que ningún periódico, estadística o libro de récords publicará nunca. Y éste es el resultado que uno se lee a él mismo, cuando el último partido acaba”.

Denny Crum

Denny Crum (1937) fue el entrenador de la Universidad de Louisville entre 1971 y 2001, año en que se retiró del baloncesto, con dos campeonatos de la NCAA en su bolsillo, el de 1980 y el de 1986. Tras muchos galardones y éxitos decidió que había llegado el momento de retirarse a su rancho a vivir tranquilamente. Crum era conocido como Cool Hand Luke, nombre que da título a la genial película protagonizada por Paul Newman, dirigida en 1967 por Stuart Rosenberg, conocida aquí como La leyenda del indomable.


Pero un campus de baloncesto no es como estar en la penitenciaría de Florida que describe la película. Al menos no lo es el campus que organiza el Estudiantes cada año, que ya va por la XIV edición, en Sierra Nevada. Muy al contrario, la organización esta pensada para que jugadores y jugadoras de formación disfruten de una semana de diversión alrededor del baloncesto.

Que el primer objetivo sea que los jugadores se diviertan, no resta para que lo fundamental durante esos días sea que amplíen sus conocimientos de baloncesto, que carguen en la mochila nuevos conocimientos, que mejoren sus habilidades, y que conozcan trucos del juego que luego puedan aplicar en sus clubes de origen.

Evidentemente no hay contradicción entre pasarlo bien y aprender baloncesto, por más que algún veterano coach siga diciendo en los cursos de formación de entrenadores aquello de que “para divertirse están los parques de atracciones”.

Ver para creer...

En esa semana se genera un vinculo muy fuerte entre el grupo de jugadores y el entrenador. Muchas horas de entrenamiento al día, mucha tiempo conviviendo juntos, y mucho trabajo cuando ellos descansan para preparar las sesiones, los informes, y las competiciones a realizar. Un esfuerzo que merece la pena, si, como decía el bueno de Denny Crum, sirve para acumular experiencias útiles en la vida de un grupo muy diverso de personas.

Ya he regresado del campus, una semana intensa de baloncesto en un marco muy bien diseñado, con un grupo de chavales que ha sido excepcional. Será uno de los resultados que no se publicará nunca, pero para mí ha sido una gozada estar allí.

PD: Como a algunos de los técnicos y personal del campus que hemos estado estos días en Granada, a Denny Crumm le apasionaba el poker...

lunes, 30 de mayo de 2011

Viva el baloncesto (HdlSub21)

Ayer finalizó la temporada con el equipo sub 21 de Estudiantes. Fue el final de un trayecto que comenzó en julio del año pasado con la preparación del viaje a Palestina para inaugurar un pabellón en Hebrón. Desde entonces hasta ahora el recorrido ha sido intenso. Un grupo humano formidable, un equipo en el amplio sentido de la palabra.



En nuestro último tiempo muerto les comenté que ellos eran el baloncesto. Más allá de la NBA, la ACB, los playoff, los crossover, las audiencias, y demás zarandajas, lo que construye este deporte en miles de canchas de todo el mundo es gente como ellos. Desde pequeños jugando al basket; en muchos casos pasando por todas las categorías de formación; todos ex alumnos del Ramiro de Maeztu; muchos seguidores de la Demencia; buena parte del grupo noctámbulos seguidores de la NBA; y, también todos, en algún momento, entrenadores de cantera en el Estu.

Aproveché al final del partido para felicitar también a los familiares que estaban allí presentes. Tienen mucho mérito. Gracias a ellos estos chicos estuvieron yendo a entrenarse, a disputar partidos, a disfrutar del baloncesto durante años. Para ellos es un placer, pero también un esfuerzo que hay que valorar. Se lo agradecí en nombre del Club Estudiantes, sin ellos esto no sería nada.

Durante el año hemos intentado maximizar el trabajo desde las limitaciones que teníamos. Pocas horas de entreno en un grupo que se nutre de baloncesto por varios frentes. Por un lado desde sus propios equipos que entrenan, y también, de otras competiciones que juegan, como la liga universitaria. Así, ha primado los fundamentos colectivos sobre los individuales, el trabajo táctico sobre el técnico, y la construcción de una coherencia en el juego que hiciera identificable siempre al equipo. Divertirnos en defensa, alternando en función de situaciones del juego, y cooperando en ataque. Saber a qué jugamos.

Foto: Juan Pelgrín.

