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lunes, 24 de diciembre de 2012

"El partido que cambió la historia"

En estos mundos que habitamos hay distintos tipos de periodistas. Antonio Gil (Madrid, 1981) pertenece a los que dedicados profesional y pasionalmente al baloncesto no dudan en convertirse en aliados cada vez que se comparte tiempo con él. Yo le conocí en persona por primera vez cuando preparaba mi libro El Ritmo de la Cancha haciendo entrevistas en Nueva York. Más tarde tuve la suerte de trabajar y convivir con él, en una experiencia sensacional, rodando un documental en Nueva Orleans sobre Greivis Vasquez.

Antonio Gil, entre otros asuntos, es corresponsal en NYC de la revista Gigantes del Basket, colabora en medios como basket4us.com y es analista de la NBA para CNN en español. Ahora ha publicado con Ediciones JC el libro El Partido que Cambió la Historia, un libro que trata de acercanos al streetball neoyorquino a través de lo ocurrido una noche de julio en una de las canchas de baloncesto más míticas de La Gran Manzana.


Pregunta: Describe cómo es el entorno urbano de la cancha de Dyckman.

Respuesta: Washington Heights es uno de los barrios más peculiares de Manhattan, colindando con la frontera del Bronx. Dyckman es un pequeño reducto de de la República Dominicana en New York, al estilo del poblado de Astérix en la Galia. Sus gentes, la música, los carteles, los comercios… Nada que se puede encontrar del mismo modo en ningún otro rincón de NYC.

P: Joe Pope dijo que Dyckman es “la alfombra roja del baloncesto”, ¿por qué?

R: Durante el verano de 2011 todo el mundo quería jugar allí y quien no jugaba quería estar en la grada. Los mejores jugadores NBA, NCAA, overseas y amateur se pasearon por Dyckman ante la atente mirada del famoseo más exagerado de toda la historia del torneo. Dyckman era el sitio donde estar aquel verano.

P: Alguna gente piensa que el streetball es una especie de baloncesto callejero en el que “vale todo”, cuéntanos (brevemente) cómo es la escena del streetball neoyorquino.

R: Es el baloncesto más exigente que jamás he visto, tanto en canchas de cemento como en pabellones profesionales. Si juegas en New York tiene que darlo todo o si no mejor quédate en casa porque nadie tendrá piedad de ti. El concepto pachanga, tan mal utilizado en España para definir partidos y torneos de streetball, no existe en NYC. El más amistoso de los partidos acaba convirtiéndose en una batalla por lograr la victoria.

P: ¿Hay un reglamento específico?

R: Dependiendo del torneo se juega con reglas NBA o NCAA. Estamos hablando de baloncesto normal y corriente, como el de cualquier liga del mundo, con la preciosa peculiaridad de que se juega al aire libre. Los torneos organizados cuentan con marcadores (normalmente electrónicos), árbitros, cronómetro… Un partido de baloncesto al aire libre, sin las tonterías que los medios quieren vender como streetball de vez en cuando.


P: ¿Qué papel juegan los entrenadores?

R: Exactamente el mismo que juega cualquier entrenador en cualquier equipo profesional. En los torneos de streetball además el entrenador hace las veces de general manager y consigue los jugadores que estarán a sus órdenes. Él hace los cambios, pide los tiempos muertos, dice quién manda en la cancha y ordena a los jugadores. Y a veces grita hasta la saciedad a los árbitros para intentar llevárselos a su terreno.

P: Algunos de los jugadores más reconocidos del streetball neoyorquino han pasado por la liga ACB o LEB sin excesivo éxito, ¿por qué ocurre esto?

R: No todo jugador de baloncesto está preparado para jugar de forma ‘organizada’ y sobre todo para hacerlo bajo el encorsetado ajedrezado de sistemas ofensivos y defensivos que convierten al baloncesto ACB/LEB/FIBA en general en pura matemática castrada de libertad de movimientos y creatividad en muchísimos casos. Si en Estados Unidos se nota la diferencia de jugar en high school a hacerlo en la NCAA y de ésta a la NBA, imagina saltar de las calles al baloncesto FIBA.

P: El lockout de la temporada pasada fue una buena oportunidad para ver a algunos de los mejores jugadores de la NBA en los torneos de verano de NYC. ¿Cómo repercutió su presencia en la escena del streetball?

R: El lockout fue una tremenda jodienda para el baloncesto NBA y al mismo tiempo una bendición para los torneos de streetball de New York, en los que los jugadores profesionales se dejaban ver noche sí y noche también, reaviviando una escena streetball un tanto apagada en los años anteriores.

P: Como periodista, ¿crees que el streetball está olvidado por los medios o que está en el lugar donde quiere estar?

R: No está olvidado porque casi nunca se le tuvo en cuenta… pero casi que mejor. Los medios tienden a prostituir al streetball y travestirlo a lo que ellos quieren vender como algo que parece que inventan los propios medios cuando le prestan un mínimo de atención. El streetball es algo que nació en las calles y pertenece a las calles. No necesita de nadie que venga a decirle si lo está haciendo bien o no. No necesita de repercusión mediática por siempre ha vivido del mejor medio de comunicación que existe: el boca-oreja.


P: ¿Qué pasó el 20 de julio de 2011 en Dyckman?

R: Que un partido de baloncesto entre los dos equipos favoritos para llevarse el torneo cambió la historia del streetball por completo. Nunca antes hubo nada parecido y nunca jamás lo habrá de nuevo. Por ‘hype’, repercusión, involucración, talento… Cualquier parecido con algo vivido anteriormente en un playground de NYC es sólo producto de la imaginación de quien quiere restar importancia al encuentro que puso nuevamente a Dyckman en el mapa y lo encumbró como el posiblemente mejor torneo de la historia en aquella edición.

P: ¿Por qué el libro y cuál ha sido el proceso de elaboración del mismo?

R: Porque era algo que tenía pendiente conmigo mismo y con el streetball de NYC después de muchos años seguidos empapándome de él, sus historias, sus personajes y convirtiéndolo en mi pasión con mayúsculas. Después de viajar cada verano durante muchos años a ver partidos, jugarlos y conocer gente, decidí que era el momento de darle una enésima vuelta de tuerca a un proyecto de libro sobre el streetball de New York en el que llevaba años trabajando y presentar al público español la auténtica maravilla que vive en las calles de la meca del baloncesto, en la que The World Most Famous Arena no es el Madison Square Garden sino la cancha en la que cada niño juega con un balón soñando que anota sobre la bocina una jugada que él mismo narra jugando en solitario.

