domingo, 30 de octubre de 2011

Algunas cuestiones (#estuautonomica & live)

Adaptarse a algo nuevo siempre lleva un tiempo, en la cancha y en al vida. Por motivos labores he tenido que dejar mi devenir entrenador, y estoy flojeando con el blog. Pero se trata de una situación temporal. Para cubrir mi baja con el Estudiantes Autonómica he logrado que otro bloguero, y reciente gran amigo, Sraly de Puertatrás, cubra mi plaza. Una situación compleja que puede ser positiva para el grupo.



En unas horas vuelo para Turquía, allí voy a hacer algunas entrevistas, verme con algunos jugadores, y conocer cómo funciona la Türkiye Basketbol Ligi. A la vuelta prometo intentar organizar mejor todo lo que me rodea, incluyendo el regreso a la regularidad del Sputnik.

Lo importante ahora es mantener la confianza, no perder los nervios, y atreverse al contagio. Básicamente lo que esta haciendo el equipo ACB del Estu en este principio de temporada, a pesar de los temblores justificados que produce al espectador en ciertos momentos el equipo. No son años fáciles para nadie, y la precariedad condiciona la economía, ya sea en Grecia o en el Magariños, así que toca experimentar hasta con la gaseosa.

Se trata de superar las limitaciones y/o los contratiempos, ensayar nuevas fórmulas, y no perder la visión global de las cosas. De lo contrario estamos perdidos, y no hay necesidad de sufrir más de lo necesario. El baloncesto que nos gusta (en todas sus vertientes) es el que esta basado en la diversión y la complicidad, pero para ese viaje también hay que hacer escalas. Habrá que buscar el equilibrio entre “la paciencia y la exigencia” de todas las partes, porque las cosas, para que tenga buena sintonía, hace falta afinarlas con cuidado y sin prisas.

Hasta pronto.

lunes, 10 de octubre de 2011

De Estu y aquello...

Ayer en el Palacio de los Deportes de Madrid había ambiente de hipódromo setentero. Como en una carrera de caballos el público de la grada esperaba impaciente para ver cómo se resolvía la tarjeta de dudas de un equipo que se presentaba frente a un rival fuerte como el Valencia Basket.

Jayson Granger. ACB Photo-Antonio Martín.

Las tensiones tenían que ver con la vuelta de Pepu al banquillo; con el encaje de jugadores como Antoine Wright, Cedric Simmons, o Luis Flores; con el regreso de un jugador tan simbólico como Carlos Jiménez; o con la oportunidades que tendrán algunos miembros del róster estudiantil como Daniel Clark, Driesen, o Edu Martínez. Se volvía también a un estilo que se identifica más con la tradición del equipo colegial, un juego de distintas velocidades, con intensidad en defensa, y que trata de controlar los ritmos, arriesgando en ataque.

El encuentro aglutinaba suficiente carga emocional -Nik Caner-Medley con la camiseta naranja- para que la gente que estaba viendo en directo a los dos equipos sufriera, gritara, y saltara del asiento con cierta asiduidad. Puro espectáculo más allá de lo que ocurría en el parquet.

Por la noche volví a ver el partido, esta vez en diferido y con la retransmisión que había realizado Teledeporte. El ritmo de los comentaristas era plomizo, y si uno atendía a los debates se podía perder en las disquisiciones que realizaba con cierta frecuencia Rafa Vecina. Algunas de ellas tan sorprendentes como apostar por la “interpretación arbitral” antes que por el cumplimiento estricto del reglamento. Arseni Cañadas hacía regulares intentos por trasmitir euforia, pero más allá de señalar que “el público se enfada con los árbitros”, faltaba cierta convicción, y sólo Manel Comas tenía la capacidad de enganchar con alguna de sus historias basadas en su experiencia como técnico.

Las audiencias de la primera jornada de la Liga Endesa vuelven a la letanía del absoluto desinterés, sábado 1.32% share, y domingo 1.64%. La tensión competitiva no genera una relación directa con la tensión televisiva, y más allá de los habituales lamentos sobre la promoción y el cuidado, mi visión es que hay una incapacidad manifiesta por trasmitir pasión narrativa y emociones.

Carlos Jiménez impresionante en su regreso. ACB Photo: Antonio Martín.

