Comentaba Javinit hace unos días en otro post, que apenas cuelgo contenidos sobre la Euroleague, cuando ya se están celebrando grandes partidos.
Lo cierto es que no está muy claro si la principal competición de Europa consigue ser un atractivo a estas alturas de competición. Algunos consideran que hasta que no se defina el Top 16 hay poca chicha.
En la última jornada, por poner tres ejemplos que he leído en el foro del Estu, la asistencia en pabellones fue de 800 personas en la cancha del Fenerbahce, 500 en la del Maroussi y menos de 1800 en Milán.
Sin embargo en Belgrado, en el partido del Partizan contra el Efes Pilsen de Racocevik, la entrada fue de 7022 personas. Nada mal, y encima para ver un partido que terminó así...
Volvemos a un debate recurrente, el poco atractivo de algunas competiciones FIBA hasta que no llegan las fases finales. Quizá tenga que ver el horario de los partidos, entre semana, y el precio de las entradas.
Los Memphis Grizzlies de la NBA ha tirado los precios para atraer a más gente al pabellón y aprovechar la euforia que vive la ciudad tras las victorias contra Dallas y Cleveland. Contra los Oklahoma City Thunder la entrada costará sólo tres dólares. Son conscientes de que en tiempos de crísis, lo mejor es hacer asequible el precio de la butaca. Además allí venden cerveza en los estadios...
PD: Mi sugerencia musical de hoy es Jello Biafra and the Guantanamo School of Medicine , ayer tocaron en Madrid y no pude ir a ver al mítico cantante de los Dead Kennedys...
viernes, 11 de diciembre de 2009
jueves, 10 de diciembre de 2009
Ir a la King Cup...
Enseñar exige saber escuchar.
Paulo Freire
Mensajes cortos, y claros. En los cursos de entrenador se dice siempre que en los tiempos muertos hay que fijar bien las ideas, no dar demasiadas vueltas porque puede ocurrir que los jugadores se dispersen. Parece que al bueno de Luis Guil, antes de destiuirle, no le prestaban demasiada atención sus jugadores. ¿Culpa de quién?
Si vamos ganando rebajamos la euforia. Si perdemos levantamos el ánimo, buscamos objetivos inmediatos, ir recortando las distancias poco a poco...
Ser entrenador no es fácil. Necesitas aptitud para dirigir un grupo, conocimientos para aplicar, determinación para desarrollar una idea (a veces una filosofía), humildad para valorar tu trabajo, y voluntad de sacrificio. Entrenar lleva mucho tiempo, dentro y fuera de la cancha, mucho esfuerzo, mucha dedicación y economicamente,a no ser que llegues a profesional, poca recompensa. Hay otros beneficios, muchos.
Pongo aquí alguna frases de entrenadores que me parecen interesantes:
El clásico jugador que afirma que sólo se esfuerza en los partidos es un fraude. El no dar de sí en los entrenamientos anula la preparación y facilita la lesión; es un seguro para la fatiga sobrevenida. Un jugador que sólo se esfuerza en los partidos comete una falta grave contra la ética de trabajo...
PAT RILEY
La defensa, contrariamente, al ataque, puede llegar a ser un elemento homogéneo sin necesariamente ser un compendio de perfección técnica. La parte principal de una buena defensa es la motivación, la creación de un grupo de trabajo, de una mentalidad entre los jugadores que sirva para fomentar una unión en pos de un objetivo.
ETTORE MESSINA
El arte de pasar posiblemente sea la menos apreciada entre las dotes de un jugador pero es la más preciada para mí; un buen pasador es tan importante como un buen anotador ya que un buen pase es sinónimo de canasta convertida.
BOZIDAR MALJKOVIC
Todos los entrenadores somos creativos, pero si no tienes una buena base de datos vas a ningún sitio.
GUSTAVO ARANZANA
Fundamental utilizar la misma terminología jugadores y entrenadores.
No caer en contradicciones.
PEPU HERNÁNDEZ
Nos vemos en las canchas.
Paulo Freire
Mensajes cortos, y claros. En los cursos de entrenador se dice siempre que en los tiempos muertos hay que fijar bien las ideas, no dar demasiadas vueltas porque puede ocurrir que los jugadores se dispersen. Parece que al bueno de Luis Guil, antes de destiuirle, no le prestaban demasiada atención sus jugadores. ¿Culpa de quién?
Si vamos ganando rebajamos la euforia. Si perdemos levantamos el ánimo, buscamos objetivos inmediatos, ir recortando las distancias poco a poco...
Ser entrenador no es fácil. Necesitas aptitud para dirigir un grupo, conocimientos para aplicar, determinación para desarrollar una idea (a veces una filosofía), humildad para valorar tu trabajo, y voluntad de sacrificio. Entrenar lleva mucho tiempo, dentro y fuera de la cancha, mucho esfuerzo, mucha dedicación y economicamente,a no ser que llegues a profesional, poca recompensa. Hay otros beneficios, muchos.