PD: El próximo jueves 27 de diciembre, a partir de las 12:30h presentamos El Partido que Cambió la Historia en la tienda del Club Estudiantes, en la calle Serrano 127 de Madrid. ¡Nos vemos allí!

sábado, 6 de agosto de 2011

Entrevista a Felipe López (NYC IV)

NBA Cares es la organización encargada de fomentar iniciativas sociales a nivel local e internacional en la liga que dirige David Stern. En estos días NBA Cares está recorriendo Estados Unidos, en una caravana que llegará a 10.000 escuelas y que pretende contactar con 15 millones de personas antes de que acabe el año 2012. El lockout impide que los jugadores se impliquen en estas actividades hasta que no haya un nuevo acuerdo con la liga, pero entrenadores como George Karl, Monty Williams, o ilustres veteranos como Chris Mullin, están estos día involucrados en distintas actividades para la comunidad.


Felipe López es uno de los “embajadores de programas comunitarios de NBA Cares”, cargo que el ex jugador dominicano compagina con la gestión de su propia fundación, The Felipe Lopez Foundation orientada a ayudar a los más desfavorecidos. López fue una de las grandes promesas de la universidad de St. John's y uno de los máximos anotadores de la historia de la Universidad de Nueva York. Elegido en el puesto 24 del draft de 1998 jugó con Vancouver Grizzlies, Washington Wizards y Minnesota Timberwolves, pero una inoportuna lesión en la rodilla truncó su carrera en la NBA. En la temporada 2006 vino a España para jugar en el Plus Pujol Lleida de la liga LEB, con un notable rendimiento. Un año que recuerda con especial cariño, “en Lleida me tratarón muy bien, fue una gran experiencia”, poco después se retiró del baloncesto y entró a forma parte de la estructura de la NBA, con un trabajo enfocado principalmente hacia la comunidad latina.

Con Felipe López en NYC (detrás su coche)

¿Cuándo aparece NBA Cares y cuáles son sus objetivos?

NBA Cares es un programa que surgió en octubre del 2005, esta basado en hacer trabajos en zonas que tienen necesidades o que viven en situaciones complicadas, aportando una imagen de la NBA más allá de ser una liga deportiva, sino también como una organización humanitaria que se preocupa por mejorar la vida de las personas, especialmente de los niños y jóvenes. Nuestras iniciativas consisten, por ejemplo, en reconstruir escuelas, ayudar a arreglar parques, bibliotecas, casas... en las comunidades más necesitadas. También trabajamos a nivel internacional, y se ha realizado un esfuerzo importante por dar a conocer nuestros proyectos en otros países lo que favorece una mejor imagen de la NBA.

¿Cómo se seleccionan esos proyectos?

A nivel internacional tenemos algunas oficinas que localizan lugares que tienen necesidades, fundamentalmente en África y Asia. También después de catástrofes como huracanes o desgracias naturales, la NBA decide intervenir ayudando de alguna manera, construyendo infraestructuras, o llevando a jugadores que puedan ser un estímulo para apoyar a esa población afectada. A nivel de Estados Unidos estudiamos proyectos ciudad por ciudad, y atendemos a peticiones que nos solicitan. Hay programas de NBA Cares diferentes, por ejemplo uno que tiene que ver con el incentivo de la lectura en las escuelas, otro para luchar contra la obesidad infantil y el sobrepeso, o el Green Day, un programa para apoyar un planeta más sostenible y que la gente tome conciencia sobre asuntos como el reciclaje. Además esta la noche latina, que es un evento vinculado a NBA Cares, para acercar la NBA a la cada vez más importante comunidad latina de Estados Unidos. A nivel internacional, por ejemplo con África, hay mucho trabajo alrededor del combate de enfermedades como la malaria o la desnutrición.

¿Los jugadores intervienen de manera voluntaria?

Lo que sucede es que antes de la temporada cada jugador tiene en el contrato un número de visitas que debe realizar dentro del trabajo para la comunidad, porque cada franquicia tiene asignadas las visitas y trabajos que deben hacer con NBA Cares a lo largo de la temporada. Es parte de lo que supone estar en la NBA. Es bueno para todos, porque además muchas de las compañías y patrocinadores que están ligadas a la NBA quieren ver este tipo de intervenciones sociales, porque también favorece a sus intereses e imagen.



¿Cómo valoran los jugadores este tipo de trabajo?

Muchos jugadores vienen de situaciones sociales complicadas, de este tipo de comunidades donde luego se hacen proyectos de la NBA. Este trabajo es una motivación para muchos jóvenes que viven en zonas difíciles para jugar al baloncesto, y para ver que las estrellas de la NBA son gente como ellos. Muchos de estos chicos tienen muy difícil comprar entradas para ver un partido de la NBA, o estar cerca de sus ídolos, y de esta forma, con estos programas, la NBA se acerca a ellos y a sus sueños de seguir adelante.

¿Cuáles son los jugadores que el público siente más cercanos?

Todos los años se elige al jugador del año de NBA Cares. Pau Gasol ha sido uno de ellos, porque ha realizado un importante trabajo en Los Ángeles, en África, e incluso en España. Él es un símbolo de lo que representa la NBA, no sólo como jugador, sino como persona. Los jugadores intervienen en estas actividades no sólo porque lo ponga en un contrato, sino porque lo sienten de corazón, porque saben que tiene un fuerte impacto en la gente, y eso es muy positivo. Aquí en Nueva York, un jugador como Carmelo Anthony también representa mucho para la gente. Su imagen puede inspirar a muchos jóvenes que viven en situaciones complicadas y que quieren llegar donde él han llegado. Algunos jugadores después de retirarse se mantienen en la estructura de la NBA colaborando con NBA Cares, y al tener un pasado importante son muy valiosos en su aportación.

¿Qué proyectos de futuro hay?

A pesar del lockout la NBA esta en un buen momento, y hay muchos proyectos grandes en el horizonte. Queremos llegar a más países, porque es muy positivo para la NBA y para proyectar su imagen por el mundo, más allá de lo que el deporte, desde una visión humanitaria.

¿Qué importancia tiene la comunidad latina para la NBA?

Es muy importante lo que está pasando con Pau Gasol, Al Horford, o Manu Ginóbili. El auge que generan estos jugadores es doble, porque son jugadores que proyectan muy atracción aquí, pero también en sus países de origen, y la NBA se esta dando cuenta que es algo muy bueno para la competición. Pau es un icono no sólo en España, también en Los Ángeles y en muchos lugares de Estados Unidos. Ellos han tomado lo que nosotros empezamos, porque cuando yo llegué aquí fui uno de los primeros latinos que jugaba en la NBA, y de entonces ahora ha crecido mucho la presencia latina en los equipos. Eso es muy bueno. Para mí Gasol es uno de los mejores jugadores que hay en su puesto, y su proyección como persona es tremenda.

