
Parecía que la papeleta que le iba a tocar lidiar a Laso al frente del banquillo sería una reiteración de los males que mostraba al sección de baloncesto de la entidad madridista en los últimos años: dudas, falta de consistencia y desequilibrio competitivo. Pero el técnico ha logrado con este triunfo espantar unos cuantos fantasmas de golpe y a la vez mostrar que su plan tenía sentido y posibilidades. No sólo es una cuestión de jugar rápido y correr mucho, es que además ha logrado que los jugadores interiores del Real Madrid conecten entre ellos como hacía tiempo que no se veía, y de, como decía un entrenador hace muchos años, 'defender atacando' para conseguir transiciones rápidas. Conceptos que por su riesgo ponen en un valor muy alto el baloncesto desplegado por el equipo merengue.
Luego, no cabe duda, hay que tener jugadores capaces de funcionar con este estilo. En la final contra el FC Barcelona todo el conjunto destacó, pero el trabajo en ataque de Jayce Carroll y Sergi Llull fue determinante: 45 de los 91 puntos del Real Madrid fueron suyos. El Barça en cambio se vio asfixiado ante el acierto de los blancos y se enmarañó en ataques que no llevaban a ningún sitio. Ofuscados en el intento Huertas, Pete Mickael y Juan Carlos Navarro tropezaban en el error de intentar volver a entrar al partido por la vía rápida, aquella que depende más de la fortuna que de la inteligencia, pero en un Barça irreconocible falló todo, desde su laureada defensa hasta su capacidad de equilibrio para superar las dificultades.
Aunque los méritos de estos trofeos son compartidos, en estos partidos decisivos hace falta un jugador al que sus compañeros se puedan agarrar. No significa necesariamente que sea el que tenga que hacer todo, sino aquél que cuando otros tiemblan tenga la capacidad resolutiva o la decisión para romper las defensas sin temor al fallo. Llull jugó ese papel cuando más lo necesitaba su equipo y esa garantía fue un apoyo para que el resto de sus compañeros creyeran decididamente en que con el estilo de Pablo Laso la victoria era posible, y así el encuentro terminó siendo un paseo para los madridistas.
El número 23 del Real Madrid logró 23 puntos en la 23 Copa del Rey que el Real Madrid gana, motivos para felicitarle a él, al Real Madrid y a Pablo Laso.
PD: Publicada en el Ecodiario.






