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lunes, 6 de junio de 2011

El traje

El director de cine Alberto Rodríguez rodó en 2002 una película que pasó desapercibida para el gran público. El traje es la historia de Patricio, un emigrante africano, que logra hacerse con un elegante traje a medida: pantalón, americana y corbata. Ambientada en Sevilla, el aspecto del protagonista determinara un cambio importante en la forma de verle y tratarle la gente.


La polémica sobre los futuros uniformes de los equipos femeninos de Euroleague, tras una propuesta de la Comisión de la Mujer de FIBA Europa, ha generado múltiples opiniones. Lo que en principio parecía una decisión en firme ahora es un asunto a decidir. Muchas jugadoras y aficionados han expresado su oposición a una medida que juzgan como “imposición”.

Laia Palau señalaba en el periódico 20 minutos, “a nosotras nadie nos ha preguntado nuestra opinión y nos sentimos muy cómodas con los uniformes actuales", y Silvia Domínguez, en el mismo medio, añadía, “es una medida puramente estética, que se ha pensado exclusivamente para el baloncesto femenino”. Palau señalaba que algunas jugadoras pueden sentirse “incómodas” con un traje muy ajustado. La Asociación de Jugadoras de Baloncesto (AJUB) ha declarado que se proyecta una imagen de las "jugadoras de baloncesto como objetos, atractivos desde el punto de vista de la estética masculina, lo que supone una mentalidad caduca".

El uniforme propuesto de la marca Tuta

A la FIBA la polémica no le hace ninguna gracia, toda vez que algunos medios han señalado la iniciativa como "sexista", y cuando la comparación con otros deportes es uno de los argumentos que no parece gustar demasiado. El 'éxito' del voleibol y el hockey hierba son las referencias para apoyar la medida, el bádminton la contrarréplica, toda vez que las jugadoras de ese deporte se negaron a utilizar de forma obligatoria falda en las competiciones por considerarlo una falta de respeto. Pero parece que en la decisión de FIBA Europa también tiene que ver la firma de un acuerdo económico con la marca lituana Tuta, que es la que fabrica este tipo de equipaciones, con la que ya se habría llegado a acuerdos anteriormente.

Val Ackerman fue la presidenta de la WNBA entre 1996 y 2005, la pareja de baile de David Stern a la hora de asumir la NBA el desarrollo del baloncesto femenino profesional, que sufría una importante crisis en ese momento. Suyas fueron algunas de la decisiones más importantes para dotar a la competición de un personalidad propia. La liga de baloncesto femenino estadounidense, que este año cumple 15 temporadas, eligió un calendario propio para hacerse un hueco; un reglamento con sus propias características (la línea de tres en 6,25, posesiones de 30 segundos como en la NCAA, ocho faltas de equipo para entrar en bonus...); y una vestimenta diferente a la masculina, algo más entallada y más adaptable al físico de las jugadoras. Fueron muchas las medidas adoptadas para llamar la atención del baloncesto femenino a medios y aficionados, y los resultados son un notable éxito.

Lauren Jackson y Sue Bird, de las Seatle Storn.

Betty Cebrián, la ex jugadora de baloncesto con mejor palmares de nuestro país, pertenece a la Comisión de la Mujer de la FIBA que tomó la decisión sobre los uniformes. En una entrevista en la página de la Fedeeración Española de Baloncesto (FEB) señala: “Queremos que cuando alguien haga zapping y aparezca un partido de chicas diferencie que es un producto diferente”, para luego explicar, “pretendemos ensalzar las cualidades de la mujer como una atleta no como un objeto”. Cebrián, en la entrevista, compara la medida con la adoptada por la WNBA sobre sus uniformes.

Estoy de acuerdo con el argumento de la ex jugadora de Reus, en el sentido de que el baloncesto femenino tiene que tener su propia identidad y ser reconocible, lo que no tengo tan claro es que esa sea la mejor forma de hacerlo. Tampoco entiendo la obsesión con compararlo con otros deportes femeninos, como el voleibol, parece que mito relacionado con un éxito que desconozco. La comodidad no tiene sólo que ver con la adaptabilidad del traje al deporte, sino también con la proyección de la imagen, asunto que en según qué circunstancias puede generar conflictos en algunas jugadoras, vergüenza e inseguridad, que puede incluso afectar al baloncesto de formación. El cuerpo es una cuestión importante, por desgracia, a la hora de elegir una práctica deportiva.