¿Cómo afecta el lockout a NBA Cares?

Sobre el lockout no te puedo decir mucho, lo mío es que hagamos proyectos para la comunidad y dar oportunidades a los chicos para que vean que es posible un futuro mejor, y que la NBA se acuerda de ellos.

PD: Esta entrevista la he publicado en ACB.com y se puede ver aquí.

lunes, 18 de julio de 2011

Entrevista a Antonio Gil (NYC III)

Nueva York es la ciudad de referencia del streetball. La cantidad de canchas de baloncesto que hay en las calles de La Gran Manzana no se puede comparar con ningún otro lugar del mundo. Antonio Gil, corresponsal de Gigantes del Basket para cubrir la información de la NBA desde NYC, colaborador de distintos medios de comunicación, y uno de los fundadores de Crossover Magazine conoce bien el ambiente que se vive alrededor de los múltiples torneos que se celebran cada verano allí.


Antonio Gil en el torneo de Dyckman en Washington Heights.

¿Qué representa el streetball en Nueva York?

En Nueva York hay multitud de canchas de baloncesto, pero lo cierto es que esta más arraigado en unos barrios más que en otros. Cada uno de ellos tiene su propio estilo de basket, sus propias rivalidades, y sus propias canchas icono. El streetball está en esta ciudad desde el momento en que se colocó el primer aro de baloncesto en la calle. Hablando con muchos jugadores, para un libro que estoy preparando, la mayoría te dice que el streetball es simplemente jugar en la calle, nada más.

¿Cómo ha evolucionado el streetball en la ciudad?

Ha evolucionado en paralelo al desarrollo de la ciudad. En los '50 es cuando surge, no hay ni tantas canchas ni la infraestructura que hoy en día existe; en la década de los '60 va dando un giro, empiezan a surgir las primeras referencias del baloncesto de la calle como fue Earl The Goat Manigault; en los '70 la ciudad tiene un subidón después de años muy duros y el baloncesto también vive cierto resurgimiento, a finales de la década Julius Erving es la auténtica estrella del streetball de Nueva York, en concreto de la liga que se juega en Rucker Park, y junto con el Doctor J. juegan gente como Kareem Abdul-Jabbar o Earl The Pearl Monroe; en los '80 la ciudad vive una explosión en importancia que también llega al streetball; y en los '90 es la consolidación del proceso, a finales de los '90 es como si alrededor del baloncesto de calle se hubiera llegado a la cima de todo lo que se venía construyendo desde los '60. A finales de los '90 muchos jugadores neoyorquinos llegan a la NBA. En todo ese tiempo hay una evolución natural del basket, que se ha generado al mismo ritmo que la evolución de la ciudad.

¿Qué importancia tiene Rucker Park?

Es La Meca de basket, suena a tópico, pero el 90% de la gente con la que hables de streetball en Nueva York te lo va a decir. Si el Madison Square Garden es la cancha más mítica de la NBA, Rucker Park lo es del streetball, incluso me atrevería a decir que del basket neoyorquino en general. Aquí si juegas al baloncesto antes o después tienes que pasar por Rucker, y si quieres ser alguien importante en el baloncesto tienes que triunfar allí. No es sólo la cancha, es la grada, el público, el barrio de Harlem -con la tradición que tiene alrededor del basket- y la liga que se organiza allí, la EBC (Entertainer's Basketball Classic). El Rucker es historia, tu puedes ir a cualquiera de los otros grandes torneos de Nueva York, y aunque quizá otros son más importantes -como el Dyckman- la cancha no es tan mítica. Hace unos años Kingdome era un torneo muy importante, está también en Harlem, pero no es el Rucker Park. The Cage es una de las canchas más famosas de NYC, es una referencia para cualquiera que venga aquí a ver el baloncesto, a finales de los '90 tuvo un torneo muy importante, pero no se puede comparar con el Rucker. El ambiente que se respira allí es muy especial, si pisas la cancha te das cuenta que hay mucha historia, es el cemento que ha pisado The Goat, Joe The Destroyer Hammond, Pee Wee Kirkland, y también decenas de jugadores NBA.


Jugando el torneo de West 4th (The Cage) el pasado verano, Antonio con el 13 a la espalda.

¿Rucker es tan importante por Manigault?

Rucker entra en la leyenda como cancha de baloncesto por Manigault. El fue el inventor del doble mate, de recoger las monedas encima del tablero... Nueva York es una ciudad, especialmente en lo que se refiere al streetball, que funciona por boca-oreja, lo que pasa en un partido al día siguiente se sabe en las canchas del resto de la ciudad. En aquella época no había medios como ahora, y su leyenda fue corriendo de una punta a otra de Nueva York.

¿Por qué Manigault fue una leyenda para jugadores de la NBA como Kareem o Julius Erving?

Cada jugador tiene una historia distinta, pero hay una tendencia generalizada a pensar que si alguien es un crack en el streetball es que es un gran jugador que puede llegar donde quiera, incluso en la NBA. The Goat lo fue en la calle, pero desgraciadamente no pudo llegar a la NBA. Es cierto que la NBA es una liga muy compleja, en muchos sentidos, y allí no puede jugar cualquiera. Para entrar en la NBA tienes que estar en el momento adecuado, con el entrenador adecuado, y la suerte necesaria. El problema de los jugadores de streetball, como por ejemplo Manigault o Joe Hammond, es que son auténticos cracks del baloncesto, pero no están preparados para la disciplina que implica la liga. A Joe Hammond le ofrecieron un contrato en la NBA los Lakers y Chicago, y él dije que no, y en plan bravuconada comentó “tengo más dinero en el colchón de mi cama ganado por las drogas de lo que me vais a pagar”. Jugadores como él tenían el talento pero no tenían las formas, y es difícil incorporar a un jugador que se ha criado en la calles en la disciplina de un equipo. Puede ir Kobe Bryant a Dyckman, y, porque un jugador le destroce ese día, ese chico pueda jugar en la NBA. Son dos mundos distintos. Un ejemplo es Adris De León, su apodo aquí es 2 Hard 2 Gurad, uno de los jugadores más temidos a la hora de defenderle, por todos sus recuersos en ataque, temido en la canchas de Nueva York, sin embargo en Palencia de LEB ha jugado siete minutos por partido. No es lo mismo jugar en una dinámica de torneo, que en una profesional.

