viernes, 26 de marzo de 2010

Butler, al encuentro de Hoosiers.

“Si usted pone su esfuerzo y la concentración en jugar con su potencial, para ser el mejor que pueda, no me importa lo que diga el marcador. Al final del juego, en mi libro, seremos los ganadores”

Coach Dale (Gene Hackman) Hoosiers.

La Universidad de Butler ha roto todos los brackets posibles. Ni siquiera el chico autista de Chicago pudo predecir que el equipo de Indiana llegaría tan lejos. Como algunos comentaristas apuntan, éste año, el March Madness esta resultando uno de los más sorprendentes de los últimos tiempos. Y eso es bueno. Sobre todo si eres seguidor de un equipo como Butler.

Coach Brad Stevens, Butler University

Ayer frente a Syracuse, otra de las favoritas en las apuestas, los Bulldogs hicieron gala de su particular estilo. Ataques largos (en la NCAA el tiempo de posesión es de 35 segundos, en vez de los 24 de la NBA y la ACB), buscando buenas posiciones de tiro, y, especialmente frente a Syracuse, tranquilidad para romper la defensa en zona de los Orange. Butler nunca tiene prisa, a veces ni siquiera en opciones de contrataque se la jugaron.

A pesar de iniciar el partido ganando, los de Indiana habían ido poco a poco perdiendo la iniciativa. No hubo nervios ni imprecisiones, ninguna alteración en su dirección de juego en un momento histórico para la Universidad. A falta de 2:35 volvieron a ponerse por delante en el marcador y ya no se bajaron hasta el final del encuentro. Una nueva locura, especialmente significativa viniendo de un equipo como los Butler Bulldogs que entrena Brad Stevens.

Stevens no da la imagen de tipo duro que representa Hackman en Hoosiers, quizá la película más conocida sobre un equipo de baloncesto. Con sólo 23 años entró en el staff técnico de Butler, en la temporada 2000/2001. Desde el 2007 es el entrenador principal del equipo de Indiana. Empezó desde abajo, primero como voluntario en las oficinas, y luego como “coordinador de operaciones de baloncesto” con Thad Matta, actual entrenador de Ohio State. En el 2001 se le nombró asistente de Todd Lickliter, hasta que éste pasó a entrenar a Iowa en 2007 y Stevens asumió el puesto de entrenador principal con tan sólo 30 años. Al igual que Matta y Lickliter (que también fueron jugadores de los Bulldogs), él fue antes asistente, una tradición muy parecida a la que ocurría hace años en el banquillo de Estudiantes. El segundo suple al primero.

Lo comentaba en The New York Times, antes del inicio del torneo, el periodista John Branch en un artículo titulado It's the Bricks That Make Butler Basketball Special (Son los ladrillos lo que hace especial el baloncesto de Butler): “Butler llama la atención porque gana, discretamente”. El título del reportaje hacia referencia a Hinkle Fieldhouse, la cancha de juego de los Bulldogs, que “parece un hangar para aviones de ladrillo rojo”, situada en lo alto de una universidad, fundada en 1855, con cierta tradición liberal.

Para Branch, Butler “sin incorporaciones nacionalmente reconocidas, ni entrenadores de largo prestigio, sin una gran base de hinchas, ni mucha atención mediática -ni siquiera local-, se ha convertido en una Gonzaga del mediooeste”. Y añadía, “en un Estado donde gusta el baloncesto de pueblo, Butler parece más Indiana que Indiana University, Purdue, o Notre Dame, o cualquier otra universidad.” Indiana, principal productor de trigo y maíz de EEUU, es uno de los lugares con mayor tradición de baloncesto del país.

Sin embargo el partido más famoso disputado en el Hinkle Fieldhouse no fue un partido de Butler, sino el del pequeño colegio Milan, cuando venció, en 1954, a Muncie Central en la final del torneo de high school de Indiana. Un resultado inesperado que sirvió como inspiración para la película Hoosiers, y cuya final fue rodada en la cancha de Hinkle.

Gordon Hayward en el centro de la imagen

La filosofía de Butler (“The Way Butler”) son parecidas a las que trata de trasmitir la película: juego de equipo y sacrificio. De allí no ha salido ningún jugador para la NBA en décadas. Algo que también puede cambiar con Gordon Hayward, un espigado chico blanco de poco más de dos metros, que junto con el resto del equipo han decidido llamar la atención de los seguidores de la NCAA. Su intención es plantarse en la final de Indeanápolis, precisamente la capital del estado de Indiana.

Si lo consiguen, Brad Stevens podrá emular a Gene Hackman, recordando a sus chicos que las medidas del campo son las mismas que en su querido Hinkle Fieldhouse de ladrillos rojos. Una muestra de que en baloncesto cualquier cosa puede ocurrir, sólo hay que creer en ella.

PD1: Con éste artículo inicio una etapa de colaboración periódica con la web Basketamericano.com

12 comentarios:

Almanzor dijo...

Bueno, ya sabes lo que pienso de Butler.

Desde que les vi por primera vez en el torneo de 2008 me enamoré de su forma de hacer baloncesto. Me recordaba a lo que pudo ser la NCAA en los años 50: nunca tiraban a canasta sin que el balón no pasara al menos 7 u 8 veces por todas las manos, dentro-fuera, circulando por la zona. En defensa, suplen la falta de centímetros y músculo con ayudas constantes y una defensa zonal que anoche dejó helado a un genio de la zona como es Bonheim.