Si volvemos a la escena del crimen, más allá de las derivas televisivas, el partido de ayer aventuró algunas ideas interesantes. La primera es que la FEB debería pensar en recluir un tiempo a Claver con Carlos Jiménez, a modo de Pequeño Saltamontes y Kung Fu; que el Valencia de Paco Olmos esta bastante perdido y que, supongo, algunos jugadores después de estar con Pesic se tomaran el cambio en la dirección del banquillo como una broma de mal gusto; que Pepu ha devuelto la alegría a la afición colegial (“jugamos con fuego y nos salió bien” dijo en la sala de prensa); y que la Liga Endesa debe pensar en hacer una renovación integral si quiere sobrepasar el tope de lo anecdótico, porque tiene materiales suficientes como para ser mucho más.

El Estudiantes ACB ganó 71-69, y ahora toca viajar a Barcelona y Fuenlabrada. Ya se ha logrado un cambio respecto a la tendencia de otros años, no empezamos con un 0-5, y la grada del hipódromo ruge ante la posibilidad de ver buenas y vibrantes carreras. Habrá que ver cuántas veces logramos llegar los primeros a la meta. Ayer se consiguió, y, como dijo Pepu,“fue algo más que ganar un partido”.

PD: El #estuautonomica jugamos ayer por la mañana en Pozuelo. Un partido difícil que logramos ganar (65-70) desde la defensa, con un ritmo muy alto de juego, y con todo el equipo muy implicado. Buenos síntomas para un grupo con ganas de crecer.

viernes, 7 de octubre de 2011

Entrevista a Sergio Llull

Ayer en Lavapiés (Madrid) se presentaba una exposición de fotos que Chus Antón ha publicado en la revista Vice, y que estaba patrocinada por la marca deportiva Nike. Al evento acudió el jugador del Real Madrid Segio Llull, que habló con los jugadores del equipo de La Corrala que hicieron de modelos en las fotos, y luego atendió por riguroso orden y minutaje a los medios de comunicación presentes.

Llull con el gran Carlitos Wey.

Sergio Llull (Mahón 1987), esta deseando que comience la Liga ACB. Tras cinco temporadas vistiendo la camiseta del Real Madrid, el jugador será el encargado de dirigir el juego del equipo, junto con Sergio Rodríguez, en una temporada que ha despertado mucha expectación entre los aficionados madridistas. La llegada de jugadores como Pocius, Jayce Carroll, y, especialmente, Rudy Fernández, pueden dar una imagen renovada del equipo que entrena Pablo Laso.

En la pretemporada se ha visto al equipo muy implicado, ¿ha cambiado la dinámica del equipo respecto a lo que trasmitía el año pasado con Messina en el banquillo?

Yo creo que el equipo de este año esta muy implicado, pero el del año pasado también lo estaba. Son momentos y estilos diferentes. Lo que ocurre es que hay mucha ilusión por hacer las cosas bien, con muchas ganas de trabajar, y de empezar la liga para tener ya un ritmo de competición e ir ganando partidos.

¿Hay una sintonía especial por el hecho de que Pablo Laso fuese base en su etapa de jugador?

Si. Creo que es algo que nos va a venir muy bien tanto a Sergio Rodríguez como a mí. Nos ayuda mucho para ver el juego desde nuestra posición, y de momento nos esta dando muchísima confianza. Él nos pide que corramos, que llevemos un ritmo rápido del partido. La idea es intentar jugar al contrataque a partir de una defensa sólida.

¿Se retoma el estilo de juego que aplicó Joan Plaza en su etapa como entrenador del Real Madrid?

Puede ser. En cierta forma se vuelve a un juego más dinámico, más espectacular para el aficionado, y a un juego que creo que a este equipo, por nuestras características, le va a beneficiar.

La presencia de Rudy Fernández, o su marcha a la NBA, ¿puede afectar a los roles dentro del equipo?

Creo que no. Rudy es un gran jugador, y el tiempo que le dejen va a estar muy implicado con el Real Madrid, cuando se vaya ya veremos la manera de solucionarlo, pero por ahora todo lo que pueda aportar es positivo. El bloque del año pasado sigue, y eso es importante porque nos da seguridad y confianza. Los fichajes nuevos nos van a ayudar a dar un salto de calidad que necesitamos para ganar los títulos.