Pongo aquí alguna frases de entrenadores que me parecen interesantes:
El clásico jugador que afirma que sólo se esfuerza en los partidos es un fraude. El no dar de sí en los entrenamientos anula la preparación y facilita la lesión; es un seguro para la fatiga sobrevenida. Un jugador que sólo se esfuerza en los partidos comete una falta grave contra la ética de trabajo...
PAT RILEY
La defensa, contrariamente, al ataque, puede llegar a ser un elemento homogéneo sin necesariamente ser un compendio de perfección técnica. La parte principal de una buena defensa es la motivación, la creación de un grupo de trabajo, de una mentalidad entre los jugadores que sirva para fomentar una unión en pos de un objetivo.
ETTORE MESSINA
El arte de pasar posiblemente sea la menos apreciada entre las dotes de un jugador pero es la más preciada para mí; un buen pasador es tan importante como un buen anotador ya que un buen pase es sinónimo de canasta convertida.
BOZIDAR MALJKOVIC
Todos los entrenadores somos creativos, pero si no tienes una buena base de datos vas a ningún sitio.
GUSTAVO ARANZANA
Fundamental utilizar la misma terminología jugadores y entrenadores.
No caer en contradicciones.
PEPU HERNÁNDEZ
Nos vemos en las canchas.
martes, 8 de diciembre de 2009
Los Anti-Hoossiers
Hace unos días, Ángel me mandaba este artículo publicado en The New York Times. Habla sobre un pequeño pueblo, Medora, y su equipo de baloncesto. El paisaje social del lugar es tétrico, y más propio de una película Elia Kazan.
Lo firma John Branch que escribe de deportes en el mítico periódico neoyorquino. Normalemente sus artículos, no sólo de baloncesto, se centran en temas poco habituales y con finales abiertos. Algo que me gusta bastante.
Estos días he aprovechado para traducir precariamente el texto. Publico un resumen de un artículo que refleja otras realidades del baloncesto. Quizá las más interesantes.
En un pueblo de Indiana, hasta el baloncesto sufre.

Los jugadores del Medora High School han llegado a la cancha vistiendo botas de trabajo porque sus familias no podían comprar botas de baloncesto. La mayoría fuma. Algunos hablan abiertamente de drogas. Casi todos vienen de hogares rotos.
De las cerca de 400 escuelas de Indiana que juegan en la liga masculina de baloncesto, ninguna ha perdido tantos partidos como los Medona Hornets (0-22), en el primer año del entrenador Marty Young, el más joven del Estado.
Ahora tiene 23 años, sin muchas expectativas de lograr alguna victoria en la temporada que comenzó a finales de noviembre. Pero él cuenta las victorias y las derrotas de forma diferente a la mayoría.
“Si ellos están en el gimnasio esas dos horas, entonces se que no están por ahí metiendose en problemas,” dice Young.
Los índices de pobreza son altos, y los graduados escolares pocos. El uso de drogas es común y muchos residentes viven en casas sobre ruedas instaladas en las colinas que rodean las últimas calles del pueblo. En este escenario depresivo, hay poco donde agarrarse salvo el equipo de baloncesto del high school.
El único recuerdo de un campeonato de baloncesto ganado en el gimnasio data de 1949. No han sido campeones de temporada en décadas. Algunas de aquellas imágenes de tonos sepia son lo poco que poseen los excluidos de este pequeño pueblo de Indiana.
Este es el inesperado predicamento al que se enfrenta Young, el chico solidario que creció soñando con baloncesto. Indiana, después de todo, es la casa de los Hoosiers, que reflejaba la película de 1986 sobre el pequeño pueblo de Milan Hight que en 1954 logró superar a todos los grandes colegios para ganar el campeonato del Estado. Medora, a unas 65 millas al oeste de Milan, podría ser la generación anti-Hoosiers.
Medora es el quinto high school público más pequeño de Indiana. Poco a poco decrece, como el propio pueblo de 500 habitantes. Una fábrica de repuestos de plástico para automóviles empleaba a cientos de trabajadores antes de cerrar en 1988. Una planta de empaquetado al final del pueblo murió en 1992.
De los 19 chicos de la plantilla de esta temporada, cinco viven con su padre y su madre biológicos. El resto con madres solteras, abuelos, hermanos mayores, o padres de acogida. Muchos ven a Young como la figura paterna, a pesar de ser sólo un poco mayor que ellos.
“Nosotros incluso podriamos vencer esta noche,” suele decir el entrenador.
“Había visto un montón de cosas. Pero estos muchachos que yo enseño en sexto grado saben más de lo qué pasa en las calles de lo que yo hubiera pensando. Esto es pequeño, un pueblo rural.”
Con ayuda de otros, incluidos sus propios padres y abuelos, Young habitualmente compra algunas zapatillas, ropa, y comida para los chicos.
Fichó a su tío, Dennis Pace, como asistente de su equipo. El compañero de Young en el hight school Matt Robert entrenó al equipo junior. El año anterior, perdieron partidos por 51-0 y por 93-2.