Hay que añadir a la lista de agradecimientos a Ángel Goñi por ayudarnos y aconsejarnos; a Dani Cámara por venir a entrenarse con nosotros y hacer de delegado del equipo; a José y los jugadores del Junior C -Benyi, Cuerno, Calero, Mediero, Guille y Santi (también ramireños, también sub 21)- por estar cuando les hemos necesitado; a la gente del que nos ha seguido -especialmente a Moñi y Mónica; a la gente del Estu que ha mirado de reojo que hacían este grupo de chavales que llevan años gastando el Magata, la Nevera, las Rojas, o el Internado; a Juan Pelgrín por aquella sesión de fotos...

Yo he aprendido mucho de ellos. Tengo la sensación que si el futuro esta en manos de gente como la de este equipo podemos estar tranquilos. La mezquindad de la telebasura y las administraciones penosas puede tener los días contados. Vienen médicos, farmacéuticos, matemáticos, informáticos, etc excelentes, pero sobre todos buenas personas, y de eso no andamos sobrados en este país.

PD1: En la Final Four de Alcobendas quedamos cuartos. Las bajas nos condicionaron la rotación y sólo el último día tuvimos cierto equilibrio. Contra Algete estuvimos espesos en ataque (50-55); contra Majadahonda nos faltó rematar la faena, y el físico de sus Junior A nos doblegó en el último suspiro (65-75); contra Alcobendas -ganadores del torneo- ganamos desde la unión, las ganas, y la diversión (57-53). El objetivo era entrar y competir, y lo cumplimos. Gracias a todos.

PD2: Los jugadores son: Julius, Nacho, Molina, Xixic, Jowey, Viki, Soho, Sito, Funky, Pachi, Alonso, Hues, y Alvar. Entrenador ayudante Raúl, delegado Dani.

lunes, 9 de mayo de 2011

Historias del Sub 21

En 1975 Jhon Huston dirigió una de las películas más memorables de la historia del cine, The Man Who Would Be King (El hombre que pudo reinar). Sean Connery y Michael Caine interprentan a Danny Dravot y Peachy Carnehan, dos aventureros, antiguos soldados del ejército británico, que viajan a la India en 1880 y sobreviven gracias al contrabando de armas y otras mercancías. Su trayectoria como avispados delincuentes cambia cuando deciden dirigir su rumbo hacia el remoto reino de Kafiristán, después de cruzar de forma agónica el Himalaya, donde Connery llegará a ser elevado a la categoría de Dios.

El equipo sub 21 después de ganar contra un combinado de jugadores palestinos en Belén.

La aventura del equipo sub 21 del Estudiantes comenzó hace menos de un año viajando a Palestina, para inaugurar allí un pabellón de baloncesto en la ciudad de Hebrón. Desde entonces ha tenido varias rutas, caminos, y construcciones colectivas. El próximo domingo a las 13h en Tres Cantos puede ser el final del trayecto, en la serie que estamos jugando de cuartos de playoff perdimos ayer el primer partido en casa (47-57), también puede ser la victoria que nos devuelva la posibilidad de resolver la eliminatoria en un nuevo partido en el Magariños.

Sea como fuere, ayer en el Ramiro perdimos porque no estuvimos nada finos en el tiro. Volvimos a los pésimos porcentajes desde la línea de tiro libre (8/31), y a las canastas falladas en buenas posiciones. Nada que objetar, más allá de algunos detalles, al estilo de juego, a las rotaciones, a la defensa, a las ganas...

Si nos caemos del puente que sea como Danny Dravot, cantando Minstrel Boy, para decir eso de “saber luchar hasta el final”, aunque afortunadamente nunca nos creímos dioses. Los retos difíciles son los que merece la pena vivir.



PD1:"La más bella película de aventuras de todos los tiempos", Maruja Torres, El País.

PD2: A pesar de nuestra derrota fue un gran fin de semana para Estudiantes, campeones, el equipo masculino y femenino, en categoría cadete de Madrid.

domingo, 10 de abril de 2011

Historias del Sub 21

Los detalles son importantes. En una relación sentimental lo relativo a un detalle, y la causa-efecto que produce, es evidente. En el deporte se suele escuchar aquello de “hemos ganado (o hemos perdido) por pequeños detalles”. No es una cuestión menor, no es como los ovnis, los detalles existen.

