sábado, 17 de abril de 2010

Historias de un entrenador de cantera

El verano pasado, en el Campus del baloncesto del Estudiantes en Sierra Nevada, sugerí, en una reunión con árbitros y entrenadores, que sería interesante repartir en la canchas de baloncesto de formación un pequeño librillo con el reglamento básico y algunas consideraciones sobre el comportamiento de los aficionados.


Los aficionados a éste tipo de basket son los familiares de los jugadores, que acuden con una ilusión tremenda a ver qué hacen los chavales. Algunos desconocen el reglamento o no saben los cambios que se han producido en los últimos años. Así no es difícil todavía escuchar a algunos reclamando dobles si un jugador bota por encima de su hombro, por poner un ejemplo. Ocurre que éste entorno más cercano al jugador ejerce una influencia muy importante en el juego, y en la educación, del chaval.

Hoy escuché en un partido como un padre le decía a su propio hijo desde la grada: "pareces tonto", al perder en dos ocasiones el balón. Fue en el partido anterior al que disputaba mi equipo, donde el Cadete D de Estudiantes jugó un gran encuentro frente a Arganda. Los colegiales ganaron jugando muy bien en defensa. El padre de Arganda no tuvo ningún reparo en menospreciar el esfuerzo de su hijo.

Nuestro encuentro (Cadete E del Estu) era el siguiente, también en La Nevera y frente a M.V. Chamartin. Un partido sin mucha historia deportiva, en el que nosotros jugamos rematadamente mal en defensa, sin aplicar ningún criterio, y con poca efectividad en ataque. Sólo cuando en dos breves tramos del partido aplicamos una defensa 1-3-1 logramos recuperar balones y anotar canastas rápidas.

Sin embargo el protagonismo no estuvo donde debiera, en la cancha, sino en la grada. Allí algún padre visitante decidió montar un show de gritos e insultos, la mayoría dirigidos al árbitro, pero también al Estu. Algunos jugadores de Chamartin decidieron contagiarse de un ambiente tan formativo y aplicar la misma receta en la cancha, con dosis de agresividad a destiempo.


Triste historia de un sábado tarde, en que un grupo de adultos decidió restar protagonismo a los verdaderamente protagonistas. Donde además alguno de los jugadores visitantes no participó ni un minuto del encuentro por decisión de su formativo entrenador, y donde resulta que la principal agitadora de la mala educación era su propia madre (¡¡la del entrenador visitante!!).

Ganamos por dos puntos, en un final de infarto que luego derivó en un conato de bronca entre los chavales, culpa de una parte de la grada con deficit formativo. En la charla post partido lo más importante: En ningún caso se insulta o menosprecia a nadie. Ni en la cancha, ni en la grada, ni en la vida. Lo importante es divertirse jugando al ba-lon-ces-to, lo demás sobra.

Estudiantes 79- M.V. Chamartin 77
21-17//9-17//27-17//22-26

PD1: El librillo lo veo más necesario ahora que hace un año. Y subiendo...

PD2: El 99'9% de los aficionados que van a partidos de formación, sean del equipo que sean, se comporta perfectamente. El problema es que el 0'1% hace mucho ruido, y mucho daño.

30 comentarios:

Almanzor dijo...

Lamentablemente, eso pasa y mucho en muchos deportes de formación. En el deporte de base que más conozco, el atletismo, he visto a padres armar una bronca tremenda y llevar cogida del brazo a su hija hasta el coche después de quedar 2ª en una carrera. En fín.

Saludos!

Jorge (alerotirador) dijo...

Me gustaría pensar que tienes razón sobre ese 0,1%, pero lamento creer que ese porcentaje también está subiendo.

Si nos juntaramos algunos entrenadores de formación y contásemos nuestras batallitas en ese sentido, daría para un buen tocho.

El baloncesto refleja lo que ocurre en la sociedad, y por desgracia la educación es un valor en decadencia. ¿Crees que leerían ese librito con el reglamento y demás? Estoy cansado de repartir hojas y hojas con las reglas de equipo para chavales y padres, además de otros muchos detalles, y no lo lee nadie. La lectura no está entre las virtudes que se profesan hoy, pero seguiré en el empeño.

Ánimo y saludos.

Jota Villaluenga dijo...

Yo que cada finde veo partidos de cantera llevo años escuchando frases como las que dices (y aún peores) siempre dirigidas a los árbitros.