Lo más duro, dice Robert, es el día a día de algunos chicos. “No creo que estén acostumbrados a que la gente espere algo de ellos.”
El director, Brad McCammon, dice que cerca de las dos terceras partes de los estudiantes recibe subsidio de comida. Cree que más del 10% tiene problemas con las drogas, y dice conocer cinco casas en el barrio que “venden mercancía.”
En la pared detrás de su mesa de despacho hay una foto enmarcada de Larry Bird, que creció en otro pequeño pueblo del sur de Indiana.

“Él no tenía mucho en French Lick,” dice McCammon del hogar de Bird. “Pero muestra como un muchacho puede hacer lo que quiera si lo desea.”
Catorce chicos atienden en un entrenamiento reciente. Algunos tienen una habilidad natural para el tiro y lo ejecutan suavemente. La mayoría observan como extras en clase de gimnasia.
Young ejecuta una fácil demostración de lo que trata de enseñar. Los chicos escuchan pensativos y parecen ansiosos por realizarlo.
La mayoría continúan, después del entrenamiento, perfeccionando sus habilidades.
Más tarde, Young conduce llevando a varios, como cada noche, a sus casas. Una vez cierra las puertas del coche, todo lo que puede esperar es que vuelvan al entrenamiento del día siguiente.
Lo firma John Branch que escribe de deportes en el mítico periódico neoyorquino. Normalemente sus artículos, no sólo de baloncesto, se centran en temas poco habituales y con finales abiertos. Algo que me gusta bastante.
Estos días he aprovechado para traducir precariamente el texto. Publico un resumen de un artículo que refleja otras realidades del baloncesto. Quizá las más interesantes.
En un pueblo de Indiana, hasta el baloncesto sufre.

Los jugadores del Medora High School han llegado a la cancha vistiendo botas de trabajo porque sus familias no podían comprar botas de baloncesto. La mayoría fuma. Algunos hablan abiertamente de drogas. Casi todos vienen de hogares rotos.
De las cerca de 400 escuelas de Indiana que juegan en la liga masculina de baloncesto, ninguna ha perdido tantos partidos como los Medona Hornets (0-22), en el primer año del entrenador Marty Young, el más joven del Estado.
Ahora tiene 23 años, sin muchas expectativas de lograr alguna victoria en la temporada que comenzó a finales de noviembre. Pero él cuenta las victorias y las derrotas de forma diferente a la mayoría.
“Si ellos están en el gimnasio esas dos horas, entonces se que no están por ahí metiendose en problemas,” dice Young.
Los índices de pobreza son altos, y los graduados escolares pocos. El uso de drogas es común y muchos residentes viven en casas sobre ruedas instaladas en las colinas que rodean las últimas calles del pueblo. En este escenario depresivo, hay poco donde agarrarse salvo el equipo de baloncesto del high school.
El único recuerdo de un campeonato de baloncesto ganado en el gimnasio data de 1949. No han sido campeones de temporada en décadas. Algunas de aquellas imágenes de tonos sepia son lo poco que poseen los excluidos de este pequeño pueblo de Indiana.
Este es el inesperado predicamento al que se enfrenta Young, el chico solidario que creció soñando con baloncesto. Indiana, después de todo, es la casa de los Hoosiers, que reflejaba la película de 1986 sobre el pequeño pueblo de Milan Hight que en 1954 logró superar a todos los grandes colegios para ganar el campeonato del Estado. Medora, a unas 65 millas al oeste de Milan, podría ser la generación anti-Hoosiers.
Medora es el quinto high school público más pequeño de Indiana. Poco a poco decrece, como el propio pueblo de 500 habitantes. Una fábrica de repuestos de plástico para automóviles empleaba a cientos de trabajadores antes de cerrar en 1988. Una planta de empaquetado al final del pueblo murió en 1992.
De los 19 chicos de la plantilla de esta temporada, cinco viven con su padre y su madre biológicos. El resto con madres solteras, abuelos, hermanos mayores, o padres de acogida. Muchos ven a Young como la figura paterna, a pesar de ser sólo un poco mayor que ellos.
“Nosotros incluso podriamos vencer esta noche,” suele decir el entrenador.
“Había visto un montón de cosas. Pero estos muchachos que yo enseño en sexto grado saben más de lo qué pasa en las calles de lo que yo hubiera pensando. Esto es pequeño, un pueblo rural.”
Con ayuda de otros, incluidos sus propios padres y abuelos, Young habitualmente compra algunas zapatillas, ropa, y comida para los chicos.
Fichó a su tío, Dennis Pace, como asistente de su equipo. El compañero de Young en el hight school Matt Robert entrenó al equipo junior. El año anterior, perdieron partidos por 51-0 y por 93-2.
Lo más duro, dice Robert, es el día a día de algunos chicos. “No creo que estén acostumbrados a que la gente espere algo de ellos.”
El director, Brad McCammon, dice que cerca de las dos terceras partes de los estudiantes recibe subsidio de comida. Cree que más del 10% tiene problemas con las drogas, y dice conocer cinco casas en el barrio que “venden mercancía.”
