lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Sólo es el principio?

En el mundo al revés que vivimos resulta que un multimillonario esta triste y todos se preguntan por qué. Más allá de un posible mal de amores social provocado por el ego, la cuestión parece ser “deportiva”. Motivo suficiente para llenar páginas y consultar a sicólogos en prime time. Realidad y protagonismos mediáticos espalda contra espalda.



Sólo es el Principio (Francia, 2010) es una película documental grabada en un colegio público de Illè de France, cuyos reales protagonistas son niños de tres y cuatro años atravesados por su condición multicultural y la aparente precariedad de sus familias. La trama se desarrolla alrededor de un taller de filosofía que realiza una de sus profesoras a lo largo de dos años en el aula. Lo que se busca es que los alumnos “piensen por sí mismos” y los temas que se someten a debate son el amor, la libertad, el liderazgo, la inteligencia, la muerte...

En el mundo al revés que vivimos resulta que en los equipos de formación del Real Madrid de baloncesto, la mayoría de los entrenadores provienen del Estudiantes. Y son varios los que crecieron para la causa en el patio del Ramiro de Maeztu. La mayor de las paradojas es que están allí porque no se les quiso en Serrano 127 y sí en la Castellana. Ocupada la metodología del club de cantera por la cienciología, la histórica filosofía colegial -sea lo que sea eso- importa un pimiento. O eso parece.

También las formas: Da igual que un entrenador grite en arameo a todas horas -para desconsuelo de padres y jugadores que acumulan temporadas de quejas- que si tiene un buen enchufe seguirá dirigiendo equipos; poco importa que haya entrenadores soeces con altanería de caca, culo, pedo, pis, que, a pesar de sus evidentes errores, se les comentará “estamos satisfechos con tu labor”; es indiferente que se desperdicie a entrenadores titulados y contrastados, lo que se busca es una línea uniforme dentro y fuera de la cancha cohesionada alrededor de amiguismos de carrera...


Así pasan los días en La Nevera, cada vez más acostumbrados al frío foráneo, cada vez más alejados de las aulas de Antonio Magariños, viviendo más preocupados por las apariencias que por la calidad o la pedagogía. Por supuesto, sin aprendizajes de la escucha como el que practican niños de tres y cuatro años de edad en la película. El tuerto es el rey.

La maestra de la guardería Jacques Prévert que refleja el documental se llama Pasaline Dogliani. Es muy posible que si viviera en España andaría triste con lo que ocurre alrededor de nuestra educación pública (fuese cuál fuese su postura) y su desconsuelo tendría escaso eco en los medios. Ignoro como van las cosas en un país que hace de la educación bandera, pero Jean Pierre Pozzi, uno de los dos directores de la película, habla de ella como una mujer con “personalidad, generosa y entusiasta”. Azouaou, Abderhamène, Louise, Shana, Kyria o Yanis son algunos de los nombres de los niños protagonistas. En un momento del filme uno de ellos dice: “hacerse el interesante no es lo mismo que ser inteligente”.

Hace unos días, hablando con un entrenador de cantera -con pasado colegial- del Real Madrid, me comentaba algunas de las dinámicas que aplican en la casa blanca y parecían interesantes e inteligentes. Cuestiones que no tenían tanto que ver con la economía como con la planificación. Triste evidencia del contraste, cuando mientras tanto nosotros en el Estu estamos derribando activos a golpe de escopeta de feria.

En Sólo es el Principio la cuestión principal tiene que ver con la potencia de hablar, de escucharse, de hacerse preguntas, para así aprender colectivamente sin excesivas mediaciones. Precisamente lo que algunos pocos isleños (en sentido geográfico) apuntan como una buena pedagogía para la formación en baloncesto. Valores que están en las catacumbas de quién sabe dónde del baloncesto que por lo general habitamos. Soy consciente de que la situación se hereda de las purgas cainitas de tierra quemada y nula información de puertas afuera que se instalaron en el Club en los últimos años, producto de una bicefalia en la gobernabilidad que fue desastrosa en algunos aspectos.

Lo cierto también es que en el escueto mundo al derecho no es justo generalizar. En el Estu también queda buena gente, buenos entrenadores y voluntades difusas de cambio. Por no hablar de un montón de jugadores y jugadoras con ilusiones no tan distintas a las de los alumnos del taller de filosofía franceses. De lo que aquí se habla -más allá de algunas actitudes infames consentidas y conocidas- es de métodos, no de personas.