Foto: FBM (archivo)

Hoy contra Fisiovitae Salesianos jugábamos el segundo partido del playoff, esta vez en su pabellón. Si en el primer encuentro habíamos hablado de desplegar de inicio todo nuestro juego para ver desde el primer momento sus distintas reacciones, hoy se trataba de ver cómo habían preparado la respuesta a las situaciones que en el primer partido les habían causado más problemas. Dónde estaban las ayudas, qué situaciones del juego habían decidido priorizar, etc.

La competición sub 21 tiene ambiente. Hoy en el pabellón de Salesianos la grada estaba nutrida y caliente, animando a los suyos. La competición es dura, las defensas son a cara de perro, y las faltas técnicas son frecuentes. Nosotros hemos pecado, en nuestro recorrido hasta los playoff, de bocazas, pero una consigna clara sobre la que hemos entrenado era evitar entrar en esas tensiones, mantener la compostura, y estar centrados exclusivamente en nuestro juego. Sin mayor atención a otros factores, con independencia de la justicia o injusticia que nos pueda parece una decisión. Un disciplina que es tan importante, o más, como hacer un buen bloqueo, o bajar el culo en defensa. Detalle importante en el conjunto del baloncesto.

En los dos primeros cuartos nos sentimos muy cómodos en el campo; corrimos cuando hubo posibilidad; practicamos balonmano en estático; las rotaciones eran fluidas; nuestra defensa era muy agresiva en las líneas de pase; y el juego siempre tenía coherencia. 25-40 al descanso. Era obvio que si ellos quería mantenerse con vida en el playoff tratarían de romper esta dinámica.

En la primera posesión del tercer cuarto uno de nuestros sistemas de ataque salió a la perfección, pero el balón no quiso entrar. Un detalle que marcó. Después de esa jugada vino un parcial de 9-0 para ellos, la grada arriba, ellos crecidos en sus posibilidades... Cayeron golpes, pero el equipo seguía, a pesar de cometer algunos errores, cómodo en el ring. No había excesiva necesidad de alarmarse, el esfuerzo de Salesianos era tremendo, y el partido muy largo. Ya lo dijo Teresa de Jesús: “la paciencia todo lo alcanza”.


Al último cuarto llegamos con una ventaja de siete puntos. Decidieron optar por las faltas, y estuvimos fallones desde la línea de tiros libres (1/7 en los primeros tres minutos). En ese tiempo ellos ya habían cometido más de cuatro personales de equipo, y, a su vez, habían martilleado nuestro aro -con dos triples- que les colocaron un punto arriba en el marcador (50-49). Fue el único momento del partido en que se ponían por delante. A partir de ahí y hasta el final del encuentro, con ellos muy desgastados físicamente, volvió la armonía a nuestro juego, entraron los tiros libres (8/8), movimos bien el balón, recuperamos en defensa para contrataques rápidos, entraron las canastas, respondimos con serenidad ante la adversidad. Esto último fue un detalle importante. Un 6-17 de parcial a nuestro favor cerró el partido.

Una victoria que nos permite pasar a cuartos en los playoff. Salesianos ha sido un rival duro, muy bien entrenado, y con una disposición táctica trabajada. Hemos estado bien en los detalles, aunque hay que afinar algo más en los conceptos, el camino es largo, la paciencia una virtud.

Salesianos 56 Estudiantes 67

(13-20 / 12-20 / 14-6 / 17-21)

PD: Ganó el ACB, ganó el EBA, ganó el LF2, y Silvia Domínguez es campeona de Europa. Un fin de semana muy bueno para el Estudiantes.

domingo, 3 de abril de 2011

Historias del Sub 21

Hay modelos de discurso en esto de ser entrenador. Antes del partido de hoy, primero contra Salesianos de Atocha en octavos del playoff, uno de los jugadores del sub 21 me mandó la charla de Al Pacino en Un día cualquiera.



La verdad, soy escéptico de estos mensajes en su versión cinematográfica, toda vez que la norma es tirar de la parrafada de Mel Gibson en Braveheart, elección que en absoluto comparto, pero no se puede negar que hay lugares comunes entre la escena de Pacino y nuestro equipo. Quien nos conozca puede adivinar por qué...

Hoy empezaba un tiempo de juego, el de los playoff, que debía iniciar una nueva dinámica en nuestro ritmo de competición. Tras una última etapa espesa, hemos recuperado cierto criterio, especialmente en defensa, en un partido que no ha sido ni fácil ni bonito. Pero el protagonismo de nuestra película lo ha tenido un arbitraje desesperante (para los dos equipos), y un público en exceso exaltado. Una mala combinación que no ayuda al juego.