En la pared detrás de su mesa de despacho hay una foto enmarcada de Larry Bird, que creció en otro pequeño pueblo del sur de Indiana.

“Él no tenía mucho en French Lick,” dice McCammon del hogar de Bird. “Pero muestra como un muchacho puede hacer lo que quiera si lo desea.”
Catorce chicos atienden en un entrenamiento reciente. Algunos tienen una habilidad natural para el tiro y lo ejecutan suavemente. La mayoría observan como extras en clase de gimnasia.
Young ejecuta una fácil demostración de lo que trata de enseñar. Los chicos escuchan pensativos y parecen ansiosos por realizarlo.
La mayoría continúan, después del entrenamiento, perfeccionando sus habilidades.
Más tarde, Young conduce llevando a varios, como cada noche, a sus casas. Una vez cierra las puertas del coche, todo lo que puede esperar es que vuelvan al entrenamiento del día siguiente.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Competitivos
Hace unos días entreviste a Mariano Arasa, entrenador del equipo EBA del Estudiantes, para el próximo número del periódico La Nevera del Estu, que saldrá para el partido contra el Bilbao el 20 de diciembre.
Arasa contaba como estaba muy satisfecho con el equipo, un grupo muy joven, que a pesar de su juventud era tremendamente competitivo. Dicho así todo el mundo puede estar de acuerdo, parece una obviedad. Pero no siempre ocurre. No tiene que ver con las victorias y las derrotas, tiene que ver con la actitud del grupo.
Estudiantes, en la ACB, llevábamos unos últimos años lamentables. No era sólo que perdieramos muchos partidos, sino que en la mayoría no olíamos la bola, mostrábamos una inferioridad alarmante para la categoría, y la sensación era penosa. Recuerdo en especial las visitas del año pasado a Bilbao y Donosti como especialmente tristes, sin ser unos riváles supersónicos.
Ayer frente al Baskonia demostramos que este año hay muchas cosas diferentes. La actitud, el compromiso, la lectura, la constancia. Puede estar un jugador desenchufado (tipo Blake Ahearn), que otros cogen el mando. Y esto ya ha pasado en varios partidos. Cuando no destaca Nick, lo hace Germán, o Pancho. Buena noticia, no dependemos exclusivamente de un jugador para hacer las cosas bien. Hay coherencia en el equipo, en buena parte por aportaciones menos visibles, pero constantes, como las de Oliver o Carlos.
Perdimos pero competimos, llegamos a estar un punto arriba cuando quedaban cinco minutos. Luego Teletovic nos fundió con una defensa en zona que nos condenó. Estuvimos ahí, y hacia mucho que no estabamos en un partido como el de Vitoria-Gasteiz. Si seguimos en esta línea vendrán las alegrías.
Duelo de mediocres.
Knicks y Nets jugaron en el Madison el domingo. Un partido ejemplo de lo mal que están ambas franquicias, y lo soporifero que puede ser verles juntos. Un encuentro que más parecía un concurso de triples. Finalmente los Knicks vencieron, por eso de que los de New Jersey tienen menos confianza en la victoria que el Murcia.
Parece que el bueno de Mike D'Antoni ha decidido condenarnos a los seguidores de los Knicks a un año de sopor. En este partido es difícil destacar una sóla jugada, si alguien buscaba actitud o competitividad no la encontró en el Madison. Una lástima.
Arasa contaba como estaba muy satisfecho con el equipo, un grupo muy joven, que a pesar de su juventud era tremendamente competitivo. Dicho así todo el mundo puede estar de acuerdo, parece una obviedad. Pero no siempre ocurre. No tiene que ver con las victorias y las derrotas, tiene que ver con la actitud del grupo.
Estudiantes, en la ACB, llevábamos unos últimos años lamentables. No era sólo que perdieramos muchos partidos, sino que en la mayoría no olíamos la bola, mostrábamos una inferioridad alarmante para la categoría, y la sensación era penosa. Recuerdo en especial las visitas del año pasado a Bilbao y Donosti como especialmente tristes, sin ser unos riváles supersónicos.
Ayer frente al Baskonia demostramos que este año hay muchas cosas diferentes. La actitud, el compromiso, la lectura, la constancia. Puede estar un jugador desenchufado (tipo Blake Ahearn), que otros cogen el mando. Y esto ya ha pasado en varios partidos. Cuando no destaca Nick, lo hace Germán, o Pancho. Buena noticia, no dependemos exclusivamente de un jugador para hacer las cosas bien. Hay coherencia en el equipo, en buena parte por aportaciones menos visibles, pero constantes, como las de Oliver o Carlos.
Perdimos pero competimos, llegamos a estar un punto arriba cuando quedaban cinco minutos. Luego Teletovic nos fundió con una defensa en zona que nos condenó. Estuvimos ahí, y hacia mucho que no estabamos en un partido como el de Vitoria-Gasteiz. Si seguimos en esta línea vendrán las alegrías.
Duelo de mediocres.