Y es que no puedo callarme cuando lo inquietante, observando con atención lo que se mueve por detrás de la fotografía, es una deriva que quizá sólo es el principio.

PD1: Dejo en barbecho mi humilde -y tíbia- trayectoria como entrenador de formación en el Estudiantes, por motivos que nada tienen que ver con lo que se pueda deducir de la lectura de este post. Labor lætitia nostra.

PD2: “El éxito de la película es el valor de la transmisión y el despertar del pensamiento crítico”. Revista Cahiers du Cinema.

PD3: El Estudiantes ACB, en esta temporada de resurrección asistida, apunta maneras de equipo fogueado y sereno. Motivos suficientes para estar confiado en un año sin excesivos sobresaltos. Eso ayudaría a que las amarguras no fuesen tan amargas...

PD4: Sea como fuere: yo te quiero Estudiantes, aunque no ganes ni a las canicas...

sábado, 1 de septiembre de 2012

Carne Cruda Realidad

Tomás Fernando Flores, nuevo director de Radio 3 tras los últimos cambios en RTVE, justificaba el cese del programa Carne Cruda señalando que se producía porque “ni cabe en Radio 3 ni se corresponde con el rigor necesario en una emisión pública”, además de señalar que el programa que dirigía Javier Gallego es, en su opinión, “sensacionalista” y propio de una “radio pirata”.


En una época en que desgraciadamente las opiniones cuentan más que los argumentos, la confirmación de algo que parecía previsible en los últimos tiempos es un jarro de agua fría a los oyentes de Radio 3, por más que alguien quiera pensar que los damnificados son sólo aquellos que gustan de las Radios Piratas. Emisiones que por cierto, tienen la virtud de estar realizadas por lo general por amantes voluntariosos de la radio. Un formato en recesión en estos tiempos de monopolios comunicativos.

En 1977 Las Ediciones de La Piqueta publicaba un pequeño libro titulado De qué va el rock macarra, escrito por Diego A. Manrique. En el texto, el conocido 'crítico musical' señalaba que “las formas que mejor representan la experiencia de vida urbana de un altísimo porcentaje de los jóvenes son aquellas que acentúan los elementos tradicionales del rock: volumen, ritmo pesado, agresividad, tensión, impacto, rebelión, sexo, desafío, identificación entre músicos y público...”

En la misma colección publicaba en esos años Jesús Ordovas un libro titulado El Rrollo. Dos autores que seguro muchos oyentes echaran en falta en la actual Radio3, atacada por las derivas hacia el predominio de las músicas del mundo, entendidas estas desde un concepto amplio del término y no sólo desde su acepción discutible como estilo; el buenismo humanitario a golpe de susurro y retórica bienintencionada; o la cadencia plomiza de los locutores recargados en su propia sabiduría, con escasa chispa en su oratoria e incapacidad para transmitir. Poco queda de aquella Radio3 que enganchó con el público a golpe de calidad musical y personalidad propia no hace tanto.

En pleno Siglo XXI se cierre un programa como Carne Cruda que precisamente retornaba a esas características. Milton Mezzrow, músico de jazz que complementaba su virtuosismo tocando el clarinete con oficios como contrabandista y “traficante de la mejor marihuana de Harlem”, señalaba en 1927 lo aburrido que sería “para cualquier músico con alma permanecer sentado en la cadena de montaje de una sinfónica. […] En el diccionario de cualquier músico de jazz, sinfonía significa esclavitud. El jazz y la libertad son sinónimos”.

La sinfonía ahora debe ser el “rigor necesario en una emisión pública”, y la actitud de Javier Gallego un reproche frente a los que pretenden que vivamos en sociedades de marionetas que se mantengan con mayor o menor gracia en la cadena de montaje. En la nueva RTVE ya no hay margen para el periodismo de voz propia, aquello fue un espejismo democrático efímero. Se ha regresado a la lógica de que las reglas las impone el dueño del balón. Desdichado tiempo en el que las expresiones disonantes se quieren limitar a un buzón de voz. Por mucha indignación que haya, nunca habrá respuestas, habla chucho que no te escucho. Las opciones que nos quedan las barruntó Lou Reed en Perfect Day: “damos de comer a los animales del zoo. Después una película y luego a casa”. Terrible paisaje.