El streetball se ha relacionado con el ambiente social de las zonas más duras de la ciudad, ¿forma parte de la épica?

Algunos jugadores han construido su personaje en base a esas características, y algunos forman parte de los iconos de los barrios. Rubén Alcaraz, que estuvo viviendo aquí un tiempo, y con el que hice la revista Crossover, contaba que se encontró un día por casualidad a Joe Hammond por Harlem y le propuso una entrevista. En ese momento Hammond estaba totalmente enganchado, y muy mal fisicamente, pero paseando por la calle con él se daba cuenta que seguía siendo una leyenda en el barrio. Este hombre estaba en su apogeo en los '80, y mucho tiempo después seguía siendo una referencia para sus vecinos. Aquí muchos chicos sólo tienen el basket, no es un tópico, es la realidad, y muchos salen de la marginalidad gracias al baloncesto.


En 2008, representando a la Rock Steady Crew en el 31 aniversario del grupo, en un torneo benéfico en The Cage, junto a Bobbito García.

Hay reglas, especialmente en la NCAA, para limitar la participación de los jugadores en el streetball. ¿Qué opinión te merece?

Es una relación ridícula. Yo soy bastante detractor de las normas que hay alrededor de los jugadores en la NCAA. Hay mucha gente que se esta enriqueciendo alrededor de una serie de jugadores que tienen muy limitados sus movimientos. Hay una norma para los jugadores universitarios que dice que no pueden disputar más de un torneo de streetball por verano, y estas obligado a devolver el uniforme que te dan para jugar, y estas obligado a que si tu equipo gana el torneo el jugador NCAA no puede coger ni un duro. El nombre de los apodos en el streetball tienen algo que ver con esto. La NCAA pide un libro de resultados de todos los torneos. Por ejemplo, el año pasado Corey Fisher estaba apuntado al torneo de Dyckman, y luego Fisher anota 105 puntos en un torneo que no es Dyckman. La NCAA lo investigó, para ver si había desobedecido el reglamento. Por eso alrededor de los apodos hay mucha historia, porque hay jugadores que los usan para ocultar su verdadera identidad, aunque luego nadie sabe quién esta exactamente entre el público...

¿Cuál es la relación entre los medios de comunicación y el streetball?

En general los medios maltratan al streetball, y al revés desde el streetball no se tiene una buena opinión de los medios. En los torneos de verano la prensa no es bienvenida, y el comisionado y la seguridad de los eventos no quiere que la prensa entre en los torneos. En los playgrounds cuando hay torneos la seguridad evita que entre alcohol, armas, y prensa. Puedes ir allí y tomar tus notas, pero no hacer tus fotos ni tu propio reportaje. Esos días la cancha es de los participantes, y ellos imponen su ley. El streetball vive de lo que se comunica en las calles mucho más de lo que puedan decir los medios de comunicación. Pero lo que si es cierto, es que la literatura sí ha ayudado al streetball, cuando tu lees Heaven is a Playground, The Cage, o Rebound, es cuando te puedes hacer una idea de lo increible que es y del ambiente que se vive en las canchas.

jueves, 7 de julio de 2011

Peter Falk, y el basket en Sing Sing

El teniente Colombo era un tipo rodeado de misterios, tras su ojo de cristal se ocultaba un personaje construido a base de enigmas que hoy parecen imposibles, en la pantalla y fuera de ella. El detective, que interpretó Peter Falk durante años, era despistado, desordenado, no muy celoso con la higiene, y algo olvidadizo, pero siempre terminaba por localizar al culpable.


Falk nació en el Bronx (Nueva York) en 1927, en una casa próxima al estadio de los Yankees, en una familia judía de origen polaco-rusa donde el trabajo siempre fue considerada una virtud, y donde nadie les regaló nada. Por eso, cuando Peter Falk se presentó, a finales de los años '50, ante el productor Harry Cohn -entonces jefazo de Columbia- y este le dijo “por el mismo precio tengo un actor con dos ojos”, Peter no se rindió, y decidió probar suerte en el teatro antes que renunciar a su carrera de actor. Tras pasearse por la mayoría de los escenarios neoyorquinos de la época, llegaría su oportunidad en 1961, como actor de reparto en El sindicato del crimen, que le supondría una nominación como actor secundario en los Oscar.

Antes de llegar a ese momento Falk ya había probado otros oficios y suertes, como cocinero en la marina mercante, o como anticipado backpacker por Europa, en plena posguerra mundial. En su etapa de colegial, Peter Falk, había estudiado en el Ossining High School. Un centro situado muy cerca de la mítica prisión de Sing Sing.

"Muchos de los niños con los que crecí tenían padres que trabajaban en esa prisión como guardias”, comentó el actor en su autobiografía. Falk jugaba en el equipo de baloncesto del instituto, y, a pesar de su escasa altura y su ojo de cristal -consecuencia de un tumor que tuvo a los tres años-, era un base jugón. Un apasionado del deporte y en especial del baloncesto.

“Un día fuimos a jugar un partido contra un equipo de baloncesto de la prisión de Sing Sing”, comentó Falk en una entrevista, para añadir circunspecto: “they killed us”.

Una vez instalado en el mundo del cine, Peter Falk pudo presumir de tener buenos colegas. Nada menos que John Cassavetes y Wim Wenders. Al primero lo conoció durante un partido entre los New York Knicks y Los Ángeles Lakers celebrado en L.A a finales de la década de los '60. Después del encuentro disputado en el Forum -la anterior cancha de los Lakers antes del Staples- ambos se marcharon a comer juntos, y tras el café, empezaron a barruntar la posibilidad de trabajar juntos. Fue el principio de una gran amistad.

John Cassavetes y Peter Falk

Cassavetes (1929) también neoyorquino, y con familia de origen griego, sería más tarde considerado el padre del cine independiente estadounidense. Con él, Falk, grabaría Maridos (1970), Una mujer bajo la influencia (1974), o Un hombre en apuros (1985). A ambos les gustaba el baloncesto, y disputar juntos partidos de 1x1. “Con él se podía sentir siempre la intensidad y la inmediatez”, señaló Falk sobre Cassavetes. Con Win Wenders (1945), Peter Falk rodaría Cielo sobre Berlín (1987) o Tan lejos, tan cerca (1993). Un trio muy peculiar que vivía alejado del glamour y la vida en sociedad de Hollywood.

Pero evidentemente, el papel por el que todo el mundo recordará a Falk será el del teniente Colombo, aquel que con su grasienta gabardina, su puro en la boca, y su destartalado Peugeot 403, entraba y salida de la escena del crimen descolocando a inocentes y culpables.