¿Has hablado con Carlos Suárez sobre lo que ocurrió cuando fue descartado para jugar el Eurobasket de Lituania?

No lo hemos hablado. El tema de Carlos es especial, porque por tercer año consecutivo se queda fuera de la convocatoria. Pero yo creo que llegar a estar en ese grupo de los quince preseleccionados ya es un privilegio, y que muchos jugadores pagarían por poder esta ahí. Al final no pudo entrar porque hay muy buenos jugadores como se ha visto luego. Sobre sus declaraciones no entro a valorarlo, es su opinión y hay que respetarlo.


Comienza la Liga ACB con una presentación espectacular, ¿crees que a el baloncesto español esta donde le corresponde?

Esa es una cuestión que tiene que ver con el marketing y los departamentos de comunicación de la ACB. Lo cierto es que el baloncesto español esta en constante crecimiento, cada vez hay más gente que se engancha a este deporte y espero que siga así muchos años. No creo que haya que cambiar el reglamento para hacer más atractivo el juego. El estilo de juego que tenemos en la ACB es el mejor de Europa, y los jugadores que vengan se tiene que acoplar a nuestro ritmo de competición.

¿Quién fue tu referente?

Sin duda Michael Jordan, creo que es el mejor jugador que ha pisado una pista de baloncesto, y le he visto hacer cosas increíbles. Desde pequeño siempre me fije en él como un modelo, y aunque es imposible hacerlo, imitar sus movimientos.

¿Cuáles son tus retos para este año?

Mi objetivo es ganar títulos, seguir mejorando como jugador, y ayudar al equipo a llegar a lo más alto. Espero que lo logremos este año.

PD: Esta entrevista la he publicado en elEconomista.es.

domingo, 2 de octubre de 2011

Historias del #estuautonomica

El primer día de clase, si uno empieza una nueva etapa en un colegio, hay nervios. Hoy en La Nevera era el primer partido del equipo de 1ª Autonómica serie A del Estudiantes, el siguiente paso del conjunto que la temporada pasada disputamos el campeonato sub 21 de Madrid, y había más incertidumbres que certezas.


Los jugadores son casi los mismos, salvo dos incorporaciones, pero la categoría es senior y se supone más dura que la de la etapa anterior. Al partido de hoy llegamos con poco rodaje, con los sistemas cogidos con alfileres, y con ciertas dudas sobre cómo íbamos a responder tras una fase de pretemporada y entrenamientos ciertamente floja.

Pero la idea es la misma de hace unos meses: divertirnos jugando, conspirar colectivamente, construir desde la intensidad defensiva, y ser valientes en ataque. Para esta lógica, que queda en el espacio de la proclama de intenciones más que de las realidades contrastables hasta ahora, se cuenta con todo el equipo, así que la rotación de los doce jugadores es ajustada al derecho de la identidad del grupo. Todos tienen que tener la percepción de haber participado en la victoria o en la derrota.

Nuestro partido de hoy fue contra el CD Hercesa, y, aunque nos queda mucho por pulir, la primera impresión fue buena. Hay ganas de estar en el nuevo colegio, y no sólo para ser uno más sino para destacar, al menos en lo que a ganas y compromiso se refiere.

Comienza una nueva etapa de las Historias, en otra de las categorías, no estrictamente de formación -aunque para mí lo es- de nuestros baloncestos. Al equipo le queda mucho por mejorar, pero hoy hubo señales de que la voluntad por defender la camiseta del Estudiantes en esta categoría es tremenda para un equipo singular en la historia del club.

Estudiantes 80 - Hercesa CD 48

(14-12// 18-10// 17-13// 31-13)

Espero que a partir de hoy pueda recuperar el ritmo habitual del blog, y también de esta sección. Tiene la palabra el ba-lon-ces-to.

PD: Del Estu ACB prometo escribir algo en estos días, como previa de lo que será el inicio de la temporada el próximo domingo frente al Valencia. Por lo pronto hoy se ha ganado al Fuenlabrada en el Torneo de la Comunidad de Madrid en un partido raro como pocos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Astérix en el Eurobasket

Astérix y Obélix acudieron a Lituania con la ilusión de disfrutar de unos días de asueto y baloncesto. Retirados de la vida guerrera desde hace tiempo, querían encontrarse con algunos de sus viejos colegas de aventuras continentales. Ambos disfrutaron del torneo, pero especialmente de un jugador, Juan Carlos Navarro al que no le hizo falta ninguna poción mágica para demostrar sus poderes, tan sólo el ser fiel a su estilo y el estar cada día más suelto en cuanto a las obligaciones tácticas. Durante el campeonato Navarro encontró grandes aliados para avanzar en su plan.