Me queda la duda de si el “sensacionalismo” se refiera a la música o al mensaje del locutor. Igual es que, utilizando las teorías de Manrique hace 35 años, ya no es el momento ni del “impacto” musical ni mucho menos de la “identificación entre músicos y público”, cualidad que había logrado Javier Crudo en estos tres años en las ondas de Radio3. Y es que Carne Cruda se realizaba desde la calidad técnica y la independencia. Poco mérito en una sociedad narcotizada a golpe de radio fórmulas y mediocridad informativa. La determinación de los oyentes para apoyar el programa en redes sociales y a pie de calle es una muestra de que lo que se pierde es mucho para una parte de la población. Algo que casa mal cuando el “interés público” es que todos podamos ver el fútbol y cantar los goles cuando lo diga el locutor.

Otra avión que se marcha a no sabemos dónde. Siempre nos quedará París.

PD1: Aquí dejo el programa que se emitió el 22 de agosto pasado para hablar de mi libro 'El Ritmo de la Cancha', una grabación que fue un lujo gracias a la atención y el cuidado de Javier Gallego.

PD2: Mucho me temo que esto es un nuevo empujón en la dinámica de acabar con Radio3 por la exterminadora política del aburrimiento. Arma de notable éxito en estos últimos años. Suerte a los que siguen y valen.

domingo, 12 de agosto de 2012

Impresionante oficio

Gary Lineker dijo aquello de "el fútbol es un deporte de once contra once donde siempre gana Alemania", archiconocida frase que hacía referencia a una época en que daba igual cómo se jugara que al final el equipo germano se llevaría el gato al agua por sus tablas y dominio. Algo parecido se podría aplicar en la actualidad a la selección española de baloncesto que, sin contar al equipo de Estados Unidos, parece ser la indiscutible dominadora del baloncesto FIBA.

A diferencia de otros equipos de leyenda, como la antigua Yugoslavia, la actual selección sólo parece soltar su tensión competitiva cuando las cosas están verdaderamente difíciles. Así se podría explicar su raquítico juego de la primera fase de Londres 2012: su evidente relajación contra Gran Bretaña, el susto contra Rusia o la pájara contra Brasil (lo siento no creo en conspiraciones).

También su falta de precisión contra Francia hasta el último periodo en los cuartos de final o la calamitosa primera parte, de nuevo frente a Rusia, de la semifinal.


Pero como ocurría con los Beckenbauer y compañía, a la larga logran clasificarse y generan en el adversario de cara o cruz la sensación de que la derrota es algo inevitable: los puñetazos de Francia o las órbitas desencajadas de los rusos parecían una muestra de impotencia y rendición frente a un destino inalterable.

Como estilos hay muchos, el de Scariolo es discutible. Alguno de los nuestros estaba mirándose los calcetines en uno de los tiempos muertos de la final sabedores de que no había hueco para ellos, mientras James Hardem, con el chandal y sin minutos, se apoyaba en el hombro del Coach K para seguir atento sus órdenes en un circulo cerrado de hipermotivados NBA's.

El equipo de Scariolo gravita -en los momentos importantes- alrededor de un grupo contrastado y de total confianza. La rotación es de ocho o nueve, pero el desayuno y la cena lo sirven Calderón, Navarro, Rudy, Marc y Pau. No hay demérito para el resto, al contrario. Los partidos son largos, los torneos mucho más, y no estamos hablando precisamente de campeonatos de minibasket. En Londres 2012, Sergio Rodríguez, Llull, Felipe, Ibaka y San Emeterio han aportado mucho para que la plata cayera en la saca. Pero, más allá de los evidentes reconocimientos, los cinco titulares “son los imprescindibles”.

Dicho esto, el éxito de Sergio Scariolo, y del método, sí que es indiscutible. Con el técnico italiano se ha logrado mantener la senda de los Junior de Oro, del oro en el Mundial de Japón 2006, de las platas en el Eurobasket de Madrid 2007 y en las olimpiadas de Pekín 2008, y, con él dirigiendo desde el banquillo, el primer puesto en el Eurobasket de Polonia 2009 y Lituania 2011 y este último metal en los Juegos Olímpicos de Londres. Un palmarés extraordinario.