Knicks y Nets jugaron en el Madison el domingo. Un partido ejemplo de lo mal que están ambas franquicias, y lo soporifero que puede ser verles juntos. Un encuentro que más parecía un concurso de triples. Finalmente los Knicks vencieron, por eso de que los de New Jersey tienen menos confianza en la victoria que el Murcia.
Parece que el bueno de Mike D'Antoni ha decidido condenarnos a los seguidores de los Knicks a un año de sopor. En este partido es difícil destacar una sóla jugada, si alguien buscaba actitud o competitividad no la encontró en el Madison. Una lástima.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Un vídeo, un libro, una película
Mañana empieza un gran puente. No jugamos el cadete E, no hay partidos de EBA o Liga Femenina en el Magariños, no juega el ACB en el Madrid Arena. No hay ningún concierto que me pueda interesar. No tengo que trabajar. No estaré en Madrid, así que dejo tres propuestas por si pueden servirle a alguien:
N.A.S.A. feat Tom Waits & Kool Keith - "Spacious Thoughts"
Me manda +K el enlace a este impresionante vídeo. N.A.S.A.(North America/South America) es un proyecto musical de artistas relacionados con el hip hop y el rock. Gentes como E-40, Method Man, Charli 2na, M.I.A., Tom Waits, John Frusciante y algunos más, haciendo tracks con música inspirada en el funk brasileño...
Tom Waits y Kool Keith en un vídeo que se recrea en la cultura del graffitti, con una mezcla de voces brutal. La presencia de Waits, un auténtico genio, da cuenta de la calidad del proyecto.
El atentado, de Yasmina Khadra. 2005. Alianza Editorial.
Yasmina Khadra nació en 1955 en Kednasa, en el Sáhara argelino. Khadra es el seudónimo del comandante Moulessehoul. Un militar argelino que actualmente vive exiliado en Francia. Publicar con otro nombre fue una forma de refugiarse ante la violencia que azotó su país a partir de 1992.

La literatura de Khadra debería ser obligatoria. Una forma de entender el mundo actual, sus contradicciones, e injusticias. Todo ello con una escritura perfecta, creíble, apegada a las personas y sus realidades.
En clave de intriga, Yasmina Khadra hace una nueva incursión en el mundo del terrorismo islámico para recordarnos que la barbarie permanece oculta tras la vida civilizada y autocomplaciente que nos hemos inventado en la sociedad moderna. Que vivimos en una ficción teatral frente a la salvaje realidad que subyace entre bambalinas.
Inglourious Basterds (Malditos Bastardos) Quentin Tarantino. (2009)
Ambientada en la II Guerra Mundial, atravesada por otros géneros cinematográficos, y dirigida por Tarantino. ¿Se puede pedir más? Para mí una película excelente. En tercer lugar de mis películas favoritas del director de Tennessee, tras Reservoir Dogs (1992) y Pulp Fiction (1994). Imprescindible verla en versión original, los lenguajes son parte de la trama.
Para Carlos Boyero, del que me confieso seguidor:
Los que consideran al autor de Pulp fiction como lo más innovador, cañero e ingenioso que ha dado el cine moderno van a sentirse saciados con este recital de sus esencias, incluida la original utilización de la música (suenan profusamente los temas que compuso Ennio Morricone para el desdichado género del spaguetti western), los momentos llenos de tensión que desembocan en aquelarres de sangre, las sentencias cínicas, los delirios narrativos, el poderío visual y coloquial. Yo, que no siento adicción hacia su cine y que a veces me cargan sus pasadas, aunque reconozca su incuestionable talento, lo he pasado razonablemente bien a lo largo de 150 minutos que no te abruman.
Viniendo de Boyero no esta mal. Yo pasé un rato de muy buen cine.
P.D.1: Para quién quiera profundizar en el argumento de Malditos Bastardos, puede leer más en el excelente blog de Jaime Sirvent.
P.D.2: Quién pueda tiene también tres buenas citas estos días. Una, dos, y tres. Yo estaré en el campo...
N.A.S.A. feat Tom Waits & Kool Keith - "Spacious Thoughts"
Me manda +K el enlace a este impresionante vídeo. N.A.S.A.(North America/South America) es un proyecto musical de artistas relacionados con el hip hop y el rock. Gentes como E-40, Method Man, Charli 2na, M.I.A., Tom Waits, John Frusciante y algunos más, haciendo tracks con música inspirada en el funk brasileño...
Tom Waits y Kool Keith en un vídeo que se recrea en la cultura del graffitti, con una mezcla de voces brutal. La presencia de Waits, un auténtico genio, da cuenta de la calidad del proyecto.
El atentado, de Yasmina Khadra. 2005. Alianza Editorial.
Yasmina Khadra nació en 1955 en Kednasa, en el Sáhara argelino. Khadra es el seudónimo del comandante Moulessehoul. Un militar argelino que actualmente vive exiliado en Francia. Publicar con otro nombre fue una forma de refugiarse ante la violencia que azotó su país a partir de 1992.