Por un lado Pau Gasol, un habitual en el arte de conspirar con el jugador de San Feliú de Llobregat, que llegó al Eurobasket con ganas de imponer su ley y sus glorias, y por otro Marc Gasol, que ha demostrado que junto a su hermano puede formar uno de los duetos más míticos de la pintura y el baloncesto.

La comodidad de Navarro ha coincidido con el regreso de Calderón a la dirección de empresa, sabiendo dirigir y aportando; la incorporación de un Ibaka que, todavía con cierta timidez, intimida en la zona como nunca nadie lo hizo en una selección española; o la aparición intermitente de un Rudy con reflejos de esgrimista en defensa y, a veces, eléctrico en ataque. La rotación de Sergio Scariolo no ha dado para mucho más, y no porque el resto haya estado mal, sino porque el plan de ajuste ideado por el técnico italiano tras la piedra del mundial de Turquía apenas admitía más combinaciones que las seguras. Con independencia de los gustos, lo cierto es que la formula del italiano ha funcionado.

Sada, San Emeterio, Felipe, y Llull han rendido, en el balance global, en consonancia con la confianza del técnico, Claver ha vivido una experiencia bonita, y sólo Ricky ha cavado un poco más el hoyo de las dudas que de manera obsesiva esta generando en el último año. El base de los Timberwolves tendrá ganas de empezar de cero y dar un sonoro portazo para respirar un poco cuando llegue a su nueva casa de Minnesota.

Astérix y Obélix se han divertido en el Eurobasket, no sólo por el resultado de la selección gala -que ha logrado una merecida medalla de plata de la mano de un brillante Tony Parker- sino porque el torneo ha reunido algunas de las características de sus inconfundibles historietas. Cada país se ajustó al guión de las virtudes y flaquezas esperadas, y sólo Macedonia, de la mano de un sensacional McCalebb, rozó la proeza de dar la campanada en la ascensión al Tourmalet. No subió al podio porque la Rusia de Kirilenko lo impidió, pero se lleva el premio de la montaña por el esfuerzo.

De vuelta a la aldea gala, y con Navarro, los hermanos Gasol, y Calderón de invitados estelares, se servirán suntuosos manjares, y José Luis Sáez podrá sentarse con Abraracúrcix para rememorar las valiosas batallas ganadas por "el baloncesto FEB" a lo largo del verano. Al final de la noche, tras lo jabalíes y los brindis, llegara el momento de volver a reconocer al jugador más listo de todos los territorios que un día ocupo el César, el jugador al que en Lituania llaman Juanas Carlosas Navarro.

PD1: Esta columna la he publicado en ElEconomista.es.

PD2: Estoy estos días trabajando para el canal latinoamericano Tele Sur, os dejo aquí el enlace de una historia que hicimos sobre el baloncesto en Belén.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Maradona, Mágico, y Jasikevicius

Hace unos años Diego Armando Maradona visitaba El Salvador. En una rueda de prensa organizada a su llegada se dedicaba a elogiar el juego y la personalidad de Mágico González, aquel jugador de fútbol salvadoreño que conseguía en la década de los '80 enganchar a la gente con su fútbol directo y sus goles de volea. Mágico, que también surfeó por el lado salvaje de la vida cuando era futbolista profesional, no llegó nunca tan alto como Diego, pero en su país, y en Cádiz, todavía le recuerdan como un genio dentro y fuera de la cancha, aquél que sólo podía entender el fútbol como una diversión.


En aquella visita Maradona hizo una recomendación a los chavales que se inician en el fútbol, "que amen la pelota, no hay táctica ni juego si uno no tiene amor por lo que hace", decía entonces El Pelusa.

En el baloncesto también hay genios que han mantenido una relación especial con el balón por encima de otras consideraciones. Magic Johnson mantuvo un idilio tan apasionante que logró hacer del juego un arte, y el show time sería inexplicable sin la química que el jugador de los Lakers logró generar cuando tenía la pelota en sus manos.