Sea como fuere, mañana la FIBA tomará la decisión sobre el uniforme. Tendrá en cuenta las “análisis comparativos con otros deportes”, la negociación con Tuta, y también -supongo- las oposiciones (como esta recogida de firmas virtual que lleva por título Stop Euroleague Women Equipments New Rules).

Sin embargo, como comentaba Cindy Lima, en el artículo de 20 minutos, “hay mil cosas que se podrían mejorar antes que cambiar las equipaciones”. Los éxitos del deporte femenino, como se puede ver en este artículo de El Mundo, pocas veces se valoran en una sociedad en la que el fútbol masculino acapara el 90% de los titulares en los medios convencionales, pero donde el basket tiene una importante presencia virtual. Quizá si FIBA alentara a que los equipos tengan unos potentes, y competentes, departamentos de comunicación y marketing (ver las webs de nuestros equipos de Euroleague es deprimente); se elaborara un reglamento propio; y se invirtiera en una proyección de la cultura deportiva que valore el esfuerzo, estaríamos mejorando muchas cosas.

De lo contrario nos puede pasar como al bueno de Patricio en la película, que la apariencia sea lo importante, o que algunos sólo juzguen lo que ven por el traje que se lleva. Lo cuál no es buena política, porque en el baloncesto, como demuestra Mark Cuban cada noche, lo que menos importa es el traje.

martes, 11 de enero de 2011

Rivas Overseas

A cada una de las jugadoras del Rivas Ecópolis que ganaron la Copa de la Reina celebrada el pasado fin de semana en Valencia, el Ayuntamiento de la localidad madrileña las ha regalado una bicicleta hecha a mano por mujeres de una cooperativa de Burkina Faso, "un regalo de comercio justo realizado con materiales reciclados”. Un detalle poco habitual de una ciudad de Madrid que marca diferencias. Entre otras cosas por su apuesta por el deporte y el “equilibrio ecológico urbano”.

Nacho Martínez (ex del Estu), Courtney Paris y DeWanna Bonner.

No se qué habrá pensado DeWanna Bonner sobre el regalo, pero lo cierto es que la americana, elegida MVP de la Copa, esta causando impresión en su primera temporada en Liga Femenina. Campeona de la WNBA femenina en 2008-2009 con las Phoenix Mecury y nombrada sexta mejor jugadora de la WNBA la campaña 2009-2010, llegó al Rivas Ecópolis este verano procedente del Frisca Brno checo. Las estadísticas de Bonner en la Liga Femenina al término de la primera vuelta son impresionantes: 17,8 puntos, 6,7 rebotes y 19,5 de valoración; y en la Euroliga son mejores aún, 19,3 puntos y 6,7 rebotes por partido.

Rivas tuvo la osadía de disputar la supremacía del baloncesto femenino a Perfumerias Avenida y Ros Casares, una nueva situación que favorece mucho a la extensión y proyección del baloncesto femenino. Cuantos más equipos luchen por títulos más atractivo se genera. Sigo pensando que es una lástima que la FEB limitara la Copa a tan sólo cuatro equipos, cuando -precisamente pensando en una mayor proyección social y en posibles sorpresas- el hacerlo de ocho aumenta la tensión competitiva en la Liga Femenina. En cualquier caso esta edición ha sido memorable.



Veo el mapa de la WNBA sobre sus jugadoras overseas, con las ciudades del mundo donde juegan y sus perfiles de twitter y facebook, y se me ocurre que todavía el baloncesto femenino de aquí necesita un impulso mucho más fuerte desde todas las entidades relacionadas con este deporte. El margen para hacer cosas es enorme, la medalla de bronce del último Mundial un estímulo, y la proyección social entre las categorías de formación cada día mayor.