Llevo tiempo dando vueltas a esto de los arbitrajes, el entorno, y las dudas razonables. Más allá de lo obvio, tengo la sensación de que algo falla cuando se lanzan 87 tiros libres en un partido, cuando ante la duda siempre suena el pito, y cuando la desesperación se torna habitual en los jugadores (seis jugadores expulsados, cinco del Estu).


Lógicamente la incompresible histeria que a veces se produce en las gradas (no confundir con la pasión), o el ataque de rabia en los banquillos, no favorecen la cordura. Pero empiezo a preguntarme si lo que ocurre aquí no es como en 12 Angry Men (12 hombres sin piedad, 1957), la genial película que protagoniza Herny Fonda, en la que once miembros de un jurado están convencidos de que un chico es culpable de un asesinato y quieren mandarlo a la silla eléctrica sin muchas deliberaciones. Unos por prisas, otros por prejuicios, otros por conformistas, no tienen en cuenta las dudas razonables del caso.

Al final, tras muchas horas, y gracias a la perseverancia del miembro número 8 del jurado (Fonda), se declara al acusado not guilty. El problema es que pocos del jurado daban, al principio, importancia a algo tan trascendental como decidir sobre la vida de una persona. Lo fácil era acusarle, lo difícil analizar en profundidad las pruebas.

El caso que nos ocupa no tiene tanta gravedad, pero los desarreglos que genera el baloncesto, en especial el de formación, a la hora de crear una cultura deportiva que evite que nuestro deporte se parezca cada vez más a Braveheart es preocupante. Quizá aquí también hay prisas, prejuicios, y conformismos. Pero si lo que toca es soportar cada fin de semana situaciones como la de hoy en el Magariños, apaguen la luz del pabellón, que yo me voy a beber un gin tonic mientras veo buenas películas.

Estudiantes 72 Salesianos de Atocha 55

(19-18// 19-6// 19-15// 15-16)

PD1: La actitud de mi equipo me gustó, creo que estamos sanando, pulgada a pulgada... Como dije en el banquillo, nosotros a lo nuestro, jugar y divertirnos.

PD2: Me gusta algunas cosas que dice Pacino, recomiendo con fervor 12 Angry Men, como ejercicio de construcción social, y me apunto a la sugerencia de Raúl Barrera en el curso de entrenador: Pequeña Miss Sunshine (2006) es una gran película para hablar de baloncesto y formación.

jueves, 17 de marzo de 2011

Fotos del Sub 21

Juan Pelegrín es el fotógrafo oficial de la plaza de Las Ventas en Madrid, y orgulloso seguidor del Estudiantes. En su blog se pueden admirar algunas de las fotos que realiza alrededor del mundo de los toros, del baloncesto, o de la música. También varias series sobre Senegal, fotos realizadas para la fundación Xaley (niño en Wolof), que trabaja en el ámbito de la cooperación y el desarrollo.


Juan, ha publicado el libro de fotografía Un día en las Ventas, en el que hace un recorrido fotográfico por, quizá, la plaza más importante del mundo.


En una entrevista que he encontrado en la red, cuenta que “una buena fotografía es la que te intriga, la que te hace preguntarte qué pasaba antes y qué pasará después, la que te alcanza por algo más que por el simple momento”. Estoy totalmente de acuerdo, y precisamente por esa capacidad de captar el momento y las emociones, es por lo que admiro su fotografía.


Hace tiempo hablamos de hacer unas fotos al sub 21, y yo encantado. En este post cuelgo algunas de las que hizo ayer en La Nevera, el resto se pueden ver en su cuenta de flickr. Os dejo el enlace de Historias del Sub 21 en su blog. Un honor.


PD: Las fotos pertenecen al partido amistoso que jugamos ayer 16 de marzo frente al Junior B del Estu. Momento para probar algunas cosas con las que estamos trabajando, y que todavía están muy lejos de estar incorporadas a nuestro juego. Diferencia física muy fuerte entre ellos y nosotros...

domingo, 13 de marzo de 2011

Historias del Sub 21

Chendo, que desde hace 10 años es el delegado del equipo, ha sido asignado por Mourinho para que presione al cuarto árbitro. Chendo la sobrelleva con pesar. El ex lateral derecho es uno de esos madridistas educados en la sobriedad. Desde que ingresó a la cantera en 1977 le enseñaron que a los árbitros había que ignorarlos. Era la vieja ley. La ley que ahora Mourinho le pide que incumpla por sistema”. Lo leí en El País, en un artículo de Diego Torres.