Estos días, en el Eurobasket de Lituania un jugador aprovecha la oportunidad de encontrarse entre su gente para mostrar al mundo que el deporte es mucho más que una estrategia bien pensada. Sarunas Jasikevicius a sus 35 años -y con la mochila cargada de premios individuales y colectivos recogidos con clubes de toda Europa- suda, grita, gesticula, anima, y corrige cuando juega un partido. Sus compañeros le miran, a veces con atención y otras con cierto hastío, porque saben que Saras domina el lenguaje del baloncesto y sus ritmos como pocos.

Cuando el torneo entra en la última semana de competición -con una selección española que cada vez asusta más; con Francia jugando al escondite; con Lituania haciendo la ola alrededor de un jugador del futuro como Jonas Valanciunas; con una Rusia muy seria; y con selecciones como Serbia y Grecia que engrasan sus fusiles a la caza de alguna recompensa-, merece la pena fijarse en un veterano jugador como él y la pasión y calidad con la que todavía juega.

El jugador de Kaunas, como decía Maradona en su viaje a El Salvador, "tiene amor por lo que hace", y, gracias a esa relación especial con el baloncesto la única persona que queda fuera de sus consejos y reproches es la pelota. Lo que ocurra fuera de la pista de juego, como pasó con Mágico o con Diego, no importa. Con un balón en la mano y compitiendo, Jasikevicius sabe perfectamente cómo divertirse, para mayor gloria de los seguidores de este deporte.

PD: Nueva colaboración para elEconomista.es.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Groucho Marx y la selección

A Groucho Marx cuando le preguntaban por su estado de animo respondía "¿comparado con quién?". A la selección española de baloncesto le podría servir esa respuesta para testar las impresiones de esta primera semana de Eurobasket en Lituania.

Foto: Federación Española de Baloncesto (FEB)

Los dos últimos partidos, la victoria frente a Lituania y la derrota frente a Turquía, han abierto la Caja de Pandora de los halagos y reproches al equipo de Scariolo. Para unos la primera parte frente al equipo anfitrión (62-36) fue la muestra de la potencia del equipo español, para otros, el último cuarto frente a los turcos (donde sólo se anotó dos puntos) es el ejemplo de nuestra poca fiabilidad competitiva cuando Pau Gasol no es la referencia en la cancha.

Pero, siguiendo con la lógica marxista (de Groucho), pocas selecciones pueden ofrecer mejores sensaciones. Nadie ha desplegado un juego que a día de hoy pueda ser una garantía de continuidad en el torneo. Quizá Francia, con Tony Parker y Nicolas Batum especialmente brillantes, sea el equipo que más cómodo se ha visto en la pista, pero el conjunto galo no se escapa de las dudas que genera un juego en exceso anárquico en una fase más competitiva.

Habrá que ver qué sucede en los próximos partidos. El grupo de España -con Alemania, Turquía, Francia, Serbia y Lituania- es mucho más duro que el otro cuadro -Grecia, Rusia, Eslovenia, Macedonia, Georgia y Finlandia-, y eso, aunque pueda parecer una paradoja, puede ser una ventaja para el equipo de Scariolo en esta nueva etapa del Eurobasket, porque da la impresión que la selección juega más cómoda bajo presión, y que en la exigencia algunos jugadores encuentran la motivación para lograr su mejor ritmo de juego.

Pero también es cierto que todavía queda mucho campeonato, que hay que estar fino todos los días, que hay jugadores que están bastante 'missing' en lo que a responsabilidades se refiere, y que, a la larga, jugar con una rotación tan limitada -por decisión técnica-, y demasiado sujeta a dependencias (desde la preparación), puede pasar factura.

Siete días después, el Eurobasket muestra las mismas incertidumbres que al comienzo. Nadie ha destacado en exceso, exceptuando esa primera parte impresionante de España frente a Lituania, y nadie puede descartar a ninguno de los equipos que partían como favoritos (en un sentido amplio) para las medallas.

En este caso al bueno de Groucho Marx, como le ocurre a nuestra selección, sólo le valdría compararse con él mismo para saber cómo esta. Y en esa tesitura, las sensaciones son muy distintas en función del día y el momento.

PD: Nueva colaboración para elEconomista.es.