Mostrando entradas con la etiqueta Paco Torres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paco Torres. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Gigantes se hace mayor

En un curso de entrenador que hice hace tiempo con Javier Lería de profesor, el técnico madrileño dijo en medio de una clase técnica: “Gigantes del Basket es nuestra revista”. Por “nuestra” se refería a la revista de todos los que tenemos que ver con el deporte de la canasta en este país. Yo me quedé con aquello como un detalle elegante de alguien que habita con veteranía y conocimiento la comunidad de los más implicados. Un término y un concepto absolutamente cierto, mucho más para aquellos que nacimos para el baloncesto a la vez que la publicación, hace ya 27 años.


Ahora Gigantes abandona su periodicidad habitual de semanario para convertirse en mensual. Hace no mucho decía Clint Eastwood, en una entrevista para El País Semanal, “yo soy de los que leen el periódico y me gustan los libros en papel. Me gusta su peso, su olor”. A mí me ocurre algo parecido. El olor de Gigantes me trae buenos recuerdos, como ya conté en un post hace tiempo. Me ocurre un poco como a Totó en Cinema Paradiso, la sensación de que algunos lugares de mi vida están en sintonía con disciplinas sobre las que sigo manteniendo relación. En el caso de Salvatore era el cine y los rollos de película, en el mío el basket y Gigantes.

Es discutible si este salto que propone “nuestra revista” se tendría que haber realizado antes, pero no cabe duda de que el resultado actual es altamente satisfactorio. En el primer número de la nueva época hay chicha para rato. Una entrevista con estilo a Hettsheimeir realizada por Quique Peinado; una completa guía de la NBA realizada por Antonio Gil y David Carro con apuntes de Antoni Daimiel; unos columnistas de lujo e interés como Miguel Ángel Paniagua y Joan Plaza; y excelentes artículos, desde un punto de vista más reposado que antes, de Miguel Panadés, Carlos Velasco o Fernando Martín. Señala Paco Torres en su editorial “la adrenalina que genera trabajar en una revista con tantos cambios”. Un proceso apasionante que se percibe, a veces en exceso, en este primer número.

Parece una obviedad decir que en estos tiempos complejos para el mundo de los medios de comunicación, cada salto que se da tiene una importancia enorme, porque como decía el mismo Totó lo que queremos es “el mundo”. Sin esa meta los resultados suelen ser tímidos. Cuestión compleja cuando es difícil hacerse un hueco donde apenas hay espacio. En ese sentido espero que la nueva etapa de Gigantes del Basket venga con la intención de comerse el mundillo aprovechando el espacio y el prestigio que ya tiene. Un paso complicado, sujeto a la posibilidad de satisfacer a un número importante de lectores manteniendo los equilibrios de las distintas preferencias del público baloncestistico. Algo nada sencillo además con la diversidad que existe de referencias en internet.


En ese sentido, no soy muy partidario de la política de equilibrios, creo que ayudan a mantenerse pero no a alcanzar el éxito. Espero que Gigantes tenga disposición a la valentía, como así parece. En baloncesto un jugador de 27 años se encuentra en una buena edad de su carrera deportiva. Ya ha demostrado lo que vale y frente a él lo que queda es superarse. Un ciclo intermedio entre los primeros años de profesional y la etapa de desarrollo de la destreza intuitiva de cuál es su mejor rol, con mayor visión del juego, del espacio y del tiempo. Se podría pensar que Gigantes del Basket se encuentra en un momento parecido.

Envejecer bien no es fácil. Ocurre que muchas películas pierden la gracia del primer momento para convertirse en algo más bien ñoño y espeso. A mí me ocurre algo parecido con Cinema Paradiso. Los que nacimos con Gigantes hemos abandonado la programación juvenil para dejarnos llevar por la madurez de otras disciplinas no tan evidentemente ligadas a los partidos, las figuras y los resultados. Nuestras actuales inquietudes -por poner tres ejemplos- pueden ser el diseño, la literatura o los fondos de banquillo. Si Gigantes engancha también con ese público, en mi humilde opinión, el producto pasará de ser bueno a exquisito.

La mejor de los suertes y feliciades a los amigos que están allí. Gigantes sigue siendo “nuestra revista” por méritos propios. Excelente noticia para el baloncesto.

lunes, 29 de marzo de 2010

'Be proud of the seniors': Casimiro y Lofton.

Ayer Estudiantes venció a Manresa con una autoridad sorprendente. Ocurre que, como estamos muy mal acostumbrados, tras la derrota frente a Fuenlabrada del pasado domingo se habían vuelto a producir las dudas, las críticas y los reproches. Me cuesta entender a una parte de la afición que se indigna a velocidad de crucero cuando algo sale mal, y, que aprovecha la mínima ocasión para mirar con indisimulada suspicacia a Luis Casimiro. Éste año las cosas están saliendo muy bien y es innegable que el técnico tiene mucha culpa.

