martes, 3 de agosto de 2010

Volver a Palestina

“Sabemos que esa paz está a nuestro alcance ante todo gracias a la mayoría de los palestinos, que se han negado a dejarse deshumanizar por décadas de brutal ocupación y, a pesar de los años de expulsiones y opresión, todavía tienen esperanza de una reconciliación. […] ¿Por cuánto tiempo más podemos pedir, por no hablar de esperar, que nuestros hermanos y hermanas palestinos sean leales con nosotros y no sucumban por completo a la desesperación y la tristeza en las que sus vidas fueron trasformadas el año que Israel erigió su fortaleza sobre sus aldeas y ciudades destruidas?”

La limpieza étnica de Palestina
Ilan Pappé (historiador israelí)

Un jugador del equipo sub 21 de Estudiantes, en la entrada del hotel Intercontinental de Belén (Palestina), en respuesta a una pregunta de la periodista de El País Ana Carbajosa sobre sus impresiones del viaje, hablaba de “opresión”. “¿Se puede decir opresión?” añadía mirando a la periodista.

Con Juan Francisco García (presidente) y Ángel Goñi (entrenador) al pasar el checkpoint de entrada a Belén.

Ocurre que con frecuencia es difícil llamar a las cosas por su nombre, y no entra dentro de lo políticamente correcto denunciar la injustica que se vive en los territorios palestinos. Lo que es evidente para un chaval de 20 años, no lo es para una comunidad internacional que tolera, en mayor o menor medida, lo que está ocurriendo dentro de un muro vergonzoso. Algunos justifican la existencia del Muro como una barrera de contención de ataques terroristas, cuando lo que hace es fabricar más odio, más distancia, y más apartheid. Una forma curiosa, la del gobierno de Israel, de apagar el fuego echando gasolina.

Aún así es importante señalar que lo que se vive dentro de ese lugar cerrado y amurallado dista mucho de ser un caladero de desalmados. Si algo hemos comprobado en la expedición de Estudiantes que ha estado durante unos días compartiendo baloncesto en Palestina es que la ilusión, vitalidad, y hospitalidad que nos ha mostrado la gente allí demuestra que hay mucho margen para la esperanza.

En Hebrón inauguramos el 30 de Julio el mayor pabellón deportivo de toda Palestina. Una cancha para 4.000 espectadores en una de las ciudades más castigadas del conflicto. El acontecimiento estaba profusamente anunciado por las calles de la ciudad, donde banderas y pancartas avisaban del evento. El Estudiantes era el primer equipo internacional de baloncesto que disputaba un encuentro en los territorios palestinos.

La grada a rebosar, con el palco de autoridades encabezado por el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina, Salam Fayyad, y con representantes de diversos países como Gran Bretaña, Australia o España. En la cancha bailes tradicionales antes de empezar el encuentro, por todas partes enormes medidas de seguridad, y notable expectación mediática. Ir allí a jugar un partido de baloncesto no es algo habitual. Tampoco lo es el que se produzcan eventos que logren evadirse de un cotidiano tremendamente difícil, con una tasa de paro que afecta al 70% de la población, y donde 2/3 de la comunidad palestina total vive en campos de refugiados.

El Ibdaa Center, nuestro rival ese día, es el campeón de la liga palestina, y representa al campo de refugiados de Dheihseh, cerca de Belén. Allí en 1km cuadrado viven más de 12.000 personas, expulsadas desde 1948, en diferente etapas, de las que fueron sus casas y tierras. Una llave colgada al cuello es lo único que les queda de sus antiguos hogares. En 1994 dos amigos decidieron levantar un proyecto cuyo nombre significa “crear algo de la nada”. No hay trampa ni cartón, el nombre es literal. Desde aquel vacío inicial han logrado construir un centro cultural y deportivo de referencia, que incluso aparece alabado en alguna guía turística, y que cuenta con diversas actividades, talleres, y espacios, además de generar empleos para la comunidad.

Tras los bailes y discursos había que jugar. Pocos antes de saltar al campo, mientras contábamos impacientes y nerviosos los minutos en el vestuario, le comenté a un periodista local que el partido ya lo habíamos “ganado todos”. Lo cierto es que una vez iniciado el choque la mayor envergadura del equipo de Ibdaa, que además contaba con un americano jugón (y profesional), y la presión acumulada tras himnos, regalos y salutaciones, nos borró prácticamente del juego. Salvo una tímida resistencia en el primer cuarto, y un último periodo que ganamos, el resto del encuentro se resumió en un chorreo que nos caía por todos lados, bien en forma de contrataques, bien en forma de estratosféricos triples desde más allá de 6'75. Al final el marcador señaló 70-47 (23-18//19-8//18-7//10-14) para los campeones de la liga palestina.

El equipo tras el partido contra el Ibdaa Center en Hebrón.