Pero de un tiempo hacia acá es cada vez más habitual escucharlo hacia sus propios hijos. Es de locos, pero es así.

Entrenadores y padres deben educar a los niños que en esas edades practicar deporte (baloncesto en este caso) es para dos cosas: DIVERTIRSE Y FORMARSE COMO PERSONA.

Si descuidamos lo segundo, estamos perdidos.

pd: ya me daba pena cuando hace unos años mis entrenadores me intentaban obsesionar con ganar, ganar y ganar y que metiera 30 puntos por partido 'a lo Jordan'...

LOFTON dijo...

Tienes toda la razón, pero antes de lo de la grada algún jugador visitante ya estaba diciendo lo suyo dentro de la cancha y también diciendole al árbitro que si me han dado un empujoncito que si este me ha arañado, etc.Creo que el árbitr estuvo bien en pitar esa técnica ( que creo que nos ayudó mucho para conseguir esos puntos de ventaja que necesitabamos)pero debió pitarla mucho antes de cuando la pitó.En ataque en el primer cuarto fué muy bueno, con un ataque muy fluido y moviendo muy bien el balón, y también el numero de rebotes ofensivos en cuanto a defensa si que la hicimos un poco mal pero cuando hicimos la 1-3-1 press nos salío muy bien y creo que deberíamos haber seguido con ella pero canbiaste a individual :-)
en cuanto a la señora que insultaba, me parece increíble que fuese la madre del entrenador!!, muchos insultos de casi todos los padres e incluso cuando estabamos en el rebote y ellos estaban los jugadores visitantes tirando tiros libres, nos insultaban ( por lo menos a mí)
En fin, gente de esta, supongo que habrá mucha por la vida y creo que es vergonzoso, pero bueno, habrá que aguantarse las ganas.
muy buena crónica y cada día las haces mejores. Con merchandising y todo ehh!!! pegatinas, con programa de radio... dentro de poco en las vallas plublicitarias jejeje.
creo que sabes quién soy, jejeje :-)

Maclus dijo...

Joder, pues sí que es descorazonador. Sobre todo para un padre que, como yo, intenta que su hijo no prefiera el fútbol (donde todo eso pasa mucho más a menudo) al baloncesto.

José Carlos dijo...

Cuando entrenaba, si en algo tuve siempre suerte, fue en los padres de los chavales que entrené, cuando estos asistían a los partidos, que eso, es otro tema, ya que a algunos les da igual si estás jugando al basket o por ahí haciendo cualquier cosa. De mi última época, destacar los padres de los chicos que asistían a ver los partidos, puesto que tenían un comportamiento modélico y digno de poner como ejemplo. Ya no es que no insultaran desde la grada, ni cosas por el estilo, no, no, es que respetaban completamente mi labor, así como la que hacían el resto de compañeros del equipo. Recuerdo, con agrado, el padre de un chico, que baloncesto no había visto en su vida, que después de ver el segundo partido con prórroga seguido que jugábamos, me dijo que cuando era el siguiente que el no se quería perder un partido :))) ¡¡¡Que tiempos!!!

La falta de respeto o antideportividad, en bastantes ocasiones la tuve que soportar de entrenadores y aficionados de los otros equipos. Si bien de los aficionados ... pues bueno ... pero tener que soportar a entrenadores rivales donde claramente daban instrucciones para descentrar al jugador X o Y es muy triste, y tener que jugar contra eso, pues no es muy agradable.

En otros deportes, e incluso en basket, he visto cosas que no me han gustado nada, pero en fútbol he llegado ver a padres amenazar al árbitro que era un chaval de no más de 15 años, por pitar como pitaba. Eso es ejemplo, y lo demás, son tonterías. Lamentable.

Jacobo Rivero dijo...

@ Almanzor: Cierto absolutamente lamentable. Como parece que ocurre en todos los deportes quizá habría que editar un libro sobre 'educación deportiva', para darlo junto a la asignatura de 'educación para la ciudadanía'. En éste caso para pequeños y mayores.

@ Jorge: Es verdad que la lectura no está entre los manuales del ciudadano, y que las batallitas son desgraciadamente interminables y penosas. Pero igual que se hacen campañas institucionales contra el racismo, y está muy bien, habría que pensar en hacer sobre el civismo. Cada uno aportando desde su lugar.

@ Jota: Los entrenadores tenemos mucha culpa de lo que ocurre. Y la verdad es que es muy poco lo que se hace desde nuestra posición, al contrario ocurre que se enseña más una competitivad mal gestionada que una educación y formación de la persona.

