Foto: Club Estudiantes.El partido, como no podía ser de otra manera, lo dominó el Estudiantes sin problemas. Ocurre que nuestra Pesadilla Team de este año llevará otras leyendas en la camiseta: Real Madrid, Baskonia, Barça, Unicaja, Valencia Basket... por citar las más evidentes.
Nos acercamos al principio de la temporada (¡quedan siete días!) y la plantilla del Estu ha cambiado de manera importante respecto a la temporada anterior. Tres grandes referencias en la cancha, Carlos Suárez, Nick Caner-Medley y Lofton, no estarán en el róster del primer equipo del Ramiro. Unas bajas muy importantes porque eran una garantía y una amenaza clara para los contrarios.
Leo en la Revista Gigantes de esta semana la entrevista a Sergio Rodríguez y Carlos Suárez. Los dos posan sonrientes con sus nuevas camisetas del Real Madrid. El entrevistador, Carlos Velasco, recurre al tópico: “¿se pierde romanticismo al fichar por el Real Madrid?”. Suárez todavía tiene muy reciente su salida. Son muchos años viniendo todas las semanas al Ramiro, a la Nevera, al Magariños, jugando desde infantil, haciendo entrenos con Ángel Goñi, o visitando los Campus del Estudiantes en verano para animar a los chavales a defender la camiseta azul. “Estar en el Estudiantes o en el Real Madrid tiene sus cosas positivas. […] En el Estudiantes durante gran parte de los últimos diez años se ha estado arriba”, responde el de Aranjuez.
Edu Martínez, un ramireño con un gran futuro. Foto: blog de Manon.Ser del Estu, como jugador, como aficionado, o como lo que sea, no se trata -al menos para algunos de nosotros- de “romanticismo”. No es sólo una cuestión de hacer exaltación de unos sentimientos, sino de creer en un tipo de baloncesto, de confiar en la progresión de los propios jugadores (algunos de ellos -como en el caso de Suárez- criados desde pequeños en el club), de valorar el baloncesto de formación, y no ser esclavo del inmediatismo en los resultados. Así los éxitos generan mucha más ilusión, porque se valora enormemente la dificultad que suponen. Y éxitos y alegrías el Estudiantes nos ha dado muchas.
Marcharse del Estu para ganar más dinero y para tener, en principio, más repercusión profesional -si hablamos de títulos- es muy legitimo. Tanto como apostar por un modelo de baloncesto, de equipo, y de club que no está sujeto a la tiranía de una sección de fútbol y donde la cantera es el principal patrimonio. Luego los aficionados somos soberanos de elegir qué es lo queremos, y yo respeto todas las opciones.
En cualquier caso no creo que el tema Suárez sea la principal pesadilla para nosotros. A mí son otros los temas que me preocupan: la rotación en el puesto de base; la falta de un tirador de garantías que además sea una amenaza clara para las defensas; el extraño fichaje de Marc Blanch; el rol de jugadores como Driessen y Clark (no entiendo por qué se fue al tanteo con el Manresa que quería fichar al inglés); incluso la movilidad de la masa social con nuestro nuevo pabellón (algunos partidos serán en el Palacio de los Deportes y otros en Vistalegre) .
Muchas cuestiones que resolver para un Estudiantes que espero siga siendo el reflejo de un club y una afición, donde, a pesar de los pesares -no todo es tan bonito como podría parecer-, el primer equipo representa una forma de entender el baloncesto, la cultura deportiva, y el espíritu de juego colectivo.
Habrá que esperar a que comience la temporada para hacer las primeras valoraciones. No sea que las sorpresas sean positivas -eso espero- y las sensaciones equivocadas.
PD1: Sobre el affaire Caner-Medley, y la actualidad del Estudiantes, se puede ver información muy completa en el blog de Matías Castañon, El Magata. El mejor blog específico de un club basket que hay en este país.
PD2: Ojo, el sábado 2 de octubre en el Magariños se presentará el Estudiantes Liga Femenina 2, y será en un encuentro internacional con mucha historia. Más detalles en breve.





