miércoles, 4 de noviembre de 2009

Llego/Estoy

Me preocupa un asunto. Los entrenadores tenemos que saber contagiar la intensidad a nuestros jugadores. Pedimos que los entrenos sean a máxima velocidad, con un ritmo muy alto, como si estuviéramos en la competición. Así, si hacemos un ejercicio en que queremos que las defensas sean agresivas, les pedimos que hablen, que avisen, que griten. "Balón", "línea", "último".


Le ocurre también a los Knicks de D'Antoni. Estos chavales no son unos cualquiera, pero las diferencias de un entrenamiento de cantera a las de un equipo NBA, no son tantas.

Decía un conocido entrenador que "para divertirse esta el parque de atracciones", y que los entrenamientos, en formación, no tienen que ser entretenidos. No estoy de acuerdo. Creo que la diversión es una clave esencial en categorías de formación, sin embargo esto no significa que cada entrenamiento sea una fiesta y estemos preparados con las maracas.

Yo pienso que lo primero es definir un estilo de juego, y trabajar la cohesión de un grupo humano. Conocer a qué jugamos desde el primer momento, para conspirar colectivamente con nuestra propia idea de baloncesto. Nuestras limitaciones, y nuestras trampas (cómo engañar al contrario en ataque y en defensa). Construir una identidad propia, y aplicar una tensión competitiva del grupo. Al mismo tiempo trabajaremos las habilidades que nos permitan ser mejores, y tener más recursos en nuestro juego, tanto de fundamentos individuales como colectivos. El proceso será aprender la técnica, adquirir la habilidad (a base de repeticiones), y aplicar en el juego. Es decir: percepción , decisión, y ejecución.

No es seguro que todos los chavales se apliquen en esta dinámica. Quizá algunos están allí obligados, otros tienen motivaciones mayores fuera del equipo, o no conectan con tu idea del basket...

Yo creo que se trata de un trabajo de medio recorrido. Desde el primer día no vas a tener a tus jugadores enganchados a tu sistema de juego, ni a tu planificación de los entrenamientos, ni a tu metodología. Tampoco se van a poner a gritar como locos en la defensa de un cotrataque desde el primer instante. La intensidad la tiene que marcar el entrenador en su forma de explicar los ejercicios, en la manera de corregirlos, en la forma de dirigirse a los jugadores.

No es una tarea fácil. Ni siquiera para Mike D'Antoni, pero el final del proceso de enseñanza en un grupo de basket, cuando ha transcurrido un año de entrenamientos y partidos tiene que ser el aprendizaje y la diversión.

Lo contrario no prevalece.

6 comentarios:

Esbirro dijo...

Hola JKB:

Gracias por el comentario. Muy guay tu blog. Te debo una foto del tito Neil.

Un abrazo
Puji

J-Bo dijo...

Es una reflexión interesante, pero creo que más que intensidad la palabra es pasión. Puedes hablar a gritos a los jugadores y transmitir de manera negativa aquello que les estás explicando, o puedes hablar de manera pausada con un tono de voz suficiente para que te oigan pero no a gritos, siendo claro, breve, conciso, y conseguir que tu mensaje cale hondo, porque crees en aquello que dices, y crees que es lo mejor para el grupo.

De todas maneras, en categorías inferiores, no me tomaría demasiado en serio lo que digo, como dices cada chico tiene unas motivaciones y expectativas distintas, y lo que puede ser bueno para unos puede ser perjudicial para otros, también hay que saber amoldarse a las características de cada individuo, ser un poco psicólogo, dar los refuerzos adecuados en el momento preciso, en definitiva son niños que están formándose como adultos y como personas antes que como jugadores.

Pienso lo mismo que escuché a un entrenador de categorías inferiores hace algún tiempo. Si entrenas a un equipo cadete harás bien tu trabajo si consigues que los 12 o el mayor número posible de los chavales que entrenas lleguen a la categoría superior (juvenil o como se llame ahora) es decir, que no haya 'bajas', abandonos...

Lukkas dijo...

J-Bo, yo también soy entrenador y no tengo muy claro la diferencia entre pasión e intensidad. Lo primero a veces es algo irracional, mientras que lo segundo creo que se refiere a la práctica deportiva y cómo nos aplicamos en ella. Quizá sea sólo una diferencia de lenguajes, y sin lo primero no pueda existir lo segundo...