Imagen del partido que jugamos contra Zona Press hace unas semanas. Foto: FBM

Me da igual el fútbol, pero opino como Chendo, a los árbitros hay que ignorarlos. Son parte del juego, son un deportista más en la cancha, y merecen respeto. Los hay buenos, regulares, y malos. Parte de nuestro trabajo como entrenadores es evitar que un partido se contagie de tensión, más allá de la propia que genera el estar compitiendo, y saber relacionarse con ellos. Tarea complicada, cuando el deporte rey proyecta la imagen contraria día tras día, y la falta de respeto por rivales y árbitros construye apasionantes titulares.

En la fase que me encuentro actualmente con el Estudiantes Sub 21 los marcadores son muy ajustados, en el grupo hay una tremenda igualdad, y el estar los ocho mejores equipos de Madrid disputando los cortes que tendremos de cara a los play off hacen que los partidos sean de mucha intensidad, a cara de perro. En estas situaciones los nervios afloran, porque los partidos no permiten respiros, y las exigencias en ataque y defensa son muchas.

En varias ocasiones he hablado en el blog sobre la cuestión de la falta de educación en la gradas, de los padres que atosigan a sus propios hijos, o del desconocimiento de algunos aficionados por el reglamento. Es una pena que desde la Federación no se invierta en hacer pedagogía sobre el deporte de formación y las reglas del juego.

Pero tampoco vendría mal que en los clubes hiciéramos autocrítica sobre este asunto. Toda vez que es bastante habitual ver a entrenadores furiosos y jugadores desquiciados con los árbitros. Lo cierto es que soy partidario de penalizar hasta el máximo la protesta que esta fuera de tono, para evitar arbitrajes timoratos, intimidaciones, y salidas airadas que sólo contribuyen a empeorar los partidos y la cultura deportiva de nuestro baloncesto.

En Estudiantes hacemos algunas cosas mal, no me refiero al sub 21 sino al club y la cantera. Quizá habría que empezar a hacer mayor autocrítica sobre nuestra relación con el mundo, repasar las normas de convivencia, y pensar que lo que algún día fue la filosofía del Estu tiene poco que ver con la doctrina Mourinho. Yo desde luego no estoy dispuesto a terminar un día preguntando al árbitro si abre el Corte Inglés...

Quizá estoy siendo en exceso críptico, y el lector puede estar perdido con la reflexión de este post que tiene poco que ver con el partido que hoy perdimos contra Alcobendas, por un punto (68-67) en el Pabellón Pedro Ferrándiz.

Para seguir siendo todavía más enigmático, diré que hoy me gustó ver un grupo que -finalmente- luchaba por competir, se sobreponía a los fallos, y conspiraba colectivamente. Que se evadía de otras circunstancias, y jugaba sin necesidad de reproches. De esto último, de estos factores ajenos y desvaríos propios, empiezo a estar un poco cansado. Por eso no me gusta el fútbol.

Lo tuvimos cerca, pero no pudo ser.

(17-11// 22-24// 18-12// 11-20)

PD: Casi a la misma hora que nosotros jugó el Estudiantes ACB. Victoria contra Granada que nos mantiene en la pelea por entrar entre los ocho primeros. El calendario no es fácil: Barça (fuera), CAI, Baskonia (fuera), Fuenlabrada, Cajasol (fuera), Menorca, Valencia, Manresa (fuera), y Bilbao. Imposible is nothing!

domingo, 27 de febrero de 2011

Historias del Sub 21

Hacia rutas salvajes (Into the Wild), cuenta la historia real de Christopher McCandless, que a principios de los años '90, tras finalizar su carrera universitaria en una prestigiosa universidad privada, pone rumbo en solitario a la parte más salvaje y deshabitada de Alaska. McCandless hace un viaje introspectivo con la idea de abandonar una sociedad que no le satisface.


A veces uno tiene la sensación de que es necesario abandonar el banquillo y la pizarra, salir del pabellón, hacer autostop, y largarse a algún rincón del mundo donde poder disfrutar de la soledad más absoluta. Sin necesidad de mirar atrás. Esos pensamientos suelen coincidir con las ocasiones en las que te parece que no has dirigido bien al equipo, que no has leído bien el partido, y que nos has realizado bien tu trabajo de entrenador.

Esas ganas de escapar evidentemente sólo aparecen cuando pierdes, aunque no tienen que ver con la derrota, sino con cómo has perdido. Cuando ganas, aunque no salgas satisfecho, la sensación es otra. Hoy, después del partido frente a Pozuelo, envidié a Christopher McCandless.