Nada que objetar, la tristeza por el mal juego se cambió rápido con la gente saltando la cancha para felicitarnos, dar abrazos, y pedir autógrafos. Hebrón, con unos 160.000 habitantes (la mayor ciudad de Palestina) y donde 600 colonos israelíes habitan en el centro histórico de la ciudad en medio de enormes medidas de seguridad, disfrutaba de un poco de entretenimiento y diversión. Sandra, la encantadora entrenadora del Ibdaa, trataba de animarnos con notable éxito.

Al día siguiente tocaba otro partido, frente a un combinado de jugadores de Cisjordania, que contaba además con dos norteamericanos profesionales. De nuevo un partido de “niños (nosotros) contra hombres”, que dijo el día anterior con ironía alguien en la grada.

Sin embargo, en el colegio de Acción Católica de la ciudad de Belén, la situación fue muy distinta. Hablamos antes del partido de no dejar de jugar, de apretar desde la defensa todos juntos, de ser listos, y olvidarnos del marcador. Había que relajarse, y ahora, ante unos 250 espectadores y en una cancha mucho más modesta era un buen lugar para mostrar nuestro baloncesto.

Así ocurrio. El partido fue perfecto. Emoción, lucha, constancia, y unión de todo el grupo. Todos los jugadores dando todo, y jugando de forma equitativa en unas rotaciones que funcionaron a la perfección. Al final el marcador fue de 67-69 para los colegiales (19-17//23-12//9-22//16-18), en un choque bibrante que se resolvió en los últimos segundos. Otra vez "ganamos todos", abrazos, buen rollo, e intercambio de equipaciones con el otro equipo.

En nuestro último día hicimos la actividad más satisfactoria de todas, al menos desde mi punto de vista. Una jornada de basket para chavales y chavalas de los distintos equipos de cantera de la ciudad de Belén. Por grupos, que trabajaban de forma rotativa distintas estaciones en función de un lugar del campo (bote, manejo, tiro, y pase), los jugadores del sub 21 hacian juegos y ejercicios como si se tratara de un mini-campus. Una forma también de devolver parte de la hospitalidad y generosidad recibida durante nuestra visita. Un taller que debería tener más proyección en el tiempo con los jugadores y entrenadores de allí, para de esta forma poder ayudar en la mejora del baloncesto palestino.



El Muro atenta contra los derechos humanos. No se puede ver de otra manera. Esta mañana, algunos hemos entrado en Belén andando por el checkpoint. Impresiona y más allá de otras consideraciones no puedes estar de acuerdo con las condiciones de los palestinos cuando deben ir al trabajo”. Comentaba el presidente Juan Francisco García el primer día a un periodista del diaro El Mundo.

No hay momento en Palestina en que uno pueda olvidar lo que está viendo. La situación de opresión que se sufre allí. Quedan muchas cosas que contar de unos días muy intensos. De un viaje que se hizo realidad gracias al Consejo Superior de Deportes, y donde la Fundación Estudiantes y la ONG del Ramiro Acercándonos han planificado un encuentro único en la historia del baloncesto, pero también muy especial desde el punto de vista de la solidaridad.

Los palestinos que han compartido unos días con nosotros, con Ghada y Shalej a la cabeza, nos han echo sentir como hermanos. La actitud de los jugadores del equipo sub 21 del Estu han sido una muestra de la calidad humana de un grupo de chavales excepcionales, que han representado de una forma inmejorable lo que para algunos de nosotros significa el Estudiantes.

Foto del equipo sub 21 tras el partido contra el combinado palestino.

Con estos perfectos embajadores se ha conseguido que el Estudiantes tenga ya una lugar importante en Palestina, y que Palestina tenga todavía mayor presencia en el corazón de muchos de nosotros.

PD: En éste vídeo se puede ver un aperitivo de nuestra visita y la inauguración del pabellón en Hebrón.

17 comentarios:

Maclus dijo...

Enhorabuena por todo lo que habéis hecho.

darkover dijo...

Me haces sentirme orgulloso de ser del Estudiantes y de ser yu amigo. Grandísimo.

Javier Díaz Carballeira dijo...

Qué gran trabajo, no sé qué más decir

Almanzor dijo...

Muy grande lo que habéis hecho en Palestina, muy grande.

Santi dijo...

ha sido increíble, y lo has sabido resumir muy bien. Con todo lo que hemos pasado, es eso lo más difícil: resumir.

manon dijo...

¿Y yo qué te digo? ES-TU-DIAN-TES. Es que de la emoción no se me ocurre otra cosa.

Un abrazo
Juan

César dijo...

Os he seguido a diario a través de tus entradas y por la prensa, y cada cosa que leía me hacía sentir feliz y orgulloso de pertenecer a este Club. Gracias por tu participación y tus crónicas.

Jacobo Rivero dijo...

Gracias a todos por los comentarios, ha sido un placer representar al Estudiantes en Palestina. También a todos los que, como vosotros, vemos el baloncesto desde un punto de vista, 'diferente'.
Un abrazo.