La literatura de Khadra debería ser obligatoria. Una forma de entender el mundo actual, sus contradicciones, e injusticias. Todo ello con una escritura perfecta, creíble, apegada a las personas y sus realidades.
En clave de intriga, Yasmina Khadra hace una nueva incursión en el mundo del terrorismo islámico para recordarnos que la barbarie permanece oculta tras la vida civilizada y autocomplaciente que nos hemos inventado en la sociedad moderna. Que vivimos en una ficción teatral frente a la salvaje realidad que subyace entre bambalinas.
Inglourious Basterds (Malditos Bastardos) Quentin Tarantino. (2009)
Ambientada en la II Guerra Mundial, atravesada por otros géneros cinematográficos, y dirigida por Tarantino. ¿Se puede pedir más? Para mí una película excelente. En tercer lugar de mis películas favoritas del director de Tennessee, tras Reservoir Dogs (1992) y Pulp Fiction (1994). Imprescindible verla en versión original, los lenguajes son parte de la trama.
Para Carlos Boyero, del que me confieso seguidor:
Los que consideran al autor de Pulp fiction como lo más innovador, cañero e ingenioso que ha dado el cine moderno van a sentirse saciados con este recital de sus esencias, incluida la original utilización de la música (suenan profusamente los temas que compuso Ennio Morricone para el desdichado género del spaguetti western), los momentos llenos de tensión que desembocan en aquelarres de sangre, las sentencias cínicas, los delirios narrativos, el poderío visual y coloquial. Yo, que no siento adicción hacia su cine y que a veces me cargan sus pasadas, aunque reconozca su incuestionable talento, lo he pasado razonablemente bien a lo largo de 150 minutos que no te abruman.
Viniendo de Boyero no esta mal. Yo pasé un rato de muy buen cine.
P.D.1: Para quién quiera profundizar en el argumento de Malditos Bastardos, puede leer más en el excelente blog de Jaime Sirvent.
P.D.2: Quién pueda tiene también tres buenas citas estos días. Una, dos, y tres. Yo estaré en el campo...
jueves, 3 de diciembre de 2009
Fernando Martín
Hoy hace 20 años murió Fernando Martín. Muchos medios dedican espacio a recordar la figura de este pivot madrileño que revolucionó el baloncesto de este país. Un pionero en la NBA, en una de las etapas de mayor esplendor de nuestro baloncesto. La época en la que miles de aficionados se acercaron a este deporte, en buena parte por el éxito que supuso la medalla de plata de Los Ángeles 1984.
Fernando Martín en el Magariños, jugando contra el Madrid. Foto: Club Estudiantes
Fernando fue canterano del Estudiantes,donde se incorporó en categoría juvenil en 1978. En la web del club se recuerda su recorrido:
Antes había destacado en balonmano y natación en su colegio, el San José, del que se lo trajo al Ramiro el gerente colegial Fernando Bernal por recomendación de Mariano Bartivas.
Comenzó en el juvenil colegial, a las órdenes de Pablo Casado, que se proclamó campeón de España. Pero Fernando era un ciclón y enseguida Codina le dio la alternativa en el primer equipo.
En él se convirtió en un jugador decisivo, dentro de un quinteto que todo aficionado colegial se sabe recitar de carrerilla (Vicente Gil, López Rodríguez “el Sapo”, García Coll, Slab Jones y el propio Fernando) y fundamental para la consecución de uno de los hitos de la historia de Estudiantes: el subcampeonato de liga de 1980-81.
Pese a ser ya, con sólo 19 años, una estrella de la Liga Nacional, no dejó de jugar con las categorías inferiores: fue subcampeón de España junior en 1980 a las órdenes de Mariano Parra, y terceros en 1981 dirigidos por Antonio Gómez Carra. Su último año con la camiseta colegial. Cuentan sus compañeros de vestuario en el junior que ya era un clamor que Fernando se marcharía.
El periodista Ramon Trecet, otro mito del baloncesto de aquellos años, hace un buen repaso a la trayectoría de Martín, a su carrera y su historia, en su blog. Lo recomiendo por la cercanía del autor al jugador, y porque está por encima de los clásicos homenajes. Habla de una personalidad especial, y las dificultades que supuso el irse a jugar a Portland.
Yo le conocí como aficionado cuando ya jugaba en el Real Madrid. Como todos aquellos que se pasan del Estu al Madrid, Fernando era un enemigo directo de los cánticos de la Demencia y del público colegial. Tengo varias imágenes de aquellos derbys. Martín era un jugador de una intensidad impresionate, y muy protestón con los árbitros lo cuál encendía a la grada. La Demencia gritaba “Ana Obregón menudo pendón” y Fernando miraba con cara de odio absoluto a los dementes. Un jugador caliente, que añadía un plus de emoción a los partidos. En aquellos encuentros, antes de que Drazen Petrovic fichará por el Madrid y cuando la Cibona de Zagreb era la bestia negra del equipo merengue, también se cantaba “Si, si, si, me mola Petrovic”. Otro de los referentes geniales de aquel tiempo de basket. Tengo una mezcla de recuerdos de aquellos partidos. Primero en el Magata y luego en el Palacio de los Deportes.