@ LOFTON: Tu aportación, como jugador del equipo, en éste blog es muy importante. Los jugadores teneís que olvidaros de la grada y de lo que os digan. En el campo estaís para jugar y disfrutar, todo lo demás como si llueve. No va con vosotros.

La defensa en zona la usamos con cuentagotas. El concepto, en individual como en zona, es que defendemos a un equipo y no a un sólo jugador. En individual muy pendientes de nuestro jugador, del lado ayudas, y de los espacios. En zona igual. La press es una buena forma de implementar la intensidad y la responsabilidad, pero me gusta más que trabajemos la defensa individual.

Muchas gracias por tu aportación porque es muy interesante para que todos aprendamos de todos. Eres un crack!!

@ Maclus: No desesperes, estas en el inicio de descubrir un mundo (hijo-baloncesto-partidos) con muchas cosas malas (como el post), pero también con muchas alegrías. Keko seguro que se lo va a pasar bien.

@ José Carlos: Yo también estoy encantado con el entorno de mis chavales. No tengo queja, al contrario me parecen todos muy majos y ejemplo de comportamiento.

El árbitro es un deportista más, que está en el partido para ayudar. Es imposible que vea todo, o que acierte en todas las decisiones, pero sin ellos no habría baloncesto. Se merecen el máximo respeto.

Un saludo a todos, y muchas gracias por los comentarios.

Jacobo Rivero dijo...

Por cierto, el blog merece la pena por debates como éste.

webmaster dijo...

!Mea culpa!

Me encanta el baloncesto, y al igual que José Carlos quiero que mis hijos jueguen a este deporte en parte por la gran deportividad que se vive en las grandes (no siempre)y en las canchas. Pero el mea culpa viene, pues a veces soy el padre entrenador. No tanto por ser quien dice al niño como debe jugar, sino por exigir a mi hijo (el único que juega de momento), que se esfuerce. No valoro ni la victoria ni la cantidad de puntos que pueda hacer, valoro en él su esfuerzo. En catalán hay una frase que dice:
"quien hace lo que puede no está obligado a más" y a veces yo le pido más.
Eso sí nunca insulto a nadie. Hasta aquí podríamos llegar.

Gracias por el blog.

drazgon dijo...

Personalmente no creo que haya que dar las reglas.... sinó expulsar del recinto a los que empiecen a insultar y a gritar de esa manera.
Eso es imperdonable.

Maskarilla dijo...

Estoy a favor de la libertad, de expresión, de prensa, de credo (allá cada cual), de que cada cual haga con sus esfínteres lo que desee..... pero también tengo muy claro dónde empieza la mia.
Tal vez además del librito habría que reglar minimamente el comportamiento en la grada.
Y por supuesto ¡LAS REGLAS ESTAN PARA SALTARSELAS!
Gracias JKB.

Maclus dijo...

Una cosa más. Jacobo, Lofton y cia: tomad esto como un aprendizaje más. La vida está llena de gilipollas, y en el deporte, como en la vida, hay que aprender a convivir con ellos sin conseguir que nos cambienn

karusito83 dijo...

Cuando juagaba en cadetes, en un partido que mi equipo perdió en el Barrio del Pilar, mi entrenador (que ahora dirige a un equipo en LEB Oro) se encaró con unos padres de la grada.
Los padres del equipo rival le increpaban por las formas que utilizaba con sus propios jugadores (que ya manda huevos). La historia terminó con mi entrenador esperándoles a la salida del pabellón "para pegarse con ellos, a ver si son tan bravos aquí abajo". Y doy fe de que se quedó. Tanto, que tuvimos que apretujarnos en sólo dos coches para el camino de regreso.

guiye dijo...

La formación en cuanto a inteligencia emocional de los jóvenes es para mí tan o más importante que la baloncestística si quieren llegar a hacer algo en sus carreras. En la NBA encontramos varios ejemplos de jugadores que no destacan especialmente en ningún aspecto del juego, pero su inteligencia en saber qué se requiere de ellos en cada momento hace que puedan tener un hueco en la mejor liga del mundo. Obviamente el entorno familiar es esencial así como el conocimiento sobre el juego de aquellos que les siguen y aconsejan. Es algo que debe cuidarse e intentar mejorar.
Fantástico Blog, va directo a mi blogroll. Un saludo y suerte en futuros encuentros!!

Jota Villaluenga dijo...