El partido tuvo igualdad, muchas faltas, y un ambiente cargado. En ningún momento tuvimos sensación de sentirnos cómodos en el Magariños, ni de controlar el ritmo del encuentro. Mal en la selección de tiros, precipitaciones en ataque, pérdidas de balón absurdas, y muy flojos en defensa. Sólo en el tercer cuarto pudimos abrir una pequeña brecha de diez puntos (53-43) que se redujo al final del periodo a tan sólo uno (55-54).

En el último cuarto, a falta de tres minutos, ganábamos de siete puntos (68-61), un parcial de 0-6 dejó el marcador un punto arriba a falta de treinta segundos (68-67). En una penetración tuvimos tiros libres, anotamos los dos (70-67), y con quince segundos por jugar aposté por la defensa. Lo hicimos bien, pero de un tiro desesperado lograron un rebote ofensivo y de ahí, casi sobre la bocina, Pozuelo enchufó un triple desde la esquina y empató el encuentro a 70...

La mayoría de entrenadores piensa que en esta situación, poco tiempo y con posibilidad de que el otro equipo te iguale o supere en el marcador, lo mejor es tener la última posesión: Hacer una falta sin riesgo de tiro (estábamos ya en bonus); llevar al contrario a la línea de tiros libres; y disponer del último ataque, donde probablemente te lleven a la línea de personal. En esa partida de ajedrez se va consumiendo el tiempo. El debate sobre qué hacer es tan viejo como el baloncesto, y tiene sonados éxitos y fracasos en función de los resultados posteriores.


Yo aposté por la defensa sin faltas, porque el riesgo de ir a la prórroga no me parecía tan mala opción, toda vez que ellos no habían estado especialmente acertados en los tiros de tres puntos, y que el average iba en nuestra contra (perdimos allí por cuatro puntos). Pensando que incluso al tiempo extra podríamos llegar mejor que ellos.

No fue así, la prórroga fue un naufragio en toda regla. Pozuelo estaba muy crecido, al haber igualado el encuentro viniendo en desventaja. Nos superaron, jugamos todavía peor que antes(2-14), y afloraron nuestros peores vicios. Merecida derrota para un partido en el que casi todo nos salió mal, y donde traicionamos -en buena parte por mi culpa- nuestra filosofía de equipo.

Estudiantes 72 – Pozuelo 84

(16-19// 18-19// 21-16// 16-16// + //2-14)

PD1: Christopher McCandless terminó consumido hasta la muerte en su soledad. Por encima de los nefastos resultados de su experiencia, y del mal sabor de boca que me ha dejado el partido, lo que tengo claro es que si hay algo que me gusta es entrenar. Por el momento no me voy a Alaska, no hay necesidad de huir, la motivación por seguir entrenando, y aprendiendo de partidos cono el de hoy, sin contar otras muchas satisfacciones terrenales, sigue en las venas.

PD2: Jon Krakauer escribió en 1996 un libro sobre la vida de McCandless insipirado en su diario, en 2007 Sean Penn llevó la historia al cine, con Emile Hirsch de protagonista. Libro y película son muy recomendables.

PD3: Otro día hablaré de la importancia de tener un entrenador ayudante -hoy no estuvo-, y de las dificultades de las rotaciones...

PD4: ¿A alguien le resultan interesantes mis Historias del Sub 21?

miércoles, 16 de febrero de 2011

Entrevista a Joan Rallo

El Joventut ganó por segundo año consecutivo la Minicopa, un éxito que sirve para refrendar el excelente trabajo de cantera que se hace en Badalona. Joan Rallo es el entrenador del equipo infantil verdinegre, y al hilo de su paso por Madrid he aprovechado para hacerle unas preguntas, en este caso vía mail.

¿Qué diferencias hay entre este equipo-generación y el que ganó la Minicopa en la edición anterior?

A nivel competitivo, posiblemente el equipo de la generación 96 que jugó la Minicopa era más poderoso en su juego interior, lo que no quiere decir que nuestros grandes del 97 no tengan una proyección interesante de cara al futuro. Quizá ahí radica la mayor diferencia entre generaciones, hay más jugadores en el 97 que ahora pasan inadvertidos pero que pueden tener una evolución sorprendente...

Joan Rallo en la final frente al Barça. Foto: ACB

¿Cuánto tiempo entrena el infantil de la Penya, y cómo divides las sesiones?