Hace poco decía Paco Torres, en el Sputnik Basket Time, que el Estudiantes no estaba jugando su tradicional estilo de juego, y que tarde o temprano debía recuperar su identidad. No estoy muy de acuerdo. Ayer en Telemadrid no dejaban de decir que el Estu se hacía fuerte en la defensa, el rebote, y salir rápido al ataque “como ha hecho toda la vida”. Opino parecido, aunque es cierto que Casimiro es más conservador que otros entrenadores anteriores, me parece que éste año hemos recuperado algunas señas. Volvemos a ser un equipo que carga mucho y bien el rebote ofensivo; que le gusta salir rápido, si hay posibilidad, tras el primer pase; que juega en el poste bajo, donde sus aleros pueden generarse ventajas frente a sus defensores con menos físico; que no tiene miedo a nada ni a nadie; y que le gusta competir y calentar el ambiente. ¿No es eso Estudiantes? Ayer escuché lo que decía Casimiro en los tiempos muertos y me parecía sensato, claro, y directo. Llamamientos a la tranquilidad, a mover el balón con cabeza, a defender bien y a tener coherencia. En el último cuarto, cuando sacó a todos los canteranos, incluido Richard Ngema, comentó a los jugadores : “no hagamos de esto un circo, no busquemos a fulanito para que se la tire, vamos a seguir con nuestro juego”.



Ayer Lofton estaba intranquilo, y no era porque el día antes había sido su cumpleaños. Algo le rondaba la cabeza y no tenía que ver solo con el partido que su equipo disputaba en el Madrid Arena. El americano no parece alterarse demasiado ni fuera ni dentro de la cancha. Le he observado en algunos entrenamientos en el Magariños y el tipo parece disfrutar en Estudiantes. Se le ve que tiene buen rollo con el resto de compañeros, y que fuera de la cancha con sus cascos y su música es feliz. Pero estos días su cabeza estaba muy lejos de Madrid...



Lofton fue uno de los jugadores de referencia de Tennessee. Se convirtió en el jugador que más triples había anotado, superando a Allan Houston y por otro lado superó también el récord de triples anotados por un jugador en su carrera universitaria de toda la conferencia sureste de la NCAA. En su última temporada en la Universidad, la 2007-2008, donde disputó su etapa como jugador senior, le fue diagnosticado un cáncer de testículo que mantuvo en secreto durante buena parte del año. Después de tratarse con quimioterapia y cirugía logró curarse.

Durante estos días Chris ha seguido con especial atención el March Madness. Como buen fan de Tennessee su alegría fue absoluta cuando se clasificaron para el 'Elite 8', los cuartos de final del torneo, su primera presencia entre las ocho mejores universidades del país. Los de naranja acariciaron ayer noche la posibilidad de meterse en las finales, pero se quedaron a tan sólo un punto frente a los Spartans de Michigan State.

Lofton es un jugador típico del estilo Tennessee, un baloncesto muy “de playground”, como bien decía Almanzor en su blog A place in South. Llevaba días colgando en facebook comentarios sobre el March Madness, y ayer iba deshojando el tiempo que quedaba para el historico partido de Tennessee. Desde allí muchos fans le hacían comentarios en su Muro, con evidente admiración. Sus dos últimas entradas son para reclamar una posible falta que no se pito, y, pasado un tiempo del final del choque, para decir a todos: “Be proud of the seniors”.

Al igual que Lofton, yo también estoy orgulloso, y sorprendido. Pero en mi caso de la temporada que esta haciendo el Estudiantes ACB. El próximo sábado contra el Real Madrid, será el primer derby de Lofton. Un buen momento para vengarse de los Spartans.

lunes, 8 de marzo de 2010

Sputnik Basket Time Nº 1

El pasado 3 de marzo despegó el Sputnik Basket Time, desde Radio ELA y en caótico directo. La experiencia fue divertida, en las catacumbas de un local de Lavapiés, pero llena de fallos. A pesar de que teníamos un guión, el primer contacto con el equipo no fue como habíamos pensado. Fallaron los monitores, tuvimos alguna dificultad con las diferentes entradas, además de descoordinación en los tiempos y cierto desorden en algunas secciones... Nada muy grave para un primer programa que nos sirve para aprender de los errores. Es lo que tiene el Do it yourself!


No quiero destriparos el programa a los que no lo escuchasteis en directo, pero quizá merece la pena cierta introducción. El inicio, con la lectura de fechas vinculadas a nuestra salida, es un pequeño homenaje al programa de cine de José Luis Garci, en el que tras la película contaba algunas curiosidades del año en que había sido producida. Un programa que a mí personalmente me gustaba mucho cuando se emitía en La2, independientemente de otras opiniones que me pueda producir el director de El crack. El problema es que en nuestro caso se hizo largo el calendario de sucesos ocurridos el 3 de marzo a lo largo de la historia. Igual pasó con la entrevista a Paco Torres sin interrupciones, quizá mucho para un formato como la radio. También fallaron las entradas de música mientras hablábamos, así como el fade out del final de las canciones. El resto de fallos fueron producto, en parte, de estos desajustes, y estamos trabajando para que no vuelva a pasar.