Lo ideal sería lo que propone 'drazgon'. Expulsar a los 4 descerebraos de turno...

Pero el mismo problema hay en el deporte profesional y es casi imposible delimitarlo.

Estoy con 'maclus' en cuanto a que la vida está llena de gilipollas y que no debe hacernos cambiar. Pero sí deberíamos luchar porque ellos cambien, aunque algunos ni cambiándoles el cerebro lo conseguirían...

Como casi todo en esta vida se tiene que empezar desde cero, desde abajo, con la EDUCACIÓN. Sin ella, de nada sirve ser un empollón o meter triples de gancho.

Recordar que los padres de esos niños tb tuvieron padres...

darkover dijo...

La verdad es que fue bastante triste, tanto desde el lado de la grada (y eso que nosotros nos tomamos con calma los comentarios y no entramos en la provocación, que ya hubiera sido lo último) como desde las actitudes bastante lamentables de algunos jugadores que no fueron paradas primero por su entrenador y luego por el árbitro que seguramente debió ser más contundente.

El Estudiantes Cadete E se comportó muy bien. En un partido en el que se vió desde el inicio que todos tenían muchas ganas de competir y de pelear y que fue muy tenso a ratos y con buen juego e intensidad defensiva en muchos, los jugadores no entraron en las provocaciones y las muchas marrullerías que les hicieron y el conato de tangana al final (bajé por si iba a mayores pero no pasó nada) fue más culpa de la frustración del otro equipo por la derrota que de un estadio de violencia real de los dos equipos.

A lo largo de los años yendo a partidos de cantera he visto muchos padres a los que el mejor calificativo a emplear es "futboleros". Se comportan igual que los energúmenos del fútbol, con el árbitro, con el otro equipo y desgraciadamente muchas veces con sus hijos. Lo lamentable es que ese ejemplo es constante y se ve cada semana en todos los informativos (sin ir más lejos hoy en imágenes del campo del Español del sábado). A esa actitud se la califica de "presión desde la grada".

Es díficil inculcar a los chavales los valores reales del deporte, el sacrificio, el trabajo en equipo, la solidaridad, el respeto. Afortunadamente en Estudiantes, salvo un año en el que el entrenadorno estuvo a la altura, el resto solamente puedo calificarlo de fantástico y creo que este año también lo está siendo.

Mo Sweat dijo...

La verdad es que este es un tema complicado, yo, como todos, he vivido también casos de este tipo y la verdad es que sólo sirven para poner más nervisosos a los chavales y para endurecer más el partido.

José Carlos dijo...

Yo creo que dar un manual de comportamiento a quien no tiene educación sería un poco predicar en el desierto, por lo que esos padres "rebeldes" los daría por perdidos. Sí me preocuparía por sus hijos, si están en equipos de basket, para que tuvieran una formación extra que no tuvieron sus padres, y se dieran cuenta que a un campo de basket, no se va a hacer el ridículo, si no a disfrutar del partido, unos jugando, otros viéndolo o animando. Sí que haría especial hincapié en esto, y evitaría o corregiría comportamientos no deseables, siempre que el chico estuviera bajo la disciplina del club.

Como he dicho antes, darle a leer un manual a alguien que no respeta a un jugador rival o árbitro, es un poco predicar en el desierto, ya que mi esperanza para que lo lea y además lo tenga en cuenta, es nula.

Jacobo Rivero dijo...

@ webmaster: Pedir a nuestros hijos que se esfuercen no es malo. El problema supongo que es poner el límite entre nuestros deseos y sus voluntades. Mi hija es muy pequeña y todavía no ha empezado a jugar pero creo que lo importante es que libremente elijan divertirse jugando al baloncesto. El problema es cuando nos convertimos en sus padres-entrenadores-tiranos.

Por cierto muy bienvenido al blog y gracias.

@ drazgon: Ocurre que es muy difícil expulsar a nadie, por varios motivos. Es más fácil repartir un pequeño diptico con instrucciones y normas de comportamiento. Creo yo.

@ Maskarilla: Unas normas de comportamiento no vienen mal. En formación las reglas están para contextualizar un ambiente educativo de convivencia. Igual que en el cine, pero con más motivo.

@ Maclus: Amén.