Ayer contra Estados Unidos se rozó la gloria. Toser en la nuca de los mejores jugadores del mundo esta al alcance de pocos. Evocar al Dream Team del '92 es un sacrilegio, pero aquí estaban tipos como LeBron James, Kobe Bryant, Kevin Durant, Carmelo Anthony, Deron Williams, Cris Paul o Kevin Love. Quién reste valor a cualquiera de los jugadores del USA basketball es poco riguroso. Un equipo genial que proyecta mucho sobre el baloncesto del futuro. Cierto también que faltaban Dwight Howard, Chris Bosh, Dwyane Wade o Derrick Rose. Un dato que no debe ser juzgado como traición a la patria, sino como constatación de que Estados Unidos es un país cuyo baloncesto va muy por delante al del resto del mundo.


Pero si vamos a la zaga es porque Pau Gasol es uno de ellos, y la fila de abrazos que le regalaron los yankees es una muestra del respeto que ha logrado nuestro baloncesto en buena parte gracias a él; porque Juan Carlos Navarro, como dice L'Équipe logró con sus “12 points en sept minutes envoyé cette finale vers un gros match"; porque Marc y Calderón saben latín, después de estudiar en las mejores escuelas; porque a Rudy, Ibaka, Llull, Felipe, SanEme o el Chacho les mola competir en las grandes ligas y batirse contra los mejores espadas. En Londres han añadido un nuevo tesoro a la videoteca de las grandes películas del baloncesto. Aquellas que tienen grandes actores, una trama cargada de intensidad y un final lo suficientemente satisfactorio desde distintas perspectivas como para no lamentar repetir visionados aún sabiendo el final. Otro partido sensacional entre Estados Unidos y España. Un generoso atractivo que alimenta también la convocatoria del próximo Mundial que se celebrará en España en el 2014.

Por si fuera poco, la selección de baloncesto hace de la normalidad reflexiva una de sus señas de identidad. Lo que aleja la estridencia y el ruido que a veces provocan otras disciplinas deportivas y políticas de este país. Algo de agradecer.

Y es que estos tipos, como aquellos a los que se refería Lineker en su momento, son gente de la que te puedes fiar. Porque en el momento preciso tienen un cuajo para hacer bien su oficio impresionante.

jueves, 21 de junio de 2012

Hablando de todo un poco

El Barça ganó la liga de forma tan sorprendente como el triple de Huertas al final del primer partido. A la larga primó el músculo sobre la velocidad y el Barça sonrió después de mucho tiempo con sensación asfixia. A los de Pablo Laso les faltó un poco de entereza, quizá la aplastante victoria del tercer partido les perjudicó más que beneficiar. Por cierto que Xavi Pasqual dejando a Eidson en el banquillo, en el cuarto encuentro, y planteando una zona desde el primer instante, reafirmó su autoridad y se demostró como un entrenador que -por encima de gustos y opiniones- es un gran estratega. Al quinto asalto llegó el Real Madrid con tantas dudas sobre lo que haría el Barça que no le dio tiempo a preparase el examen completo. Y pinchó. Lo que no quita que los merengues estén muy contentos con la temporada realizada y con la reinstauración de un estilo y una afición.


Foto: Cristobal Manuel (El País)

El Estudiantes sin embargo no vive buenos momentos. Quedarse en la ACB porque otros no tengan dinero para subir es poco honroso y deja en mal lugar a todos, menos a los que legítimamente se ganaron la plaza. Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas pero el Estu necesita una reforma integral para construir un proyecto de cimientos sólidos que lo identifique sin dificultades, como ocurrió durante tantos años. De abajo hacia arriba y con la humildad por bandera. Ir de listos no es buena política, y en estos últimos años los aciertos se cuentan con los dedos de una mano.

En la NBA el Heat de Miami acaricia la gloria. Parece que ha llegado el momento LeBron James. No es mala noticia para aquellos que les guste el baloncesto de camisa floreada y grandes alardes físicos. Sonny Crockett y Rico Tubbs estarán contentos si así ocurre. Pero me temo que el teniente Castillo prefiere baloncestos más sobrios que el ejecutado por los jugadores de Erik Spoelstra. Con independencia de los gustos, la liga de David Stern ha salido airosa de la complicada temporada que comenzó con el lockout y que a los postres llega con dos equipos con mucha velocidad de acción y talento a raudales.