Nosotros hacemos 3 sesiones de pista a la semana, de 1 hora y media, más 3 sesiones de preparación física de 1 hora antes de cada entrenamiento. Además están los partidos y los entrenamientos con la selección autonómica. El aspecto que más entrenamos es todo lo que hace referencia a los fundamentos individuales del jugador, aunque creo que en los últimos años la carga de táctica individual o de situaciones para entender el juego ha ido aumentando. Queremos tener jugadores que entiendan de que va todo esto...


¿Cuál es la preparación de los jugadores a la hora de competir en un torneo como este? ¿Qué se les pide?

Cada torneo tiene sus peculiaridades. La Minicopa se caracteriza por la gran expectación mediática y por ser un torneo que en su fase inicial no te permite ni tener un momento de despiste, ni poder llegar a ganar un partido con comodidad. Es una oportunidad única para que los jugadores aprendan a gestionar la presión. No creo que sea bueno simplemente alejarles de esa presión que existe y aislarlos. Creo que es muy positivo que aprendan a enfrentarse a ella y disfrutar de esa sensación.

La reacción de un jugador, su carácter, su comportamiento, etc ¿forman parte de la valoración que se tiene de ellos a la hora de evaluar su proyección?

Absolutamente. Creo que cada vez más. Y creo que es un aspecto cada vez más a tener en cuenta cuando nos planteamos incorporar jugadores al club. Creo que todos tenemos en mente jugadores limitados técnicamente que están jugando en ACB o competiciones FEB gracias a un carácter extraordinario...

¿Cómo valoras el tema de los jugadores invitados?

No te voy a decir que este en contra. Obviamente, nosotros hemos invitado a jugadores en otras ediciones. Mi experiencia es que a nivel competitivo no es una ventaja tan grande como cabria esperar. Después de la Minicopa que hizo Marc Bauzà el año pasado podría parecer que estoy loco diciendo esto, pero lo cierto es que los jugadores invitados no han entrenado con sus compañeros, no conocen los automatismos del equipo, no dominan muchas situaciones y no es nada fácil gestionar eso.

El MVP del torneo fue para Albert Real, ¿es bueno proyectar la atención sobre un jugador concreto a estas edades?

El trofeo de MVP esta ahí. Y no hay que ser hipócritas, a todos nos interesa que se hable de la Minicopa. Sin este bombo y platillo la competición no tendría la misma reputación ni llamaría tanto la atención. Pero de ahí a que un chaval de 13 años haya de leer en internet al volver a casa el domingo que tiene las cualidades de Kobe Bryan o de Magic Johnson me parece que hay un abismo...


El equipo ACB es un reflejo de la apuesta por la cantera de la Penya, ¿es un activo para que un jugador se incorpore a vuestro club?

Totalmente. El principal activo. Los jugadores que fichan por la Penya saben que si trabajan, si su evolución es buena y si tienen suerte, tendrán su oportunidad. Nadie les puede asegurar nada, pero saben que ellos son el futuro y que les necesitamos.

¿Cómo es la comunicación entre los distintos estamentos de cantera del Joventut?

La mayoría de entrenadores hace 10 años o más que trabajamos juntos. Desde abajo, en la escuela de básquet. Y los que han ido llegando rápido se han integrado en la filosofía del club. Eso hace que muchas veces no haga falta ni explicar las cosas, sabemos en que dirección hay que ir, lo que se pide de cada equipo. Parece raro, pero no hacen falta demasiadas reuniones para saber que se espera de ti...

¿Tiene algún significado especial ganar este título en el Magariños?

El año pasado ganamos la final en La Casilla, otro campo histórico. Mentiría si dijera que no es especial ganar la Minicopa en recintos así. Al entrar en Magariños uno siente esa especie de respeto que tiene al entrar en una catedral. Se respira la historia y el baloncesto en cada rincón. Dicen que hay sitios de los que nunca vuelves y, sin duda, Magariños es uno de esos sitios para el infantil de este año.

martes, 15 de febrero de 2011

Entrevista Núria Montolio

Hacía mucho tiempo que no se vivía un ambiente tan especial en el Magariños como el del pasado domingo. La final de la Minicopa fue un acontecimiento que reunió a familiares, aficionados, medios de comunicación, y mucha gente del basket. Una brillante iniciativa que celebró su octava edición, y que, con la victoria en la final de la Penya (77-84), iguala al Barça en el número de campeonatos logrados (cuatro para cada uno). Una generación, la del 97, que tiene mucho que decir.