@ karusito83: Me parece que la opción de ese entrenador fue absolutamente errónea. El entrenador tiene que asumir cualquier situación extradeportiva que les pueda ocurrir a los jugadores, pero no ir de justiciero, mucho menos utilizando la violencia porque entonces los chavales lo toman como una norma de funcionamiento. ¿En LEB Oro? No sé si me da esperanzas o me deprime :-)

@ guiye: Totalmente de acuerdo. En baloncesto de formación hay dos ingredientes fundamentales a trabajar: la inteligencia en la lectura del juego, y la velocidad para desarrollarla. la primera amplia las posibilidades de cualquier jugador. Mejor talento que físico. Con talento (inteligencia) el juego genera múltiples posibilidades.

Muchas gracias, en breve renuevo mi blogroll, que tengo varios que añadir, entre otros el tuyo.

@ Jota: Claro, pero a la grada también se la puede educar. Muchos no saben las reglas, y se ponen histéricos sin motivo. Si la pelota no está controlada no hay campo atrás, pero cuantas veces vemos gritar a padres-madres "¡¡árbitro campo atrás!!". La ignorancia genera ignorantes.

@ Darkover: Amén y gracias por tu aportación. Como la de Lofton es muy importante vuestra participación en 'Historias de un entrenador de cantera' porque amplia la utilidad con vuestra opinión directa, que jugáis o seguís al equipo.

@ Mo: Y los que lo provocan es increible que no se dan cuenta de eso. Quizá salen del pabellón pensando que han sido víctimas de una injusticia, en vez de darse cuenta del daño que hacen.

Un saludo a todos, muchas gracias por los comentarios. Éste post es brillante y útil por vuestras aportaciones.

MINI MONI dijo...

A mi como referee en Alameda de Osuna.

Sub´21 Alameda de Osuna-Alcobendas.
Mi compañero para el partido porq es insultado en un pabellón q carece de grada. Se le advierte con el delegado de campo y se sigue el juego. Vuelve a insultarnos-en este caso a mi- y llamo al delegado de campo, pero el sujeto ya se va y delante de unas 60 personas dice...no te voy a decir nada, pero ya q estoy te digo q eres un payaso , un hijo de puta y un gilipollas en el minuto 4 del último periodo.
Después de reflejarlo en el acta y ser defendido el sujeto por el entrenador diciendonos q tenemos q aguantar los insultos del público, salimos del vestuario y con lo delegados federativos nos lo encontramos al ir a coger el coche. Era el hermano del entrenador...y buscaba carroña y algo más. Si no es paly-off o delegados federativos nos zumba bien zumbado. Asi esta el patio.

El café imposible el lunes q viene...jajajja. pagas tú golfo.
un abrazo y haz SC... por cierto RAMIRO campeón del campeonato de la descubridora del caso "Gürtel", jajaja(juvenil)

jaranero dijo...

Hola Jacobo.
Yo como tu entreno a un equipo cadete masculino tambien, y pese a que como coincidiras conmigo estan en la edad mas complicada para ser formado, he conseguido que independientemente del nivel de basket que tengan, sean personas respetuosas y educadas.
He tenido la suerte que sus padres, la gran mayoria han respetado la linea a seguir y no han montado numeritos, he dicho la gran mayoria porque el 100 % es imposible de lograr.
Estoy de acuerdo con Alerotirador en que la educacion en la sociedad esta en franca decadencia, lo que hace que nosotros los entrenadores a parte de formadores tengamos que ser educadores.

Un saludo

Almanzor dijo...

Bueno, lo típico que pasa, que te fijas en cosas que antes hubieras pasado y después de algo las ves y te paras. Hoy dando una vuelta por el pabellón de Tuy en mis tardes de parado a ver equipos de formación entrenar, me he fijado y en la entrada tienen una especie de carta ficticia de un jugador a su padre en el que le agradece que le inculcara su amor por el baloncesto y demás. Más adelante puede leerse lo avergonzado que se siente a evces por su padre y su comportamiento, insultando a árbitro y equipos contrarios y al final el hijo le pide al padre que no lo haga o tendrá que pedirle que no vaya a verlo jugar.

Obviamente es una carta ficticia y seguramente pocos padres la leerán y muchos menos la pondrán en práctica, pero me ha llamado la atención. El problema está en todas partes y viene de muy abajo y de muy atrás.

costalgaraldals dijo...

Solo tiene un nombre, para el que dice esas sandeces: "FRUSTACIÓN" ... la propia de un ser, que no puede ser nada más, que un mal ejemplo para su hijo y todo los que le rrodean. reacciónan así, porque ellos no serian capaces, ni siquiera de salir a la pista.

Jacobo Rivero dijo...