Menos alegrías ofrece el baloncesto femenino de nuestro país. Sóller, Celta y Ros Casares desaparecen de la Liga Femenina. La competición profesional de baloncesto herida de gravedad. Buen momento para replantear cambios de estrategias, de organización y de modelo de competición. No se olvide: el baloncesto es el primer deporte femenino en número de licencias, y la calidad de nuestras jugadoras es más que suficiente para (re)construir un paisaje acorde a las necesidades y proyecciones que merece.

Lo dejo aquí. Lamentando (para variar) mis ausencias del blog. El libro ha despegado de una manera impresionante. Dejo algunos enlaces de la repercusión en los medios, y espero con gusto vuestras críticas y opiniones.

Un saludo.


Foto: Jorge Roche.

El Ritmo de la Cancha en los medios, algunos enlaces:

El País, La Vanguardia,20m,Periódico Diagonal, RNE, Zona 1-3-1, Club Estudinates...

domingo, 20 de mayo de 2012

El Ritmo de la Cancha

Hace ahora diez años, al regreso de un viaje curativo de dos meses por el sudeste asiático, un amigo me sugirió que abriera un blog para hablar de los lugares que visitaba, porque me decía que le gustaba la literatura de los mails que mandaba a mis amigos contado los recorridos geográficos y vitales de los lugares visitados.


Un tiempo después de aquello, y por circunstancias que no vienen al caso, me encontré en el Hotel Palestina de Bagdag con el mayor despliegue informativo que había visto hasta el momento. Eran los momentos inmediatamente anteriores a la guerra de Irak, y en el frenesí del hall del hotel atestado de corresponsales, la atmósfera estaba cargada de distintas impresiones. No todas muy gratificantes con el oficio de la comunicación.

Fue allí donde comencé a barruntar -más claramente- que había un espacio poco transitado en los relatos periodísticos, más allá de las noticias y la actualidad, el que se refería a las informaciones que se acercaran a las personas y su cotidiano. Y es que a la salida del Hotel Palestina, la capital iraquí era un bullicio de realidades desconocidas, pero no tan distintas a las que pudieran estar ocurriendo en ese mismo momento en cualquier otra ciudad del mundo.

Al hilo de ese proceso se fue constituyendo una idea: cómo trasmitir las distintas realidades complejas de la gente y cómo hacerlo sin que estuviera codificado por los códigos por los que muchas veces nos acercamos a la información. En ese sentido otra de mis pasiones, el baloncesto, se anunció como una posibilidad de hablar de las cosas que suceden en el mundo desde un prisma diferente al habitual. Al fin y al cabo, el deporte es un lenguaje universal que necesita pocas traducciones.

Así se fue gestando un proyecto que hace casi cuatro años se concretó en el Sputnik Basket Blog, un lugar desde el que atravesar el espacio que separa los géneros literarios y que trata a la vez de interactuar con los lectores hablando principalmente de baloncesto. Desde esa nave espacial, y con la libertad de expresión que permite una bitácora, fueron surgiendo otras oportunidades periodísticas profesionales, en las que a día de hoy estoy plenamente embarcado.

La idea del libro surgió en paralelo, y también por sugerencia de otro amigo. Un libro es una responsabilidad muy seria, así que el trabajo que ahora se materializa en El Ritmo de la Cancha, requirió de otros procedimientos distintos a los que había trabajado hasta entonces.


Algunas de las historias las busqué movido por la curiosidad intelectual: ¿qué había pasado con el baloncesto en las olimpiadas de Berlín 1936? o ¿por qué el Eurobasket de 1949 se celebró en El Cairo y lo ganó Egipto? En otras me encontré de frente con el relato, como ocurrió la primera vez que fui a Palestina o cuando estuve en Venezuela. En otras, fue a través del conocimiento personal de alguno de los protagonistas, cuando surgió la narrativa, como ocurre con las historias de Argentina, Vietnam o la ex-Yugoslavia.