Juanma López+Jacobo Rivero=Sputnik Basket Time

Anyway estamos satisfechos. Tres invitados de lujo: Paco Torres, Jose Ajero, y Santi de Radio ELA . Y lo mejor, muchas ganas de mejorar, incorporar cosas, e incluso aumentar la periodicidad inicialmente planteada (mensual, pero quizá a partir de abril quincenal).

El primer paso, despegar, está dado. Ahora queda estabilizar la nave, ajustar la sala de maquinas, y navegar con personalidad propia. Estamos en ello, un saludo a todos y gracias por escucharnos.



La lista de música:
1- The Smiths. Disco The Queen is dead. Tema Bigmouth strikes again.
2- Paul Collins. Disco Flying High. Tema Rock & Roll Shoes.
3- Brian Jane Clane. Disco Fast train to Brooklyn. Tema New York City.
4- Ottis Redding. Disco The definitive Collection. Tema Respect.
5- The Jam. Disco The singles. Tema Going Underground
.
PD1: Muchas gracias a Luis, Ángel,Santi, y Mattu (ayudando en el arte final). Gracias a ellos todo fue mucho más cómodo.

PD2:La informática nos ha jugado una mala pasada, y por eso hemos tardado tanto en colgar el enlace. La próxima todo será más rápido, más ágil, y con mejor sonido...

PD3: Por cierto que una idea a incorporar es una sección sobre blogs de basket...

martes, 2 de marzo de 2010

Se viene el estallido... (S.B.T.)

Mañana miércoles, a partir de las 23h (y hasta las 00:30h), comienza un nuevo experimento relacionado con éste blog. En Radio ELA empezamos a emitir por internet el SPUTNIK BASKET TIME, un programa mensual de baloncesto y mucho más.


Para empezar mañana invitados de lujo: Paco Torres, director de la revista GIGANTES del Basket, y Jose Ajero, realizador del programa Generación NBA+. Además algún invitado extra para hablar del mundo que nos rodea, y una cuidada selección musical.

En la dirección de semejante experimento radiofónico Juanma López y servidor, con la idea de pasar un buen rato, hablar de baloncesto, además de otros muchos asuntos, y aprovechar la oportunidad de comunicar y comunicarnos.

La luz del Madison será un referente

Cada programa trataremos de colgarlo en el blog, y con el tiempo añadir sugerencias y propuestas que la gente nos haga. También de contactar, para hablar desde el programa de radio, con el mundillo que se mueve entorno a los blogs y redes sociales de basket.

Mañana veremos qué tal el despegue. Al loro con la sintonía que tiene miga. La suerte está echada.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Entrevista a Paco Torres (Capítulo 2)

Paco Torres, director de la Revista Gigantes, forma parte del Gabinete Técnico de la Federación Española de Baloncesto(FEB) que dirige Ángel Palmi, adscrito al Programa de Formación y Detención de Talentos. “Entre mis competencias está el seguimiento y el tutelaje de todos los jugadores del Programa. El tutelaje trata de abarcar todos aquellos ángulos relacionados con el jugador, prestando especial atención a los estudios y formación del mismo”. Estará en la concentración de la U12 en El Collell. También ha estado directamente relacionado con todas las Operaciones Talento que ha puesto en marcha la FEB.

Paco Torres con miembros del cuerpo técnico de la FEB

¿Cómo valoras tu experiencia en la Federación Española de Baloncesto (FEB) y el baloncesto de formación?

Muy positiva, sobre todo con el trabajo que hice junto a Josep Bordás, que ya no está en la federación, y que ha sido un maestro. Yo en la FEB estoy en el apartado técnico y más especialmente en la detección de talentos. También en el seguimiento de los jugadores. Saber la evolución de estos chicos en los estudios, en la forma de ir por la vida. No queremos que sean peones que se convocan una vez, o más, para las selecciones. Lo que queremos es que ellos se sientan de este club, del 'club España', y que, cuando no les llamemos, hablar con ellos para decirles que estén tranquilos, que esto un proceso del que se va saliendo y entrando. Que son un grupo amplio de jugadores (unos 30) en cada categoría y que unas veces entran unos y otras otros. No nos gusta ni la palabra descarte ni la palabra convocado. Cada ocasión tiene su particularidad y se lo hacemos entender así.

En la detección de talentos, ¿cuáles son los parámetros con los que se trabaja?

Un poco todo. Somos generosos y cuando miramos jugadores pensamos más en el futuro que en el presente. Yo entiendo que en los clubes y en las selecciones autonómicas se mire más el presente, Incluso en la U16 si va al campeonato de Europa. Pero entre la U12 y la U16 no nos dejamos cegar por si un jugador ya es un jugón y tiene un físico privilegiado para su edad. Eso está muy bien en su momento, pero a esas edades tienen una capacidad de desarrollo impresionante. Hay que tener mucha paciencia, porque incluso algunos no saben todavía competir, y es mucho el trabajo por hacer, y hay que hacerlo bien. Lo más importante es meterles desde el principio la dinámica de grupo, de equipo, de códigos de conducta. Vienen a aprender, y lo interesante es que un chaval que llega a la U12 vaya conociendo lo que es estar en un equipo y la competición.