“Solo una cosa más...”, la escuela Ossining sigue existiendo, y aunque Sing Sing ya no es lo que era (tras un motín en 1983 se redujó considerablemente el número de reclusos), la cárcel situada al norte de NYC, junto al río Hudson, mantiene una preciosa cancha de baloncesto a la que, a primera hora de la mañana y última de la tarde, un recluso pasa la mopa a diario para darle brillo. Allí donde Peter Falk jugó de chaval, intentando repartir asistencias y encestar canastas ante un grupo de tipos duros que le dieron leña sin disimulo, sabiendo que jugaban contra el colegio de los hijos de sus guardianes. La lógica de la prisión, en un tiempo especialmente oscuro en cuanto a injusticias carcelarias, no permite que unos mocosos vengan a tu cancha para ganarte un partido de baloncesto.

Aquello ocurrió mucho antes de el actor falleciera a los 83 años en su casa de Beverly Hills, con un batín de seda, con dos Oscar y numerosos Emmys junto al mueble bar, enfermo de alzhéimer, y con síntomas de demencia...

PD: Por cierto que José Feliciano visitó la cárcel de Sing Sing.

martes, 22 de febrero de 2011

Carmelo Anthony: ‘Stop Snitchin’

Carmelo Anthony (1984) nació en Red Hook, en Brooklyn. Su padre, de origen puertorriqueño, murió de insuficiencia hepática antes de que Melo cumpliera los tres años, dejando mujer y cuatro hijos.

Con ocho años se trasladó a vivir a 'La Farmacia', en la parte oeste de la ciudad de Baltimore, donde se desarrolla buena parte de la trama de la serie The Wire. Allí sus colegas fueron gente como Marlo Stanfield, Slim Charles, o Bodie Broadus.



En 2004 la gente de las esquinas editó un DVD titulado Stop Snitchin (prohibido chivarse). El mensaje del vídeo era muy ilustrativo: ojo con chivarse de quién es quién en el guetto, cuidado con hablar con la policía. “¿Qué os molesta esa gente? ¿No sabéis que tienen hijos que alimentar?” dice a la cámara uno de los portavoces. Carmelo Anthony asiente a su lado, y ríe la intervención. Aunque Melo es uno de los reyes de la NBA, el barrio siempre es el barrio. Ya lo dice el bueno de Bubbles, "hay una línea muy fina entre el cielo y esto".

Kenny Minor, amigo de la infancia de Melo, comentaba en 2006 al periódico Rocky Mountain News de Denver: “hemos visto todo lo que imagines, desde drogas a asesinatos, en las partes más duras de la ciudad”. Baltimore no es precisamente Venice Beach.

Carmelo Anthony dijo que se trataba de una grabación privada, realizada sin su consentimiento, y que no sabía que iba a ser un documento público. Quizá fue grabado con una cámara como la que le birlaron al detective Thomas 'Herc' Hauk, y esa es parte de la gracia.

La llegada de Carmelo a Nueva York eclipsa la información sobre el pasado All Star Weekend. En la NBA los acontecimientos suceden como si estuviéramos viendo la película Fast and Furious, y no queda tiempo para mirar por el retrovisor. Carmelo Anthony ya está en los Knicks, y eso supone la salida de Wilson Chandler, Danilo Gallinari, Raymond Felton y Timofey Mozgov. En Nueva York se encontrará con su amigo Stoudemire que suspiraba sin recato por la llegada de Melo. En The New York Times ya lo anuncian como “la pareja más eléctrica en décadas” que ha pisado el Madison Square Garden.


Sea como fuere, habrá que ver si Carmelo Anthony cumple las expectativas de un equipo en permanente construcción, de una ciudad que, como dice Gonzalo Vázquez, en una genial entrevista para Solobasket, “tiene mil veces más canastas que rascacielos”, y de unos colegas del barrio para los que Carmelo es uno más. Aquél del que estaría muy orgulloso Avon Barksdale.

PD1: Para saber más sobre la relación entre The Wire y el basket, echar un vistazo a este artículo que me ha servido de referencia para el post: El baloncesto según 'The Wire', en el blog Otras Pelotas.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El diario de Jim Carroll

“Esta noche fuimos a un partido en el Garden. Los Knicks ganaron a los Celtics por primera vez en dos años; los hinchas del Garden, viejos mendas chupapuros, se estaban excitando mucho desde sus habituales posiciones del palco. Les encanta ver a Bill Russell cuando tiene un partido malo, y hay que ver cómo le tratan y lo que llegan a gritarle, pero el colega hizo un juego lamentable de verdad. El viejo Jhonny Green le pasaba pelota tras pelota, pero Bill no acertaba ningún tiro. Los Knicks deberían darme un pase gratis para todos los partidos que se jueguen en casa. Sin mentir, he estado aquí diecinueve veces en los dos últimos años y han ganado todos los putos partidos..., pero siguen terminando la temporada siendo los últimos, cada año pasa igual”.


El diario de Jim Carroll comienza en Otoño de 1963, y va narrando las situaciones en las que se encuentra un chico blanco, de origen católico, amante del baloncesto, en los años más duros de la ciudad de Nueva York. Con trece años se metió su primer chute de heroína, “sólo me di cuenta más tarde de la tontería que era esto”, y narra en primera persona como su vida va evolucionando de ser uno de los jugadores más prometedores del baloncesto de high school hasta convertirse en un heroinómano esclavizado hasta el extremo para conseguir una dosis. En el proceso Jim sigue jugando al baloncesto, pero cada vez está más colocado y su cotidiano está más rodeado de miserias. Las propias, y las de sus colegas.

Jim Carroll nació en el Lower East Side, en una familia de origen irlandés. No era un chaval cualquiera, sino una de las jóvenes promesas del baloncesto escolar de Nueva York, y sus actuaciones en la cancha eran sobresalientes. Tras un paso conflictivo por varios colegios terminó en el elitista Trinity High School, equipo con el que sería seleccionado para el National High School All Star Game de 1966. En ese momento ya alternaba completamente su doble vida de jugador de baloncesto, heroinómano, y poeta. De hecho, en su diario cuenta como defiende, totalmente puesto de anfetaminas, a Art Baylor, el primo del mítico Elgin Baylor -su ídolo entonces en la NBA-, en aquél All Star celebrado en Washington.

Jim Carroll en el centro con un balón de basket y el equipo de Trinity H.S.