Por encima de aquellos derbys (en los que podía pasar de todo), y tras su regreso de la NBA, ver sus enfrentamientos con Audie Norris y el Barça era un auténtico lujo. Petrovic ya estaba en el equipo blanco y acaparaba el protagonismo. Sin embargo Fernando seguí ahí, luchando y breando en el poste bajo. Sin ser un genio técnicamente, desarrollaba un juego de espaldas a canasta espectacular. Y Norris era su mejor pareja de baile.
Fernando Martín en Portland
Es cierto que su muerte fue un impacto para todo el mundo. No lo digo por seguir la corriente. Yo entonces era un adolescente y me impresionó. Si no recuerdo mal en el siguiente derby, tras su muerte, la Demencia entregó una placa o unas flores a la familia, y el ambiente de aquel partido fue muy especial. Para el mundo del baloncesto fue un shock.
He tenido suerte de conocer a alguna gente del club que coincidió con él en Estudiantes. Me ha sorprendido positivamente algunas de las cosas que me han contado, de su forma de ser, de qué pensaba de la vida, de una personalidad especial. La relación de Fernando con Estudiantes no terminó el día que se fue al Madrid, aunque muchos lo entendimos así.
La historia de Fernando Martín es, también, la de un canterano del Estudiantes, que con un carácter y unas condiciones físicas impresionantes llegó a la NBA. Algo que parecía entonces imposible.
PD: Hablando de canteranos del Estu, Juanchic, jugador de mi equipo, ha abierto un blog para “ir poniendo las estadisticas de cada uno. También voy a poner algunas de las noticias del equipo”. Una gran iniciativa. Vaya desde aquí mi felicitación. Los tiempos han cambiado, pero el baloncesto sigue.
Fernando fue canterano del Estudiantes,donde se incorporó en categoría juvenil en 1978. En la web del club se recuerda su recorrido:
Antes había destacado en balonmano y natación en su colegio, el San José, del que se lo trajo al Ramiro el gerente colegial Fernando Bernal por recomendación de Mariano Bartivas.
Comenzó en el juvenil colegial, a las órdenes de Pablo Casado, que se proclamó campeón de España. Pero Fernando era un ciclón y enseguida Codina le dio la alternativa en el primer equipo.
En él se convirtió en un jugador decisivo, dentro de un quinteto que todo aficionado colegial se sabe recitar de carrerilla (Vicente Gil, López Rodríguez “el Sapo”, García Coll, Slab Jones y el propio Fernando) y fundamental para la consecución de uno de los hitos de la historia de Estudiantes: el subcampeonato de liga de 1980-81.
Pese a ser ya, con sólo 19 años, una estrella de la Liga Nacional, no dejó de jugar con las categorías inferiores: fue subcampeón de España junior en 1980 a las órdenes de Mariano Parra, y terceros en 1981 dirigidos por Antonio Gómez Carra. Su último año con la camiseta colegial. Cuentan sus compañeros de vestuario en el junior que ya era un clamor que Fernando se marcharía.
El periodista Ramon Trecet, otro mito del baloncesto de aquellos años, hace un buen repaso a la trayectoría de Martín, a su carrera y su historia, en su blog. Lo recomiendo por la cercanía del autor al jugador, y porque está por encima de los clásicos homenajes. Habla de una personalidad especial, y las dificultades que supuso el irse a jugar a Portland.
Yo le conocí como aficionado cuando ya jugaba en el Real Madrid. Como todos aquellos que se pasan del Estu al Madrid, Fernando era un enemigo directo de los cánticos de la Demencia y del público colegial. Tengo varias imágenes de aquellos derbys. Martín era un jugador de una intensidad impresionate, y muy protestón con los árbitros lo cuál encendía a la grada. La Demencia gritaba “Ana Obregón menudo pendón” y Fernando miraba con cara de odio absoluto a los dementes. Un jugador caliente, que añadía un plus de emoción a los partidos. En aquellos encuentros, antes de que Drazen Petrovic fichará por el Madrid y cuando la Cibona de Zagreb era la bestia negra del equipo merengue, también se cantaba “Si, si, si, me mola Petrovic”. Otro de los referentes geniales de aquel tiempo de basket. Tengo una mezcla de recuerdos de aquellos partidos. Primero en el Magata y luego en el Palacio de los Deportes.
Por encima de aquellos derbys (en los que podía pasar de todo), y tras su regreso de la NBA, ver sus enfrentamientos con Audie Norris y el Barça era un auténtico lujo. Petrovic ya estaba en el equipo blanco y acaparaba el protagonismo. Sin embargo Fernando seguí ahí, luchando y breando en el poste bajo. Sin ser un genio técnicamente, desarrollaba un juego de espaldas a canasta espectacular. Y Norris era su mejor pareja de baile.