Prima entonces más la proyección que el inmediatismo...

Entre los 12 y los 16 años seguro que si. Luego ya se va a competir a campeonatos de Europa, y allí no se va regalar nada. Si hay un jugador que necesita más tiempo para su proyección pues puede esperar para estar en el grupo. Esté o no en la selección en un momento concreto, lo importante es que tengamos en cuenta el trabajo de ese jugador y su capacidad de seguir ligado al grupo y el trabajo de mejora.

En selecciones, ¿se estimula el descubrimiento del jugador por sí mismo de habilidades ligadas a la práctica del baloncesto?

Es diferente que en los clubes. Lo ideal sería el dotar a los jugadores de una serie de normas y principios. Muy ligados a la convivencia, al saber estar, y la forma de entender los movimientos del juego. Y que ese aprendizaje sea de ida y vuelta con los clubes y las selecciones. Nosotros sólo tenemos a los jugadores ocho o diez días al año. A nivel técnico-táctico aprovechamos lo que los chavales aprenden en los clubes. Dicho esto, lo que se trata es de dar la mayor libertad posible a los chicos para que hagan y saquen su baloncesto, y sus habilidades. No funcionamos con sistemas rígidos de cómo se juega, pero lo que sí se trata es en esos pocos días intentar crear una idea de juego en común. Libertad en comunidad, son libres pero tienen que saber jugar con sus compañeros.

En relación a la planificación de la pedagogía del grupo, y más tratándose de la selección, ¿cómo se trabaja éste aspecto?

Lo que nosotros tratamos es de formar buenas personas, si no eres un buen tipo no estarás en la selección española. Eso influye no sólo en tu forma de ser, porque no sirven los egoísmos cuando estas compartiendo unos días con compañeros y cuerpo técnico. También nos importan muchísimo los estudios. Hay jugadores que no han estado si no llevan bien su vida académica. Es fundamental, tienen que entender que lo más importante en sus vidas es el estudio. Luego está el juego y pasarlo bien con sus compañeros. Ocurre que normalmente los que son inteligentes en la cancha también lo son fuera de ella, y afortunadamente la mayoría de jugadores son brillantes en sus estudios. En algún caso hay que apretar un poco pero suelen responder bien.

¿Crees que en ese sentido se está haciendo un buen trabajo desde los clubes?

Yo creo que sí. Los clubes comparten está visión al 100%. Ellos tienen mayor capacidad de incidencia que nosotros, porque están con los jugadores todo el año. Para que un jugador esté con nosotros en verano la condición es que tenga todo aprobado. Este criterio no se cambia bajo ningún concepto y para ellos es un estímulo. Si alguno no ha ido es para motivarle.

Dani Diez. Foto: FEB

¿Los éxitos de las selecciones de formación son una proyección del trabajo que estáis realizando?

Yo soy de los que piensan que las medallas están muy bien que se consigan, pero no es lo más importante. Son jugadores que de un partido, de una competición, o de un entrenamiento a otro, pueden cambiar mucho. La cadete masculina terminó en verano campeona de Europa después de quedar quinta en un torneo anterior. Hay que seguir trabajando y no se puede valorar en función de un éxito o un 'fracaso' puntual. Si se gana un campeonato probablemente es porque antes se ha aprendido de una derrota.

¿Cuáles son las prioridades del aprendizaje del baloncesto en formación a nivel individual?

Es complicado. Hay que enseñarles a crecer, como personas y como individuos que están en un grupo. No es fácil. Pretender que se compita desde el principio es muy complicado. Al final del camino van a llegar muy pocos jugadores. No todos los que nos gustaría. La duda es, ¿enseñamos a crecer a estos jugadores o crecemos todos? Eso tiene que ver con la filosofía de los clubes. No es lo mismo un equipo de barrio que uno que trabaja para que lleguen jugadores al primer equipo. Hay diversos tipos de baloncesto.

¿Ese proceso de 'crecer' se extiende al entorno más inmediato de los jugadores?

Vivimos en una sociedad en la que la cultura del éxito impregna todo. Al final si se consume baloncesto es porque la selección absoluta es campeona del Mundo, de Europa y finalista en los JJOO. Lo importante en formación es como se maneja la victoria y la derrota. Relativizar las dos posibilidades y saber vivir con naturalidad cada caso. La gran ventaja de los grandes ganadores es saberse levantar cuando las cosas no salen bien. Es cierto que el entorno del jugador es complicado en la forma de procesar todo esto. Si su hijo ha sido seleccionado, la expectativa es máxima. Hay que comunicar que lo importante es que el chico se lo pase bien y aprenda. Eso va a llegar si trabaja y se apoya en los compañeros. Porque es un juego colectivo. Se hace un trabajo también con las familias, se habla con ellos y se explica cuáles son las circunstancias del grupo. Todo es importante, pero si hay respeto es fácil que todo funcione bien. Con los jugadores, con el cuerpo técnico y con las familias.

