Historias de Nueva York es un
libro para disfrutar, especialmente si a uno le gusta investigar las esencias de lugares con tanta personalidad como
la ciudad de los rascacielos. Una lugar con unas características únicas. Claro que te tiene que gustar investigar el interno de la metrópoli. Lo advierten en la contraportada del libro:
“Ciertos conocimientos son perfectamente innecesarios. Se puede vivir muy feliz sin saber con qué truculencia surgió la cúpula del rascacielos
Chrysler, por qué los
Yankees son el equipo supremo en
Nueva York, cuál es la relación entre Arabia Saudí y la cerveza de
Brooklyn, por qué la grasa de los filetes es más amarillenta que en Europa, en qué bar bebió
Dylan Thomas su último whisky o dónde sirven las mejores hamburguesas de
Manhattan”.
El blog en NYCEnric González es un conocido periodista de
El País. Ha trabajado como corresponsal en Londres,
Nueva York, París y Roma.
González tiene una legión de seguidores, especialmente a raíz de su columna
Historias de Calcio, que elaboraba en su etapa de corresponsal en Roma, y que luego publicó en un libro. Su escritura es brillante. Este libro es perfecto para conocer una ciudad desde un punto de vista muy particular, para entender a sus habitantes y su entorno. No es absoluto porque
Nueva York es inabarcable, y tiene casi tantas historias como calles y comunidades.
Uno de los capítulos del libro se refiere al deporte. “Los neoyorquinos se dividen en tres categorías:
Yankees,
Mets, y extranjeros. [...] La ciudad es beisbolera hasta lo enfermizo y el baloncesto (
Knicks) y el fútbol americano (
Giants y
Jets) constituyen simples complementos”.
Playground de Mulberry st.No hay que darlo todo por perdido. Es tan cierto que sólo subirse en el metro de la ciudad es una demostración del dominio de la identificación al béisbol, especialmente de los
Yankees. El
basket, como espectáculo, ir al
Madison, perdió el gancho que tuvo durante un breve periodo de tiempo, en los
'70. Coincidió, como contaba
Woody Allen en una entrevista para
The Guardian, con la peor etapa de los equipos locales de béisbol, y con una etapa de victorias de una plantilla fantástica de los
Knicks.
Ahora, después de años de equipos mediocres, el seguimiento del equipo es mínimo, y las gradas se llenan gracias a los turistas, o aficionados con poca
denominación de origen, y criterio medio-bajo. El buen baloncesto de la ciudad, que lo hay y mucho, habita en otros lugares.
“Los
Mets han adoptado como lema extraoficial la frase pronunciada por uno de sus entrenadores, tras la enésima derrota: No me molesta perder, lo peor es que ganen los otros.” Cuenta
Enric González, que se declara seguidor del equipo menor de la ciudad, los
Mets, cuyo estadio se encuentra en el popular barrio de
Queens. “Yo me hice de los
Mets la primera vez que llegue a
Nueva York, simplemente porque no podía con los Yankees. Dudo que esa característica mía, la incompatibilidad con el éxito, me proporcione grandes alegrías en la vida, pero tiene mal remedio”.
Estoy deseando que empiece la temporada, ir al
Madrid Arena a ver al equipo ACB, también al Magariños a ver al equipo de
Liga Femenina. Ya queda menos. Espero ver buenos partidos, y que el
Estu busque el estilo de juego que siempre le caracterizó, buenas defensas, ataque rápido y efectivo.
Coney IslandEn realidad me ocurre algo parecido a aquel entrenador de los
Metropolitans, la cuestión no es tanto perder partidos, lo que me jode es que ganen los otros...
De derrota en derrota, hasta la victoria final.PD1: Las fotos son de mi viaje a
Nueva York. Espero que os gusten.
PD2: En
Radio 3 se han empeñado en poner todas las mañanas
Empires States of Mind, el temazo de
Jay-Z y Alicia Keys. Música de los viernes, sobre Nueva York.