La plantilla del Barcelona en el Magariños. Foto: ACB

El Barça que entrena Núria Montolio llegó a Madrid con la etiqueta de "favorito", en buena parte por contar como invitado con Jonathan Barreiro, un jugador gallego de 1.95 por el que hay una tremenda expectación, y por tener jugadores en la plantilla como Raúl Timoner o Nedim Dedovic. Antes de la final contra el Joventut pude hacerla unas preguntas.

¿Se prepara de manera especial un torneo como la Minicopa?

Más que prepararlo de manera especial, es aprovechar un torneo muy bueno para el equipo. En etapa infantil los puntos de competición altos no son tantos, y es un buen momento para evaluar el trabajo que se está haciendo. Les trasmitimos que con el reglamento del torneo (menos duración del tiempo de juego) hay que empezar muy metidos en el partido, porque la capacidad de reacción es mucho más limitada.

¿Sobre qué modelo de juego trabajas?

No tenemos un modelo muy específico, queremos que sea un juego bastante libre y bastante cómodo, en el que los jugadores puedan probar y experimentar, porque al final ellos son los que tienen el talento, y nosotros tratamos de darles las herramientas para que puedan aplicarlo.

¿Hay algún tipo de carga pedagógica en la formación de estos jugadores?

Es un torneo muy especial, con una carga mediática más elevada, y son chicos de sólo trece años. Es un torneo en que ya desde el primer día hay mucha expectación y mucha gente en las gradas, y eso lo hace muy bonito. No es normal ver un ambiente así en un torneo infantil, y venir aquí representando a tu club pues es algo que a todos nos tiene que enorgullecer. Es parte de su formación como jugadores, tratar de salirse de un momento de presión importante, para disfrutar jugando.

Todas las ediciones de la Minicopa se las ha llevado el Barça o el Joventut, ¿se está trabajando mejor en Cataluña?

No lo creo, este año los resultados han sido muy ajustados. Bilbao perdió el primer día de dos puntos contra el Joventut, y no se ha metido en la final por muy poco. Bilbao, por ejemplo, ha traído un equipo muy competitivo, y el Real Madrid no ha tenido suerte pero traía un equipo fabuloso. Las últimas finales de la Minicopa se han dado así, pero creo que el nivel del baloncesto estatal está subiendo mucho.

Jonathan Barreiro frente al Baskonia. Foto: ACB

¿Cómo valoras que un jugador como Jhonatan Barreiro ya sea presentado por algunos medios como futura estrella del baloncesto?

Todos los equipos que vienen aquí tienen una gran ilusión, y es bonito porque se crea una gran expectación alrededor del torneo. Pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de chicos de trece y catorce años a los que hay que ayudar mucho en su formación, y este tipo de informaciones les puede perjudicar más que beneficiar. Todos (medios, entrenadores, clubes...) tenemos que ayudar a estos chicos a que evolucionen y se formen de la mejor manera posible.

¿Cómo se trabaja en el Barça la comunicación interna entre los entrenadores de cantera?

Hay una dirección técnica que trabaja mucho sobre los jugadores con proyección ACB, y en ese sentido sí que hay mucho trabajo de comunicación entre los distintos cuerpos técnicos. Son los jugadores que también están becados en el Barcelona, y también hay mucho seguimiento jugador por jugador de sus condiciones, sus circunstancias, sus lesiones, y en ese sentido el club pone muchos medios para atender a los chicos.

En el caso de un jugador como Pau Gasol, ¿qué lugar crees que ocupa su etapa en el baloncesto de formación?

Pau llegó al Barça siendo junior. Yo creo que el recorrido de cada jugador puede ser distinto, porque además hay una diferente evolución física y técnica, y a un jugador le puede beneficiar más o menos una situación determinada. Yo creo que en el caso de Pau le fue muy bien estar en Cornellá hasta cadete, eso, quizá, le permitió tener un protagonismo más elevado como jugador. Lo que está claro es que los entrenadores que tuvo, antes y después de estar en el Barça, hicieron un gran trabajo, y a la vista están los resultados.

¿Cómo se vive la relación entre el Barça de la Minicopa y el de la Copa del Rey?

Somos unos privilegiados porque Xavi Pasqual ha estado en la base del Barça, y mantiene una relación directa con los entrenadores del club. Para nosotros es un orgullo tener al mejor equipo de Europa, en el último año, como referencia. Para los chicos todo esto -la competición, poder jugar aquí, ir por la tarde al Palacio- es una fiesta, y si encima gana nuestro primer equipo pues mucho mejor para todos.