Fernando Martín en PortlandEs cierto que su muerte fue un impacto para todo el mundo. No lo digo por seguir la corriente. Yo entonces era un adolescente y me impresionó. Si no recuerdo mal en el siguiente derby, tras su muerte, la Demencia entregó una placa o unas flores a la familia, y el ambiente de aquel partido fue muy especial. Para el mundo del baloncesto fue un shock.
He tenido suerte de conocer a alguna gente del club que coincidió con él en Estudiantes. Me ha sorprendido positivamente algunas de las cosas que me han contado, de su forma de ser, de qué pensaba de la vida, de una personalidad especial. La relación de Fernando con Estudiantes no terminó el día que se fue al Madrid, aunque muchos lo entendimos así.
La historia de Fernando Martín es, también, la de un canterano del Estudiantes, que con un carácter y unas condiciones físicas impresionantes llegó a la NBA. Algo que parecía entonces imposible.
PD: Hablando de canteranos del Estu, Juanchic, jugador de mi equipo, ha abierto un blog para “ir poniendo las estadisticas de cada uno. También voy a poner algunas de las noticias del equipo”. Una gran iniciativa. Vaya desde aquí mi felicitación. Los tiempos han cambiado, pero el baloncesto sigue.
martes, 1 de diciembre de 2009
Blake Ahearn Breaks Record
Roc Massaguer publicaba, hace unos días, en ACB.com un completo artículo sobre Blake Ahearn, fichaje de Estudiantes para esta temporada.
En el artículo se cuenta como Blake, que tiene 25 años, es el mejor tirador de tiros libres de la historia de la NCAA, título logrado en sus años de jugador en la Universidad de Missouri State, donde también tiene el récord en triples convertidos en la historia del equipo...
Fue el mejor lanzador desde la línea durante sus tres primeros años de Universidad (jugó en Missouri State) y el segundo mejor en la cuarta (en la que promedió 92.5%), para acabar promediando 94.60% (435 de 460) durante su etapa universitaria. [...] Siempre rehúsa que se hable sólo de su habilidad desde la línea y se empeña en reafirmar que lo único importante de meter los tiros libres, es que ayudas a tu equipo a ganar. Señala el artículo.
Blake, apodado Bombillo por la Demencia, tiene un breve pasado en la NBA (Miami y San Antonio) y se ha convertido en un referente ofensivo del equipo colegial, en su primera temporada en Europa.
Un tipo al que habrá que seguir porque puede sorprender en la liga este año, y dar muchas alegrías a la afición del Estu, esperemos que algunas más colectivas que las conseguidas en Missouri.
Por lo pronto el final del artículo de Massager da muy buena impresión de la actitud de este jugador:
“Cuando estás solo en la cancha, sabes que en ese momento eres el único trabajando para mejorar. Es la mejor sensación del mundo, me encanta”, decía durante su etapa en Missouri State. No hace falta añadir nada más.
Pues eso.
PD: Por cierto, hablando de tiros libres y estadisticas, os recomiendo el blog ESTUdistics, un nuevo espacio desde donde seguir las evoluciones y valoraciones de cada jugador del Estudiantes. Me parece una muy buena aportación para los que somos seguidores colegiales o para los que disfruten con los datos y las estadísticas, que también somos muchos.
Especialmente interesante para seguir la trayectoria de Blake, que promete seguir rompiendo records.
En el artículo se cuenta como Blake, que tiene 25 años, es el mejor tirador de tiros libres de la historia de la NCAA, título logrado en sus años de jugador en la Universidad de Missouri State, donde también tiene el récord en triples convertidos en la historia del equipo...
Fue el mejor lanzador desde la línea durante sus tres primeros años de Universidad (jugó en Missouri State) y el segundo mejor en la cuarta (en la que promedió 92.5%), para acabar promediando 94.60% (435 de 460) durante su etapa universitaria. [...] Siempre rehúsa que se hable sólo de su habilidad desde la línea y se empeña en reafirmar que lo único importante de meter los tiros libres, es que ayudas a tu equipo a ganar. Señala el artículo.
Blake, apodado Bombillo por la Demencia, tiene un breve pasado en la NBA (Miami y San Antonio) y se ha convertido en un referente ofensivo del equipo colegial, en su primera temporada en Europa.
Un tipo al que habrá que seguir porque puede sorprender en la liga este año, y dar muchas alegrías a la afición del Estu, esperemos que algunas más colectivas que las conseguidas en Missouri.
Por lo pronto el final del artículo de Massager da muy buena impresión de la actitud de este jugador:
“Cuando estás solo en la cancha, sabes que en ese momento eres el único trabajando para mejorar. Es la mejor sensación del mundo, me encanta”, decía durante su etapa en Missouri State. No hace falta añadir nada más.
Pues eso.
PD: Por cierto, hablando de tiros libres y estadisticas, os recomiendo el blog ESTUdistics, un nuevo espacio desde donde seguir las evoluciones y valoraciones de cada jugador del Estudiantes. Me parece una muy buena aportación para los que somos seguidores colegiales o para los que disfruten con los datos y las estadísticas, que también somos muchos.
Especialmente interesante para seguir la trayectoria de Blake, que promete seguir rompiendo records.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)