General Espartero dijo...

Hay maneras de hacer que los entrenamientos sean más intensos. Intercalando series según qué ejercicios y haciendo saber a los jugadores que cada ejercicio tiene un tiempo determinado, consigues que los jugadores lo hagan con más intensidad. Decir '¡Vamos que quedan 30 segundos!' en desplazamientos defensivos + sprint, por ejemplo, ayuda a que no se pierda la intensidad al final. Si el físico aguanta, hacer 1, 2, o 3 (los míos nunca llegan a 3) series de 7 minutos con descansos de 1 minuto consigues máximo rendimiento.

En cualquier caso tratar con un grupo que pasa de todo es un problema. Yo lo que hago es localizar a los 'líderes' y, en primer lugar, intentar razonar con ellos. Si eso no funciona les doy caña a tope. Si tampoco, hay que cortar por lo sano o te revientan el grupo.

Gran post, un saludo!

Javier Díaz Carballeira dijo...

Estoy de acuerdo en todo salvo en una cosilla que no es precisamente el motivo del artículo. Es cuando dices lo de:

"Conocer a qué jugamos desde el primer momento, para conspirar colectivamente con nuestra propia idea de baloncesto. Nuestras limitaciones, y nuestras trampas (cómo engañar al contrario en ataque y en defensa)".

Últimamente me estoy convenciendo de que, en formación, no debemos tener preparadas trampas defensivas (no paro de dudar y pensar ¡qué le vamos a hacer!) y no, no me refiero a que no tengamos en ayuda al lado débil, me refiero a que el defensor del balón regale un lado porque sabe que por ahí tiene a un compañero preparado. Otra cosa es que obligue el bote a mano débil, que me parece bien. Creo que lo verdaderamente formador es transmitirle la responsabilidad de que le mire al rival a los ojitos y piense "por aquí no puedes pasar, te voy a defender que si no perjudico a mi equipo".

Lo malo es que la formación en un club de élite como el Estu está teñida por el nivel de los rivales, es decir, sólo con eso estás perdido.

Jacobo Rivero dijo...

@Esbirro: Que bueno Puji verte por aquí. Un día nos vemos y me das la foto del tio Neil. Hasta entonces un abrazo :-)

@J-Bo: Lo que tu llamas pasión yo lo llamo intensidad. Así que estoy de acuerdo al 100% contigo. En cuanto a la reflexión del entrenador de categorias inferiores también de acuerdo. Yo ahora estoy con un cadete y no hay duda de que es un momento complicado, porque las 'tentaciones', más allá del baloncesto, son muchas. Yo espero que los 12 quieran seguir el próximo año, sino me voy a preocupar...

@Lukkas: Yo creo que hay una línea muy fina para diferenciar lo que llamamos pasión e intensidad a la hora de hablar de baloncesto de formación. Creo que aquí estamos todos en la misma onda.

@General: Yo hablo precisamente de esa intensidad en los ejercicios. De trabajar duro, y lo asocio a la pasión.

En cuanto a la segunda parte de tu exposición estoy también en la misma línea. Identificar líderes, generar consensos y acuerdos. Pero si esto no es posible... (estoy en esta reflexión)

@Javi: Pues yo creo que en según qué equipos las trampas puede ser una motivación. Hace años, entrenando a un equipo de nivel bajo, y que apenas defendía, el jugar con 'trampas' les hizo aumentar su intensidad (jejeje) y atuoestima a lo bestia.

Pienso que si los jugadores, además de pensar 'este tio no se me escapa', saben que le están llevando a un lugar sin salida es más motivamente e incluso más formativo en el concepto de juego de equipo.

Una cosa más Javi. A mí no me gusta la denominación 'lado débil', porque parece menos importante. Yo siempre digo que es el 'lado ayudas', para que así los chavales tengan plena conciencia de la importancia del lugar que ocupan en defensa. En el fondo las ayudas son una trampa. Pero, en mi opinión y también tengo muchas dudas, si un defensor regala un lado al atacante creo que esta construyendose un razonamiento lógico, y eso me parece bueno para su formación integral.

Javi a ver si nos vemos y me cuentas qué tal te va. Me parece que estas en un puesto privilegiado del baloncesto de formación.

Un saludo a todos y gracias por los comentarios.