PD: Aquí se puede ver el Capítulo 1 de la entrevista a Paco Torres.

viernes, 15 de enero de 2010

Entrevista a Paco Torres (Capítulo 1)

En noviembre de este año la revista Gigantes del Basket cumplirá 25 años. Buen momento para celebrar la presencia semanal de una de las principales referencias de nuestro baloncesto. Paco Torres, uno de los fundadores y director de la publicación, responde a algunas cuestiones que publicaré en el blog en varios capítulos, donde hablaremos de la ACB, el baloncesto de formación, y otros asuntos relacionados con el mundo de la canasta.


Gigantes cumplirá, en noviembre, 25 años ¿cómo ha evolucionado nuestro baloncesto en este tiempo?
Ha evolucionado muy bien, a pesar de que siempre nos gusta mirar atrás y decir que todo lo anterior era mejor. Lo único cierto es que antes nosotros eramos más jóvenes. No hay más que comparar la capacidad del baloncesto español ahora con la de entonces, a todos los niveles. Por ejemplo si comparamos los jugadores españoles que están actualmente en la NBA con lo que era nuestro baloncesto de cara al exterior. A lo mejor en baloncesto de clubes si éramos más importante en Europa. Equipos como Real Madrid, Barça o incluso Joventut y Estudiantes estuvieron en los primeros puestos de Europa, pero ahora nuestro nivel es infinitamente superior.

¿Por qué en el momento que surge Gigantes se da un boom tan fuerte del baloncesto en este país?
Influyó el fútbol de una manera tangencial. Hubo cuatro años seguidos que en Liga ganó el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad, con unos resultados de pocos goles y un juego aburrido. Yo no soy aficionado al fútbol, pero cuatro años sin que Real Madrid y Barcelona consigan ganar, más, creo recordar, una huelga de fútbol televisado, fueron importantes. Una generación única de jugadores, la del '59 (como Iturriaga, Epi, Romay o Llorente, junto con jugadores algo mayores que ellos como Margall o Corbalán, y otros más jóvenes como Jiménez o Fernando Martín) logró transmitir lo que ahora transmite la generación del '80. Aquella generación magnífica hizo que sus clubes triunfaran en Europa, y esos jugadores juntos hicieron que la selección lograra éxitos hasta entonces impensables. Aquello generó una atención muy fuerte del público y los medios de comunicación.

El límite de extranjeros de los '80, con el que los equipos tenían dos americanos que marcaban mucho el devenir de un equipo, era mejor para la competición...
Todo lo que sea cambio termina desubicando a la gente. Lo bueno de aquella época es que la gente se sabía los equipos de carrerilla. La gente se aprendía el quinteto del Estudiantes: con Vicente Gil, Rodríguez, Del Corral, Fernando Martín y Slab Jones. O el del Real Madrid con Corbalán e Iturriaga... Una serie de jugadores que en cada ciudad la gente se podía aprender de memoria. Eso cuando sólo había un extranjero en cada equipo. Luego, progresivamente, fue aumentando, y produjo un salto de calidad en la competición. Eso supuso que algunos jugadores de fuera 'enseñaran' otras formas de hacer baloncesto. Hoy en día está todo globalizado y hay que adaptarse a los tiempos que vivimos. Yo lo que creo es que cuando hay plantillas con 12 o 13 cambios en una misma temporada, que ha ocurrido, sí que es complicado que la gente se adapte a conocer los equipos.

Portada del primer número de Gigantes.

¿Crees que los cambios en el reglamento son positivos para la competición?
Creo que sí. Por ejemplo, el alejar la línea de tres puntos va a facilitar una mayor circulación del juego, abrir espacios... El físico de los jugadores ha cambiado mucho y lo cierto es que el cambio va a favorecer el juego, al abrirse más las defensas y permitir más el 1x1, o el juego sin balón. En cualquier caso yo creo que la lejanía en el tiro tiene que ir relacionada con la edad de los jugadores. Que un chico que juega en infantil tenga que irse a la línea de tres como un jugador ACB es complicado, y eso sí que puede ser negativo y forzar una mecánica de tiro defectuosa para logra el triple, que no deja de ser un premio. Pero los cambios de reglamento obedecen a buscar mayor espectáculo, y en ese sentido es bueno.