Hay otro lugar importante desde el que esta construido este libro. Tiene que ver con mis propias pasiones más allá del deporte de la canasta: la literatura, el cine y la música. La primera se materializa en la selección de citas que acompaña a cada capítulo, todas ellas con un por qué muy personal, pero que el propio lector podrá descubrir y situar, obviamente, en sus propios parámetros de evaluación. En cuanto al cine y la música, el lector podrá encontrar a lo largo del texto pequeños guiños a dos disciplinas artísticas que, como la literatura, forman parte de los placeres de la vida y que afortunadamente, especialmente si son de calidad, poco entienden de fronteras y gobiernos.

Espero que disfruten del trayecto.


PD1: La ficha del libro en Clave Intelectual.

PD2: El libro estará a la venta en librerías a partir del lunes 28 de mayo.

PD3: El calendario por el momento es:

- Viernes 25 de mayo, 20h presentación en el Aula de Música del IES Ramiro de Maeztu, con la presencia de José Ajero, Raúl Barrera, Ángel Goñi y Lourdes Lucía.

- Domingo 27 de mayo, a partir de las 19h, firma de ejemplares en la caseta de UDL Libros en la Feria del Libro de Madrid.

- Jueves 7 de junio, a partir de las 11:30, presentación del libro y de Lavapiés Streetball Champs en FNAC Callao de Madrid, con la presencia de Antoni Daimiel, Lennon The Lawyer y Quequé.

- Viernes 8 de junio, a partir de las 18:30, firma de ejemplares en la caseta de Traficantes de Sueños, en Feria del Libro de Madrid.

- Jueves 14 de junio, a partir de las 20h presentación en librería Traficantes de Sueños, calle Embajadores 35, Madrid con la presencia de Ángel Goñi, Lourdes Lucía y Miguel Romero.

PD3: En breve más información de presentaciones y eventos relacionados con el libro.

lunes, 7 de mayo de 2012

El regreso de Antonio Magariños

El teléfono sonaba con insistencia, Don Antonio Magariños decidió descolgar. Hacía 50 años que nadie le llamaba, así que el repiqueteo constante del timbre anunciaba que se trataba de una cuestión de urgencia. Levantó el pesado auricular y escuchó un hilo de voz tembloroso. El mensaje fue claro:



“Don Antonio, disculpe que le llame, estamos tocando fondo, hemos perdido contra Fuenlabrada y todo apunta a que nos hundimos...”

La última vez que Antonio Magariños tuvo noticias del Estudiantes fue hace 20 años. Entonces había tenido un encuentro cósmico con Gavioto. El otrora líder de la Demencia se había apuntado a un viaje iniciático en el mundo de las drogas naturales. Una agencia de Madrid organizaba excursiones hasta el desierto mexicano para descubrir los placeres del peyote, así que Gavioto animado por cruzar fronteras invisibles, decidió embarcarse. Antes de que se iniciara el proceso, con el grupo seleccionado para el evento sentado en circulo, el Chamán tuvo que retirarse al servicio, “problemas de vejiga”. Entonces Gavioto descubrió que para su sorpresa, de los catorce intrépidos apuntados en una agencia del centro de Madrid, siete habían estudiado en el Ramiro de Maeztu. Todo un símbolo de las particularidades del patio de colegio.

Cuando por fin la mente cruzó el abismo que separa la realidad de la ficción -entre elefantes voladores, duendes y otras alucinaciones- Gavioto mantuvo una conversación con Don Antonio. De aquel encuentro el antiguo profesor de latín sacó pocas conclusiones, pero una tenía clara, el Estudiantes que él ideó no había cambiado sustancialmente tanto. Era 1992 y el Estudiantes vivía su propio viaje alucinógeno.

Ahora la situación parecía diferente, el aviso era de “hundimiento”, así que, desconcertado por la gravedad del término, necesitaba otros compañeros con los que tratar el asunto.

Don Antonio se movió por la habitación a oscuras buscando algún cómplice con el que compartir sus preocupaciones. Finalmente llegó hasta un lugar del infinito donde encontró a Manoli, Praxedes, Satur y Moneo. Les comentó la llamada que acababa de recibir y la preocupación que le generaba que aquello que inventó hace 64 años estuviera en fase terminal.

Lo cinco decidieron bajar a la realidad para, desde la invisibilidad, averiguar qué estaba ocurriendo en el Estu.