En otro pasaje del libro narra como le piden disputar un torneo en Harlem junto a Vaughn Harper y Earl Manigault (The G.O.A.T.), que “no para de ser admitido y despedido del equipo escolar por rollos de drogas y otras lindezas”, siendo el único blanco en la cancha y en la grada. Al final, tras la victoria y anotar 47 puntos, le sugieren que es mejor que no salga en la foto, la segregación racial también imponía autolimitaciones en Harlem.

El diario de Jim Carroll habla de drogas, de sexo, de "El Cuartel General" (el piso que tienen para hacer fiestas y pincharse), de delincuencia, del apagón de 1965 en el que toda Nueva York quedó a oscuras, del Central Park de entonces, del movimiento en los baños de Central Station, de las manifestaciones contra la guerra del Vietnam, de abusos fuera y dentro de los colegios, de violencia, y de baloncesto.



Jim Carroll murió un 11 de septiembre del 2009. Icono del Nueva York más salvaje, su diario fue llevado al cine en 1995 por Scott Kalvert, protagonizada por LeonardoDi Caprio. Pasada la adolescencia, Carroll fue un reconocido poeta y líder del grupo de punk-rock Jim Carroll Band. Su selecto club de colegas incluyó a Andy Warhol, Patti Smith, o Bill Berkson.

Earl Manigault murió en 1998 de un ataque al corazón, muy afectado por sus años de drogadicción. The Basketball Diaries habla de un tiempo y un momento no tan lejano.

PD1: Os recomiendo leer el epitafio que escribió Javier Dale, periodista del diario La Vanguardia, poco después de su muerte.

PD2: En la página Catholic Boy (nombre de su primer disco) se puede encontrar más info.

lunes, 31 de mayo de 2010

Noticias de basket

Hoy la noticia del día es otra, pero hablar de baloncesto siempre es un buen bálsamo para los lunes complicados. Yo ando bastante cargado de trabajos y proyectos, para un verano que se anuncia inminente, por lo que no podré actualizar el blog todo lo que me gustaría.

Por eso hoy cuelgo éste maravilloso vídeo de Red Cafe, en el que el primero en salir es DP (Darren Phillip, el jugador del CAI Zaragoza) que ya han publicado varios blogs, y donde aparecen algunas de las mejores canchas de Nueva York, de las que ya hablé hace tiempo en el post de mi viaje a la gran manzana. Especiales recuerdos me traen las imágenes del Lower Manhanttan Clasic, disputado en las canchas de Houston Street & Crystie Street, y que están situadas en el Sara Roosvelt Playground que sirve de imagen de cabecera a éste blog.



Pero hay muchos temas de los que hablar. Por un lado volvemos al clásico más clásico de las NBA Finals, un Lakers vs Celtics que se promete mucho más intenso y emocionante que el de hace dos años. Donde habrá que ver la importancia de los jugadores de la segunda unidad de cada equipo en el desarrollo de la eliminatoria.

Por otra parte los play off de la ACB parece que van camino de los mismos finalistas del año anterior: Baskonia y Barça. Los primeros han ganado con apuros en los dos primeros partidos al Real Madrid de Messina, y los segundos, se han impuesto por su enorme calidad colectiva a la apuesta estratégica de Aíto.

Por último, el Cadete E de Estudiantes sigue en la brecha. El pasado sábado victoria frente a Los Sacues B en un partido muy igualado, que sólo se resolvió en el último cuarto con un muy buen trabajo en defensa y en ataque de todo el grupo. Un partido bonito para jugadores y afición.

Mientras que las noticias del exterior no son nada buenas, el baloncesto sigue, con distintos puntos de atención. Ya queda muy poco para los equipos, en breve toca disfrutar de vacaciones y de baloncestos más relajados, como los del vídeo.

jueves, 13 de mayo de 2010

'Trick or Treat' en los Knicks

Si hay una plantilla NBA que parece destinada a revolucionar su actual estructura esa es la de los New York Knicks. Sólo cuatro jugadores de los que han terminado la temporada tienen contrato con la franquicia para el próximo año: Danilo Gallinari, Wilson Chandler, Toney Douglas, y Eddie Curry. No hay día en que un nuevo rumor aterrice en la prensa neoyorquina anunciando posibles incorporaciones. Pero no cabe duda que el mayor objeto de deseo es LeBron James (LBJ), actual icono del jugador de basket del siglo XXI, y que tiene especialmente fascinado a los seguidores knickerbockers.


Habrá que ver cuál es el sendero de los Cavaliers en estos play off (por ahora 3-2 para los "orgullosos verdes"). El equipo que parecía destinados a la gloria, con una plantilla diseñada para grandes objetivos, y que muchos pronosticaban claro finalista frente a Lakers, está a punto de darse un tremendo batacazo frente a los Celtics. La situación ha sido aprovechada por los fans neoyorquinos del jugador de Ohio para relanzar su campaña de incorporación de King James hacia el Madison Square Garden.

La locura por LBJ llega hasta el punto de aparecer un artículo en la revista New York News & Features, en el que, a modo de carta, se le detallan todos los beneficios que obtendría en caso de instalarse en la gran manzana. El manuscrito, titulado Dear LeBron, We need You (but you need us, too), no se anda por las ramas a la hora de analizar las desgracias pasadas (se señala como gran culpable a Isiah Thomas), y prometer los manjares futuros. Desde la posibilidad de convertirse en billonario, hasta ganar seis o siete anillos de la competición (“Of Course, Money Isn’t Everything”), incorporando como compañero de viaje para tan magno proyecto, según la revista, al jugador de los Toronto Raptors Chirs Bosch.


El asunto no queda sólo en la carta. Spike Lee, el genial director de cine afroamericano y el más famoso seguidor de los Knicks, declaró al periódico Daily News, que “cuanto antes abandonen los Cavs (el play off), mayor será la posibilidad de que LeBron venga a Nueva York”, además de señalar su intención de animar a los Celtics para superar la eliminatoria.

Incluso la legendaria cafetería Carnegie Deli ya ha anunciando un sandwich especial en honor a LBJ, que podría superar al hasta ahora inalcanzable (por tamaño y magnitud) dedicado a Woody Allen. Con más pastrami, mucha falda de buey, y mucho pavo.

Probablemente estemos antes la mayor movilización para atraer a un jugador hacia un equipo nunca vista. Mientras que pocos especialistas creen que LBJ vaya a abandonar Cleveland, la ciudad de Nueva York ha decidido rendir toda clase de pleitesías, ruegos, y promesas al MVP, por segunda temporada consecutiva, de la temporada regular de la NBA.