@ Mini Moni: Tremendo, y triste. Seguimos pendientes del café, hasta entonces será complicado que prepare algo sobre las SC...

@ jaranero: Una edad tremendamente complicada. Por eso es más importante que nunca que el entorno este a la altura de las circunstancias.

@ Almanzor: Lo que cuentas, aunque sea ficticio, es una gran iniciativa. Por lo menos está ahí y la gente lo ve. Esos paseos son siempre productivos.

@ Costalgaraldals: Amén.

Un saludo a todos, éste post es grande gracias a vuestras opiniones. Es la primera vez que un "Historias..." tiene tantos comentarios, lo que explica que es un tema que nos interesa a muchos. Gracias por las aportaciones. Es un lujo contar con vuestra opinión. Muchas gracias.

Paco Rengel dijo...

¡Hola, Jacobo!
Me gustaría publicar este artículo en Basketconfidencial.com. Lógicamente, citando procedencia.
Aguardo tu respuesta. Puedes enviarme un correo a través de la propia web.
Un saludo,
Paco Rengel

Jacobo Rivero dijo...

@ Paco: Sin problema. Encantado de colaborar con basketconfidencial, una web que sigo. Precisamente con éste asunto leí un artículo tuyo,y los comentarios polémicos. Un saludo y gracias.

MINI MONI dijo...

Q bien queda tu artículo en basketconfidencial. Queda sc tio y hay q meterlo esta semana...ese café mañana?

Abrazo AS ,JAJAJAJ

El Profesional dijo...

Jacobo, hace años me pidieron un artículo sobre este tema. Si te sirve para algo, tuyo es

http://baloncesto.jgbasket.com/baloncesto-relaciones-padres-jugadores-entrenadores-j-a-garcia-psicologo

Jacobo Rivero dijo...

@ El Profesional: Muchas gracias, le echaré un vistazo y te cuento. Además estoy recopilando artículos y noticias sobre el asunto para algún día darle forma. Un saludo y gracias por visitar el blog.

sraly dijo...

Llego un año tarde, pero... qué importa.

Quiero hablar de la experiencia de este año en la que me puse como objetivo que todos los padres acudiesen a los partidos, al menos a uno, sabiendo que algunos no pueden por temas de trabajo (y que jugamos en casa a las 9.00). Antes de finalizar la primera vuelta logré la proeza y algunos han repetido sistemáticamente después de excusarse en un principio diciendo 'es que no me gusta el baloncesto' (mi respuesta es... 'pero sí le gustará ver feliz a su hijo, ¿no?'. Hasta jugadores lesionados, que no pueden jugar, arrastran a sus padres a nuestros partidos. Por eso 'obligo' a mis jugadores a aplaudir a los padres que se hacen una mañana de su fin de semana una hora y pico de coche para no solo ver a sus hijo, sino para animarles. Los aplausos que lanzan desde la grada son la mejor motivación que encuentran. En todos los partidos ganamos el juego parterno, siempre vamos más (fuera y en casa). Realmente estoy orgullosos de ellos.

Solo hemos tenido un problema de comportamiento con un padre, digamos, que especial (exlegionario), tras un partido muy bronco en un amistoso que fue una encerrona. El comportamiento del padre (que se enfrentó a un niño del otro equipo después de una serie de 'pavoneos' e'insultos' del inocente chiquillo hacia nuestros jugadores y padres ('eres una puta, soltó')que en ningún momento su entrenador puso fin, lo cual no justifica, solo contextualiza, la acción bestia de 'mi' padre) fue tan lamentable que, en el coche de vuelta, decidimos que no le permitiríamos volver a ningún partido, pero antes de tener la charla él vino y se disculpó de una forma muy sentida, disculpa que trasladamos al grupo para censurar su actuación. No ha vuelto a pasar ningún problema.

El otro caso fue el de un padre rival que, se sentó en el banquillo de su equipo (alucina) y que se pasó el último cuarto diciendo a mis jugadores (no tienen ni puta idea, son muy malos...). Creo que los entrenadores tendríamos que ser muy duros en ese aspecto, tener como obligación una charla previa con los padres en pretemporada e insistir en unas reglas de civismo y urbanidad, enseñarles que son un ejemplo y ahondar en los 'valores' que queremos difundir a sus hijos, enseñanza de los que les hacemos partícipes.

Y depués de escribir la Biblia me voy a predicar al desierto, es decir, el patio del cole en el que entreno.