En cualquier caso, seguro que en muchos lugares, además de en Rivas y en la cooperativa de mujeres de Burkina Faso, se alegran de esta importante victoria.

sábado, 18 de septiembre de 2010

La tormenta de Seatle...

El jueves pasado se disputó el último partido de la final de la WNBA entre las Seatle Storm y las Atlanta Dream. Un acontecimiento que reunió -en el tercer encuentro de la serie celebrado en el Philips Arena de Atlanta- a 10.522 espectadores. Seatle logró llevarse un título que ya consiguió en 2004.

El equipo que lidera la genial Sue Bird, las Seatle Storm, ha estado intratable en los play off por el título, y no han perdido ni un sólo partido de los disputados. Mérito de un combinado que cuenta en su plantilla, además de con Bird, con la alero Swin Cash, y con la que sería elegida MVP de la final, Lauren Jackson. Nacida en Australia, Jackson es probablemente una de las pivots más determinantes y completas del panorama internacional.




Tanto Swin Cash (Pittsburg, 1979) como Sue Bird (Long Island, Nueva York, 1980) jugaron en la incontestable UCON (Universidad de Connecticut) factoría de grandes jugadoras y dominadora del campeonato universitario femenino. Tras la victoria Cash -que logró en el último partido 18 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias- agradeció el esfuerzo de todas las jugadores y “el trabajo desinteresado en beneficio del equipo”. Mientras, la neoyorquina Bird señaló que “ganar campeonatos es un sentimiento increíble. Me alegro de que yo lo sienta, me alegro por mis entrenadores y compañeras de equipo que lo sienten. Voy a sonreír durante mucho tiempo”.

El acierto de la organización de la WNBA es inapelable, dependiente de la poderosa estructura de la NBA ha logrado encontrar acomodo en el calendario deportivo estadounidense. La competición, que comienza en Mayo y finaliza en Septiembre, ha sabido atraer a su propio público con una gestión muy inteligente tanto del potencial de sus jugadoras, como de la venta de un producto -en el sentido de espectáculo y entretenimiento- impresionante.

La WNBA es compatible con las ligas de baloncesto femenino profesional del resto del mundo. Y muchas de sus jugadores están presenten en las grandes competiciones de Europa. Por cierto, por si hay alguien que todavía no lo sabe, el BBVA ha entrado en la financiación de la WNBA -y se puede ver su logo en las camisetas de los equipos- tras el acuerdo que suscrito con David Strern por el que el banco de Vizcaya invertirá 15,4 millones de euros en patrocinar la NBA y sus ligas asociadas.[¿No había crísis en España?]

Volviendo a las finals, en el equipo de Atlanta Dreams ha jugado Sancho Lyttle, jugadora del Perfumerias Avenida de Salamanca, nacionalizada española en Junio por el Consejo de Ministros por procedimiento de urgencia, y que estará en el Mundial que comienza el 23 de septiembre en la República Checa. Una cita en la que su presencia -12,8 puntos y 9,9 rebotes por partido en la WNBA- puede elevar mucho el nivel de un equipo, en el que su puesto (pivot) era una carencia de la selección en los campeonatos internacionales.

Sancho Lyttle con Atlanta Dream y BBVA en la camiseta...

La FEB no ha tardado en etiquetar al equipo que dirige José Ignacio Hernández como “la WÑBA”. Herido por las críticas a la marca tras el Mundial masculino de Turquía, la respuesta es ser más cañí que nunca.

Por cierto, en el Philips Arena estuvieron algunos jugadores de Atlanta Hawks, como Joe Johnson, el dominicano Al Horford, Marvin Williams, Jeff Teague y Jordan Crawford. También estuvieron presentes para animar a las Dream, John Abraham, de los Falcons de Atlanta de la NFL, y el ex entrenador en jefe del mismo equipo, Dan Reeves. En unas semanas las campeonas visitaran La Casa Blanca, para verse con Obama. Una lástima que no sean cosas como esta lo que copiemos de allí.