A la vez, la lista de posibles candidatos a vestirse con los colores azul y naranja crece día a día: Rudy Gay, Tony Parker, Joe Johnson, Dwyane Wade, incluso Amare Stoudemire...

Como el famoso sandwich del Carnegie, hasta el momento hay demasiada carne para tan poco pan.

Veremos si finalmente hay trick or treat (truco o trato) en la ciudad más importante del mundo.

martes, 4 de mayo de 2010

Dead Prez Summertime

A la espera de poder colgar el último SPUTNIK BASKET TIME, en última fase de edición, y de que LuiJa nos mande las fotos del encuntro radiofónico, no puedo resistirme a colgar éste vídeo de Dead Prez. Una forma de ir preparando el verano, a pesar del frío que hace hoy en Madrid, y aprovechar para saludar a los amigos de NYC.



En estos días se han producido importantes noticas de basket. El Estudiantes ha conseguido clasificarse para los play off de la liga ACB, tras cuatro temporadas fuera. De esta manera se cumplen los dos grandes objetivos de la temporada: clasificarnos para la Copa del Rey y alcanzar la fase final de lucha por el título. Motivos para estar contentos con la planificación de la temporada, especialmente si tenemos en cuenta que empezamos con un 0-5 la competición. En mi opinión lo más importante es que de nuevo volvemos a tener una plantilla compensada, competitiva, y con un grupo de jugadores muy identificado con el equipo y lo que representa...



Además en la NBA no parece que ningún partido a partir de ahora vaya a ser fácil. Por lo pronto los Cavs de LeBron ya han perdido el factor cancha frente a Boston...

PD1: Un saludo a Roxu y Silviuka que están en la Gran Manzana.

PD2: De Dead Prez ya colgué en su momento otro vídeo en el blog, aunque no había imágenes de la fabulosa cancha de West Fourth como ocurre en éste. Se trataba de otra maravilla, un auténtico manifiesto por el hip hop combativo y la cultura afroamericana...

PD3: El vídeo se lo dedico a Mo Sweat, gran maestro de la música negra, y temporalmente de baja en su blog por fallos técnicos, esperemos verle pronto por aquí...

jueves, 4 de febrero de 2010

"Tricky Dick”

Dick McGuire nació en el Bronx. Algo que sin duda marca la personalidad de un neoyorquino, y más a principios del siglo XX.

Dick jugó en la mítica universidad de St. John y fue elegido por los Knicks en la primera ronda del draft de 1949. Antes ya había destacado en el high school de LaSalle Academy, donde muchos años después jugó Ron Artest.


McGuire fue uno de los primeros bases puros de la liga. Jugó once temporadas en la NBA (1949-60). Ocho con los New York Knicks, donde ayudó a llegar a las finales en tres temporadas seguidas (de 1951 a 1953), y tres con los Detroit Pistons. Fue All Star en siete ocasiones (entre 1951 y 1959).

En su última temporada NBA fue jugador-entrenador de los Pistons, y luego sólo entrenador, de los más tarde denominados 'bad-boys', hasta 1965. Tras su experiencia en Detroit ocuparía el banquillo de los Knicks durante tres temporadas, para posteriormente pasar a trabajar en la organización de la franquicia.

McGuire formó parte de la organización de los Knicks durante 53 de 64 temporadas. Donde fue entrenador, entrenador asistente, y ojeador. En un comunicado, el presidente de los Knicks, Donnie Walsh, indicó que "Dick McGuire fue el mejor ejemplo de lo que significa ser un Knick: orgullo, tradición y clase", y añadió que "era un honor verlo jugar para nuestro equipo. Yo me considero muy afortunado al decir que trabajé al lado de un hombre que en parte dio forma a la NBA durante las ocho décadas de su existencia".



El número 15 que usó como jugador fue retirado en 1992, y fue incluido en el Hall of Fame de la NBA un año después. McGuire sigue siendo tercero en la lista de asistencias de los Knicks, con 2.950.

El comisionado de la NBA, David Stern, señaló que "como uno de las primeros jugadores estelares, Dick fue clave para el éxito de la NBA. Posteriormente como jugador, buscador de talentos o asesor, sirvió lealmente a la organización de los Knicks".

McGuire, apodado "Tricky Dick", nació el 26 de enero de 1926, y formó parte de una familia muy unida al baloncesto.

Su hermano menor, Al McGuire, también jugó para los Knicks y después de retirarse ganó el campeonato nacional de la NCAA de 1977, como entrenador de Marquette University.

Dick McGuire fue el responsable de la elección, en el número 18, para los Knicks de Mark Jackson, en el draft de 1987. Jackson (nacido en Brooklyn) sería elegido Rookie del año, e ingresaría en el club de los ilustres neoyorquinos como citan en TheKnicksBlog.

McGuire, considerado una institución en la franquicia de los New York Knicks, falleció el pasado miércoles a los 84 años en el Hospital Huntington, de Long Island.

Ahora podrá descansar, y olvidarse de los malos tiempos que corren por el Madison.

miércoles, 20 de enero de 2010

Nate Robinson

Quizá está sea la última temporada de Robinson en los Knicks, pero todavía tiene tiempo para dejar algunas de sus perlas, de su asombrosa potencia en el salto, y de su carácter de jugón. Frente a los Pistons, en una nueva victoria de estos soprendentes Knicks (por lo poco que se esperaba de ellos este año), dejó de nuevo muestras de su calidad con 27 puntos (11/18) y éste precioso Alley-Oop a pase de Duhon...



El pequeño jugador de los Knicks tiene muelles por piernas. Con apenas 1'75 de altura el bueno de Nate es capaz de machacar el aro sin contemplaciones. Este año las cosas no están funcionando demasiado bien para él. Querido por el público del Madison (que todo sea dicho de paso ya no es lo que era), Mike D'Antoni le tuvo apartado de la rotación en 14 partidos. Parece que su regreso ha venido acompañado de una lectura del juego más colectiva, su carácter individualista no era del agrado del entrenador italo-americano, y Nate tiene claro que tiene que cambiar su juego si quiere disfrutar de minutos y volver a colocarse en el mercado. Su futuro parece claro está fuera de Nueva York.

El jugador, nacido en Seatle, ya es parte de la historia de la NBA. El 18 de febrero de 2006, Robinson ganó el concurso de mates, superando a Andre Iguodala. Su victoria fue polémica ya que necesitó 14 intentos para lograr el mate final. En el mate más memorable de la noche saltó sobre el campeón de 1986, Spud Webb, en un encuentro entre dos míticos bajitos. Robinson recibió un 50 de puntuación, aunque no fue el mate decisivo.