Cada uno de ellos se encargó de informarse sobre lo que mejor conocía. Manoli prestaría atención al patio del Ramiro; Praxedes rastrearía por la grada sin perder de vista -como siempre hizo- a los árbitros; Satur regresaría al Magata y Moneo se infiltraría en las oficinas. A Don Antonio lo que más le preocupaban eran los valores, así que intentaría colarse en todos los lugares, empezando por las aulas del colegio. Cada noche se juntarían en la antigua cantina de Geni, para de esta forma, en la soledad del abandono conocer las impresiones de cada uno. Acordaron que el regreso al más allá sería el 6 de mayo, tras el partido contra Murcia.

El Estudiantes tenía todavía por delante unos cuantos partidos y no era descartable que se pudiera remontar el vuelo. Pero cada reunión traía una mala noticia, no sólo por los resultados del primer equipo. Ante su sorpresa descubrieron que por distintos motivos el Club se había alejado progresivamente del Ramiro y, aunque se mantenían los vínculos formales, la valoración de ese patrimonio común era escasa por parte de las dos instituciones. Además, la información sobre la cantera les dejó desolados, no por las clasificaciones -que les daba igual- sino por la gestión de los métodos, las formas y actitudes antaño intolerables. Ni siquiera el repaso a las aulas les dejó en exceso satisfechos, toda vez que apenas entendieron el lenguaje de unos chavales codificados por la tiranía del mensaje de texto. Por si fuera poco el propio Magata estaba echo una birria.

Las satisfacciones se resumieron en un puñado de buenas noticias. Lo mejor para ellos fue el reencuentro desde el anonimato con alguna de la buena gente que habían conocido en vida y que todavía seguían en el Estudiantes y el Ramiro, también de ver a otros nuevos, que han asumido que forma y fondo son fundamentales. Pero esos viejos amigos y las buenas incorporaciones apenas sumaban una quincena de personas. Por supuesto también les ilusionó ver a un montón de chavales sudando cada tarde por meter un balón dentro de un aro, eso al menos seguía como siempre.

En ese estado de pesimismo y decepción, decidieron retornar al más allá después de ver en directo el partido contra Murcia. Ya que estaban allí, pensaron, no estaba de más quedarse a contemplar el magnicidio que barruntaban se iba a producir. Buscaron un lugar en la grada donde ponerse cómodos un par de horas antes y comenzaron a observar como se iba llenando el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Familias enteras, aficionados venidos desde Cádiz, Badalona o Bilbao, incluso El Yeti desde las montañas de Suiza. Gentes de todas las edades y condición, hasta llegar a más de 14.000 personas...


Manoli, Praxedes, Satur, Moneo y Don Antonio se empezaron a emocionar. 64 años después la familia había crecido de manera espectacular. Además, se encontraron con otros espíritus que no querían faltar a semejante cita. Desde Goyo, hasta Fernando Martín, Antonio Díaz Miguel o Mike Schlegel. No faltaba nadie. Cuando los colegiales pitaron el final, a pesar de las lágrimas de la mayoría del respetable, Don Antonio miró emocionado a sus acompañantes, nunca creyó que su idea tuviera la posibilidad de llenar a tanta gente. El resto de pasajeros del tiempo también estaban exultantes al ver el resultado de tanto esfuerzo por distintas generaciones de chavales.

Antes de retomar el vuelo oyeron risas en un bar cercano. Les sonaron familiares algunas de las voces que escucharon y decidieron asomarse. Allí estaban cantando y animando lo mejor de cada portal de la afición colegial, riéndose de las derrotas de la vida, porque como había colgado la Demencia en lo alto de su grada, para satisfacción de Don Antonio y asombro de Moneo, “ir con los que ganan es muy fácil”.

Antes de volver a acostarse y dormir de nuevo profundamente, marcó el teléfono de su interlocutor en la tierra para decirle:

“Concordia parvae res crescunt, discordia maximae dilabuntur”.

Miró la oscuridad de su confortable entorno y cerró los ojos con la ilusión de creer en la buena gente, la misma idea que le llevó 64 años antes a crear el Club Estudiantes en el Ramiro de Maeztu.

PD: "Mediante la concordia las cosas pequeñas crecen; mediante la desunión, las cosas más grandes se derrumban"