Gente como Hayward o Howard han crecido cada año. Me gusta el caso de Howard, que desde Freshman disputa muchos minutos y os puedo asegurar que desde 2008 ha ganado mucho mucho músculo, imagináos cómo estaba antes.

Ya esta temporada han hecho historia y esperemos que al menos puedan colarse en Final 4. En mi Bracket aposté por ellos como semifinalista nacional, pero al menos que inspiren a todo el mundo lo que a mí la primera vez que los vi: compañerismo, tradición, ambiente a basket clásico y académico y humildad.

Saludos

Jota Villaluenga dijo...

La humildad y el trabajo. Dos valores perdidos en el deporte entrando en el siglo XXI...

Grande Butler!

Gran artículo.

Jacobo Rivero dijo...

@ Almanzor: La verdad es que sobre Butler habría mucho que decir (y luego me regaña Maclus porque hago algunos post muy largos :-)). Se agradece + info. La verdad es que es un equipo con una personalidad impresionante.No tiene los fans de Duke ni el impresionante potencial de Kentucky, pero han llegado muy lejos y pueden dar la sorpresa.

Su estilo de juego es tan particular (como dices 7 u 8 pases antes de encarar el aro) que sería bueno ver sus entrenamientos.

Ese baloncesto no tiene mucha similitud con lo que vemos por aquí, mucho menos con la identidad (algo perdida) de juego rápido del Estudiantes, pero me parece muy atractivo para el espectador.

Su filosofía de juego (que la tienen hasta redactada) es gratificante.

Gracias por el RT.

@ Jota: Efectivamente HUMILDAD, no me gusta usar mayúsculas, pero es su principal característica. Algo que me parece imprescindible en el baloncesto y en la vida.

Un saludo y gracias por los comentarios.

J-Bo dijo...

Gran post, no los he visto jugar, pero me ha entrado curiosidad por ver el baloncesto que practican, a pesar de que me considero seguidor más bien del Nellie Ball, o del dispara primero y pregunta después.

Javier Díaz Carballeira dijo...

Muy interesante, menuda paliza documentarse sobre tanto nombre ¿Para cuando un listado de universidades/estilos? ;-)

¡Felicidades!

Jacobo Rivero dijo...

@ J-Bo: En NCAA.com puedes ver el partido. Su estilo a mí me gusta. A pesar de que pueda parecer espeso es un juego en el que es muy importante los movimientos con y sin balón. Curioso.

@ Javi: La verdad es que ha sido muy interesante el documentarse, y me he dejado en el tintero el hablar algo más de la plantilla de éste año, con tipos muy interesantes como Howard (al que se refiere Almanzor una líneas mas arriba) o Vesley.

Sobre universidades y estilos algún día hago un post, pero seguro que hablaremos de ello en el próximo programa de SPUTNIK BASKET TIME. El 7 de abril por Radio ELA con mucha mucha chicha, y colaboraciones de calidad.

Un saludo a todos, y muchas gracias por los comentarios.

fernando.cruzbello dijo...

Gran artículo y que grandes recuerdos de la peli Hoosiers. Me ha recordado una tv movie sobre futbol americano de la Universidad de Notre Dame que también me gustó mucho, creo que llamaba Rudy o algo así.

Enhorabuena por el blog

Jacobo Rivero dijo...

@ Fernando: Muchas gracias. A mí Hoosiers no me gusta mucho, aunque sólo ver una película de baloncesto me parece una gozada. Si además actúa Gene Hackman, no hay duda que merece la pena verla.

Además me parece muy útil para entrenar, para proyectar en los desplazamientos e incluso para debatir sobre basket entre entrenadores.

Vamos que si no me gusta más es porque estas historias de superación americana no son mis favoritas, me quedo con obras maestras como el Buscavidas, o incluso El Castañazo.

Un saludo y muchas gracias por el comentario.

Javier Díaz Carballeira dijo...

¡El castañazo! que peliculón y el buscavidas ¿Es la primera de las de billar no?

Jacobo Rivero dijo...

¿La primera 'de las del billar? Una obra de arte Javi. Efectivamente Paul Newman volvería años después a lanzar la bola sobre el tapete con Tom Cruise en 'El color del dinero'. La película en cuestión es de 1961.

Sinopsis: "Eddie Felson (Newman) es un joven, arrogante y amoral buscavidas que frecuenta salas de billar, dejando pelado a cualquiera que empuñe un taco. Decidido a ser aclamado como el mejor, Eddie busca al legendario Gordo de Minnesota (Gleason), apoyado por Bert Gordon (Scott) un agresivo jugador. Eddie podría batir al campeón, pero se ve derrotado por su baja autoestima. El amor de una solitaria mujer (Laurie) podría volver a sacarle de esta vida, pero Eddie no descansará hasta vencer al Gordo de Minnesota, sin importarle el precio que tenga que pagar por ello". (FILMAFFINITY)

Lo dicho, imprescindible.

Javier Díaz Carballeira dijo...

Si es verdad, la vi hace mucho y me encantó, es que no estaba seguro que era esa. Muy pobre mi definición, jejeje.

Jacobo Rivero dijo...

@ Javi: Una de mis películas favoritas, pero no hay ofensa jejeje

Un saludo