Parece que Real Madrid y Barça han confeccionado equipos con los que volver a dominar la competición, ¿crees que es positivo para aumentar el seguimiento de la ACB?
Vuelven a dominar a priori, porque ninguno de los dos ha ganado nada todavía... Lo que sí es cierto es que en el Barça, con la vuelta el pasado año de Navarro, ganó una liga importante, con un quinto partido en Vitoria. Ahora todo el mundo mira la dualidad Madrid-Barcelona, pero yo creo que, aunque la rivalidad es importante, no podemos pensar que los otros son comparsas. Equipos como Gran Canaria, que ha ganado al Barça, Obradoiro, que ganó al Real Madrid, están ahí para demostrar la calidad del conjunto de la competición. Sin olvidar que Baskonia siempre va a luchar por los primeros puestos, igual que Unicaja. Hasta ahora no se ha jugado ningún título, a excepción de la Supercopa, y veremos qué ocurre cuando se disputen los partidos decisivos. Está claro que la rivalidad entre Barça y Real Madrid atrae a mucha gente porque traslada la referencia del fútbol, y eso llama la atención de aficionados no relacionados directamente con el baloncesto.

miércoles, 3 de junio de 2009

ACB-NBA Lost in Traslation

Hace unos días mi amigo Javinit me animaba en este blog a abrir el debate sobre las diferencias entre el baloncesto NBA y el baloncesto FIBA. Decía él que hoy los chavales de ver tanto a LeBron James, a Kobe Bryant, o a Paul Pierce, se estaban convirtiendo en jugadores chupones y egoístas. Y que él en cambio disfrutaba mucho más viendo los buenos partidos de la ACB, o partidos a cara de perro, con ambientes apasionados de Grecia o Turquía. Venía esta apreciación al hilo de cómo promociona la competición una u otra liga.



Buen momento para abrir el melón, mañana empieza los play off finales de la NBA, y continúan los partidos de semifinales de la ACB.

Comenta Paco Torres, en su columna del último número de la revista Gigantes, “ También verá con mucho interés Scariolo las semifinales y final de la ACB, aunque no sé si harán lo mismo el resto de aficionados [...] porque es muy posible que se hayan desconectado ya del play off tras estas largas jornadas en las que no ha habido partidos”. El Baskonia once días sin jugar, y el Madrid siete. Cuando estamos en el momento en que los jugadores sólo quieren competir, y la relajación es criminal en la planificación de cualquier equipo, y añade Torres en el mismo artículo, “la NBA es envidiable porque prácticamente hemos tenido entre cuatro y seis partidos semanales, con lo que nos estamos manteniendo totalmente en tensión...”

La realidad es que hoy la actualidad informativa del baloncesto esta más pendiente de la final entre Lakers y Orlando Magic, que de los play off de la liga ACB.

Haré un poco de abogado del diablo. Creo que fue Moncho Monsalve quién en el Clinic de Bobby Knight, señaló que los fundamentos individuales de los jugadores de la NBA no aguantan comparación con el nivel que puedan tener los jugadores FIBA. Su capacidad atlética está a un nivel mucho más alto, y no podemos reducir esa realidad a acusarlos de chupones. Lo que hace LeBron, Kobe, por no hablar de Michael Jordan, está al alcance de muy pocos. Eso también es espectáculo, y baloncesto.

En este punto, un buen amigo y reconocido entrenador, también del Estu, me diría “no te americanices, Jacobo, no te americanices”. Bueno, vale, pero sigamos haciendo de abogado del diablo. En el primer partido de play off de la ACB ni se lleno el Palau Blaugrana, en el encuentro entre Barça y Málaga, ni se lleno el Buesa Arena para ver al Baskonia frente al Real Madrid. Futuro incierto, que diría Tonino Carotone. El nuevo cambio de sistema de competición tampoco ayuda, como se señala muy bien en el blog Basquet Jam.

Decía Javinit sobre las maravillas del baloncesto griego. En la final de la liga, entre Panathinaikos y Olympiacos, que han ganado de nuevo los primeros (llevan diez de las once últimas), en el primer partido hubo invasión de campo, intento de agresión a algunos jugadores, bengalas, cincuenta personas intentando entrar por el túnel de vestuarios persiguiendo a los árbitros... Josh Childress, uno de los americanos de Olympiacos declaró “La violencia que he visto hoy me hará pensar mi futuro en Europa”.

¿Dónde está el fallo? ¿Volvemos a hablar otra vez sobre las carencias de la promoción de la ACB? No es necesario. Digamos que a mí me gusta el baloncesto FIBA, que soy seguidor de un equipo ACB, que me gusta nuestro baloncesto, pero que hay algunas prácticas y medidas que me preocupan. No me gustan los partidos por la mañana, no creo que sea bueno el constante cambio de reglamento (todavía veo gente en la gradas histérica cuando un jugador bota el balón por encima del hombro), no entiendo el despiste con los play off, ni el limitar a cuatro privilegiados la disputa de la Euroliga, y me parecen muy caras las entradas para la Copa del Rey...

También reconozco que el basket NBA puede ser un tostón, y que el run and shoot puede ser infumable, sobre todo a ciertas horas de la madrugada, que leyendo declaraciones como las de Rudy, en las que decía que a veces el público miraba más su hamburguesa que el partido, pues no parece siempre haya mucha tensión deportiva...


