miércoles, 30 de diciembre de 2009

Trayectos Cortos

No es fácil pensar en cómo salir de una situación sin margen de espacio. Estaba incómodamente pegado a la masa del vagón, como cada mañana, y encontrarme después de tanto tiempo con su cara me molestaba.

No recordaba exactamente cuál había sido el motivo, pero con ese tipo me la había visto antes.


Llegaba por los pelos al partido, y no era cuestión bajarme del vagón por tan desagradable encuentro. Más, cuando él ni siquiera había reparado en mi presencia, o no parecía reconocerme.

A veces, salir corriendo es lo más rápido, en según qué situaciones. Por ejemplo si un policía se te acerca con cara de pocos amigos. De igual manera fingir una enfermedad es la mejor excusa para eludir telefónicamente una cita comprometida, o anunciar la muerte de un pariente cercano es un buen recurso para faltar al trabajo. Las tres situaciones las he vivido.

La primera es complicada a partir de cierta edad, los polis cada día son más jóvenes; la segunda sospechosamente lo contrario, con la edad mejora su credibilidad y parece que hasta en el trabajo se alegran. La tercera es poco ética pero funciona con hipócrita condolencia.

Pero ahora era distinto. Me jodía tener que elegir una falsa salida, un trayecto corto, que decía mi padre. Ese tipo era un cabrón, o lo había sido, y no se merecía mi invisible espantada.

Debía planear un castigo. Podría ser anónimo, sin que advirtiera que era yo quién lo aplicaba. La cuestión era amargarle el viaje. Mis trayectos cortos de la vida me delatan como cobarde, y aunque había decidido no escapar de las circunstancias, no me veía con el valor de un enfrentamiento directo.

Empece a elucubrar posibilidades. Anunciar a gritos una cucaracha en su abrigo me parecía infantil y muy dramático.

Lo más fácil sería tocarle el culo de forma extremadamente grosera a alguno de los pasajeros que me aplastaban, y en el mismo momento hacer un gesto de sobresalto al lado de él. La gente se orienta en la elección del culpable por la primera mirada de agravio dirigida sobre alguien de mal aspecto. "Ocurre hasta en las películas".

Estábamos llegando a la estación, así que el momento perfecto sería al subir nuevos pasajeros al vagón. Es una situación incómoda y de mayor movilidad, donde la gente está especialmente sensible al roce.

Se abrieron las puertas, la gente entraba a empujones, era el momento idóneo...

En un instante, con rápido golpe de cintura, saltó al andén, y se marchó caminando tranquilamente, sin prisas. Mi pequeña venganza falló.

Me falta pericia para la acción. También me ocurre con las excusas, nunca convencen. La poli siempre me pillaría, y nunca falto al trabajo.

Ya sé de qué conozco a ese tipo. Me a vuelto a robar la cartera...


PD1: Este relato, ficticio, lo presenté hace unos días a un concurso que organizaba un sindicato del Metro de Madrid. Ha salido el fallo y, una vez más, no he quedado ni entre los cinco primeros. Lo cuelgo aquí para que no quede olvidado, como tantos otros, en alguna carpeta del ordenador.

PD2: Me desconecto de todo durante unos días. Nos vemos en el 2010, hasta entonces feliz año a todos.

7 comentarios:

Pirrimarzon dijo...

Calla, mangurrián, que yo me lo he creído enterito. Por un momento pensé que el espíritu de Chuck Norris se apoderaba de tu conciencia y le dabas de hostias hasta decir de aquí a Cuenca. Suspiré tranquilo...

Feliz año, Conan Doyle!

Mo Sweat dijo...

Feliz Año Nuevo, Jacobo.

Me ha gustado el relato, yo también pensaba que era una historia real...

Cross dijo...

Me alegro de no ser el único que se lo estaba creyendo...
Genial el relato y feliz año :)

Almanzor dijo...

Pues ya somos 4 que nos lo creímos. Lo de tocarle el culo me preocupaba algo jeje.

Feliz Año Jacobo

Santi dijo...

como vas a ganar concursos con semejantes patadas a las ortografía, cabrón

FDO: tu corrector de La Nevera

Maskarilla dijo...

A mi no me has engañado con tu alter ego blandengue.
Sé que ese payaso se habría tragado los dientes en treita segundos y que te encanta el absentismo laboral.
Feliz 2.010!!!!!

Jacobo Rivero dijo...

@ Pirri: Chuck Norris nunca me convencerá jajaja

@ Almanzor: La situación era delicada, pero no te preocupes que no seré yo quién le toque el culo a nadie, jejeje

@ Santi: Mi mayor delito, y no veas lo que sufro con mis faltas. Menos mal que en los medios de comunicación serios hay gente como tú :-)

@ Maskarilla: Lo del absentismo laboral también me delata, cierto jejeje

A todos gracias por los comentarios, me alegro que os haya gustado (yo soy mucho más crítico). Yo ya estoy con las pilas cargadas ¡¡Feliz 2010!!