
Desde su segundo partido Sergio alcanzó la titularidad de los Knicks sin siquiera entrenarse, reconocía el canario que en unas horas había hablado más con D'Antoni que con sus anteriores entrenadores de Portland y Sacramento. Era muy optimista con el papel que podía jugar en el equipo. Pero los Knicks viven en una locura permanente en la que todo pueda pasar. Sergio ha pasado de ser titular, a reducir su tiempo en cancha, y finalmente a no jugar ni un minuto en la victoria de NYK frente a los Dallas Mavericks, y a disputar sólo 6 minutos en la victoria de ayer frente a los Sixers.
Mientras, Toney Douglas, en el puesto de Sergio, aprovechaba su oportunidad para lograr buenos números. Frente a Philadelphia: 20 puntos y 7 asistencias, además de aliarse con Gallinari en el ataque de los Knickerbokers (21 puntos). Hace unos días leí en un blog neoyorquino que la falta de sincronía entre Sergio y Gallinari podía pasar factura al canario, habida cuenta de que el italiano es una de las pocas referencias de marketing de estos depauperados Knicks.
Ayer en mi cuenta de twitter entró un mensaje de Marc Berman, columnista del periódico sensacionalista New York Post que cubre al equipo desde 1998. Berman se preguntaba, en un artículo publicado en su periódico, sobre la actual falta de confianza de D'Antoni en Sergio, y hablaba con Tim Shea, ojeador durante años para varias franquicias de la NBA y que trabajó con D'Antoni en Phoneix.
Shea, que reside en España y conoce muy bien nuestro baloncesto, es una figura respetada en ambos lados del atlántico, y con mucha experiencia a sus espaldas. Otra cosa es que estemos de acuerdo con lo que opina. Shea se apunta a la teoría de los que piensan que Sergio se fue muy pronto a la NBA, que le falta experiencia, que no domina la dirección del juego, y que tiene un tiro inestable. Su opinión, y el enlace del Post, circuló rápidamente retwitteado por la red, y en el portal Tubasket.com se hicieron eco de sus opiniones. Eso sí, con un error importante, al señalar que es “la prensa neoyorquina” la que cuestiona al canario. Algo que sería como decir que “la prensa madrileña cuestiona a Velikovic”, si, por ejemplo, se publicara una columna crítica sobre el serbio en El Mundo.
En los comentarios del artículo del Post un lector recuerda el caso de Steve Nash. Elegido por Phoneix, pasó luego seis temporadas en Dallas Maveriks donde no brilló especialmente, para luego volver a los Suns y convertirse en el base más determinante de la competición.
No seré yo quien haga de pitonisa y prediga el futuro del Chacho, pero creo que el inmediatismo del éxito que tanto nos gusta por aquí (yo el primero, que titulé desafortunadamente una columna anterior sobre Sergio como Ahora o nunca), quizá no sirva en esta ocasión. De los caóticos Knicks se puede salir con vida, incluso todavía triunfar en ellos.
Yo sigo creyendo que Sergio Rodríguez es un jugador NBA, y espero que sea en unos Knicks menos camaleónicos donde logre el éxito. Veremos qué ocurre.
PD1: En el Gigantes de esta semana publican una reseña de nuestro primer programa de SPUTNIK BASKET TIME. Una buena noticia que llega mientras preparamos la siguiente edición.
PD2: Gran comentario en el New York Post de Mattu defendiendo a Sergio.