PD: Para seguir todo el baloncesto femenino hay tres blogs imprescindibles: Loc@s x el baloncesto femenino; Minuto 41; y Girls can jump. En twitter se puede seguir también a sus responsables que, por cierto, hacen un trabajo magnífico: LuisJa, Sandra Nuñez, y Carmen.

martes, 13 de abril de 2010

Basketball is Basketball

El pasado domingo se celebró la final de la Euroliga Femenina. Incomprensiblemente los medios de comunicación no dieron apenas información sobre el evento. El asunto es más sangrante si se tiene en cuenta que la F4 se celebró en Valencia, y que uno de los equipos, que disputó la final, fue el equipo local, el Ros Casares. El Spartak de Moscú certificó su dominio llevándose el título continental.

Es difícil entender el poco espacio que se dedica al baloncesto femenino en éste país. Más si se tiene en cuenta que es uno de los deportes colectivos en los que más destacamos a nivel internacional. El 'olvido' tiene diversos responsables, y no hace justicia al (supuesto) trabajo por extender los valores del deporte en la sociedad. Quizá la Ministra de Igualdad debería tomar nota de tan sorprendente desajuste.



Varios acontecimientos alrededor del baloncesto femenino han circulado en estas últimas fechas además de la F4. El pasado 6 de abril se celebró la final de la Women NCAA, que se llevó UCONN (Universidad de Connecticut), que suma ya 78 victorias consecutivas, y comenzaron los play off de Liga Femenina que, salvo sorpresa, se llevará Ros Casares.

En la final de la Women NCAA una jugadora brilló por encima del resto: Maya Moore. En The New York Times del pasado 6 de abril un interesante artículo señalaba la trascendencia de la jugadora en el equipo. Después del partido, Geno Auriemma, entrenador de UCONN, subió al escenario para la presentación del trofeo y se dirigió directamente a Moore, abrazando y dándole las gracias por la entrega de su título nacional de sesiones. "Maya es sin duda la mejor jugadora que usted puede pensar cuando se necesitan puntos, así que cuando ella está haciendo disparos, el equipo se siente como, 'Wow, podemos lograr cualquier cosa'".

Otra jugadora ha acaparado la atención éstos días en Valencia, Diana Taurasi, jugadora del Spartak de Moscú y que muchos consideran “la mejor del planeta”. La jugadora de Chino (California) que juega también en los Phoenix Mercury de la WNBA ha demostrado su enorme talento y liderazgo. Taurasi cambiará su residencia de Moscú a Estambul la próxima temporada, y habrá que ver si el Spartak podrá mantener su dominio en Europa (ha ganado las últimas cuatro Euroligas).



Taurasi jugó en su etapa universitaria en UCONN, como otras grandes de éste deporte (Sue Bird o Tamika Williams entre otras). Una auténtica factoría de jugonas.

El debate sería si los dominios casi absolutos: Spartak en Europa; UCONN en la W-NCAA; y Ros Casares (con la única sombra del Perfumerías Avenida de Salamanca) en la Liga Femenina, favorece a la expansión del baloncesto femenino.

Miguel Ángel Paniagua, en el anterior número de la revista Gigantes en referencia al dominio de UCONN y sus siete campeonatos universitarios, señalaba: “el baloncesto femenino precisa de esta dinastía para ganar en visibilidad. Y también para algo todavía mucho más importante: para aumentar su viabilidad; su propia subsistencia como deporte significativo en un universo frecuentemente tomado al asalto por el deporte masculino. Un mundo del deporte que, con más frecuencia de la que cabría desear, tiende a minimizar los logros de las mujeres”.

Cierto. Mientras el vicepresidente de EEUU, Joseph Biden, estaba en San Antonio (donde se celebró la final de la W-NCAA), y The New York Times, entre otros, dedicó tiempo y espacio para el baloncesto femenino, aquí la trascendencia mediática de lo ocurrido en Valencia ha sido casi mínima.

Esperemos que los tiempos cambien.

PD1: En el blog Lok@s por el baloncesto femenino, se puede encontrar un cuestionario a Taurasi realizada desde Valencia.

PD2: En el próximo SPUTNIK BASKET TIME hablaremos mucho de baloncesto femenino, entre otros, con Luis Javier Benito que nos contará lo ocurrido en Valencia.