Jacobo Rivero dijo...

Por cierto que también me gustaría agradecer a Ángel Goñi todo lo que he aprendido de baloncesto en estos intensos días. Impresionante.

sraly dijo...

Bueno crack, reitero lo que ya señalé en mi blog y via twitter. ENHORABUENA, sois un ejemplo para todos los que sentimos el baloncesto como una forma de vida y no solo como un deporte, un entretenimiento o una profesión.

Los viajes abren los ojos y a lugares como este, azotados por la vergüenza ciega y cobarde del mundo (de todos), pueden cambiar o reforzar las ideas que de antemano uno tiene sobre ellos y que, quizá por no querer entrar en una posición enrocada, matizas o endulzas en discusiones antes del viaje. Jacobo, a tí, y a todos los que habeis desarrollado esta maravillosa iniciativa, nadie te podrá decir ya que no hablas con el corazón porque has alimentado tu opinión con tu realidad y tus sentimientos. Eso es un tesoro, el tesoro de la libertad, de la razón. VIVA LA SOLIDARIDAD Y LA LIBERTAD!!!
Enhorabuena de nuevo.

MINI MONI dijo...

EMOCIONANTISIMO. El himno español allí y la pedazo de banderola q había en una esquina. Q pena , q cómo en fútbol, no se vieran las caras de los jugadores y técnicos en el momento del himno. Eso hubiera sido insuperable. Muy bueno Jacobo. El equipo es el primer equipo inernacional y también español, q la bandera y el himno a ellos no se les olvida. Gracias.

Jacobo Rivero dijo...

@sraly: Amén.

@Gonzalo: Para tu completa satisfacción te diré que el himno palestino es muy muy parecido al del Atlético de Madrid, y no lo digo en broma. Por cierto allí el arbitraje bueno, y sin técnicas para ningún banquillo. Todo muy serio y responsable.

Un saludo, y gracias por los comentarios.

MINI MONI dijo...

el himno del atléti es incomparable pero vamos, q después de la simpatia demencia-palestina-atléti y lo de q la canción ´´mañana españa sera musulmana´´ pues como q no me extraña nada, jajjaja.La Demencia siempre fue visionaria...lo del himno de españa ya sabes porq iba. no te me escondas bribón, jajajaja.el reglamento de papis lo va a hacer la ACB a este paso, ya veras, ajja.

Javier y José Manuel dijo...

Es un claro ejemplo de que el baloncesto es algo más que "ganar siempre" - rivalidad mal entendida - egos de entrenadores - egos de jugadores. Tenemos que saber transmitir a nuestros jugadores virtudes implicitas de este deporte; solidaridad, tolerancia, generosidad, ilusión, superación, ayuda, etc.

Enhorabuena por el proyecto, vuestro esfuerzo y dedicación, vuestro tiempo libre para dedicaros a esto.

Para próxima podéis contar con Javier y conmigo, José Manuel, de Aprendebaloncesto, para cualquier evento, tanto en España (donde hay muchos Israel - Palestina) como en el extranjero. Una de nuestras máximas aspiraciones es un buen trabajo de basket en África.

Enhorabuena.

Jacobo Rivero dijo...

@ Mini Moni: El reglamente lo vamos a hacer seguro, pero es que no me da la vida ahora, con este veranito de un punto a otro del planeta. De todas formas piensa que es un buen regalo de navidad para las familias, una época en la que la gente pide deseos para el próximo año y compromiso de portarse bien :-)

@ José Manuel: Totalmente de acuerdo, igualmente contar conmigo para lo que sea. El tema África me interesa mucho, y tengo un par de contactos de basket que me gustaría sondear. Javier y yo hemos intentado quedar este año pero ha sido complicado, espero que un día encontremos un hueco, si te animas nos vemos los tres.

Un saludo, y gracias por los comentarios.

Luis Navarro dijo...

El Muro, taradito, ha salvado un montón de vidas. Pero, claro, qué vas a saber tú, que vas allí de turista, con la libreta y la camarita de fotos. Opina de lo que sabes, que debe ser el basket, y deja los temas importantes para mentes más lúcidas; que no das la talla.

Jacobo Rivero dijo...

@ Luis Navarro: Espero que sea cierto lo que dices, que el Muro ha salvado vidas, Aunque resulta extraño el concepto de la supervivencia, cuando se dividen tierras y se parcelan hasta el extremo los derechos. Quizá sea mala política a largo plazo. Creo que en cualquier lugar del mundo la miseria, o las situaciones de miseria, genera miserables. Afortunadamente tengo la suerte de tener amigos israelíes que piensan igual.
Por cierto hace años que no tengo una 'camarita' de fotos, y en la libreta sólo apunto garabatos.
Agradezco tu reflexión, respetuosa, serena, y argumentada. Así nos va.