Hacía mucho tiempo que no se vivía un ambiente tan especial en el
Magariños como el del pasado domingo. La final de la
Minicopa fue un acontecimiento que reunió a familiares, aficionados, medios de comunicación, y mucha gente del
basket. Una brillante iniciativa que celebró su octava edición, y que, con la victoria en la final de
la Penya (
77-84), iguala al
Barça en el número de campeonatos logrados (cuatro para cada uno). Una generación, la del
97, que tiene mucho que decir.

La plantilla del Barcelona en el Magariños.
Foto: ACBEl
Barça que entrena
Núria Montolio llegó a Madrid con la etiqueta de "favorito", en buena parte por contar como invitado con
Jonathan Barreiro, un jugador gallego de
1.95 por el que hay una tremenda expectación, y por tener jugadores en la plantilla como
Raúl Timoner o
Nedim Dedovic. Antes de la final contra el
Joventut pude hacerla unas preguntas.
¿Se prepara de manera especial un torneo como la Minicopa?
Más que prepararlo de manera especial, es aprovechar un torneo muy bueno para el equipo. En etapa infantil los puntos de competición altos no son tantos, y es un buen momento para evaluar el trabajo que se está haciendo. Les trasmitimos que con el reglamento del torneo (menos duración del tiempo de juego) hay que empezar muy metidos en el partido, porque la capacidad de reacción es mucho más limitada.
¿Sobre qué modelo de juego trabajas?
No tenemos un modelo muy específico, queremos que sea un juego bastante libre y bastante cómodo, en el que los jugadores puedan probar y
experimentar, porque al final ellos son los que tienen el talento, y nosotros tratamos de darles las herramientas para que puedan aplicarlo.
¿Hay algún tipo de carga pedagógica en la formación de estos jugadores?
Es un torneo muy especial, con una carga mediática más elevada, y son chicos de sólo trece años. Es un torneo en que ya desde el primer día hay mucha expectación y mucha gente en las gradas, y eso lo hace muy bonito. No es normal ver un ambiente así en un torneo infantil, y venir aquí representando a tu club pues es algo que a todos nos tiene que
enorgullecer. Es parte de su formación como jugadores, tratar de salirse de un momento de presión importante, para disfrutar jugando.
Todas las ediciones de la Minicopa se las ha llevado el Barça o el Joventut, ¿se está trabajando mejor en Cataluña? No lo creo, este año los resultados han sido muy ajustados.
Bilbao perdió el primer día de dos puntos contra el
Joventut, y no se ha metido en la final por muy poco.
Bilbao, por ejemplo, ha traído un equipo muy competitivo, y el
Real Madrid no ha tenido suerte pero traía un equipo fabuloso. Las últimas finales de la
Minicopa se han dado así, pero creo que el nivel del baloncesto estatal está subiendo mucho.

Jonathan Barreiro frente al Baskonia.
Foto: ACB¿Cómo valoras que un jugador como Jhonatan Barreiro ya sea presentado por algunos medios como futura estrella del baloncesto?
Todos los equipos que vienen aquí tienen una gran ilusión, y es bonito porque se crea una gran expectación alrededor del torneo. Pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de chicos de trece y catorce años a los que hay que ayudar mucho en su formación, y este tipo de informaciones les puede perjudicar más que beneficiar. Todos (medios, entrenadores, clubes...) tenemos que ayudar a estos chicos a que evolucionen y se formen de la mejor manera posible.
¿Cómo se trabaja en el Barça la comunicación interna entre los entrenadores de cantera?
Hay una dirección técnica que trabaja mucho sobre los jugadores con proyección
ACB, y en ese sentido sí que hay mucho trabajo de comunicación entre los distintos cuerpos técnicos. Son los jugadores que también están becados en el
Barcelona, y también hay mucho seguimiento jugador por jugador de sus condiciones, sus circunstancias, sus lesiones, y en ese sentido el club pone muchos medios para atender a los chicos.
En el caso de un jugador como Pau Gasol, ¿qué lugar crees que ocupa su etapa en el baloncesto de formación?
Pau llegó al
Barça siendo junior. Yo creo que el recorrido de cada jugador puede ser distinto, porque además hay una diferente evolución física y técnica, y a un jugador le puede beneficiar más o menos una situación determinada. Yo creo que en el caso de
Pau le fue muy bien estar en
Cornellá hasta cadete, eso, quizá, le permitió tener un protagonismo más elevado como jugador. Lo que está claro es que los entrenadores que tuvo, antes y después de estar en el
Barça, hicieron un gran trabajo, y a la vista están los resultados.
¿Cómo se vive la relación entre el Barça de la Minicopa y el de la Copa del Rey?
Somos unos privilegiados porque
Xavi Pasqual ha estado en la base del
Barça, y mantiene una relación directa con los entrenadores del club. Para nosotros es un orgullo tener al mejor equipo de Europa, en el último año, como referencia. Para los chicos todo esto -la competición, poder jugar aquí, ir por la tarde al Palacio- es una
fiesta, y si encima gana nuestro primer equipo pues mucho mejor para todos.