
El mayor impacto informativo de los últimos días ha sido el fichaje de Sergio Rodríguez por los New York Knicks en una operación que muy pocos esperaban. Cuando expiraba el plazo para hacer traspasos, la NBA nos dejó un auténtico putch mediático que rompió todas las previsiones: Tracy McGrady y Sergio Rodríguez iban a los Knicks (además de Brian Cardinal, Eddie House, JJ Giddens, y Bill Walker). La franquicia de New York a su vez se deshacía de Nate Robinson, Marcus Landry, Darko Milicic, Larry Hughes, Jared Jeffries y Jordan Hill.
Un sueño para algunos: ver a Sergio con la camiseta de los Knickerbockers, a las órdenes de un entrenador como Mike D'Antoni (que le gusta el juego rápido y atrevido), y sin un gran base en la rotación que pudiera hacerle excesiva sombra al canario.Tres partidos después de aterrizar en Nueva York e instalarse apresuradamente en un hotel, sin haber entrenado ni un sólo día, Sergio ya ha alcanzado su meta NBA. No parecía fácil, el cambio de Portland por Sacramento resultó ser más de lo mismo: irregularidad en la rotación, falta de confianza y comunicación, para estar en el fondo de banquillo del equipo californiano. Un nuevo trago duro para el Chacho.
Con D'Antoni la sorpresa ha sido mayúscula: minutos (31 de media por el momento), titularidad al segundo día, confianza... El bueno de Sergio tiene ahora su oportunidad en la bandeja de entrada, cuatro temporadas después de su llegada a la NBA con tan sólo 19 años, coronarse como playmaker en la catedral del baloncesto, en la mejor cancha del mundo, en el Madison Square Garden.
No va a tenerlo fácil, es ahora o nunca. En los dos meses que quedan para que termine la competición regular, Sergio tiene que tener la capacidad para reivindicarse como jugador, callar unas cuantas bocas de ambos lados del océano, y volver a sentir el baloncesto correr por sus venas.
Ni siquiera cuando estuvo en Estudiantes tuvo una responsabilidad tan grande. Los Knicks han movido una tecla inesperada con su incorporación, que además viene acompañada de otros dos jugadores que también tienen mucho que demostrar como McGrady (el jugador más sobrevalorado según una encuesta realizada entre sus compañeros de la NBA) y el trotamundos Eddie House.
Habrá que ver si la llegada de Sergio alivia el deseo, complicado, que teníamos muchos seguidores de los Knikcs de ver a Ricky Rubio en La Gran Manzana, por lo que apunta ESPN podría ser, para mí está claro que sí. Es su gran oportunidad, y esperemos que esta vez salga todo bien.
Por lo pronto, ayer frente a los Celtics hizo muy buenos números: 18 puntos, 6 asistencias, y 5 rebotes en 37 minutos.
PD1: En TheKnicksBlog especulan si Duhon es el nuevo Marbury, Sergio entra en el debate...
PD2: Por cierto, si alguien tiene pensado ir a Nueva York en fechas próximas tengo un encargo que hacer...