La temporada pasada, en el concurso que participó también Rudy Fernández, se proclamó de nuevo campeón del concurso de mates, haciendo el papel de "Kryptonyte" derrotando a "Superman" Howard, saltando por encima de él...



Este año, en el All-Star de Dallas, el pequeño Nate volverá a demostrar la potencia de su salto. Quizá sea la última vez que lo haga, y quizá también sea la última vez que se le vea en un acontecimiento de este tipo con la camiseta de los Knicks.

Aunque es un jugador polémico y con poca aportación al juego de equipo, no hay duda que algo ha contribuido a que muchos sigan mirando los partidos del equipo de la Gran Manzana. Y eso, con la dinámica de las últimas temporadas, no es poco.

lunes, 11 de enero de 2010

Brooklyn, de los Dodgers a los Nets

En el año 1957 el equipo de béisol de los Dodgers abandonaron Brooklyn por California. Un vacío que ahora pretende ocupar los Nets, en un nuevo proyecto deportivo con oscuros intereses empresariales detrás.

Los Dodgers era el equipo de béisbol de Brooklyn, uno de los cinco distritos de la ciudad de Nueva York, y el más poblado. El mayor logro del equipo tuvo lugar en 1947 cuando Jackie Robinson entro al campo vistiendo el uniforme de los Dodgers. Era el primer afroamericano en participar en la liga de béisbol. En 1955, los Dodgers ganaron su primera y única Serie Mundial, en su propio estadio y contra su principal enemigo, los New York Yankees. El acontecimiento todavía se recuerda por la fiesta que siguió a la victoria. Dos años después el equipo se mudó a la cálida ciudad de Los Ángeles.

Jackie Robinson con la equipación de los Brooklyn Dodgers

Pasados más de cincuenta años, Brooklyn podría volver a alojar un equipo profesional. No sería de béisbol, sino de baloncesto. Una operación poco clara que mezcla capital extranjero, especulación, y algo de glamour.

Todo comenzó en el año 2005, cuando los propietarios del equipo de la vecina ciudad de Nueva Jersey, los Nets, anunciaron su intención de mudarse a la otra orilla del río Hudson. Un proyecto ideado por el actual copropietario del equipo, el cantante Jay-Z.

Nacido en Brooklyn, Jay-Z se ha convertido en una de las principales referencias del rap estadounidense, y ha pasado de joven conflictivo que traficaba con drogas a multiempresario millonario de moda.
Un año antes la franquicia la adquirió un grupo liderado por el empresario inmobiliario Bruce Ratner, por 300 millones de dólares. Fue entonces cuando comenzó el idilio entre Ratner y Jay-Z para llevarse los Nets a Brooklyn.
Jay-Z quería el proyecto para 2009

Brighton Beach Nets

Ratner, que no goza de muy buena fama como empresario, eligió el mismo lugar para su plan inmobiliario que Walter O'Malley. El antiguo directivo de los Dodgers planeó a principios de los '50 la construcción de un nuevo estadio en el barrio de Prospect, detro de Brooklyn, pero entonces el plan fue rechazado, y decidió mudarse a la otra costa del país.

Ahora la idea es crear allí un gran área comercial y residencial llamado Atlanthic Yards, que incluye como escaparate del proyecto el estadio Barclays Center (Barclays Bank financia parte del proyecto) para los Nets, con un contrato de 20 años.

La noticia del megaproyecto no fue del agrado de algunos brooklynites, que pusieron diversas demandas en 2006 para tratar de paralizar las obras, que se pretendía estuvieran finalizadas para el año 2009. Todavía no se ha colocado ni una piedra.

El último obstáculo legal fue superado el pasado 24 de noviembre, y abre la posibilidad de que los Nets jueguen allí desde 2012. La corte de apelaciones de Nueva York han denegado el recurso de amparo puesto por vecinos y comerciantes de la zona.

A la operación se ha incorporado un nuevo protagonista, Mijaíl Projorov, un empresario ruso que ha llegado a un acuerdo para adquirir el 80% de las acciones de los Nets, y que, todo apunta, será el primer propietario no estadounidense de una franquicia NBA. Según un informe de la revista Forbes, Projorov, es el hombre más rico de Rusia y su fortuna se estima en 9.500 millones de dólares. El dinero con su incorporación está asegurado, y algunos medios bromean con la coincidencia de la influencia rusa en el distrito: “The Brighton Beach Nets?” titulaba un reportaje el New York Times, en referencia al nombre de la zona rusa de Brooklyn, junto a Coney Island.

Esta temporada los Nets, con dieciocho derrotas seguidas, ha batido el récord del peor inicio de competición de la historia de la Liga. Algo que puede serles útil. De seguir así pueden tener posibilidades de elegir el número uno del próximo draft, y llevarse al base de Kentucky John Wall, actual sensación de la liga universitaria. Además, algunas estrellas de la NBA serán agentes libres el próximo verano. Le Bron James, amigo íntimo de Jay-Z y actual referente mediático y comercial de la NBA, suena como posible incorporación a los nuevos Nets.

Es difícil pensar que esta operación aliviara el amargo recuerdo de los Dodgers. Lou Reed lo comentaba en la película Blue in the Face, dirigida por Wayne Wang y Paul Auster: “Yo probablemente sí tuve algún trauma infantil... que los Dodgers se marcharan de Brooklyn, lo cual, si te paras a pensarlo es una razón para que algunos estemos imbuidos en un cinismo del que no nos recuperaremos.”

Lo que es seguro es que muchos vecinos mirarán con recelo al nuevo residente, a pesar de que Brooklyn sea conocido como el "hogar para cualquiera de cualquier lugar”. Ni que decir tiene que los menos felices serán los New York Knicks, el equipo de referencia del basket en La Gran Manzana, que siempre trato a los New Jersey Nets como su hermano pobre.

Quizá la historia vaya a cambiar ahora.

PD: Este artículo lo he publicado en el número 116 del periódico Diagonal.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Overpowered by funk - The Clash - New York 81

Overpowered by Funk fue uno de los temas del disco Combat Rock (1982) de The Clash. Fue el último álbum de la alineación clásica de la banda antes de la ida de Mick Jones y la expulsión de Topper Headon. Al igual que Sandinista!, su álbum anterior, Combat Rock incluye una amplia gama de estilos musicales. Este es una muestra de hasta qué punto.



No es uno de mis temas favoritos de la banda, pero sin duda es uno de sus mejores vídeos. Conney Island a principios de los '80 con el más puro estilo Warriors. Un buen broche para una semana muy neoyorquina.