Acabo con mi deriva transatlántica. El otro día vi un partido de la NCAA, entre las universidades de Indiana y la de Kentucky, de la temporada 93/94. Me pareció flipante, con un juego y una intensidad que me recordó a los mejores años de la ACB. Un baloncesto muy físico y con una tensión impresionante.

Y termino. Yo espero que los Lakers ganen el anillo de campeones, porque Gasol me cae bien, aunque como a Woody Allen el rollo califoniacation no me va mucho, y quiero que en la ACB gane el Málaga o el Baskonia. Por eso de no apoyar al fútbol. Puestos a pedir, espero que el Estu recupere sus galones.

Una nueva oportunidad para debatir. Veremos si alguien se anima.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Audiencias y baloncesto. Un debate incómodo (V)

Final de esta serie dedicada a las audiencias de baloncesto. Nada más que añadir de un debate largo, y cambiante. Este artículo, en una versión más reducida que los cinco capítulos, no encontró espacio para ser publicado, en El País no gustó que se preguntará a otros periodistas que no fueran los suyos propios. El debate es incómodo porque no deja satisfecho a nadie, y los protagonistas (medios de comunicación, clubes, etcétera) no están dispuestos a cuestionar su propio papel en la promoción del deporte de la canasta. Aquí está el final...


Para Paco Torres, director de la revista especializada Gigantes del Basket, “medir el baloncesto por las audiencias es algo que esta viciado. El baloncesto goza de muy buena salud, las canchas están llenas, ya sea en Málaga, en Bilbao o en Madrid. En España hay una cultura deportiva muy ligada a las victorias, la gente ve a la selección si esta puede ganar, eso es lo que engancha sea el deporte que sea. El público no ve el campeonato de tenis de España, si no la final de Roland Garros”, y enfatiza “esta claro que el echo de tener una estrella como Pau Gasol ha focalizado mucho lo que ocurre en la NBA entre el público. Pero lo cierto es que la gente sigue más el baloncesto que hace unos años, se conoce mejor a nuestros NBA, también a los chicos de la selección. Hasta el punto de que si tu vas a Badalona te encuentras a un montón de chavales con el corte de pelo de Ricky”.


Para otros estamentos la calidad del deporte se demuestra en su importancia social. Ángel Palmi, director deportivo de la Federación Española de Baloncesto (FEB), pone el énfasis en el importante aumento de la sensibilidad por el baloncesto. “Las audiencias no son el único termómetro de cómo nos encontramos, hay que mirar la repercusión social. El año pasado dimos 30.000 licencias más de jugadores. Esto supone muchos más niños, padres, entrenadores, ciudades, árbitros, etcétera, alrededor de este deporte”. Según él, para generar mayor expectación, “hay que informar sobre la vida de los jugadores, sobre cómo esta Calderón en la NBA, su relación con el idioma, con su familia, etcétera. Esto hace que el público se familiarice con el baloncesto y sus protagonistas, sean de la NBA, de la ACB, o de la Liga Femenina”. Y destaca uno de los temas habituales en los debates: la dificultad del público para sintonizar con jugadores que defienden durante poco tiempo una camiseta, “Creo que, por encima de todo, los que transmiten y tienen repercusión para el aficionado son los jugadores, sobre todo si tienen continuidad”.


Aquí Jou Llorente es categórico. “Las audiencias no son buenas porque falta identificación de los telespectadores con lo que están viendo. Hay mucha movilidad de jugadores, y a la gente le gusta consumir productos cercanos. Muchos equipos no tienen referentes españoles. En la época dorada había un montón de jugadores españoles que identificabas con un club. Ahora el Madrid y el Joventut han recuperado esa identidad, con Raül, Felipe Reyes, incluso con Bullock y Hervelle, o con Ricky Rubio y Ribas en el Joventut. Jugadores con los que identificarse, porque, si no, el público pierde el estímulo de seguir a un equipo”.

Mientras que para algunos el debate es “injusto” pues se compara en exceso con la selección, o con épocas en las que había menos oferta deportiva en televisión, para José Luis Llorente es una cuestión fundamental. “Restarle importancia es mala política. Las audiencias marcan el seguimiento del baloncesto en todo el territorio. Es la vara de medir nuestra presencia. La selección tiene un tirón mediático enorme, pero si no invertimos en potenciar las audiencias de la liga estaremos desviando la atención en la promoción, en el deporte y en el espectáculo. De hecho, cuando van bien, nos apresuramos todos a decirlo”.


Nadie duda de los esfuerzos que están haciendo los distintos implicados en la potenciación del baloncesto. De echo, la ACB está realizando un trabajo importante para dotarse de servicios que enganchen a los consumidores, más allá de unas audiencias que, con la implantación del sistema digital terrestre y la desaparición del analógico, fragmentarán todavía más la cuota de pantalla.

El debate sigue abierto, y buena parte de sus protagonistas no se ponen de acuerdo ni en las causas ni en las soluciones. Habrá que ver si los resultados de la selección continúan atrayendo aficionados, lo cuál, visto lo visto, y más allá de las audiencias, es bastante probable.

miércoles, 22 de abril de 2009

Audiencias y baloncesto. Un debate incómodo (III).

Las audiencias de televisión del baloncesto es una cuestión que genera diferentes opiniones. En el Capitulo I de este reportaje, publicaba una introducción al debate y a cómo surgió, a raiz de una conversación con José Sámano, redactor jefe de deportes en el diario El País. En el Capitulo II Eduardo Portela, presidente de la ACB, exponía el punto de vista de la Liga, y se aludía a la primera etapa dorada del basket que comprendió entre la olimpiada de Los Ángeles '84 y mediados de los años '90. Ahora hablan otros protagonistas, con visiones dispares, en el penúltimo capítulo de este reportaje, realizado hace casi dos años y ahora actualizado para este blog.


José Luis Llorente, ex jugador del Real Madrid, perteneció a aquella primera etapa dorada. El ahora presidente de la Asociación de Jugadores de Baloncesto, es crítico con la situación actual, y cree necesario hacer retoques a la competición. “Habría que hacer una reestructuración del calendario ACB. La liga es modélica, pero la competición y el reglamento se han desviado demasiado hacia un modelo americano del deporte. Habría que mirar más al fútbol, hacer menos partidos pero más importantes. Hay demasiados intrascendentes, y son necesarios más agilidad, mayor dinamismo, un reglamento que favorezca más el juego ofensivo”. Para Llorente no se trataría de fijarse en el modelo NBA, sino en el concepto europeo de la competición. “Ahora el baloncesto ACB es más parecido al béisbol, a la NBA, o al fútbol americano, donde todo el tiempo se para el juego. Y eso desvía la atención del espectador, que prefiere que el deporte tenga mayor agilidad. En Europa las competiciones de fútbol, ciclismo o tenis no paran nunca, y eso mantiene al público más enganchado”.


La NBA es un referente, para algunos, de hacia donde ir, y para otros, de lo que no se quiere ser. Depende de a quién se pregunte. Lo que nadie duda es su potencia como negocio y espectáculo. “La actual presencia de cinco jugadores españoles ha dejado en una posición menor a la ACB, para el público no entendido, que siente bastante atracción hacia lo que ocurre en la NBA”. Son palabras de Antoni Daimiel, periodista deportivo, clásico en las retransmisiones de los partidos NBA. “No creo que eso sea un problema (la tendencia hacia la americanización, que señalaba Llorente). No hay que copiar todo como en la NBA. Pero miraría cómo han trabajado en los últimos 15 años, en la forma de captar gente, medios, publicidad... Para el público no ‘experto’, diez minutos de la NBA ofrecen un espectáculo que no ofrece diez minutos de baloncesto FIBA”, y añade “por ejemplo, en la NBA un tiempo muerto te ofrece un espectáculo muy superior a lo que hacemos aquí, falta imaginación”.

Un aspecto, que se señala habitualmente, es la posibilidad de cambiar parte del reglamento para favorecer el espectáculo. Los marcadores en el baloncesto europeo son cada vez más cortos, y las defensas muy agresivas, lo que disminuye la fluidez del juego. “Hay que cambiar reglamento por espectacularidad, como en la NBA, donde la media de puntos por partido es 99. Y esto lo ha buscado la propia Liga, que tiene una preocupación muy fuerte por captar nuevos espectadores”, señala Daimiel.


Lo cierto es que la FIBA ha decidido introducir alguna modificación en las reglas para el próximo ciclo olímpico. En opinión de Paco Torres, director de la revista especializada Gigantes del Basket, “hay pequeños cambios que introducir en el reglamento, pero estamos sujetos al reglamento FIBA, y no creo que haya que cambiar ni el tamaño de la cancha ni otras normas. Eso no va a modificar los niveles de audiencia”, y añade “las audiencias no responden a las expectativas porque no hay un Real Madrid-Barcelona todas las jornadas. Me niego a creer que la calidad de una competición esté en función de su seguimiento televisivo, si no, pensaríamos que los programas del corazón son de gran calidad. Yo creo que cuando hay un buen partido, cuando la competición está más caliente, la gente responde y se sienta a verlo”.

Aquí hay otra diferencia de criterio. Para algunos invertir en espectáculo, pensando sobre todo en el modelo americano, va en detrimento de la calidad del deporte, y eso “sería un error”. Antoni Daimiel no es de esta opinión, “no podemos hacer del baloncesto un deporte para superentendidos, como si fuera ajedrez. Se trata de que esto se consolide como el segundo deporte, y hay que simplificar el juego, crear estrellas -a mí me parece muy perjudicial que no haya en cada equipo un tipo que meta 20 puntos por partido, ese es el tío al que quieres ir a ver, aunque no juegue en tu equipo-, mejorar el entretenimiento en los pabellones, beneficiar el juego de ataque, y si esto sale bien, exigir más implicación en el fomento a las televisiones”.

Próximo capítulo: El baloncesto más allá de las audiencias.